Los riesgos derivados de la aplicación de las normas de prudencia establecidas por FERC podrían cambiar la lógica de valoración de las utilidades.
La Comisión Federal de Regulación de la Energía ha llegado a un acuerdo con Public Service Electric and Gas en relación con sus…Proyecto de transmisión de 546 millones de dólares entre Roseland y Pleasant Valley.Este acontecimiento marca un momento crucial en la regulación de las empresas de servicios públicos. La empresa acordó pagar una multa de 6.6 millones de dólares para resolver las acusaciones de que proporcionó información incorrecta al operador de la red regional, PJM, durante el proceso de aprobación del proyecto. Aunque la multa es de baja cuantía, su importancia radica en lo que revela sobre las vulnerabilidades del sistema y el potencial para un cambio estructural en él.
El problema principal es una deficiencia sistémica en la supervisión. Según el proceso de fijación de tarifas establecido por la FERC, el gasto en infraestructura de transmisión no se controla adecuadamente.Se considera prudente, a menos que una parte externa logre impugnar esa decisión.Esto impone la carga de la prueba sobre los grupos que se dedican a la defensa de intereses particulares y sobre los contribuyentes, quienes ahora deben llevar a cabo acciones judiciales para oponerse a estos proyectos. La solución al problema es el resultado de esta dinámica: fue provocada por una investigación de cumplimiento de las normas realizada por la FERC, y no por un examen previo de la necesidad o los costos del proyecto.
Esto crea una nueva categoría de responsabilidad contingente. Aunque se resolvió la multa de 6.6 millones de dólares, Public Citizen presentó una queja separada, argumentando que los costos del proyecto eran “ injustificados y irrazonables”. La organización busca que se ordene el reembolso de esos costos. Según Public Citizen, las pruebas obtenidas durante la investigación indican que los gastos realizados fueron imprudentes. Esto crea una situación difícil: un proveedor puede pagar una multa por errores procesales, pero al mismo tiempo puede enfrentarse a una posible orden de reembolso de los costos relacionados con el proyecto. Para los inversores, esto representa un nuevo riesgo, un riesgo poco probable pero importante, de tener que recuperar los costos incurridos.
Visto desde una perspectiva institucional, este caso señala un posible cambio en las normas aplicables. La resolución del caso demuestra que la FERC está dispuesta a hacer cumplir sus reglas en cuanto a la precisión de la información proporcionada. Esto constituye un paso hacia la eliminación de las deficiencias en la supervisión de los proyectos locales que reciben poca atención por parte de las autoridades competentes. Si grupos de defensa como Public Citizen logran aprovechar este precedente para impugnar otros proyectos, esto podría reducir el riesgo asociado a las utilidades de las empresas de servicios públicos. La promesa implícita de recuperación automática de los costos, que es un factor clave en la evaluación de las utilidades de las empresas de servicios públicos, se volvería menos segura. En resumen, este caso no se trata simplemente de una multa, sino más bien de establecer un nuevo precedente para la protección de los contribuyentes, lo cual podría influir en el perfil de rendimiento del sector.

Contexto regulatorio más amplio: la capacidad de FERC y el nuevo paradigma de planificación
La capacidad de la FERC para aplicar los estándares de prudencia en todo el sector de servicios públicos se ve limitada por una agenda regulatoria muy compleja. La agencia enfrenta un año difícil, donde debe equilibrar la presión para acelerar el desarrollo de centros de datos con la necesidad de supervisar el cumplimiento de las reglas relacionadas con la planificación de transmisión, tal como establecido en la Orden Nº 1920. Como señaló uno de los directores de políticas energéticas:Las demandas competitivas ocuparán una gran cantidad de ancho de banda en FERC.Será difícil seguir adelante con otros asuntos, especialmente en el ámbito de las políticas. Esta presión operativa crea una oportunidad para que las empresas de servicios públicos puedan manejar requisitos complejos, sin que se les exija una evaluación inmediata y de alto nivel.
