Acciones de oro en una etapa de baja: una evaluación basada en los ciclos económicos de Newmont y Barrick
La situación a largo plazo del oro sigue siendo favorable desde un punto de vista estructural. Después de una subida histórica en el año 2025, donde los precios aumentaron hasta cierto punto…55%La cotización del metal superó los 4,000 dólares por onza por primera vez. Este aumento en el precio del metal se debe a una combinación de factores: la incertidumbre en las tarifas arancelarias, la debilidad del dólar estadounidense y la fuerte demanda tanto por parte de los bancos centrales como de los inversores. La compra por parte de los bancos centrales ha convertidose en un factor importante para mantener los precios del metal. J.P. Morgan estima que la demanda promedio será de 585 toneladas por trimestre en el año 2026. Las perspectivas para los años 2026 y 2027 son positivas; los analistas pronostican que los precios alcanzarán los 5,000 dólares por onza hacia finales de 2026.
Sin embargo, dentro de este ciclo alcista, los retracciones bruscas son una característica normal, no un problema. Esta dinámica se manifestó de manera evidente el 30 de enero de 2026. Una ola de especulaciones sobre un posible cambio en el liderazgo de la Reserva Federal provocó una fuerte caída en los precios de las acciones relacionadas con el oro. La reacción fue aún más intensa para las acciones relacionadas con el oro, que cayeron más que el precio del metal en sí.Tanto Newmont como Barrick experimentaron caídas de dos dígitos.Ese día, fue un claro ejemplo de la volatilidad que caracteriza a este sector.
Este episodio refleja la tensión que existe en el mercado actual. La caída de los precios fue una reacción a una incertidumbre relacionada con políticas específicas, y no un cambio en las tendencias macroeconómicas. Los factores clave que están influyendo en el mercado, como la necesidad de diversificación, la acumulación por parte de los bancos centrales y la posibilidad de que las tasas de interés reales disminuyan, siguen siendo importantes. En este contexto, la reciente caída parece ser una corrección cíclica dentro de un ciclo alcista a largo plazo. Para los inversores, la cuestión ahora es si el oro seguirá cayendo en el corto plazo, o si esta baja representa una oportunidad estratégica para entrar en el mercado, donde se espera que los precios alcancen los 5,000 dólares por onza hacia finales de 2026.
Resiliencia financiera de los mineros: Rentabilidad versus volatilidad de precios
La reciente caída en los precios del oro ha puesto a prueba la paciencia del mercado. Pero también ha revelado una fortaleza fundamental en los mayores productores de oro. Para Newmont y Barrick, la disminución en los precios del oro no es un problema grave, dadas sus sólidas estructuras de costos y su capacidad de generar ganancias. Sus costos totales de operación extremadamente bajos les proporcionan un gran respaldo frente a las fluctuaciones de los precios de las materias primas. En el tercer trimestre de 2025, el costo total de operación de Newmont fue…$1,566 por onzaMientras que el precio del oro en la venta al contado era incluso más bajo, situándose en los 1,538 dólares por onza. A principios de febrero, el precio del oro en la venta al contado se mantenía en torno a los 4,622 dólares por onza. Ambas empresas operan con márgenes de ganancia brutos sin precedentes en la historia; superando con creces el 160% en ese nivel.
Esta ventaja en costos se traduce directamente en una mayor resiliencia financiera. Incluso después del descenso de enero, sus ratios precio-ganancia siguen siendo razonables: 15.7 para Newmont y 12.5 para Barrick. Esto contrasta significativamente con la valoración del sector del oro en general, representado por el fondo de inversión en acciones de oro (GOLD). El precio-ganancia de este fondo es mucho más bajo.30.85La brecha entre ambos está muy marcada. Esto demuestra que el mercado valora al metal como un activo especulativo, mientras que los productores son valorados por sus ganancias tangibles y su eficiencia operativa.

En resumen, se trata de un riesgo asimétrico. Para los mineros, el ciclo macroeconómico es algo positivo para ellos. Sus bajos costos les permiten no solo sobrevivir a las caídas en los precios del oro, sino que también es probable que sus márgenes de beneficio aumenten a medida que el precio del oro vuelva a subir. La volatilidad en los precios de sus acciones, que puede duplicar el valor del metal subyacente, se debe al uso de la apalancamiento y a las opiniones de los inversores, y no a una deterioración de los fundamentos económicos. En esta situación, el reciente descenso en los precios podría ser un punto de entrada táctico. Pero lo real es que los mineros tienen una rentabilidad duradera, gracias a su estructura de costos eficiente.
Valoración y análisis de escenarios: Evaluar el ciclo en comparación con la caída.
La perspectiva positiva en relación con el oro depende de una clara distinción entre los diferentes escenarios posibles, cada uno con implicaciones distintas para los precios y los riesgos. El caso más optimista se basa en el ciclo macroeconómico que llevó al aumento de los precios en 2025. La demanda constante por parte de los bancos centrales también es un factor importante.585 toneladas al mes en el año 2026.En combinación con los fuertes flujos de inversores minoristas y el papel duradero del oro como instrumento para diversificar las carteras de inversión, el metal se presenta como una opción sólida para invertir. Si la incertidumbre geopolítica y económica continúa, lo que llevará a una caída del dólar y a tasas de interés más bajas, el precio del oro seguirá aumentando. Los analistas de J.P. Morgan proyectan que el precio del oro podría alcanzar los 5,000 dólares por onza para finales de 2026. En el largo plazo, se espera que el precio alcance los 6,000 dólares por onza.
El principal riesgo de este escenario es que un resultado positivo de la política comercial acelere el crecimiento económico y reduzca la necesidad de utilizar activos considerados “refugios seguros”. Las pruebas sugieren que…Un resultado exitoso gracias a las políticas establecidas por la administración de Trump.Esto podría llevar a tipos de interés más altos y a un dólar estadounidense más fuerte, lo que presionaría directamente al oro, cuya atractiva no está relacionada con los tipos de interés. Este escenario de “deslizamiento superficial”, en el cual el crecimiento presenta sorpresas positivas, probablemente limite las ganancias y podría provocar una retracción más pronunciada, especialmente en las acciones relacionadas con el oro.
Esta tensión entre las diferentes escenarios destaca una importante ventaja estratégica. El fondo de inversión en acciones de oro (GOLD) tiene un coeficiente de precio/valoración futuro de…30.85Es un precio premium, resultado de un impulso especulativo continuo. En cambio, las empresas productoras como Newmont y Barrick, con sus estructuras de costos muy eficientes, cotizan a tasas de rentabilidad más razonables: 15.7 y 12.5, respectivamente. Esta discrepancia indica que, si el ciclo macroeconómico positivo se mantiene, las acciones relacionadas con el oro podrían ofrecer rendimientos mejorados, teniendo en cuenta el riesgo asociado. La capacidad de generación de ganancias de estas empresas constituye una ventaja real, lo que les permite participar en el aumento de los precios del oro, al mismo tiempo que se mantienen menos vulnerables a la volatilidad que a menudo acompaña a este material.
Sin embargo, la mayor volatilidad de las acciones sigue siendo un costo importante a pagar. La acción de los precios de las acciones se ve intensificada por el efecto del apalancamiento, como se puede observar en las caídas del 20% o más durante el período de baja en enero. Para los inversores, la conclusión es que se trata de una situación asimétrica. El ciclo económico favorece al oro, pero la valoración y la resiliencia financiera de las empresas mineras hacen que estas sean un mejor candidato para aprovechar las oportunidades que el ciclo económico ofrece. El riesgo es que un cambio en el contexto macroeconómico pueda hacer que los precios del oro disminuyan o se detengan, lo cual podría perjudicar enormemente a las empresas con alto apalancamiento. En este contexto, el ciclo económico es importante, pero la selección de las acciones es la estrategia real.
Catalizadores y qué hay que observar
La tesis del ciclo alcista para el oro y sus mineros ahora está en la lista de vigilancia. El reciente retracción ha desviado la atención desde las tendencias macroeconómicas generales hacia eventos específicos a corto plazo que confirmarán la solidez de la demanda estructural y los factores favorables relacionados con la monetaria. Los inversores deben monitorear tres factores clave para poder predecir el rumbo futuro.
En primer lugar, la fuerza de la demanda del banco central es el indicador estructural más importante. Las estimaciones de consenso indican que se realizan compras por parte del banco central.Alrededor de 800 toneladas en el año 2026.Un ritmo de producción que represente una parte significativa de la producción anual de las minas sería el indicador principal para evaluar la situación. Los datos trimestrales del World Gold Council serán el principal referente para este análisis. Un flujo sostenido, por lo menos en ese nivel, validaría la tendencia de diversificación del portafolio a largo plazo y proporcionaría un punto de referencia fiable para los precios del metal. Por el contrario, una desaceleración significativa pondría en peligro la teoría de la demanda del metal.
En segundo lugar, los indicadores macroeconómicos relacionados con las tasas de interés reales y el dólar estadounidense siguen siendo cruciales. El precio del oro está inversamente relacionado con la rentabilidad real de los bonos del gobierno de EE. UU. y con la fortaleza del dólar. La reciente subida en el precio del oro fue impulsada por una reducción en la tasa de los fondos federales y las expectativas de más recortes en las tasas de interés. Los inversores deben estar atentos a cualquier cambio en la curva de rendimiento de los bonos del gobierno y en el índice del dólar estadounidense. Una reversión en la tendencia hacia tasas de interés más bajas, o un aumento sostenido del valor del dólar, podría contrarrestar el contexto monetario favorable y limitar las ganancias obtenidas por los inversores.
Por último, en lo que respecta a los propios mineros, el foco se centra en la ejecución de las operaciones. La reciente caída en los resultados ha puesto de manifiesto la importancia de sus estructuras de costos, similares a fortalezas. Los próximos informes trimestrales serán una prueba importante. Las métricas clave son las cifras reales.Costos de sostenimiento total (All-In Sustaining Costs – AISC)Y los indicadores relacionados con la producción también son positivos. Un rendimiento constante, por debajo de los niveles muy bajos observados en el tercer trimestre de 2025 –con Newmont alcanzando 1,566 dólares por onza y Barrick a 1,538 dólares por onza– confirmaría su capacidad de resistencia financiera. Cualquier aumento en la diferencia entre los precios del oro en el mercado y estos costos sería una sorpresa positiva. Por otro lado, si las estimaciones indican que habrá problemas en la producción o inflación de costos, eso sería un indicio negativo para el potencial de ganancias de las empresas.
En resumen, el ciclo proporciona la dirección general, pero son esos factores catalíticos los que determinarán el momento y la magnitud del siguiente ascenso. Por ahora, las variables clave son claras: los datos de los bancos centrales, las rentabilidades del Tesoro, el dólar, y la disciplina en cuanto a los costos de los mineros.

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