El precio de Gold se mantiene en 4,400 dólares, debido a que las políticas relacionadas con los máscaras faciales están reduciendo el equilibrio entre la oferta y la demanda.

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martes, 24 de marzo de 2026, 9:34 pm ET5 min de lectura
CDE--

El mercado se encuentra en un estado de confusión. Después de un período de volatilidad extrema…Plata y oro se están consolidando.Tras estas correcciones, el precio del oro se sitúa cerca de los 4,400 dólares. Esta calma puede ser engañosa. Se trata de una semana caótica, durante la cual los metales experimentaron fluctuaciones acentuadas del 10%. Además, la decisión del Tribunal Supremo creó una nueva capa de incertidumbre en las políticas relacionadas con los metales. La pregunta importante es si esta fluctuación en los precios es simplemente ruido o si representa una señal de un cambio más profundo en el equilibrio entre oferta y demanda de los metales.

El reciente caos fue provocado por una decisión importante del Tribunal Supremo. El viernes, el Tribunal Supremo anuló la base legal para las tarifas amplias.El oro se está apreciando cada vez más.Los comerciantes, inicialmente, establecieron precios en un entorno comercial menos conflictivo. Pero esa tendencia al alza desapareció rápidamente. La decisión adoptada creó una nueva situación confusa: se implementó de forma apresurada un nuevo instrumento arancelario, con un tipo impositorio de 15%, y se fijó que ese impuesto expiraría en 150 días. Esto es lo que algunos llaman “Gran Confusión”. Cuando los principales economistas y banqueros centrales del mundo parecen enfrentarse a la misma situación de confusión, no es sorprendente que los mercados se estabilicen. El movimiento de precios fue simplemente una reacción emocional, no una reajuste fundamental en las condiciones económicas.

Entonces, ¿cuál es el equilibrio subyacente? La tesis es que esa confusión no es más que una situación de corto plazo. La situación de oferta y demanda en el mercado físico sigue siendo relativamente equilibrada. Sin embargo, los presiones aumentan debido a la incertidumbre política y al fortalecimiento del dólar. No se trata de un déficit estructural. Se prevé que las compras realizadas por los bancos centrales, que son un factor clave en la demanda, se mantendrán aproximadamente…850 toneladas para el año 2026.Sin embargo, esta demanda oficial, que siempre ha sido resistente, ha sido puesta a prueba debido a las recientes bajas en los precios. El descenso de los precios de los metales desde sus niveles máximos ha ejercido presión sobre la paciencia de estos compradores estratégicos, quienes entraron al mercado cuando los precios estaban en su punto más alto. Su participación continua es un apoyo importante, pero su disposición no es infinita.

En resumen, las acciones actuales del mercado están determinadas más por las políticas gubernamentales que por algún desequilibrio tangible en el mercado físico. La consolidación cerca de los 4,400 dólares no es más que una pausa, no una solución definitiva. La verdadera situación radica en la espera: los bancos centrales debaten si comprar o no, mientras que el mercado espera a que se aclaren las reglas relacionadas con los aranceles, lo cual complica aún más la situación.

Suministro: Un plano con crecimiento selectivo

El lado físico de la situación nos indica que el mercado ha alcanzado un límite. La producción mundial de oro extraído alcanzó un nivel récord.3,672 toneladas en el año 2025.Pero ese hito se basó en una expansión mínima; la producción solo aumentó un 1% en comparación con el año anterior. Este crecimiento moderado refleja una situación general de estabilidad en la industria. La industria enfrenta obstáculos estructurales que limitan su capacidad para crecer rápidamente: plazos de autorización más largos, costos de capital cada vez mayores y una escasez de nuevas reservas de recursos. Sin esto, las reservas actuales se agotarán gradualmente, y el camino hacia un aumento significativo en la oferta de recursos será largo.

