Venta de minas de oro: Un ajuste cíclico impulsado por las tasas de interés reales y la liquidez

Generado por agente de IAMarcus LeeRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 6 de febrero de 2026, 6:40 pm ET4 min de lectura
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El viernes pasado se registraron algunas de las pérdidas más severas en los precios de los metales desde hace tiempo. Después de un fuerte aumento de precios durante el año pasado y un buen comienzo en 2026, el oro cayó aproximadamente un 11% en una sola sesión, mientras que la plata perdió más del 30%. Estas son las peores pérdidas diarias en la historia de ambos metales. La gravedad de esta situación es impresionante. Sin embargo, si miramos la situación mensual, vemos algo diferente. A pesar de esta corrección violenta, tanto el oro como la plata terminaron en enero con ganancias significativas: el oro subió más del 9%, y la plata ganó aproximadamente un 11%.

Esto establece la cuestión central de inversión. Este movimiento fue una corrección técnica motivada por factores de liquidez, y no un cambio fundamental en el mercado. No hubo ningún cambio en el régimen macroeconómico ni ningún factor importante que hubiera podido causar esta caída. En cambio, parece que las posiciones de inversión y los flujos de capital se cruzaron con una tendencia alcista excesiva. La caída del sector minero de oro confirma esto. El VanEck Gold Miners ETF (GDX) ha bajado significativamente.El 6.34% en los últimos 20 días.Se trata de una caída brusca, que refleja la evolución de los precios del metal. Esto indica que se trata de un evento coordinado de retiro de ganancias, donde las posiciones con apalancamiento y las transacciones con volumen elevado fueron cerradas, ya que el mercado alcanzó un punto de resistencia natural después de una tendencia alcista sostenida.

En resumen, parece que esto se trata más de un reajuste cíclico que de una reversión en el mercado. Los factores subyacentes que impulsan el mercado de metales preciosos –la demanda por parte de los bancos centrales, la fragmentación geopolítica y la búsqueda de activos no correlacionados– siguen intactos. La caída repentina del precio en un solo día sirve como recordatorio de la volatilidad que puede surgir en entornos de alto valor, pero esto no cambia el panorama macro a largo plazo. Para los inversores, la pregunta ahora es si este reajuste ofrece un mejor punto de entrada dentro de un ciclo estructural en curso, o si indica un cambio más profundo y fundamental en la dinámica del mercado. Las pruebas hasta ahora sugieren que es lo primero.

La realidad del nuevo minero: El deterioro de las posibilidades y el aumento de los costos

La venta desenfrenada de la semana pasada reveló un cambio fundamental en la forma en que las mineras de oro ganan dinero. La capacidad operativa que alguna vez permitía que estas acciones fueran un factor importante para los precios del oro se ha visto considerablemente reducida. En el pasado, un aumento pronunciado en el precio del oro se traducía casi directamente en mayores ganancias. Hoy en día, esa relación ya no existe. Por cada incremento de 1,000 dólares en el precio del oro, las ganancias promedio de la industria disminuyen.Costos de sostenimiento total (All-In Sustaining Costs)Se estima que estos costos mecánicos aumentarán en aproximadamente 100 dólares. Este tipo de costos se deben a las regalías y impuestos relacionados con los precios de los productos, los cuales aumentan automáticamente a medida que crecen los valores de los metales. Además, existen también las presiones inflacionarias generales sobre el sector minero en sí.

La demanda global de servicios mineros – desde la perforación y el transporte hasta la ingeniería especializada – ha aumentado los costos operativos en todos los aspectos. Este aumento en los costos, junto con el alza en los precios del oro, crea una situación difícil para las empresas del sector. Como resultado, el crecimiento de los ingresos se ve frenado por los aumentos en los gastos, lo que reduce las posibilidades de un crecimiento explosivo de las ganancias, algo que los inversores esperaban en ciclos anteriores.

Esta nueva realidad se refleja en las estimaciones de ganancias futuras. Para los principales productores, el camino hacia la rentabilidad se está volviendo más complejo. Mientras que el mercado general del oro sigue en tendencia alcista, la situación de los márgenes de beneficio está cambiando. La volatilidad reciente ha obligado a una recalibración; ahora, el foco no se centra tanto en las ventajas derivadas del aumento de los precios del oro, sino más bien en la capacidad de la empresa para controlar los costos y mantener el flujo de caja en un entorno con altos costos. Este es el contexto operativo en el que debe entenderse el reciente descenso de precios: no se trata solo de la liquidez, sino también de la sostenibilidad de las ganancias de la empresa.

Valoración y el contexto macroeconómico: una visión basada en ciclos económicos

El panorama actual de las valoraciones de las empresas mineras de oro presenta un problema típico relacionado con los ciclos económicos. A primera vista, los datos parecen ser convincentes. El VanEck Gold Miners ETF (GDX) cotiza a un ratio de precio-ganancias aproximadamente…7.9xEse múltiplo puede parecer atractivo, especialmente después de una fuerte caída. Sin embargo, este número debe ser evaluado en comparación con la nueva realidad operativa del sector. Mientras que las estimaciones de ganancias aumentan debido al fuerte mercado alcista, la estructura de costos subyacente del sector también está en aumento, lo que erosiona la ventaja que tradicionalmente permitía a los mineros apostar por el oro como activo rentable. Un P/E de 8 veces es un descuento en comparación con la historia pasada, pero ahora ese descuento refleja un entorno operativo más costoso.

