Los análisis de oro indican que el apoyo crítico seguirá siendo importante, ya que la demanda por parte de los bancos centrales y las fluctuaciones del dólar determinarán el próximo paso a dar.

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miércoles, 25 de marzo de 2026, 12:11 am ET4 min de lectura

Los precios del oro han caído a niveles mínimos en dos meses.$4,360Esto representa su peor pérdida semanal en más de 40 años. Este descenso significativo, con el precio del metal descendiendo aproximadamente un 17% desde su nivel más alto reciente, ha llevado al precio a estar muy por debajo del nivel de soporte técnico clave. El precio ahora está mucho más abajo del promedio móvil de 50 días, que se encuentra en los 4,960 dólares. Este nivel se ha convertido en un punto de resistencia. Los indicadores de momentum refuerzan la tendencia bajista; el RSI diario se encuentra cerca de los 27, mostrando signos de divergencia negativa, lo cual es un claro indicio de debilitamiento de la tendencia alcista.

Se trata de una corrección técnica clara, motivada por una serie de factores que se combinan entre sí. El conflicto con Irán ha intensificado la presión sobre el dólar estadounidense, lo cual constituye un obstáculo para las inversiones en oro con precio en dólares. Además, esto ha disipado las expectativas de que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés, lo que aumenta el costo de oportunidad de mantener metales preciosos que no rendan. Este cambio, junto con un aumento en los rendimientos reales, ha provocado una oleada de liquidaciones de posiciones largas por parte de los inversores, quienes buscan reducir su riesgo en diferentes categorías de activos.

La pregunta clave ahora es cuán profunda será esta corrección. La descomposición técnica es grave, pero el nivel final de este movimiento estará determinado por la demanda fundamental. El mercado debe verificar si la demanda física e inversora de oro puede mantenerse a estos niveles más bajos. Si la demanda se mantiene firme, esto podría servir como punto de apoyo para un posible rebote. Pero si la demanda disminuye aún más, el rango de bajas podría extenderse hasta el promedio móvil de 200 días, que es de $4,200. Este es un punto crítico a largo plazo. Por ahora, la situación parece negativa, pero la prueba de la demanda apenas comienza.

Factores que impulsan las demandas fundamentales: Actividad del banco central y sensibilidad a los precios

La corrección en los precios del oro está poniendo a prueba la resiliencia de su demanda principal. A nivel estructural, las actividades de los bancos centrales siguen siendo el grupo más persistente y predecible de compradores. Las proyecciones indican que la demanda se mantiene constante.585 toneladas por trimestre en el año 2026.Se trata de una cantidad que incluye aproximadamente 190 toneladas provenientes de compras realizadas por los sectores oficiales. Este ritmo elevado se debe a un cambio estratégico a largo plazo: los bancos centrales priorizan el uso del oro como herramienta para diversificar sus reservas, alejándolas del dólar estadounidense y, al mismo tiempo, mejorando la estabilidad del portafolio financiero en medio de las incertezas geopolíticas.

Sin embargo, esta demanda no es infinita. A medida que los precios han superado los 4,000 dólares por onza, la dinámica cambia. Los bancos centrales están acercándose a sus porcentajes objetivos de participación en las reservas de oro. En estos niveles de precios elevados, simplemente necesitan comprar menos toneladas de oro para alcanzar esos objetivos estratégicos. Esto genera una moderación natural en los volúmenes de compra trimestrales, incluso mientras continúa la tendencia general hacia la diversificación de las reservas. La disminución desde los picos recientes de más de 1,000 toneladas por año se debe más a estas matemáticas que a una pérdida de confianza en el mercado.

Sin embargo, la incertidumbre geopolítica sigue siendo un factor importante e independiente que influye en los mercados. Este riesgo constante genera una demanda de activos seguros, lo cual es fundamental para las compras realizadas por el sector oficial, independientemente de los movimientos de precios a corto plazo. La necesidad estratégica de reducir la dependencia del dólar es una tendencia a largo plazo que poco probablemente se revertirá rápidamente. Por ahora, esto significa que la demanda por parte de los bancos centrales seguirá siendo un factor de apoyo, incluso si su tasa de crecimiento disminuye. La pregunta clave es si estas compras del sector oficial pueden compensar cualquier debilitamiento en otros segmentos de la demanda, a medida que los precios bajen.

