Prelación federal en la regulación de criptomonedas: Un punto de inflexión para su adopción institucional

Generado por agente de IAAnders MiroRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 9 de enero de 2026, 12:02 am ET3 min de lectura

La Ley CLARITY de 2025 representa un cambio significativo en el panorama de los activos digitales en los Estados Unidos. La cláusula de preeminencia estatal que incluye en la ley está destinada a resolver el largo conflicto de jurisdicción entre la SEC y la CFTC. Al designar a la CFTC como el único regulador de los activos digitales, incluyendo Bitcoin, Ethereum y otros, esta ley crea un marco legal unificado que reduce la fragmentación regulatoria y aumenta la liquidez institucional. Esta claridad no es solo una victoria legislativa para el sector criptográfico; también constituye un catalizador para su adopción por parte de las instituciones financieras, lo que permitirá un nuevo período de entradas de capital en la infraestructura de DeFi y en activos estratégicos como ApeCoin (APE), Litecoin (LTC) y SUI.

Un marco unificado: La cláusula de prelación del Acta CLARITY

La cláusula de prelación del CLARITY Act prohíbe expresamente que los estados apliquen las disposiciones contra el fraude a los bienes digitales.

De grupos como la Asociación de Administradores de Valores de América del Norte (NASAA). Sin embargo, esta supervisión federal asegura la consistencia en la aplicación de las leyes, eliminando así las leyes estatales que anteriormente dificultaban la participación de las instituciones. Por ejemplo, la ley establece que las bolsas de mercancías digitales deben cumplir ciertos requisitos legales.Al alinearlas con las instituciones financieras tradicionales en cuanto a los requisitos de lucha contra el lavado de dinero y de conocimiento del cliente, esta normalización reduce los costos de cumplimiento para las empresas. Además, sirve como señal para que los inversores institucionales se den cuenta de que el mercado de criptomonedas ya no constituye una zona gris en términos regulatorios.

Además, la clasificación de los activos digitales en tres categorías —commodities digitales, contratos de inversión y stablecoins de pago permitidos— proporciona un marco claro para los participantes del mercado. Las commodity digitales, como Bitcoin y Ethereum, están sujetas a la jurisdicción de la CFTC. Por otro lado, los contratos de inversión (por ejemplo, valores tokenizados) también están bajo la jurisdicción de la CFTC.

Esta delimitación reduce al mínimo las superposiciones y la confusión, algo crucial para las instituciones que buscan asignar capital sin temor a operaciones de arbitraje regulatorias.

Adopción Institucional: Un Nuevo Amanecer para la Infraestructura de DeFi

La claridad regulatoria de la Ley CLARITY es un factor clave para la adopción institucional de tecnologías relacionadas con criptomonedas, especialmente en el ámbito de las finanzas descentralizadas (DeFi). Las instituciones, que históricamente han sido cautelosas con respecto a las criptomonedas debido a la incertidumbre regulatoria, ahora actúan con mayor confianza. Por ejemplo, las exenciones establecidas por la ley para la recaudación de fondos mediante blockchain ya maduras son un ejemplo de esto.

Para los proyectos de bienes digitales, es importante incentivar la innovación en la infraestructura DeFi. Esto se evidencia en el aumento de protocolos como SUI, que se han convertido en un pilar fundamental del ecosistema DeFi.

SUI: La potencia de la infraestructura DeFi

SUI, una cadena de bloques de tipo Layer-1 con prueba delegada basada en tokens de participación, es un ejemplo de cómo la infraestructura de DeFi está madurando bajo el marco establecido por la Ley CLARITY. Para el tercer trimestre de 2025, el valor total de los activos financieros que se encuentran en la cadena de SUI habrá alcanzado niveles significativos.

Impulsado por las transacciones de alto rendimiento y las capacidades de ejecución paralela en Sui Move. La confianza institucional en SUI se fortalece aún más gracias a las integraciones con importantes empresas como Sygnum Bank y Fireblocks.Del fondo de inversión Grayscale SUI Trust. Estos desarrollos posicionan a SUI como una opción estratégica para los inversores que buscan acceder a primitivos DeFi escalables y con un enfoque prioritario en la ejecución de las operaciones.

