Mercados globales en un punto de inflexión, mientras que los datos sobre el mercado laboral en EE. UU. se vuelven más claros, lo que refuerza la idea de un “aterrizaje suave”.

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porDavid Feng
sábado, 10 de enero de 2026, 2:08 am ET5 min de lectura

El mercado laboral en los Estados Unidos ha entrado en una nueva fase estructural, caracterizada por un marcado retiro de las prácticas de contratación agresivas que se aplicaban en el pasado. En diciembre, la economía solo logró un aumento en el número de empleos.

Esto representa un drástico descenso en comparación con el promedio mensual de 168,000 en 2024. Los datos reflejan una situación en la que el mercado se encuentra en un estado de “hibernación estratégica”, donde las empresas reducen sus contrataciones debido a la incertidumbre económica. El informe también revela una debilidad más persistente en el mercado laboral estadounidense.– Una disminución mucho mayor de lo que se informó inicialmente.

La reacción inmediata fue un descenso significativo en la tasa de desempleo, que descendió al 4.4%. Esto detuvo el aumento de la tasa de desempleo a mediados del año, sorprendiendo a los economistas. Este descenso inesperado, junto con los bajos datos sobre el número de empleos, ha determinado un nuevo régimen en el mercado laboral. Los economistas y los responsables de la formulación de políticas ahora describen el mercado laboral como uno que se encuentra en una situación difícil.

O, más en general, un…El reclutamiento ya no es algo generalizado; está impulsado por sectores específicos como la salud y los servicios alimentarios. Al mismo tiempo, persiste la cautela en el ámbito empresarial. Se trata de un mercado que no está creciendo, pero tampoco está colapsando.

Estos datos constituyen un pilar crucial para la narrativa relativa al proceso de aterrizaje gradual de la economía. Muestran que la economía se está estabilizando lo suficiente como para reducir las presiones inflacionarias, sin desencadenar una recesión. La disminución en la tasa de desempleo respeta la idea de un escenario “ideal”, donde el crecimiento es adecuado. Sin embargo, este nuevo régimen introduce riesgos significativos. La magnitud del cautela empresarial se evidencia en los recortes de empleos anunciados el año pasado; se anunciaron 1.2 millones de puestos de trabajo eliminados en 2025, el nivel más alto desde 2020. Esto sugiere que el mercado laboral se encuentra en un estado de ajuste profundo, y que el camino hacia un crecimiento sostenible y amplio sigue siendo incierto. La inmediata mejora del mercado, reflejada en un aumento en los indicadores internacionales, indica un deseo de mantener esta estabilidad. Pero la fragilidad subyacente de una economía sin contrataciones es ahora una cuestión central tanto para los responsables de la formulación de políticas como para los inversores.

El dilema de la Fed: El camino a seguir en materia de política monetaria y las divisiones internas dentro de la institución.

Los nuevos datos sobre la situación laboral han reforzado la decisión de la Reserva Federal de poner fin a las políticas monetarias expansionistas. La economía solo está creciendo lentamente.

Y dado que la tasa de desempleo ha disminuido al 4.4%, el informe constituye una señal clara de que las condiciones son “ni demasiado buenas ni demasiado malas”. Los mercados ya han tomado esto en consideración; los futuros precios indican que no habrá reducciones hasta junio. La opinión general, respaldada por los analistas, es que la Fed procederá con las medidas necesarias.Se está avanzando hacia una posición de política neutral. Los datos ofrecen amplias posibilidades para ese cambio, ya que el crecimiento promedio mensual de los salarios se considera que se mantiene cerca de los 30,000 durante el trimestre.

Sin embargo, esta calma externa oculta un creciente debate interno. El “gráfico de puntos” elaborado por la Reserva Federal revela una gran dispersión de opiniones; el promedio indica que se debería realizar solo una reducción este año. Esta cota moderada está siendo cuestionada por un grupo activista. El gobernador de la Reserva Federal, Stephen Miran, ha abogado públicamente por una reducción mayor.

Argumentando que la inflación subyacente ya está cerca del objetivo establecido, y que las políticas restrictivas suprimen innecesariamente el empleo. Su postura, que refleja las preocupaciones de la Casa Blanca sobre la recesión, contradice directamente la visión más paciente mantenida por varios presidentes de bancos regionales, quienes exigen mayor claridad antes de cualquier flexibilización en las políticas monetarias.

< Español:

La tensión en este caso es de carácter estructural. La discusión no se trata solo del momento adecuado para tomar medidas, sino de la naturaleza de la debilidad del mercado laboral. Si el ralentismo es un fenómeno cíclico, como supone la narrativa de “despegue gradual”, entonces las reducciones de tipos de interés son una herramienta efectiva para estimular la demanda y el crecimiento del empleo. Pero si la debilidad es estructural –es decir, si se trata de un cambio hacia un estado permanente de “ningún empleo, ninguna despido”, impulsado por las inversiones en inteligencia artificial y las políticas comerciales– entonces las reducciones de tipos de interés podrían tener un efecto menor en el empleo. Por lo tanto, el riesgo principal es que la política monetaria de la Fed pierda su eficacia en su misión principal, que es apoyar los mercados laborales, si el problema subyacente es más profundo que un simple ralentismo temporal. Por ahora, los datos sugieren una pausa en las acciones, pero las divisiones internas indican que el camino después de esa pausa está lejos de estar claro.