La Orden Nº 1920, que exige una planificación a largo plazo y una asignación de costos basada en los beneficios para los clientes, ya se encuentra en la fase de cumplimiento de las regulaciones. La normativa, que establece planes de transmisión regionales con una duración mínima de 20 años, así como una evaluación más detallada de los beneficios, ya se ha finalizado y está siendo implementada. Sin embargo, el proceso ha sido iterativo; la Comisión ha emitido varias órdenes para aclarar las disposiciones legales, incluyendo aquellas relacionadas con la consulta con los estados. Este trabajo administrativo consume mucho tiempo y esfuerzo por parte del personal, lo que impide que se dediquen recursos a acciones de aplicación de las regulaciones, como el acuerdo relativo al servicio eléctrico público.
La división de competencias entre el control federal y estatal en la agencia sigue siendo un factor importante. La Orden Nº 1920 lo establece de manera explícita.Expande el papel crucial que desempeñan los estados en todo el proceso.Se trata de una modificación en la planificación y la asignación de costos. Este cambio hacia una mayor flexibilidad regional, aunque tiene como objetivo mejorar la planificación, también introduce complejidades adicionales. Las empresas de servicios públicos ahora deben coordinarse con múltiples entidades estatales, cada una con sus propias prioridades, durante el ciclo de planificación a largo plazo. Esta supervisión en múltiples niveles, junto con los esfuerzos federales por lograr la interconexión de los centros de datos, crea un entorno regulatorio fragmentado y exigente.
Para los inversores institucionales, este contexto es crítico. Las limitaciones en cuanto al ancho de banda sugieren que FERC podría no tener la capacidad institucional necesaria para llevar a cabo investigaciones contra aquellos que incumplen las normas en el corto plazo. La atención de la agencia se centra en la aplicación y cumplimiento de las regulaciones existentes, más que en lanzar nuevas campañas de aplicación de la ley. Esta dinámica podría reducir temporalmente el riesgo regulatorio percibido por las empresas de servicios públicos, ya que la amenaza inmediata de investigaciones por parte de FERC parece ser menor. Sin embargo, esto también significa que la carga de gestionar este nuevo paradigma de planificación recae directamente sobre las empresas de servicios públicos y sus juntas directivas. Los costos a largo plazo por errores en esta área podrían ser significativos.
Implicaciones financieras y de cartera: Calidad de los resultados y asignación de capital
El impacto financiero directo de este acuerdo en Public Service Electric y Gas es mínimo.6.6 millones de dólares de multaRepresenta una reducción insignificante en la rentabilidad del patrimonio neto de un proyecto cuya coste es de 546 millones de dólares. Como señaló un experto, se trata “apenas de una penalización por lo que sigue siendo una inversión altamente rentable”. Para los inversores institucionales, se trata de un costo único y no monetario que no afecta significativamente las condiciones económicas del proyecto ni la trayectoria de ganancias a corto plazo del operador.
El riesgo más significativo radica en la queja pendiente de resolución. Public Citizen ha presentado una protesta separada, argumentando que los costos del proyecto son “injustos e irrazonables”. Se busca así obtener un reembolso de dichos costos. Esto crea una situación de incertidumbre en el proceso de recuperación de los costos. Si se logra, una orden de reembolso podría retrasar o reducir la tasa de retorno de este gasto capital, lo cual afectaría directamente la previsibilidad de los ingresos. Este es el verdadero riesgo: una empresa podría pagar una multa por errores procedimentales, pero al mismo tiempo enfrentará el riesgo de que los costos del proyecto sean recuperados. Para el sector, esto establece un precedente en el que el “premio de prudencia” tradicional ya no está garantizado.