Sin embargo, en medio de esta situación general de estancamiento, hay un crecimiento selectivo que está surgiendo en ciertos proyectos específicos. El ejemplo más destacado es Coeur Mining, que espera experimentar un aumento significativo en su producción para el año 2026. Después de adquirir New Gold, la empresa ahora espera poder producir…De 680,000 a 815,000 onzas de oro.Este año, la dirección de la empresa estima que esta negociación aumentará la producción de oro en aproximadamente un 80% en comparación con el año 2025. Se trata de una expansión importante para la empresa, impulsada por la integración de dos minas canadienses. Sin embargo, esto es una excepción que ilustra la regla general: las perspectivas de la industria para el año 2026 siguen siendo cautelosas, y muchos de los principales productores pronostican un descenso en su producción.

En resumen, la oferta no está creciendo a un ritmo suficiente para absorber fácilmente el aumento en la demanda. La producción récord en 2025 representó un punto máximo para este sector lentamente evolutivo. El crecimiento selectivo que se ha logrado gracias a negociaciones como la de Coeur es algo real, pero ese crecimiento se ve contrarrestado por los desafíos estructurales del sector en su conjunto. Por ahora, el lado de la oferta no constituye un obstáculo importante, pero tampoco es una fuente flexible de abundancia. Se trata de un nivel estable, con posibilidades de aumentos modestos en algunos proyectos específicos, pero todo esto está limitado por las restricciones a largo plazo relacionadas con la búsqueda y desarrollo de nuevas minas.

Demanda: Un sector oficial resiliente frente a flujos financieros inestables.

El lado de la demanda en el mercado del oro es algo muy complejo y lleno de contrastes. Por un lado, existe una fuerza estratégica y resistente que representa las compras oficiales. Por otro lado, existen flujos financieros que son muy sensibles a los sentimientos de corto plazo y a los mecanismos del mercado en general. Este contraste es clave para comprender el equilibrio actual en el mercado del oro.

La demanda del banco central sigue siendo el soporte más estable y crucial. El World Gold Council pronostica que las compras realizadas por el sector oficial alcanzarán aproximadamente…850 toneladas para el año 2026.En esencia, las condiciones son las mismas que el año pasado. No se trata de una tendencia nueva; se trata de una tendencia sostenida que ha hecho que los bancos centrales sean uno de los principales fuentes de demanda durante años. Países como China y Kazajstán lideran esta tendencia, extendiendo una trayectoria de acumulación de demanda durante varios años. Lo que es aún más importante es la llegada de nuevos compradores: países como Polonia e Indonesia vuelven al mercado después de haber estado ausentes durante mucho tiempo. Esta actividad de compra está motivada por objetivos estratégicos a largo plazo: protegerse contra la incertidumbre geopolítica, reducir la dependencia del dólar y evitar la devaluación de las monedas. Por ahora, esta demanda oficial constituye un punto de apoyo importante, incluso cuando los precios fluctúan.

Sin embargo, este pilar resistente se ve contrarrestado por la volatilidad de otros canales de demanda. La demanda de joyas, que es un importante consumidor de este metal, es muy sensible tanto al precio como a los ciclos económicos. Cuando los precios del oro aumentan, como ocurrió este año, el interés de los consumidores suele disminuir. Esto crea un efecto negativo en la demanda durante períodos de aumento de precios. Aún más volátiles son las corrientes financieras, especialmente las que provienen de fondos cotizados en bolsa. Estas posiciones suelen ser consideradas “pegajosas” desde el punto de vista del riesgo fiscal a largo plazo, pero pueden ser muy reactivas a corto plazo. Como se ha visto en las últimas semanas, una caída brusca en los precios después de un aumento puede provocar la liquidación de operaciones y ventas tácticas por parte de los fondos apalancados. Esto genera una situación inestable, lo que hace que el metal parezca “no responder” a los acontecimientos geopolíticos, como ocurrió durante la escalada en el Medio Oriente.