Flujos de capital globales: Un enfoque que va más allá de las acciones estadounidenses

La reacción inmediata del mercado ante los datos negativos relacionados con la actividad laboral fue un aumento de precios típico de situaciones de “riesgo”. Pero los flujos de capital que esto generó revelan una reorientación más sutil y global. Las acciones en Estados Unidos, especialmente los índices relacionados con la tecnología, alcanzaron niveles históricos, ya que los datos confirmaron la idea de un desaceleramiento económico, así como la pausa en las políticas monetarias por parte de la Fed.

El viernes, Nasdaq lideró la tendencia alcista. Sin embargo, este aumento estuvo acompañado de una marcada separación entre los valores domésticos y los internacionales. Mientras que los indicadores domésticos subieron, los mercados internacionales experimentaron ganancias más pronunciadas, lo que indica una rotación hacia acciones tecnológicas estadounidenses con valoraciones más bajas.

Este es el primer indicio importante de un cambio en la dirección de la economía mundial. Los datos sugieren que la economía estadounidense está entrando en una fase de estabilidad, aunque sea estancada. Por otro lado, otras regiones pueden seguir en una fase de expansión, o beneficiarse de políticas más favorables. El resultado es una rotación hacia actividades de valor internacional, contratistas militares y gigantes industriales que podrán beneficiarse del cambio en las políticas comerciales y de defensa mundiales.

En esta movida, se indica que el capital mundial busca oportunidades más allá de los máximos recientes del mercado estadounidense.

Sin embargo, el mercado de bonos no ha logrado cumplir con las promesas relacionadas con una desaceleración gradual de la economía, lo que revela una falta crítica de confianza por parte de los inversores. A pesar del enfoque más moderado de la Fed y de la reducción de las presiones inflacionarias,

Y los rendimientos a 30 años han alcanzado nuevos máximos. Esta divergencia es importante. Indica que los inversores consideran que el riesgo de caída de los tipos de interés es limitado por ahora, pero también tienen dudas sobre la solidez del escenario de recesión económica. El mercado anticipa una situación en la que no habrá reemplazos de personal ni salidas de emergencia, lo cual podría impedir que se produzca un mercado de bonos alcista a largo plazo.

Esto sienta las bases para una rotación sectorial dentro del mercado de valores. El capital fluye hacia los sectores que se consideran más resistentes al nuevo régimen económico. Las infraestructuras relacionadas con la IA y las empresas de servicios eléctricos son claros beneficiarios, ya que su demanda es duradera, independientemente de las tendencias generales en cuanto a contrataciones laborales. Por otro lado, las empresas que enfrentan incertidumbres significativas en materia de tarifas o aquellas que dependen de los gastos de consumo general permanecen al margen, esperando señales más claras. Este cambio no se trata solo de cuestiones geográficas; se trata, más bien, de una búsqueda de estabilidad y crecimiento en un mundo donde el antiguo modelo de contrataciones agresivas ya no funciona.

Catalizadores y riesgos: El camino a seguir

El nuevo equilibrio laboral es frágil, y el camino que se abre ante nosotros depende de algunos controles críticos. El factor clave inmediato es el informe sobre empleo de enero de 2026, que se publicará en pocos días. Estos datos confirmarán si…

La situación económica está estabilizándose o incluso mejorando. Los economistas se preparan para un resultado negativo, con estimaciones de que solo se crearán 55,000 empleos adicionales. Sin embargo, lo importante será analizar los detalles: ¿las mejoras se concentran en algunos sectores, o es toda la economía la que está retrocediendo? El mercado observará atentamente este informe en busca del primer indicio concreto de una recuperación en 2026. Cualquier desviación respecto al escenario previsto podría cambiar drásticamente la narrativa sobre una posible recuperación económica.

La segunda prueba importante ocurre en febrero, cuando se espera que la Reserva Federal publique su “gráfico actualizado” y sus declaraciones de política monetaria a futuro. Las divisiones internas de la Fed son evidentes; el gobernador Stephen Miran aboga por un aumento en las tasas de interés.

Contra una proyección media, solo para una sola medida de política monetaria. Las próximas comunicaciones revelarán si la banca central se está orientando hacia un enfoque más moderado o si sigue manteniendo una actitud cautelosa. La pregunta clave para los mercados será cómo interpretará la Fed el comportamiento del mercado laboral: ¿es algo cíclico, un efecto temporal de las políticas monetarias, o algo estructural, un cambio permanente en el comportamiento de contratación? Esta distinción determinará el ritmo de las futuras medidas de relajación monetaria.

Luego está el posible catalizador externo: la decisión del Tribunal Supremo sobre la legalidad de las aranceles impuestas por Trump. El tribunal aún no ha emitido su veredicto, pero el resultado potencial podría cambiar todo. Si se determina que los aranceles son ilegales, esto podría obligar a un rápido cambio en la política comercial, lo que afectaría directamente las inversiones empresariales y los planes de empleo. Por otro lado, si el tribunal aprueba los aranceles, esto podría fortalecer una postura más proteccionista, lo que podría alterar las cadenas de suministro globales y la asignación de capital corporativo durante años. Este caso representa un acontecimiento de gran impacto, aunque con baja probabilidad de ocurrencia, y podría desestabilizar abruptamente el actual patrón económico.

En resumen, la teoría de la “aterrizaje suave” ahora enfrenta tres desafíos importantes. Los datos relacionados con el trabajo deben ser consistentes; la Fed debe manejar sus conflictos internos sin causar perturbaciones en los mercados; y la Corte Suprema no debe generar shocks políticos. Por ahora, los datos apoyan una pausa en las acciones económicas. Pero el futuro es incierto, ya que todavía existen problemas sin resolver, además de la incertidumbre sobre si la economía ha encontrado un nuevo equilibrio estable o simplemente se está preparando para un ajuste más profundo.

author avatar
Julian West

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios