Choque geopolítico frente al exceso de oferta estructural: El precio mínimo del petróleo en un ciclo de tipo “hawkish”
El primer día completo de operaciones en el mercado, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, reveló un clásico enfrentamiento entre diferentes factores. Por un lado, un fuerte shock geopolítico provocó que los precios del petróleo subieran enormemente. Por otro lado, el contexto macroeconómico favorable, caracterizado por políticas de tipo “hawk”, junto con el exceso de oferta, crearon una limitación en la disposición al riesgo. Como resultado, la recuperación fue limitada y volátil.
La reacción inicial fue una fuerte venta de acciones. Los futuros de las acciones cayeron, y las principales bolsas bajaron hasta un 1.6% en su punto más bajo durante la sesión de negociación. El catalizador para esta situación fue el miedo a que se interrumpieran los flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Además, también influyó la posibilidad de que el Líder Supremo de Irán perdiera el control sobre el país. Todo esto provocó un aumento masivo en los precios del petróleo crudo.Los futuros del petróleo crudo West Texas Intermediate aumentaron en un 7.5%.Alrededor de 72 dólares por barril.El precio del WTI Crude alcanzó los 71.75 dólares.Se trata de un aumento en el precio del mercado durante el mismo día, el mayor incremento en cuatro años. Se trata de una apuesta en el mercado, ya que existe la posibilidad de que la oferta se vea gravemente restringida.
Sin embargo, la subida de los precios del petróleo fue respondida rápidamente por una reacción contraria en el mercado de valores. La recuperación del mercado se debió a la creencia de que los conflictos militares pasados no solían causar caídas significativas en el mercado en general. Los operadores aprovecharon esa oportunidad para comprar acciones a precios reducidos. El resultado fue un final bastante incierto:…El S&P 500 aumentó en menos del 0.1%.El Dow cayó un 0.1%, mientras que el índice Nasdaq aumentó un 0.4%. Sin embargo, esta resiliencia era frágil y tuvo un precio que pagar.
La incierte elevada se refleja en el índice de volatilidad VIX.Establecido en 24.66Es un paso significativo en comparación con los niveles recientes. Esto indica que los inversores están lidiando con un nuevo riesgo de gran importancia. La evolución de los precios muestra que el mercado está evaluando la presión inmediata contra las fuerzas estructurales a largo plazo que debe enfrentar. Por ahora, el entorno de política monetaria conservadora y la amenaza constante de sobreoferta actúan como un freno, limitando el aumento de los precios de las acciones, incluso mientras los precios del petróleo suben. Se trata de una situación en la que un impacto repentino y poderoso se enfrenta a un ciclo macroeconómico más duradero.
La fuerza contraestructural: Sobreabastecimiento y el umbral de precios a largo plazo
Aunque el shock geopolítico ha causado un aumento significativo en los precios, el contexto fundamental de oferta y demanda presenta una limitación importante a largo plazo. El mercado no enfrenta una escasez de productos; más bien, se encuentra con un exceso de oferta estructural, una situación que, en última instancia, debería limitar cualquier tipo de aumento de precios y definir el nivel mínimo de los mismos.
La señal más clara proviene de las últimas proyecciones de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos. Se prevé que…Los precios del petróleo crudo en Brent disminuirán a 53 dólares por barril en el año 2027.Se trata de una disminución significativa en comparación con el nivel actual. Esta perspectiva se basa en una realidad simple y constante: la producción de petróleo y otros fluidos continuará superando la demanda mundial. La acumulación de inventarios es el mecanismo que contribuye a la baja de los precios. Mientras que el aumento en la oferta por parte de OPEC+ y de productores no pertenecientes a OPEC, como Brasil y Guyana, supera la demanda, los inventarios siguen aumentando. Esta acumulación de reservas es la fuerza principal que impulsa la baja de los precios. Aunque las reservas estratégicas en China pueden servir como un respaldo parcial, esto no es suficiente para contrarrestar la tendencia general.
La reciente decisión de OPEC+ de aumentar la producción…206,000 barriles por día en abril.Esto subraya esa postura cautelosa y de gestión cuidadosa de la oferta. Este movimiento, aunque puso fin a una pausa en las actividades comerciales, fue notablemente modesto y quedó muy por debajo de las expectativas del mercado. Se trata de una respuesta a la incertidumbre, basada en acciones graduales y medidas limitadas, y no de un esfuerzo coordinado para endurecer el mercado. Esto refleja el reconocimiento de que el desequilibrio fundamental sigue existiendo.
