Reducciones en los tipos de interés: El alerta de Hayes sobre la liquidez se confirma tras el shock del sector petrolero.
Los datos de mercado son bastante claros. El precio del crudo de Brent ya ha aumentado significativamente.El 10% de esa cantidad corresponde a unos 80 dólares por barril.En el mercado no regulado, los analistas consideran que existe un límite claro para los precios. Los precios podrían subir hasta los 100 dólares por barril, si el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado. Esto no es una fluctuación menor; se trata de un impacto directo en la oferta mundial.
El mecanismo es sencillo y severo. El Estrecho de Ormuz es un punto de bloqueo importante.Alrededor de una quinta parte del petróleo del mundo.Su cierre amenaza con una pérdida de entre 8 y 10 millones de barriles diarios de suministro de crudo. Incluso con la posibilidad de utilizar rutas alternativas, este desastre económico causaría un aumento inmediato en los precios de la energía en toda la economía mundial. Los precios de la energía son un factor importante en casi todo lo relacionado con el consumo de bienes y servicios. Un aumento en los precios de la energía tendría rápidamente efectos negativos en los bienes y servicios disponibles para los consumidores.
Este golpe llega en un momento crítico de división dentro del sistema financiero. En cuestión de minutos después de la reunión de enero, se pone de manifiesto que los funcionarios están divididos en cuanto a la dirección que deben tomar las tasas de interés. Algunos advierten que…Los aumentos de las tasas podrían ser necesarios si la inflación sigue siendo superior al objetivo establecido.Un aumento repentino en la inflación, causado por los precios del petróleo, podría superar las opiniones moderadas actuales de la Fed. La principal misión de la Fed es mantener la estabilidad de los precios. Un precio del petróleo de 100 dólares haría que sea mucho más difícil lograr ese objetivo. El riesgo es que la banco central se vea obligada a revertir su política y a inyectar liquidez para estabilizar la economía, lo cual contradice directamente su reciente postura de ajuste monetario.
La postura actual de la Fed: datos hawkistas frente a expectativas dovishas

La Fed se encuentra actualmente en estado de espera, ya que la tasa de referencia permanece inalterada.Rango de 3.5% a 3.75%Después de tres cortes en el año pasado, las probabilidades de que se produzca un nuevo corte este año son bajas. Sin embargo, los estrategas esperan que haya otro corte, probablemente en el verano. Esto genera una clara tensión: el banco central está tomando una pausa, ya que los datos indican que la inflación sigue siendo superior al objetivo establecido. Pero las expectativas de una medida más relajada por parte del banco central están creciendo.
La división interna es bastante clara. Mientras que la mayoría de los funcionarios de la Fed considera que una reducción de un cuarto de punto en las tasas de interes es suficiente, otros no están de acuerdo con esta opinión.El gobernador de la Fed, Stephen Miran, es un caso excepcional.Todavía cree que los tipos de interés podrían bajar en un punto porcentual este año, preferiblemente antes de lo esperado. Su opinión se basa en la creencia de que el aumento en la productividad de la inteligencia artificial será “muy disinflatorizante”. Esto podría justificar una mayor reducción en las tasas de interés.
Esto crea una situación en la que los datos positivos podrían retrasar las reducciones de tasas de interés. Pero las expectativas negativas podrían presionar a la Fed para que tome medidas. El FMI señaló recientemente que la Fed tiene “solo un alcance moderado” para reducir las tasas de interés, teniendo en cuenta el fuerte crecimiento económico y la inflación que disminuye gradualmente. Sin embargo, la pronosticación audaz de Miran destaca que el debate no se trata solo sobre el momento adecuado para tomar medidas, sino también sobre la trayectoria económica fundamental.
Lógica de flujo de Hayes: La crisis de la IA como precedente para el manejo de la liquidez.
La tesis central de Arthur Hayes es un modelo de liquidez forzada. Él sostiene que una crisis financiera impulsada por la inteligencia artificial, provocada por el desplazamiento masivo de trabajadores, obligaría al Fed a tomar medidas específicas.Una política monetaria de expansión cuantitativa masivaSu modelo predice un evento de destrucción de crédito por valor de 557 mil millones de dólares. Para él, este evento es igualmente grave que el ocurrido en 2008. La señal clave, según él, es la divergencia de Bitcoin con respecto a los mercados tradicionales.“Alarma de liquidez global de tipo Fiat”.
Esto no es algo teórico. La Fed tiene un precedente histórico de intervención en los conflictos del Medio Oriente, a través de la inyección directa de liquidez. En situaciones anteriores, como durante la invasión de Ucrania en 2022, los precios del petróleo aumentaron significativamente, y los bancos centrales tuvieron que tomar medidas para mitigar las consecuencias económicas. El actual shock petrolero representa una presión inflacionaria inmediata y verificable, lo cual podría ser el catalizador para que la Fed tome las mismas medidas.
La situación actual sirve como una prueba en tiempo real de la lógica de Hayes. La clausura del Estrecho de Ormuz amenaza con una pérdida diaria de entre 8 y 10 millones de barriles de petróleo. Este shock económico podría llevar los precios al nivel de 100 dólares por barril. Este flujo inflacionario, que ocurre justo cuando la Fed debate su próxima acción, podría invalidar sus decisiones conservadoras y obligarla a tomar medidas para controlar la liquidez. Ya sea que el factor desencadenante sea una crisis relacionada con la inteligencia artificial o un shock económico debido al petróleo, el mecanismo es el mismo: una grave perturbación económica que obliga al banco central a imprimir dinero.



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