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La reciente subida de las acciones de Exxon Mobil es un claro ejemplo de cómo el riesgo político supera los fundamentos económicos. El motivo del aumento de precios es evidente: según los informes, la refinería de la compañía en Baton Rouge está preparándose para procesar petróleo venezolano. Esto podría generar un aumento en las ganancias de la empresa si los suministros venezolanos se vuelven disponibles en el corto plazo. Esta noticia, junto con la sorprendente captura del líder venezolano, Nicolás Maduro, causó un aumento significativo en los precios de las acciones petroleras el lunes.
Pero, como advirtió Jim Cramer, se trata de una operación especulativa, no de una revalorización fundamental de la empresa.La opinión de Cramer es clara: “Todo esto son especulaciones”.[“Especulación… y no me gusta la especulación”. Señaló claramente las ventajas de invertir en acciones relacionadas con el petróleo, en comparación con su preferencia por Nvidia. Dijo que prefería comprar las acciones de Nvidia por un dólar adicional, en lugar de invertir en Chevron, cuyas acciones subían de precio en 7 o 8 dólares. Esto no es simplemente una preferencia personal; es una señal sobre dónde se percibe que está el verdadero valor añadido. Según él, la opción de invertir en Venezuela es poco probable, ya que existe un riesgo de mala ejecución de la inversión. No se trata de un catalizador inmediato para los ingresos.
La situación financiera de Exxon sigue siendo precaria. Justo el mes pasado, Freedom Capital rebajó la calificación del papel de Exxon a “Vender”, debido a la discrepancia entre el rendimiento de las acciones y los precios del petróleo, que están en declive. Lo más importante es que la empresa informó sobre una disminución significativa en sus resultados financieros.
Se trata de una carga trimestral enorme que el comercio con Venezuela no puede compensar en absoluto. En otras palabras, las acciones están siendo ofrecidas en aras de esperanzas políticas, mientras que el negocio enfrenta un verdadero obstáculo en términos de costos.
En resumen, el comercio con Venezuela no es más que una distracción. Se trata de un movimiento de corto plazo, impulsado por titulares sensacionalistas y dramas políticos. Para Exxon, lo real es el impacto negativo que los bajos precios del crudo tienen en sus resultados financieros. Hasta que la compañía pueda comenzar a utilizar ese crudo venezolano y convertirlo en ganancias, este movimiento parece ser solo una trampa especulativa, y no algo sostenible para una reevaluación positiva de la situación.
Olvídense de los titulares de prensa sobre Venezuela. La verdadera situación para Exxon es una cuestión complicada relacionada con las matemáticas de los mercados de bienes. Los documentos regulatorios del propio grupo empresarial lo explican claramente:
Eso no es una proyección; se trata de un impacto directo, trimestral, en las ganancias de la empresa. Esta es la vulnerabilidad que caracteriza al negocio principal: las ganancias dependen del precio del petróleo, el cual ha estado bajo presión.Esto no es solo un riesgo teórico. Es el factor fundamental que está impulsando las acciones de las compañías petroleras en los últimos tiempos. Como señaló Freedom Capital, las acciones de las compañías petroleras han aumentado en valor, mientras que los precios del petróleo siguen siendo difíciles. Las acciones de Exxon inicialmente subieron debido a las noticias políticas, pero recientemente han disminuido después de ese aumento inicial. La discrepancia entre lo que el mercado espera y la realidad es evidente. El mercado anticipa algo positivo, pero las condiciones financieras de las empresas están siendo afectadas negativamente por la realidad.
Incluso los inversores que ven potencial en Exxon están realizando una apuesta relativa. LRT Capital Management
Pero su convicción se basa en algo diferente. Creen que ciertas acciones relacionadas con la IA ofrecen un mayor potencial de crecimiento y presentan menos riesgos. Esto es una señal clara sobre dónde se considera que el capital debe ser invertido de manera más eficiente. No se trata de despreciar el modelo de negocio de Exxon, sino de decir que la trayectoria de crecimiento y el perfil de riesgo relacionados con el consumo de energía en el ámbito de la IA son más atractivos.Si nos alejamos un poco, el contraste se hace más evidente. Las operaciones principales de Exxon se centran en la exploración, producción y refinación de petróleo; son industrias cíclicas. Por otro lado, la tendencia de crecimiento explosivo se da en el área de la inteligencia artificial.
La demanda de energía en los centros de datos ya está sobrepasando los límites de las redes eléctricas, lo que genera una nueva curva de consumo masiva. Exxon no está en posición de aprovechar esta tendencia directamente; se trata de un proveedor tradicional de energía, y no de una empresa capaz de impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial. El futuro de la compañía depende de los precios del petróleo. Por otro lado, la próxima ola de demanda de energía será impulsada por factores completamente diferentes.En resumen, el comercio con Venezuela es una distracción en relación con esta realidad fundamental. Hasta que los precios del petróleo se estabilicen o la empresa pueda cambiar significativamente su composición de ingresos, los 800 millones a 1.2 mil millones de dólares anuales siguen siendo un objetivo real. Para los inversores, la opción es apostar por un ciclo de mercado volátil, o bien optar por el camino de mayor crecimiento y mayor riesgo, que implica el sector de la inteligencia artificial y la energía.