La respuesta física del mercado a esta sobreoferta será crucial. A medida que los almacenes comerciales de la OCDE se llenan, el costo de añadir más petróleo a los tanques aumentará significativamente. Este alto costo de almacenamiento debe motivar a los participantes a buscar opciones de almacenamiento más costosas. En la práctica, esto actúa como un freno natural en los precios. Cuando el almacenamiento se vuelve costoso, pierde sentido mantener el petróleo en almacenamiento, lo que puede llevar a una disminución en los precios y a una ralentización del crecimiento de la producción. Esta dinámica, inherente a un mercado con inventarios en aumento, proporciona un punto de referencia contra el cual cualquier rali especulativo debe enfrentarse.
En resumen, el aumento actual en los precios es una anomalía cíclica, causada por un choque geopolítico violento. La fuerza contraria estructural se debe a que la oferta supera constantemente la demanda. Según las previsiones de la EIA, los precios del Brent podrían alcanzar los 53 dólares para el próximo año. Por ahora, este choque ha creado una brecha temporal entre los precios reales y esta realidad subyacente. Pero los mecanismos de almacenamiento y la creciente cantidad de inventarios mundiales aseguran que, con el tiempo, el mercado intentará cerrar esa brecha.
La relación entre política y riesgos: inflación, tipos de interés y el panorama de la stagflación
El shock del petróleo ahora se enfrenta a un entorno normativo macroeconómico que, estructuralmente, no es tan favorable para las políticas monetarias. La trayectoria de la Reserva Federal está siendo limitada por un crecimiento fuerte y presiones de precios persistentes. Esto genera una tendencia hacia políticas más restrictivas, lo cual podría aumentar el impacto inflacionario de cualquier perturbación en el suministro de bienes y servicios. Esto representa una prueba crucial para la economía en general.
El Fondo Monetario Internacional ya ha definido los limitaciones. Con las expectativas de crecimiento en Estados Unidos en aumento…2.4% este añoEl FMI considera que existe un margen muy limitado para reducir la tasa de política monetaria durante el próximo año. Esta perspectiva está respaldada por un aumento significativo en el optimismo de los directores ejecutivos, así como por la continuación de los efectos negativos causados por los costos arancelarios. El mercado ya tiene en cuenta esto, y los inversores están posponiendo su apuesta por una reducción inicial de la tasa de política monetaria hasta la reunión del Fed en julio. En este contexto, un aumento en los precios del petróleo plantea una amenaza directa para la necesidad de relajar las políticas monetarias, lo que podría reforzar una postura más conservadora por parte del Fed.
El principal riesgo que podría convertir este shock en un punto de inflexión no es solo el aumento en los costos de combustible, sino también una interrupción prolongada en el flujo de transporte marítimo a nivel mundial. El conflicto amenaza con otro aumento en los precios, lo cual podría socavar la narrativa de inflación.Interrupciones prolongadas en las rutas de transporte marítimo, mayores costos de seguros y cambios en la cadena de suministro.La amplificación de las presiones inflacionarias va más allá del efecto directo de los aumentos en los precios de la gasolina. Históricamente, tales shocks negativos en el suministro a menudo preceden a un aumento generalizado de la inflación. Esto genera temores de estagflación: cuando el crecimiento económico disminuye, mientras que los precios siguen aumentando.
Esto crea una situación política tensa. La Fed, que es proactiva y se enfoca en contener la inflación, podría verse obligada a mantener los tipos de interés más altos por más tiempo, si el impacto del shock petrolero se mantiene. Sin embargo, si esta perturbación también afecta negativamente al comercio mundial y al crecimiento económico, esto podría llevar a la economía hacia aquel tipo de stagflación que la Fed intenta evitar. La reacción mixta del mercado el lunes refleja esta incertidumbre. Mientras que los precios del petróleo aumentaron significativamente, las acciones demostraron su capacidad para resistir las adversidades.El S&P 500 ha aumentado en menos del 0.1%.Nasdaq subió un 0.4%. Parece que los operadores están evaluando el impacto inmediato de este shock, en comparación con las fuerzas estructurales más fuertes a largo plazo, como el exceso de oferta y la política monetaria restrictiva del Banco Federal. Parece que apostan por que estas últimas fuerzas acabará prevaleciendo.
En resumen, el evento geopolítico es un factor poderoso que puede influir en la situación económica, pero su impacto real depende del contexto político y económico. En un ciclo de política monetaria agresiva, donde hay pocas posibilidades de reducciones, la inflación causada por los precios elevados del petróleo se intensifica. La variable clave es la duración de este período de desorden. Por ahora, parece que se tratará de una situación volátil, donde el exceso de oferta y las restricciones de la política monetaria actúan como un obstáculo, aunque el riesgo de una espiral de stagflación sigue siendo una amenaza real, aunque aún no dominante.



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