Choque geopolítico y el cálculo de políticas del Fed
El choque geopolítico ha tenido un impacto significativo. En los primeros minutos de las negociaciones, los futuros del índice bursátil estadounidense cayeron drásticamente; el Dow E-minis también descendió.1.39%Los S&P 500 E-minis perdieron un 1.46%, y los Nasdaq 100 E-minis bajaron un 1.86%. Esta caída refleja una clásica tendencia hacia activos seguros. Los inversores se dirigieron hacia activos como el oro, que aumentó aproximadamente un 2%, y también hacia los bonos. Esto llevó al rendimiento de los bonos del Tesoro a su nivel más bajo en 11 meses.
Sin embargo, la fuerza de mercado más importante es el aumento en los precios del petróleo. El precio del petróleo crudo en los Estados Unidos está destinado a aumentar.9%Cuando las transacciones vuelvan a comenzar, es posible que el precio del petróleo alcance los 73 dólares por barril. Este aumento se debe a la amenaza directa sobre un punto estratégico importante: Teherán ha cerrado el Estrecho de Ormuz, que sirve como conducto para aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Los analistas advierten que shocks de precios de esta magnitud pueden dañar las condiciones comerciales de las economías importadoras, lo que a su vez contribuirá a la inflación y a los costos industriales.
Ese es el mecanismo fundamental que amenaza la misión de la Reserva Federal. El banco central ha indicado que está perdiendo la paciencia con respecto a la inflación, y exige que haya signos claros de disminución de la inflación antes de que se puedan realizar reducciones de los tipos de interés. Un aumento prolongado en los precios de la energía constituye un obstáculo importante, lo que probablemente retrasará cualquier reducción de los tipos de interés. Como señala uno de los analistas, el aumento en los costos de la energía y la presión que esto genera sobre las decisiones de la Reserva Federal podríanSe detiene y, potencialmente, se invierten los flujos de cartera en los mercados emergentes.Esto continúa fortaleciendo el dólar y complica las perspectivas del banco central. El impacto inmediato en el mercado es evidente, pero la presión inflacionaria que genera es una limitación aún más duradera.
La transmisión de la inflación y su impacto económico
El impacto ya está afectando a las estaciones de servicio. Los precios promedio del petróleo en los Estados Unidos están destinados a superar cierto nivel.$3 por un galón, por primera vez en más de tres meses.Se trata de la forma más evidente e inmediata en la que el shock petrolero afecta a la economía. Para los consumidores, esto significa un impacto directo en sus ingresos disponibles, además de una clara señal del costo que implica este conflicto. Para la Reserva Federal, es una señal inflacionaria importante, que afecta no solo los sectores relacionados con la energía, sino también a toda una gama de bienes y servicios.

El mecanismo es sencillo, pero efectivo. El aumento en los costos de energía tiende a generar expectativas inflacionarias más amplias, lo cual constituye el principal objetivo de la Fed. Cuando los precios de los bienes y servicios aumentan, las familias y las empresas ajustan sus perspectivas sobre los futuros aumentos de precios. Esto puede generar una situación que se refuerza a sí misma, ya que los salarios y los costos de los servicios también aumentan, ya que las empresas intentan transmitir esos aumentos de precios a los consumidores. Como señala un análisis,El aumento en los costos de energía tiende a influir negativamente en la economía en general, y también puede aumentar las expectativas de inflación.Esto podría motivar al Fed a adoptar una postura más agresiva y mantener las tasas de interés más altas por más tiempo.
Esto crea una grave restricción política. El banco central ya ha indicado que está perdiendo la paciencia con la inflación, exigiendo señales claras de disminución antes de que se puedan realizar reducciones de las tasas de interés. Un aumento continuo en los precios de la energía socava directamente ese proceso de disminución de la inflación. Esto amenaza con retrasar cualquier posible reducción de las tasas de interés, ya que la Fed debe equilibrar el riesgo de fomentar la inflación con la necesidad de apoyar la creación de empleos. La reacción del mercado ya refleja este equilibrio: las rentabilidades de los bonos del Tesoro han aumentado, ya que la preocupación por la inflación se ha intensificado. El camino que tiene que seguir la Fed ahora es más difícil, ya que su doble mandato de mantener la estabilidad de precios y lograr el pleno empleo implica un mayor compromiso entre estos objetivos.
El dilema de la política y los escenarios futuros
La Fed ahora enfrenta una grave restricción política, encajonada entre dos fuerzas poderosas y opuestas. Por un lado, está el impacto inflacionario directo causado por los altos precios de la energía. La banco central ya ha indicado que está perdiendo paciencia con la inflación, exigiendo signos claros de disminución antes de proceder a reducir las tasas de interés. Un aumento continuo en los precios del petróleo socava esa posibilidad de disminución de la inflación, lo que probablemente retrasará cualquier reducción de las tasas de interés. Como señala un análisis…El aumento en los costos de energía tiende a influir negativamente en la economía en general, así como en las expectativas de inflación.Esto podría motivar al Fed a adoptar una postura más agresiva y mantener los tipos de interés más altos por más tiempo.
En el otro lado se encuentra la amenaza para el crecimiento mundial. Este conflicto representa un riesgo directo para las cadenas de suministro. Si los ataques continúan, es probable que los precios del petróleo aumenten y que haya una inflación más persistente. Esto podría ralentizar la actividad económica global, ejerciendo presión negativa sobre la economía estadounidense y provocando una tendencia a la moderación por parte de la Fed. La reacción del mercado ya refleja este cálculo: los rendimientos de los bonos del Tesoro han aumentado, debido a la preocupación por la inflación. Sin embargo, los operadores todavía anticipan posibles recortes de tipos por parte de la Fed este año. El instrumento CME FedWatch indica que hay altas probabilidades de que los tipos de interés se mantengan entre 3.5% y 3.75% hasta mediados de marzo.
El punto clave es la duración y el alcance del conflicto. El Estrecho de Ormuz representa aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Su cierre ya ha causado un aumento significativo en los precios del petróleo. Si esta situación persiste, la presión inflacionaria se intensificará, lo que limitará severamente las opciones del Fed para reducir los tipos de interés. La senda que sigue el banco central ahora está más restringida, ya que su doble mandato: mantener la estabilidad de precios y lograr el pleno empleo, enfrenta una mayor complejidad. En resumen, la siguiente acción del Fed depende de si el mercado percibe que se trata de un aumento temporal o de un shocks en el suministro que pueda cambiar las perspectivas de inflación.



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