La arquitectura STAR de Fujitsu podría ser la infraestructura necesaria para lograr avances en el campo del control de calidad de los materiales.

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porTianhao Xu
miércoles, 25 de marzo de 2026, 1:55 am ET5 min de lectura
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El plan de desarrollo de Fujitsu para el año 2030 se basa en la infraestructura necesaria para la implementación del cómputo cuántico tolerante a fallos en las primeras etapas de su desarrollo. La empresa ha establecido un objetivo claro: crear un ordenador cuántico superconductor con una capacidad que supere…10,000 cuantos físicosEl objetivo es alcanzar 250 qubits lógicos para ese año. Esto no se trata simplemente de una mejora incremental. Se trata de un desafío arquitectónico de primer orden, basado en la “arquitectura STAR” de la empresa. Este proyecto tiene como objetivo resolver los problemas de escalabilidad que han impedido el avance en este campo durante mucho tiempo. El objetivo es establecer las bases para un nuevo paradigma, y no simplemente buscar solo números elevados.

El reciente avance de la empresa con el QIQB constituye una posible señal de que esta arquitectura tiene potencialidades. En el año 2024, Fujitsu y la Universidad de Osaka demostraron que un ordenador cuántico podría resolver estimaciones relacionadas con la energía de los materiales.10 horasSe trata de una tarea que, en un ordenador clásico, llevaría cinco años completarla. Lo importante es que esto se logró utilizando solo 60,000 qubits. Este resultado representa un paso importante hacia la obtención de ventajas cuánticas. También sugiere una vía para lograr una utilidad práctica, con recursos menores de los que se pensaba anteriormente para realizar cálculos tolerantes a errores. Esto convierte el trabajo actual de Fujitsu en una respuesta directa al punto de inflexión de la industria para el año 2025: en ese momento, el progreso ya no se medirá por el número de qubits, sino por la estabilidad y la capacidad de corrección de errores de los qubits lógicos.

Este cambio es crucial. Como señala Forrester, la industria de la computación cuántica ha superado un punto de inflexión en el año 2025: pasó de contar con arquitecturas teóricamente tolerantes a problemas, a una fase en la que ya se están implementando estas arquitecturas en la práctica. La medida del progreso ha cambiado: pasó de referirse a qubits físicos a referirse a qubits lógicos que pueden corregir errores. La arquitectura de Fujitsu, con su enfoque en la fabricación de alta precisión, en interconexiones entre chips y en la corrección de errores cuánticos, constituye una respuesta directa a esta nueva realidad. La empresa apuesta por el hecho de que, para el año 2030, su enfoque basado en principios fundamentales permitirá construir la infraestructura necesaria para ofrecer servicios cuánticos comercialmente significativos. El objetivo del año 2030 no es un punto final; es simplemente el primer gran hito en la curva S de la adopción de la computación cuántica.

El “Motor de Adopción”: La Ciencia de los Materiales y la Ventaja Cuántica

El camino hacia la viabilidad comercial del FTQC en sus primeras etapas está siendo abierto a través de áreas de aplicación específicas. La ciencia de los materiales se ha convertido en uno de los principales factores que impulsan su uso inicial. Según análisis recientes del sector,Ciencia de los materiales, finanzas y optimizaciónEsas son las áreas en las que el valor comercial temprano parece ser más factible. Este enfoque tiene sentido. Los ordenadores cuánticos son excelentes para simular sistemas cuánticos; además, los estados energéticos de las moléculas y los materiales son, en esencia, de naturaleza cuántica. Resolver cálculos químicos complejos, algo que resulta imposible para las máquinas clásicas, representa un camino claro hacia la ventaja cuántica. El avance logrado por Fujitsu en su sistema QIQB es un ejemplo concreto de este potencial. La arquitectura utilizada por la empresa está diseñada precisamente para aprovechar este tipo de situaciones.

Sin embargo, para que este beneficio se convierta en valor comercial, el hardware de Fujitsu debe integrarse en un ecosistema más amplio. La industria está pasando de las demostraciones en laboratorios a la creación de productos que puedan ser utilizados en la práctica. Se observa un aumento significativo en las inversiones dirigidas hacia software cuántico accesible desde la nube, kits de desarrollo y soluciones de seguridad post-quantum. Esto indica que la utilidad práctica requiere algo más que simplemente un procesador cuántico potente. Se necesita una interfaz eficiente para los desarrolladores y un entorno seguro para las cargas de trabajo sensibles. El éxito de Fujitsu dependerá de su capacidad para posicionar su arquitectura de superconducción dentro de esta plataforma cloud y estructura de seguridad en constante evolución. La empresa no está construyendo una máquina independiente, sino un nodo dentro de la infraestructura cuántica del futuro.

Esta línea temporal coincide con el consenso emergente del sector. El informe de Forrester del año 2026 proyecta que…Es probable que, para el año 2030, aparezcan aplicaciones prácticas del uso de la computación cuántica en el mundo empresarial.Se trata de un punto de inflexión crucial, que lleva al campo de la tecnología cuántica desde una etapa teórica, donde las arquitecturas son solo teorías, hacia una realidad práctica en el ámbito de la ingeniería. El objetivo de Fujitsu para el año 2030 es desarrollar un sistema con más de 10,000 qubits físicos, y 250 qubits lógicos. Este objetivo está perfectamente posicionado para aprovechar esta oportunidad. La empresa confía en que, para cuando se produzca el primer dispositivo cuántico con aplicaciones comerciales, su arquitectura basada en principios fundamentales ya habrá resuelto los problemas relacionados con el escalamiento y la corrección de errores que han impedido el avance de esta tecnología. El proceso de adopción de esta tecnología comienza a dar resultados positivos, y la ciencia de los materiales probablemente sea uno de los factores clave en este proceso.

Implicaciones financieras y estratégicas: La construcción de la infraestructura

La ambición tecnológica se ha convertido ahora en una inversión financiera y estratégica concreta. Este proyecto no es simplemente una apuesta basada en capitales privados. Se trata de una iniciativa solicitada públicamente por la Organización Japonesa para el Desarrollo de Energías Renovables y Tecnologías Industriales (NEDO), quien será el encargado de financiar las actividades de investigación y desarrollo. Esta colaboración con entidades gubernamentales e industriales como AIST y RIKEN reduce significativamente el riesgo asociado al capital privado. La empresa utiliza el capital público para reducir los riesgos asociados a una inversión masiva e a largo plazo en infraestructuras tecnológicas, algo que constituye un modelo clásico para el desarrollo de tecnologías fundamentales.

El núcleo de esta arquitectura es la tecnología STAR. Esta tecnología busca reducir el número de cuocitos físicos necesarios para la corrección de errores en un factor de 10. Como se demostró en el año 2023, este nuevo enfoque permite reducir el número de cuocitos físicos requeridos para llevar a cabo las operaciones de corrección de errores.De más de un millón a solo 10,000.Se trata de una métrica de eficiencia crítica, y no simplemente un número únicamente importante. Esto significa que el camino que adopta Fujitsu hacia la tolerancia a fallos es mucho más corto y menos costoso en términos de recursos, en comparación con las arquitecturas convencionales. La arquitectura está diseñada para realizar cálculos energéticos con menos qubits, lo cual se alinea directamente con el objetivo declarado por la empresa de ofrecer soluciones en ese área de aplicación clave.

Sin embargo, la magnitud del desafío de ingeniería sigue siendo enorme. El hecho de que Fujitsu haya logrado entregar un sistema de 64 cuocitos en el año 2023 y uno de 256 cuocitos en el año 2025 demuestra que se trata de una progresión gradual en cuanto a la entrega de hardware.Computadora cuántica superconductora con una capacidad que supera los 10,000 qubits físicos.Para el año fiscal 2030, se trata de un aumento significativo en la complejidad de los problemas que deben resolverse. Se requiere resolver problemas sin precedentes en el área de fabricación de qubits de alta precisión y alta capacidad de procesamiento, así como en lo que respecta a las conexiones entre los chips y al empaquetamiento de alta densidad. Se trata de una tarea que requiere inversiones de capital y esfuerzos técnicos a lo largo de varios años, con un costo de miles de millones de yenes. Esta tarea pondrá a prueba las capacidades de ejecución de la empresa, mucho más allá de lo que había logrado hasta ahora.

En resumen, Fujitsu está construyendo las bases para lograr el desarrollo de la curva S en sus primeros años de operación. La financiación gubernamental proporciona una ventaja importante, mientras que la eficiencia de la arquitectura STAR ofrece una oportunidad competitiva. Pero la empresa debe enfrentarse a un alto costo de capital para poder cumplir con su objetivo para el año 2030. El éxito le permitirá posicionarse como un actor clave en el sector de la infraestructura. Sin embargo, la fase de construcción en sí es muy importante y requiere una gran inversión.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que observar

El camino que conduce desde el objetivo de Fujitsu para el año 2030 hasta la realidad comercial está ahora marcado por una serie de hitos futuros y por varias incertidumbres importantes. El primer punto de control importante se alcanza…Fiscal 2027La fase de investigación conjunta con AIST y RIKEN para el sistema de más de 10,000 qubits está programada para finalizar pronto. No se trata simplemente de una fecha límite administrativa. Se trata de un punto técnico crítico que verificará la capacidad de la arquitectura STAR para escalar la fabricación, las interconexiones y las funciones de corrección de errores hasta un nivel superior. Si todo sale bien, esto confirmará la viabilidad del proyecto desde el punto de vista técnico y asegurará la financiación y desarrollo de la siguiente fase del proyecto. En caso de fracaso o retrasos significativos, habría problemas inmediatos relacionados con la capacidad de la empresa para llevar a cabo este proyecto tan importante.

La curva de S de la industria en general determinará el ritmo de progreso de Fujitsu. El objetivo de la empresa, que es alcanzar 250 qubits lógicos para el año fiscal 2030, debe mantenerse al ritmo del rápido desarrollo de la tecnología de qubits lógicos. El informe de Forrester de 2026 indica que los avances en este campo se están acelerando, y los fabricantes establecen nuevos récords en términos de corrección de errores. IBM también está comprometida con este objetivo.10,000 qubits físicos para el año 2029Se trata de un estándar que el sistema de 10,000 qubits físicos de Fujitsu debe superar en términos de producción de qubits lógicos. La competencia ya no se basa en el número de qubits físicos, sino en la fiabilidad y estabilidad de los qubits lógicos. La arquitectura de Fujitsu debe demostrar una clara ventaja en este aspecto, para justificar su inversión y mantener su posición en la curva de rendimiento del campo de la computación cuántica.

Una línea temporal paralela y potencialmente disruptiva es la amenaza que representa el día Q. Según el análisis de Forrester, el día Q llegará probablemente en el año 2030: ese será el momento en que los ordenadores cuánticos puedan romper las normas actuales de criptografía de clave pública. Esto crea un factor importante, aunque también algo controvertido. Por un lado, esto podría acelerar drásticamente la demanda de soluciones de seguridad post-quantum, lo que generaría un mercado cercano para las infraestructuras de Fujitsu y su integración con plataformas HPC. Por otro lado, esto introduce incertidumbres regulatorias y estratégicas significativas. Los gobiernos podrían exigir cambios en las prácticas de seguridad, lo que podría desviar capital y atención de la empresa. El trabajo que realiza Fujitsu en materia de seguridad cuántica, mencionado en su plan de desarrollo, será un área clave que merece atención especial.

En resumen, la inversión de Fujitsu ahora está entrando en su fase más vulnerable. El objetivo para el año 2027 es una prueba importante para su capacidad técnica. Los objetivos para el año 2030 en cuanto a la cantidad de qubits lógicos y la entrega del sistema deben superar las expectativas de la industria, que se está desarrollando rápidamente. Además, el calendario de Q-Day representa una presión externa que podría transformar todo el panorama de la seguridad cuántica. Los inversores deben prestar atención a estos tres aspectos: la finalización de la fase de investigación conjunta, el progreso de la empresa en términos de fiabilidad de los qubits lógicos en comparación con sus competidores, y su capacidad para enfrentarse a la creciente amenaza de seguridad cuántica.

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Eli Grant

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