Esta tensión se refleja en la extrema volatilidad del precio de las acciones. En los últimos 120 días, el precio de GDX ha aumentado un 67%. Es un movimiento poderoso que ha atraído capital hacia esta acción. Sin embargo, ese mismo impulso puede desaparecer rápidamente, como lo demuestra…Un descenso del 6.34% en los últimos 20 días.Este patrón persistente de toma de ganancias, con aumentos bruscos seguidos por correcciones profundas, es característico de un sector que está en una fase de reajuste cíclico. Esto destaca que, aunque el mercado alcista a largo plazo para el oro continúa, el comportamiento de las acciones de las empresas mineras sigue siendo muy inestable, debido tanto a las posiciones adoptadas por las empresas como a los factores fundamentales del mercado.

Si nos alejamos un poco de esto, los principales factores que determinan el ciclo a largo plazo siguen sin cambiar. La situación estructural del oro se basa en una tendencia hacia la desconexión con el sistema financiero occidental, impulsada por la fragmentación geopolítica y la demanda de los bancos centrales. Estos son factores que afectan durante varios años y a nivel de regímenes políticos. Sin embargo, el precio inmediato del oro, y por ende, las acciones relacionadas con la minería, sigue siendo influenciado en gran medida por los tipos de interés reales y la fortaleza del dólar estadounidense. Cuando los rendimientos reales aumentan o el dólar se fortalece, esto aumenta el costo de oportunidad de poseer oro, lo cual crea obstáculos para quienes invierten en oro. Por el contrario, cuando esas presiones disminuyen, el camino para los metales preciosos se vuelve más claro.

En resumen, el reciente descenso de precios y las cotizaciones actuales no son señales de que se haya roto un ciclo, sino más bien síntomas de que se encuentra en una fase de transición. El crecimiento explosivo de los ingresos del sector es algo positivo, pero ahora hay que considerar que el costo de las acciones está aumentando. Para los inversores, esto significa que existe alta volatilidad dentro de un mercado alcista duradero. El alto índice P/E sirve como recordatorio del carácter cíclico del sector: las cotizaciones se comprimen durante las fases de ajuste, pero luego se expanden gracias al impulso sostenido. Los factores macroeconómicos, definidos por las tasas de interés reales y la dinámica del dólar, determinarán cuánto durará esta fase de expansión del ciclo.

Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta durante la próxima fase del ciclo.

El camino a seguir depende de unos pocos factores críticos. Los principales motores a largo plazo del mercado alcista de metales preciosos son las tasas de interés reales y la fortaleza del dólar estadounidense. Estos factores siguen siendo los elementos clave que deben tenerse en cuenta. Cualquier aumento sostenido en las rentabilidades reales o una mayor fortaleza del dólar aumentaría el costo de oportunidad de mantener el oro, lo cual representaría un obstáculo inmediato tanto para las acciones relacionadas con metales como para las acciones mineras. Por otro lado, cualquier pausa o retroceso en estas tendencias sería una señal clara de que el ciclo estructural todavía tiene espacio para expandirse. Por ahora, el mercado considera que se trata de un entorno de alta valuación, lo que hace que sea muy sensible a cualquier cambio en estas condiciones macroeconómicas.

Los desarrollos específicos de cada sector también son igualmente importantes. La reciente venta de acciones ha obligado a los inversores a evaluar la nueva realidad operativa. Los inversores deben seguir de cerca cualquier cambio en las estimaciones de costos por parte de las empresas mineras, ya que enfrentan constantemente las presiones inflacionarias sobre los servicios, así como los efectos negativos relacionados con los regalías vinculados a los precios. La capacidad de las empresas para controlar sus costos es algo muy importante.Costos de sostenimiento totales (All-In Sustaining Costs)Lo que se determinará es si el crecimiento de las ganancias puede mantenerse al mismo ritmo que los precios del oro. La diferencia entre empresas como Newmont, que han registrado márgenes de ganancias récord, y sus competidores, que enfrentan costos más elevados, probablemente aumentará, lo que afectará la próxima fase del rendimiento de estas empresas.

Sin embargo, el riesgo más significativo es que esta volatilidad pueda desencadenar un ciclo de reducción de la exposición al endeudamiento en el sector minero. La rápida retirada de ganancias de la semana pasada es una clara señal de cuán rápido puede cambiar el estado del mercado. Si la corrección reciente se convierte en un período prolongado de bajo rendimiento en relación con el precio del oro, esto podría llevar a una mayor disciplina en la gestión de capital por parte de las empresas, priorizando la reparación de su balance financiero en lugar de buscar un crecimiento agresivo. Esto disminuiría los beneficios tradicionales que se obtienen con el uso de capital apalancado, manteniendo así a las acciones mineras dentro de un rango más estrecho, incluso mientras persiste el mercado alcista del oro.

En resumen, la configuración actual del mercado se caracteriza por una alta sensibilidad. La valoración atractiva del sector y el fuerte impulso de sus ganancias constituyen un punto de apoyo, pero su extrema volatilidad y los aumentos en los costos crean un límite. La próxima fase del ciclo estará determinada por qué fuerza prevalezca: si son los factores macroeconómicos positivos que favorecen al oro, o las presiones operativas y financieras dentro del propio sector minero.

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