Sin embargo, SUI se enfrenta a una prueba crítica en mayo de 2025, cuando está programado el desbloqueo de un token por valor de 265 millones de dólares. Los precedentes históricos sugieren que este tipo de desbloqueos suelen llevar a correcciones en los precios. Pero la claridad regulatoria establecida por la Ley CLARITY hace que esta situación sea más predecible.

Atrayendo a compradores institucionales que consideran a SUI como un activo fundamental en la plataforma DeFi.

ApeCoin (APE): Gobernanza y claridad legal

ApeCoin (APE), la moneda de gobierno del ecosistema Bored Ape Yacht Club (BAYC), ha superado un importante hito legal en el año 2025. Recientemente, un juez de los Estados Unidos…

En contra de Yuga Labs, se decidió que los NFTs APE y BAYC no constituyen contratos de inversión según el criterio del “Howey Test” establecido por la SEC. Esta victoria legal reduce el riesgo regulatorio para los poseedores de APE, y destaca el papel del CLARITY Act en la clarificación de las utilidades de los tokens.

Aunque la integración de APE en el ámbito DeFi sigue siendo limitada en comparación con SUI, su papel en la gobernanza del DAO de ApeCoin y su relación con los juegos y plataformas sociales de Web3 lo convierten en un activo nicho pero resistente. A medida que evoluciona la infraestructura DeFi, el valor de APE seguirá creciendo.

A través de la integración con principios DeFi más amplios, especialmente si el marco establecido por la Ley CLARITY fomenta la interoperabilidad entre cadenas diferentes.

Litecoin (LTC): El vehículo institucional de referencia.

Litecoin (LTC), una criptomoneda basada en el método de prueba de trabajo (Proof-of-Work), está desempeñando un papel único en el ámbito de las soluciones financieras descentralizadas, como una plataforma de liquidación rápida y de bajo costo. Bajo la Ley CLARITY…

Está sujeto a la jurisdicción de la CFTC, pero está exento de las reglas de valores de la SEC. Esta clasificación se alinea con las ventajas de LTC: los tiempos de procesamiento de 2.5 minutos y las tarifas promedio de transacción de $0.01 lo hacen ideal para pagos transfronterizos y casos de uso de DeFi de nivel institucional.Las políticas de identificación y prevención del blanqueo de dinero mejoradas por la estrategia de cumplimiento de Litecoin, además de las transacciones con rastreabilidad del 95%, contribuyen aún más a su atractivo para los inversores institucionales. Sin embargo, la aprobación pendiente de los fondos cotizados basados en LTC sigue siendo un obstáculo. Las exenciones establecidas por la Ley CLARITY para las actividades financieras descentralizadas podrían beneficiar indirectamente a LTC, al reducir los obstáculos regulatorios para los proyectos basados en PoW. Pero las decisiones demoradas de la SEC continúan generando volatilidad.

Conclusión: Compras estratégicas en un futuro regulado

La cláusula de prelación del CLARITY Act es un punto de inflexión para la adopción institucional, transformando las criptomonedas en una categoría de activos regulados y apta para uso por parte de las instituciones. SUI, con su sólida infraestructura de DeFi y sus integraciones con instituciones financieras, representa la opción más interesante para los inversores que buscan acceder a la próxima fase del desarrollo de DeFi. APE, aunque sea una plataforma de nicho, se beneficia de la claridad legal y de un ecosistema bien desarrollado por la comunidad, lo que la convierte en una opción defensiva en el ámbito de Web3. Por su parte, Litecoin sigue siendo una plataforma ideal para pagos de nivel institucional y actividades de DeFi basadas en Proof of Work. Sin embargo, su futuro depende de la aprobación de fondos cotizados y del cumplimiento de las regulaciones.

A medida que el marco del CLARITY Act se consolida, el mercado de criptomonedas entra en una nueva era en la que la claridad regulatoria y la liquidez institucional convergen. Para los inversores, lo importante es elegir activos que no solo sean tecnológicamente sólidos, sino también estratégicamente posicionados dentro de este entorno regulatorio en constante cambio.

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Anders Miro

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