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La opinión actual del mercado sobre National Vision es de un optimismo intenso, quizás incluso excesivo. Las acciones alcanzaron un nuevo máximo en las últimas 52 semanas.
Se trata de un aumento dramático del 150,4% en el rendimiento total durante el último año. Este fuerte incremento en los resultados se contrapone claramente con la historia reciente de la acción, ya que ha significado que la acción ha logrado invertir esa tendencia negativa.Se produjo una disminución del 45.8% en los cinco años transcurridos. El paso de un rendimiento muy bajo a un aumento significativo en el rendimiento ha redefinido por completo las expectativas.Sin embargo, bajo la superficie de este impulso alcista, persiste una nota de precaución. La volatilidad implícita de las acciones ha aumentado, lo cual indica que los operadores consideran que existe una gran incertidumbre en relación con la sostenibilidad del crecimiento de la empresa. Una alta volatilidad implica que los premios por las opciones están inflados, lo que refleja un mercado que está ansioso por obtener ganancias adicionales, pero al mismo tiempo, es cauteloso ante posibles reveses. Esta tensión entre una tendencia de precios fuerte y una volatilidad elevada sugiere que el reciente aumento en los precios puede deberse más a factores emocionales que a un camino predecible hacia el futuro.
La pregunta clave, entonces, es si este optimismo es justificado o si representa simplemente un punto máximo en la tendencia actual. La valoración de las acciones ha aumentado significativamente; los analistas han fijado una serie de objetivos de precio que se encuentran cerca del nivel más alto hasta ahora. El precio consensual se sitúa en 29,00 dólares, justo por debajo del nivel máximo reciente. Esto implica que el mercado considera que la tendencia positiva continuará, pero también hay poco margen para errores. Lo que depende ahora es de si el desempeño operativo de la empresa podrá cumplir con las altas expectativas que ya están incrustadas en el precio de las acciones.
Los objetivos establecidos por la dirección ofrecen una guía clara para el desarrollo de la empresa. Sin embargo, la valoración actual del mercado indica que se está pagando un precio alto por una ejecución casi perfecta a lo largo de varios años. La empresa ha reafirmado recientemente sus objetivos.
Se espera que los ingresos netos sean de 1,970 mil millones de dólares, mientras que los EPS ajustados estarán entre 0,63 y 0,71 dólares por acción. Esto constituye un objetivo realizable a corto plazo. Lo más importante es que la empresa ha establecido una meta claramente definida para este aspecto.Además, se espera que el margen de operación aumente en 50 a 150 puntos básicos durante el ejercicio fiscal 2030. Esta ambición a largo plazo constituye el núcleo de la tesis de inversión.Sin embargo, el precio actual de las acciones refleja un precio superior al valor de ese crecimiento a largo plazo.
Y con un coeficiente de relación precio/ganancias de 1.06, los inversores están pagando por el potencial de ganancias futuras, no por la rentabilidad actual de la empresa. La acción se cotiza a un precio considerablemente alto en comparación con sus ventas pasadas, lo que indica que el mercado ya ha descartado una buena parte del crecimiento y expansión de las ganancias prometidas. Se trata de una situación de altas expectativas: la valuación de la empresa supone que la compañía logrará constantemente sus objetivos ambiciosos durante los próximos años.Esto crea una clásica asimetría entre riesgos y recompensas. El camino hacia esos objetivos no está garantizado. El riesgo de ejecución es algo inherente a cualquier plan de varios años, especialmente aquellos que implican cambios estratégicos en los segmentos de clientes y las ofertas de productos. El optimismo del mercado ya se refleja en el precio de las acciones, lo que reduce las posibilidades de errores operativos o de progreso más lento de lo esperado. Para que las acciones continúen subiendo, National Vision debe no solo cumplir con sus objetivos para el año 2025, sino también demostrar de manera creíble que su plan de expansión de márgenes a largo plazo está en marcha correctamente. Cualquier desviación de esa trayectoria podría rápidamente debilitar la valoración de las acciones.