Visto desde la perspectiva de la construcción de un portafolio de inversiones, este caso destaca una diferencia crítica en los retornos ajustados al riesgo. La solución encontrada demuestra que la FERC está dispuesta a aplicar las reglas de precisión de la información, lo cual constituye un paso hacia la eliminación de las brechas en la supervisión de los proyectos locales. Si esta aplicación de las reglas se vuelve más constante, podría reducir el premio de riesgo involucrado en la valoración de las empresas de servicios públicos. Históricamente, el mercado ha asumido que el recupero de costos es casi automático; sin embargo, ahora esa suposición está siendo cuestionada. Este cambio estructural favorece a aquellos operadores de mayor calidad, quienes cuentan con una sólida supervisión y documentación de sus proyectos. Estos operadores están mejor preparados para enfrentar los desafíos relacionados con la prudencia en la gestión de riesgos. Para el sector en su conjunto, esto implica una posible reevaluación de los retornos, con una mayor disciplina en la asignación de capital, lo cual será un factor clave para obtener retornos a largo plazo.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta en cuanto a la rotación sectorial
El camino que va desde un único asentamiento hasta una reevaluación en todo el sector depende de unos pocos factores clave. Para los inversores institucionales, los acontecimientos a corto plazo serán indicadores de si se trata de un incidente aislado o del inicio de una tendencia más amplia de aplicación de las regulaciones.
La prueba más inmediata es la respuesta de FERC a la queja presentada por Public Citizen. El grupo solicita que se celebre una audiencia para recuperar los costos que, según ellos, fueron incurridos de manera imprudente. Según ellos, las pruebas obtenidas durante la investigación indican que los gastos incurridos no fueron justificados ni razonables. Una decisión de organizar una audiencia formal sería una señal clara de que la agencia está dispuesta a cumplir con el principio de prudencia establecido en el acuerdo. Esto generaría una reevaluación en todo el sector, ya que validaría el nuevo precedente para la protección de los contribuyentes y aumentaría el riesgo de recortes en los costos. Por otro lado, si FERC rechaza la queja o retrasa la acción, esto sugiere que el acuerdo fue algo único y que su impacto estructural será limitado.
Otro aspecto importante que es necesario observar es la implementación de los requisitos de consulta estatal establecidos en el Decreto Nº 1920. La regla mencionada explícitamente…Expande el papel fundamental que desempeñan los estados en todo el proceso.En cuanto a la planificación y la asignación de costos, mientras las empresas de servicios públicos se enfrentan a los ciclos de planificación a largo plazo establecidos por las regulaciones, los reguladores estatales tendrán un mecanismo formal para cuestionar los costos de los proyectos locales. Cualquier aumento en las restricciones a los gastos de transmisión a nivel estatal aumentaría directamente la incertidumbre y los problemas regulatorios relacionados con este tema. Esto podría causar una diferencia en el riesgo regulatorio, donde los proyectos en estados con comisiones más activas enfrentarán mayores obstáculos, lo que podría alterar las decisiones relativas a la asignación de capital dentro del sector.
Por último, los inversores deben estar atentos a cualquier cambio en la postura de aplicación de las normas por parte de FERC, ya que esta agencia tiene limitaciones en cuanto al tiempo disponible para llevar a cabo sus funciones. Un experto señaló que las demandas concurrentes harán que la agencia tenga dificultades para cumplir con sus responsabilidades.Se consumen tantas capacidades de red en FERC…Será difícil hacer algo más en ese sentido. Si el enfoque en la aceleración de la conexión entre los centros de datos lleva a una reducción en el nivel de control aplicado a otros proyectos de transmisión, esto podría generar desviaciones regulatorias. Las empresas que construyen infraestructuras para centros de datos podrían recibir un trato más favorable, mientras que aquellas que buscan mejorar las redes tradicionales tendrán que cumplir con requisitos más estrictos en términos de prudencia. Esto complicará la posición de cada uno de los actores del sector, favoreciendo a las empresas que cuentan con una fuerte capacidad de desarrollo de centros de datos, frente a las operadoras puramente dedicadas a la gestión de redes.
En resumen, el premium de riesgo del sector depende de algunos resultados importantes. Los factores que pueden influir en esto son claros: una audiencia sobre la solicitud de reembolso, las objeciones por parte de los estados según lo dispuesto en la Orden Nº 1920, y la asignación de ancho de banda por parte de FERC. Todo esto determinará si el nuevo estándar de prudencia se convierte en una característica permanente del panorama regulatorio, o si simplemente seguirá siendo algo secundario. Por ahora, parece que la situación se mantendrá en estado de espera, con el potencial de una rápida evolución si alguno de estos factores se materializa.

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