En resumen, se trata de un mercado en el que la demanda estratégica es constante, pero el aspecto financiero está sujeto a fluctuaciones constantes. Este contraste explica la consolidación actual del mercado. El sector oficial proporciona una demanda constante que evita que el mercado colapse, mientras que las fluctuaciones financieras amplifican los movimientos de precios. El equilibrio depende de qué fuerza prevalezca. Por ahora, la capacidad de compra del banco central mantiene el mercado estable, pero también está siendo puesta a prueba por las propias fluctuaciones financieras.

Catalizadores y riesgos: ¿Qué podría cambiar el equilibrio?

La actual situación de consolidación es una situación de espera. El equilibrio entre la oferta y la demanda física es relativamente estrecho, pero aún no se encuentra en una situación de gran tensión. Los factores reales que podrían provocar un cambio en la situación son la resolución de las incertidumbres políticas y el riesgo de un choque petrolero a largo plazo. Estos factores podrían cambiar rápidamente el equilibrio actual.

El factor más importante que puede influir en el mercado es la resolución de la confusión en materia de políticas arancelarias. Como se mencionó anteriormente, la decisión del Tribunal Supremo creó un estado de “confusión total”. La tarifa arancelaria del 15% está a punto de expirar en 150 días. Esta incertidumbre representa un obstáculo para el dólar, y, por lo tanto, constituye un factor que apoya al oro. Cuando se resuelva esta situación, ya sea mediante una extensión legislativa, un acuerdo legal o alguna modificación en las políticas comerciales, el mercado reevalúará el déficit comercial y la fortaleza del dólar. Un entorno comercial más claro y estable probablemente tendrá efectos negativos para el oro, ya que reduce la necesidad de utilizar alternativas al dólar. Por el contrario, si la confusión persiste o se extienden las políticas arancelarias, esto podría reactivar los flujos hacia refugios seguros y presionar aún más al dólar hacia abajo, lo cual sería un factor positivo para el oro.

Un segundo riesgo más importante es un aumento continuo en los precios del petróleo. El reciente cruce de los 100 dólares por barril es una señal de alerta. Históricamente, las crisis energéticas causan un aumento en el valor del dólar, ya que los mercados ven este acontecimiento como una amenaza de inflación, y no simplemente como una crisis geopolítica. Esta dinámica fortalece al dólar, que tiene una correlación negativa con el precio del oro en dólares. Como se vio durante la escalada en Oriente Medio, incluso los conflictos graves pueden tener efectos negativos en el oro a corto plazo, ya que aumentan la fortaleza del dólar y elevan las expectativas de tipos de interés. Un aumento prolongado en los precios del petróleo amplificaría este efecto, creando un fuerte obstáculo para el oro, ya que aumentaría el costo de oportunidad de mantener activos que no generen ingresos.

Finalmente, el éxito en la implementación de nuevas minas como Coeur’s Rainy River y New Afton pondrá a prueba la capacidad de la industria para transformar el crecimiento específico de cada proyecto en una expansión más amplia del suministro. La recomendación de Coeur’s de un aumento significativo en la producción es algo positivo. Pero las propias estimaciones de costos de la empresa indican que existe un gran desafío: se espera que Rainy River funcione con altos costos de operación.De 2,150 a 2,350 dólares por onza.Esto destaca el compromiso que se debe hacer entre agregar cantidades adicionales de productos y mantener los márgenes de beneficio. Si otros productores pueden seguir con expansiones similares y eficientes en términos de costos, eso facilitaría el aumento de la oferta y proporcionaría un nivel de precio estable. De lo contrario, el crecimiento selectivo de empresas como Coeur’s seguirá siendo algo excepcional, dejando al lado más amplio del mercado con limitaciones y más vulnerable a las sorpresas en la demanda.

En resumen, el equilibrio se encuentra en una situación estable. La resolución de las incertidumbres tarifarias y un cambio en los precios del petróleo son los factores más probables que podrían romper esta situación de consolidación. Mientras tanto, la capacidad de la industria para aumentar la oferta gracias a nuevos proyectos determinará cuánto respaldo tendrá frente a futuros shocks en la demanda. Por ahora, el mercado está atento a estas fuerzas externas, no a las reservas físicas de petróleo.

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