La valoración de prima del papel es ahora igualada por un balance que refleja los costos asociados al crecimiento agresivo de la empresa. El valor empresarial…
Esto implica que los inversores están pagando por un flujo de efectivo significativo en el futuro. Esto se refleja en ratios elevados: un EV/EBITDA de 19.78 y un EV/FCF de 34.46. Estos ratios indican que el mercado considera altas expectativas sobre la capacidad de la empresa para generar y mantener un flujo de efectivo constante. Para que esta valoración sea válida, National Vision debe no solo cumplir con sus objetivos a corto plazo, sino también demostrar que la expansión de su margen se traducirá en un flujo de efectivo constante y previsible a largo plazo.Desde el punto de vista financiero, la empresa tiene un nivel considerable de apalancamiento, lo que limita su flexibilidad. Su ratio de deuda/EBITDA es de 2.43, y el ratio de deuda/FCF es de 8.36. Aunque estos valores no se encuentran en un territorio de crisis, representan una carga financiera significativa. La posición de efectivo neto de la empresa es de -637.54 millones de dólares, lo que significa que es una deuda neta. Este apalancamiento limita su capacidad para financiar el crecimiento internamente o para superar situaciones de crisis sin necesidad de recurrir a financiación externa. El alto valor del beta, que es de 1.38, también indica que esta estructura financiera aumenta la sensibilidad de las acciones a los cambios en el mercado.
Un indicador aún más preocupante es el puntaje Altman Z-Score de la empresa, que es de 1.82. Un puntaje inferior a 3 se considera generalmente como una señal de aumento del riesgo de quiebra. En el caso de una empresa con un modelo de crecimiento basado en endeudamiento, esto representa una vulnerabilidad importante. Esto demuestra que el precio de cotización de la empresa es demasiado alto para su perfil financiero. La situación crea una clara asimetría: el potencial de crecimiento se limita por el alto precio de la acción, mientras que el riesgo de caída se incrementa debido al volumen de deuda y al puntaje Altman Z-Score negativo.
En resumen, el precio actual refleja un alto nivel de perfección en las prestaciones de la empresa. Se asume que la compañía podrá manejar con éxito sus deudas, llevar a cabo su plan de expansión de margen y generar los flujos de efectivo necesarios para justificar sus precios. Cualquier contratiempo en esa ejecución, o cualquier cambio en la actitud del mercado hacia las acciones con alto grado de apalancamiento, podría rápidamente poner en peligro ese precio elevado. El riesgo/retorno ahora depende de si la historia operativa de la empresa puede superar su perfil financiero.
El optimismo del mercado ahora se ha convertido en una “profecía que se cumplirá por sí misma”. Pero su sostenibilidad depende de datos concretos. La próxima prueba importante está por llegar.
Cuando National Vision presente sus resultados fiscales para el año 2025. Esta fecha de resultados será el catalizador que determinará si el precio de las acciones se mantendrá alto o si habrá una diferencia con respecto a las expectativas previas.Los inversores deben estar atentos a la forma en que se llevará a cabo la ejecución de las acciones de la empresa.
En particular, el objetivo de un crecimiento de las ventas en las tiendas comparables del 5.0% al 6.0% es muy importante. Este indicador representa el principal punto de referencia para la estrategia de negocio de la empresa. Al alcanzar ese rango, se indica que el motor de crecimiento del negocio está funcionando correctamente. Por otro lado, si no se logra ese objetivo, eso pondría en duda la capacidad del negocio para seguir creciendo. Las proyecciones de ingresos netos y beneficios por acción proporcionan una referencia más amplia, pero las ventas comparables son el indicador más sensible para medir el dinamismo del negocio en el corto plazo.La alta volatilidad implicada, como se puede observar en el mercado de opciones, indica que los mercados ya tienen en cuenta una gran incertidumbre respecto al ritmo de desarrollo de la situación. Una gran discrepancia entre la volatilidad prevista y las fluctuaciones reales de los precios suele preceder a un movimiento importante en el mercado. Esto significa que el informe de febrero podría provocar un ajuste brusco en las calificaciones de las acciones, ya sea hacia arriba o hacia abajo, dependiendo de cómo los datos reales se comparan con las expectativas elevadas ya existentes en el precio de las acciones.
La pregunta clave es qué datos específicos nos permitirán determinar si el optimismo del mercado es justificado. El informe de febrero proporcionará las primeras pruebas concretas sobre la capacidad de la empresa para cumplir con sus objetivos a corto plazo. Para que el plan de expansión de las márgenes a largo plazo sea efectivo, National Vision debe no solo cumplir con sus objetivos para el año fiscal 2025, sino también ofrecer una trayectoria creíble hacia el logro de sus ambiciosos objetivos a lo largo de varios años. Cualquier indicio de desaceleración en el crecimiento de las ventas o presión sobre las márgenes podría debilitar rápidamente la valoración de la acción. Por otro lado, un cumplimiento claro de esos objetivos podría respaldar el precio actual de la acción. La situación ahora es binaria: la acción probablemente se moverá según las noticias, pero la dirección de ese movimiento depende de si la realidad coincide con la imagen perfeccionada por el precio de la acción.
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