El dilema de la tasa de interés de la Reserva Federal en medio de presiones políticas y económicas

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domingo, 27 de julio de 2025, 9:53 am ET3 min de lectura

Mientras la Reserva Federal se prepara para su reunión de política monetaria de julio de 2025, los inversores se encuentran navegando por un panorama complejo formado por señales contradictorias de los datos de inflación, PIB y empleo. Con la inflación manteniéndose obstinadamente por encima del objetivo del 2%, una reciente contracción del PIB y un mercado laboral que muestra signos tanto de fortaleza como de fragilidad, el presidente Jerome Powell se enfrenta a un delicado acto de equilibrio. Este artículo examina los riesgos y oportunidades para los inversores a medida que la Fed sopesa su próximo movimiento en un entorno de incertidumbre política y económica.

Inflación: un desafío persistente

Los últimos datos del IPC de junio de 2025 revelan una tasa de inflación anual del 2,7%, con un IPC subyacente del 2,9%, ambos por encima del objetivo de la Fed. Si bien esto representa una moderación con respecto a principios de año, la tasa básica de 12 meses sigue siendo elevada. Los costos de vivienda, que representan casi un tercio de la canasta del IPC, han aumentado un 3,8% año tras año, lo que refleja la estrechez del mercado inmobiliario. Mientras tanto, los precios de la energía han mostrado volatilidad, repuntando un 0,9% en junio después de una caída del 1,0% en mayo.

La métrica preferida de la Fed, el índice de precios PCE, muestra una tasa anual de 2,1% en abril, con un PCE subyacente de 2,5%. Estos números sugieren que la inflación está disminuyendo pero aún no está bajo control. El desafío para la Fed radica en determinar si esta tendencia continuará o si los cambios recientes en la política comercial, como los aranceles de la era Trump, reavivarán las presiones inflacionarias. Los aranceles a las importaciones, si bien están destinados a impulsar la fabricación nacional, ya han comenzado a influir en los precios en sectores como prendas de vestir y muebles para el hogar.

PIB: Una historia de dos trimestres

La economía de EE. UU. se contrajo un 0,5% en el primer trimestre de 2025, lo que marca la primera caída trimestral desde 2022. Esta contracción fue impulsada por un aumento en las importaciones y una reducción en el gasto público, parcialmente compensado por la inversión de consumidores y empresas. Sin embargo, se espera que el segundo trimestre cuente una historia diferente. Las previsiones para el PIB del segundo trimestre oscilan entre el 2,4% (Fed de Atlanta) y el 9,8% (The Nowcast), lo que refleja la incertidumbre sobre la resiliencia de la economía.

Si el crecimiento del segundo trimestre supera las expectativas, la Fed puede sentir menos urgencia por reducir las tasas. Por el contrario, un segundo trimestre débil podría forzar una respuesta política más agresiva. Los inversores deben observar de cerca la publicación del 30 de julio de los datos del PIB del segundo trimestre, que proporcionarán la primera lectura oficial sobre la salud de la economía.

Empleo: Fortaleza con Debilidades Estructurales

El informe de empleo de junio agregó 147.000 puestos de trabajo, y el desempleo se mantuvo estable en 4,1%. Sin embargo, los datos enmascaran la fragilidad subyacente. El empleo del gobierno federal ha caído en 69.000 desde enero y el desempleo a largo plazo ha aumentado a 1,6 millones, una proporción del 23,3% de los desempleados. La tasa de participación en la fuerza laboral se mantiene en 62,3%, con la relación empleo-población sin cambios en 59,7%.

En particular, la tasa de desempleo de los trabajadores negros ha aumentado al 6,8%, la más alta desde enero de 2022. Esto refleja problemas estructurales más amplios, incluido el impacto de las guerras comerciales en sectores como el transporte y el almacenamiento, así como la reducción de la participación en la fuerza laboral debido a los cambios en la política de inmigración. Si bien las ganancias promedio por hora han aumentado un 3,7% año tras año, el crecimiento de los salarios no ha seguido el ritmo de la inflación en muchos sectores.

Presiones políticas: la agenda arancelaria de Trump

El impulso del presidente Trump por aranceles más altos ha introducido un comodín en el cálculo de la Fed. Si bien los aranceles pueden reducir la inflación en algunos sectores (por ejemplo, a través de la reducción de las importaciones), corren el riesgo de inflar los precios en otros, particularmente en los bienes y servicios de consumo. El impacto mixto de los aranceles complica la capacidad de la Fed para predecir las tendencias de la inflación, lo que obliga a Powell a adoptar una postura cautelosa.

Además, Trump ha instado públicamente a la Fed a reducir las tasas para abordar el "alto costo de la deuda y los déficits". Esta presión política contrasta con el enfoque basado en datos de la Fed, lo que crea una brecha potencial entre la política y las expectativas del mercado.

Implicaciones de la inversión: navegar el dilema

Para los inversores, la decisión de julio de la Fed tiene implicaciones significativas. Si la Fed mantiene las tasas, las acciones en sectores sensibles a las tasas de interés, como bienes raíces, servicios públicos y consumo discrecional, pueden enfrentar obstáculos. Por el contrario, un recorte de tasas en septiembre podría impulsar los activos de riesgo, en particular las acciones de alto crecimiento.

  1. Renta Fija : La curva de rendimiento permanece invertida, lo que indica riesgos de recesión. Los inversores deberían favorecer los bonos de corta duración o TIPS para protegerse contra la volatilidad de la inflación.
  2. Acciones : Los sectores defensivos como el cuidado de la salud y los productos básicos de consumo pueden tener un rendimiento superior en un escenario de retención de tasas. Sin embargo, sectores cíclicos como el industrial y el financiero podrían beneficiarse de un recorte de tasas.
  3. Productos básicos : La energía y los metales podrían experimentar una presión al alza si persisten las tensiones geopolíticas, pero los aranceles pueden frenar la demanda de bienes importados.

Conclusión: un delicado acto de equilibrio

La reunión de julio de la Reserva Federal representa un momento crítico en su viaje de lucha contra la inflación. Con una inflación que se alivia pero no vencida, datos del PIB que ofrecen señales contradictorias y un mercado laboral que muestra signos de tensión, Powell debe andar con cuidado. Para los inversores, la clave es mantenerse ágiles, cubriéndose tanto de los escenarios de retención de tasas como de los posibles recortes en septiembre. A medida que surjan los datos del PIB del segundo trimestre y el informe de empleo de julio en las próximas semanas, es probable que el mercado oscile entre el optimismo y la cautela. En este entorno, las carteras disciplinadas y diversificadas estarán mejor posicionadas para navegar el próximo movimiento de la Fed.

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