La realidad del lado de la oferta y la sensibilidad a los precios

La reciente caída de los precios ha comenzado a poner a prueba la oferta de oro en el mercado. Sin embargo, el flujo de oro físico sigue siendo prácticamente constante. La reacción inmediata del mercado fue presionar las posiciones largas, lo que contribuyó significativamente a la fuerte caída de los precios. Esta oleada de liquidación, provocada por un aumento en los rendimientos reales y por una fortaleza del dólar, representa una respuesta financiera: una liberación forzada de las apuestas, y no un cambio en la disponibilidad del metal físico.

En términos físicos, no hay evidencia de un aumento repentino en la producción de minerales, ni de una prisa por venderlos por parte de los poseedores oficiales o privados, en estos niveles más bajos. La corrección no está siendo compensada por un aumento en el suministro de metales preciosos. En cambio, el mercado muestra una dinámica clásica: el dólar fuerte reduce el atractivo del oro como refugio seguro a corto plazo, como señalan los estrategas. El reciente aumento del precio del oro, que superó el 2% el miércoles, indica que esta presión está disminuyendo. A medida que el dólar se debilita y las negociaciones de desaceleración en Oriente Medio ganan fuerza, el atractivo del oro como refugio seguro vuelve a ganar importancia.

La clave para determinar la profundidad de la corrección ahora depende de si esta nueva demanda puede mantenerse. La situación técnica sigue siendo bajista: los precios cotizan por debajo del promedio móvil de 50 días, y enfrentan resistencia en el nivel de $4,500. Un rompimiento continuo por encima de ese nivel sería una señal importante, indicando que la tendencia alcista anterior ha comenzado a recuperarse, y que la caída reciente fue solo un descenso temporal. Por ahora, el lado de la oferta no está impulsando aún más la baja, pero tampoco proporciona un punto de apoyo firme. El equilibrio se está poniendo a prueba debido a la demanda, que muestra resistencia, mientras persisten los riesgos geopolíticos y la fortaleza del dólar disminuye.

Catalizadores y escenarios: Lo que hay que observar

La profundidad de la corrección dependerá de los acontecimientos a corto plazo y de las condiciones del mercado en ese momento. El escenario más importante en este momento es…$4,360-4,400Este rango se ha convertido ahora en una zona de soporte crucial. Una ruptura decisiva por debajo de este nivel indicaría que la última caída técnica está ganando fuerza, lo que podría extender el proceso de corrección hacia el promedio móvil a largo plazo de 200 días.$4,200Ese nivel es la línea clave que determina si se trata de una tendencia alcista o bajista. Si se pierde ese nivel, eso confirmaría una gran inversión en dirección opuesta, y probablemente provocaría más ventas por parte de los operadores técnicos.

Por otro lado, el camino hacia una recuperación depende de que se produzca un break continuo por encima de ese nivel.$4,500Este precio ha funcionado como un “techo” para el mercado. El mercado tiene dificultades para mantenerse por encima de este nivel. Si el precio cierra por encima de los 4,500 dólares al día, entonces la estructura bajista actual pierde validez. Esto indica que la tendencia alcista anterior está volviendo a surgir, y que la caída fue simplemente una maniobra táctica. Sería el primer indicio importante de que la demanda está volviendo a aumentar.

Los informes sobre las compras realizadas por la banca central son un punto de datos clave para detectar cualquier cambio en el nivel de apoyo fundamental del mercado. La tendencia hacia una mayor demanda es notable.Bank Negara Malaysia compró 3 toneladas en enero.El Banco de Corea también busca reanudar sus inversiones en oro, después de una pausa de diez años. Estos son nuevos actores que ingresan al mercado, y podrían proporcionar un apoyo sostenible para los precios del oro. Sin embargo, el promedio mensual de 27 toneladas en 2025 muestra cuánto pueden comprar los bancos centrales. Una aceleración continua en las compras por parte de estos nuevos compradores, o de aquellos ya establecidos en el mercado, sería un factor positivo. Por el contrario, una desaceleración significativa o un regreso a la venta neta por parte de los principales actores del mercado podría tener un impacto negativo en el sentimiento del mercado.

En resumen, el mercado se encuentra en una situación de espera. La configuración técnica es bajista, pero la corrección no va acompañada por un aumento en la oferta. Los próximos días serán decisivos para determinar si la demanda, impulsada por los riesgos geopolíticos y la diversificación estratégica de las bancos centrales, puede mantenerse a estos niveles más bajos. Es importante observar la evolución de los precios en torno a los márgenes de soporte de 4,360 dólares y de resistencia de 4,500 dólares. También es importante seguir las declaraciones de los bancos centrales para detectar cualquier señal de cambio sustancial en la situación del mercado.

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