Gold Flow Check: La decisión de la Fed frente al precio de 5,000 dólares.
La reciente subida de los precios de Gold ha resultado completamente inútil. El precio ha bajado.2.83% a $4,861.37En la sesión de hoy, se observa una marcada inversión en las cotizas, en comparación con los niveles máximos que había alcanzado recientemente. Esta baja se produce después de…El fracaso en mantener el nivel de 5,050 unidades durante una segunda semana.Es una barrera psicológica y técnica importante. El metal ahora se cotiza a un precio…Monto mensual bajo, por debajo de los 4,900 dólares.Esto indica una ruptura en el impulso alcista.
La situación técnica actual es negativa. El precio ha bajado por debajo del promedio simple de 200 períodos en el gráfico de 4 horas, un indicador clave para determinar la dirección del mercado a largo plazo. Este movimiento confirma el cambio en el sentimiento de los inversores. El nivel de soporte más cercano es el mínimo reciente, cerca de los 4,985 dólares. Si se rompe ese nivel, se abrirá camino hacia el rango de consolidación anterior de la línea tendencial, que se encuentra cerca de los 4,900 dólares. Por su parte, la resistencia está firmemente establecida en los 5,061 dólares, alrededor del promedio simple de 200 períodos.

Con la reunión de la Fed próxima, el flujo bajista se convierte en un factor crítico. El mercado se encuentra entre el miedo geopolítico y la presión del dólar. Pero los indicios técnicos sugieren que la presión del dólar es la más importante. Esta situación hace que las declaraciones de la Fed y los datos relacionados con su política monetaria sean un catalizador directo para los próximos movimientos del mercado. El nivel de 4,900 dólares ahora es el punto principal de prueba para determinar si existe algún soporte en ese nivel.
El dilema de la Fed: Obtención de datos en dos direcciones
La tarea de la Fed se complica debido a los signos contradictorios que recibe. En su comunicado de enero, se señaló que…La actividad económica ha estado expandiéndose a un ritmo constante.Y la inflación sigue siendo algo elevada. Sin embargo, la incertidumbre se ha incrementado debido al conflicto con Irán, lo que está perturbando los flujos de petróleo y haciendo que los precios de la energía superen los 100 dólares por barril. Esto genera una doble presión: una inflación baja, del 2.5%, y un IPC más alto de lo esperado. Estos factores indican que es necesario adoptar una política de “mayor apoyo durante más tiempo” para reducir la demanda.
El banco central debe sopesar estas fuerzas opuestas: la disminución de la demanda debido a las altas tasas de interés, frente a la necesidad de apoyar al mercado laboral en su proceso de debilitamiento.
La reacción inmediata del mercado ante las palabras del Fed será decisiva. Una declaración que destaque los riesgos inflacionarios derivados del shock del petróleo podría reforzar la idea de que los tipos de interés seguirán siendo altos por más tiempo, lo cual mantendrá la presión sobre el oro. Por el contrario, si el Fed minimiza el impacto del petróleo o reconoce la debilidad del mercado laboral, eso podría indicar una postura más moderada. Dada la situación actual, la elección de las palabras por parte del Fed probablemente sea tan importante como cualquier decisión relacionada con los tipos de interés.
Catalizadores y escenarios: Lo que impulsa los precios
El catalizador inmediato es la comunicación del Fed, no la decisión sobre las tasas de interés en sí. Un tono más moderado por parte del Fed o una declaración de Powell durante la conferencia de prensa que sugiera recortes más tempranos en las tasas de interés podrían ser el estímulo necesario para que el oro supere la resistencia crítica de 5,050 dólares. Este escenario indicaría que el Fed da prioridad al fortalecimiento del mercado laboral, en lugar de enfrentarse al impacto de la inflación causada por los precios del petróleo. Tal cambio desafiaría directamente la tendencia bajista que ha dominado desde el inicio del conflicto.
Por el contrario, si las proyecciones indican un enfoque más aferrado o si las directrices no cambian, esto confirmaría la idea de que los precios seguirán subiendo durante más tiempo. Esto reforzaría la fortaleza del dólar y mantendría los costos de endeudamiento elevados, lo que llevaría al oro a un nivel mínimo de cuatro semanas, cerca de los 4,900 dólares. Una ruptura decisiva por debajo de ese nivel pondría a prueba el soporte del rango de 200 períodos, que se encuentra alrededor de los 4,950 dólares. Esto aceleraría la tendencia bajista.
El riesgo inmediato es que, a medida que el precio del oro disminuye, su estatus como activo seguro se ve cuestionado. Con el dólar fortaleciéndose y las tasas de rendimiento manteniéndose altas, la atracción del metal como activo sin rentabilidad disminuye. La situación actual indica que la preocupación geopolítica está siendo superada por la presión de la política monetaria. Esta dinámica podría continuar si la Fed mantiene su postura cautelosa.



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