El comercio con Venezuela es una apuesta puramente especulativa. El mercado tiene en cuenta las expectativas políticas, pero la valoración real de las acciones indica algo diferente. La reciente degradación del rating de Freedom Capital a “Vender” indica que…
Es una señal clara de que la empresa considera que las posibilidades de aumento en los precios en el corto plazo son limitadas, debido a estos acontecimientos políticos. Señalan la discrepancia fundamental entre lo que ocurre con las acciones relacionadas con el petróleo y lo que sucede con los precios del petróleo. El objetivo de 123 dólares implica que el mercado ya está anticipando el riesgo de que el acceso a Venezuela no se haga realidad, o de que no genere el aumento de margen que los inversores esperan.Esto crea una enorme pérdida de oportunidades. La preferencia personal de Jim Cramer es evidente: él preferiría comprar…
Más de Chevron, en un rango de 7 o 8 dólares. No se trata simplemente de una elección de acciones; se trata de una indicación sobre hacia dónde fluye el capital. La energía necesaria para alimentar la inteligencia artificial ya está disponible.La verdadera historia de crecimiento no radica en la producción tradicional de petróleo, sino en la infraestructura que sustenta el auge de la tecnología de inteligencia artificial. Para los inversores, apostar por Exxon significa elegir un negocio estable y cíclico, en lugar de un futuro lleno de crecimiento y oportunidades.Visto desde una perspectiva contraria, esto representa un clásico conflicto entre valores y crecimiento. Para un inversor de valor, la estabilidad y los flujos de efectivo de Exxon son ventajas. Pero para un inversor que busca la revolución en el área de la inteligencia artificial, esa misma estabilidad se convierte en una desventaja. LRT Capital Management lo capta perfectamente.
Pero creo que ciertas acciones relacionadas con la inteligencia artificial ofrecen mayores oportunidades de crecimiento, al tiempo que el riesgo de pérdida de capital es menor. El capital se está movilizando.En resumen, la actividad relacionada con el petróleo en Venezuela sirve simplemente como algo que distrae la atención de esta tensión central. La degradación de la valoración y las advertencias de Cramer destacan la trampa especulativa en la que se encuentra la empresa. Hasta que los precios del petróleo se estabilicen o la empresa pueda demostrar que puede captar nueva demanda, la valoración de la empresa seguirá siendo presionada. El verdadero “alpha” no radica en las noticias políticas; sino en elegir entre invertir en un producto cíclico o en invertir en una industria que requiere mucha energía para desarrollarse.
El comercio con Venezuela es algo muy dinámico. Los acontecimientos de próxima fecha nos revelarán si se trata de una especulación rentable o de una trampa costosa. Aquí están los acontecimientos que merecen nuestra atención.
La Relojera Clave: ¿Realmente fluye el petróleo? Toda la tesis se basa en las realidades operativas. Los informes indican que la refinería de Baton Rouge…
Pero eso no es una garantía. Los inversores deben estar atentos a señales claras de que los suministros autorizados realmente están llegando. La diferencia crucial radica entre las esperanzas políticas y la ejecución comercial. Como señala Freedom Capital, el precio del activo ha bajado recientemente, después de haber subido inicialmente debido a las noticias. Esto demuestra que el mercado ya está escéptico. El próximo factor importante será el informe de resultados del cuarto trimestre, el 30 de enero. En ese momento, Exxon proporcionará información sobre la producción, los márgenes de refinación y, lo más importante, cualquier posible impacto de Venezuela en las operaciones de la compañía. Cualquier indicio de que el petróleo crudo esté fluyendo y aumentando los márgenes será una buena señal. Cualquier silencio o acción de cobertura indicaría que se trata simplemente de ruido sin importancia.El nivel de precio crítico: el “piso mínimo” del petróleo. Incluso si el petróleo crudo venezolano sigue fluyendo, la actividad principal de la economía sigue estando condicionada por los precios del petróleo. La información presentada en el documento regulatorio es una advertencia clara:
Esto establece un nivel de baja muy severo. Para que las acciones puedan mantenerse a este nivel, los precios del petróleo crudo deben permanecer por encima de ese nivel, ya que si se situan por debajo de ese nivel, se producirá una caída significativa en los precios. Las medidas políticas recientes ya han causado una disminución en los precios, lo que genera una presión inmediata. La situación es peligrosa para los futuros del petróleo Brent y WTI. Si estos futuros caen por debajo de los niveles técnicos clave, la situación se volverá aún más grave, y el comercio con Venezuela se convertirá en algo negativo.La divergencia estratégica: la IA frente al petróleo. Este es el indicador a largo plazo. Mientras que el mercado discute sobre el precio del crudo venezolano, la verdadera asignación de capital se realiza en otros sectores. La tendencia de crecimiento explosivo se encuentra en el área de la inteligencia artificial.
La energía necesaria para alimentar los centros de datos ya está sobrepasando los sistemas eléctricos. La capitalización de Exxon sigue dirigiéndose hacia proyectos tradicionales relacionados con el petróleo, y no hacia la infraestructura energética que será muy necesaria en el futuro. Hay que prestar atención a los planes de inversiones de Exxon y a cualquier cambio en su dirección hacia la construcción de infraestructuras energéticas. Si la empresa continúa invirtiendo miles de millones en el petróleo, mientras que la creciente demanda de infraestructuras energéticas aumenta, estará eligiendo una actividad cíclica en lugar de algo que realmente sea necesario para el futuro. Esa es la diferencia fundamental que definirá su valor en los próximos años.En resumen: El comercio con Venezuela es una apuesta a corto plazo, basada en la suerte política. Los verdaderos factores determinantes son la claridad operativa, la estabilidad de los precios del petróleo y un cambio estratégico que aún no ha ocurrido. Hay que esperar el informe del 30 de enero, la gráfica relacionada con el petróleo, y la asignación de capital por parte de la empresa. Si alguno de estos factores falla, la trampa especulativa se cerrará.
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