Cuando los inversores consideran el riesgo, a menudo se centran en factores específicos de cada empresa, como las ganancias o la gestión de la misma. Pero existen otros riesgos más generales, que a menudo se pasan por alto: el riesgo soberano y la incertidumbre regulatoria. Estos riesgos pueden influir significativamente en los mercados de valores y en los resultados de las inversiones. Comprender estos factores ayuda a los inversores a tomar decisiones más inteligentes y resistentes a los cambios. Veamos qué significan estos riesgos, cómo funcionan y cómo enfrentarlos.
¿Qué son el riesgo soberano y la incertidumbre regulatoria?Riesgo soberanoSe refiere al riesgo de que un gobierno no pueda cumplir con sus obligaciones financieras o de que no logre cumplir con sus compromisos económicos. Esto podría ocurrir debido a la inestabilidad económica, los problemas políticos o niveles de deuda insostenibles. Por ejemplo, si un país no puede pagar sus bonos, los inversores que poseen esa deuda podrían perder dinero.Inseguridad regulatoriaSe trata del riesgo de que cambios repentinos o impredecibles en las leyes o regulaciones puedan perjudicar a una empresa. Esto podría incluir reformas fiscales, normas ambientales, etc.Tanto las restricciones comerciales como estos riesgos son “sistémicos”. Es decir, afectan a mercados enteros, y no únicamente a acciones individuales.
Por qué son importantes para los inversores
Los gobiernos influyen en la economía a través de las políticas y regulaciones. Cuando el riesgo soberano aumenta, por ejemplo, debido al alto endeudamiento de un país o a la inestabilidad política, los inversores pueden optar por activos más seguros, como los bonos del Tesoro de EE. UU. Esto puede causar volatilidad en el mercado. Los cambios en las regulaciones también pueden afectar a las industrias. Por ejemplo, una nueva taxación sobre el carbono podría perjudicar a las empresas energéticas, mientras que las leyes de privacidad de datos podrían afectar a las acciones tecnológicas. Estos factores no solo afectan a los bonos; también repercuten en las acciones, las monedas y los productos básicos.
Estrategias para mitigar los riesgos: 1.Evaluación del riesgo soberano–Calificaciones de créditoAgencias como S&P o Moody’s evalúan la solvencia crediticia de los países. Un descenso en la calificación crediticia (por ejemplo, de AAA a AA) suele indicar un aumento en el riesgo soberano.Ratios de deuda con respecto al PIBLos altos coeficientes de endeudamiento (como el 180% en Grecia en 2010) indican que un país puede tener dificultades para pagar sus deudas.Estabilidad políticaBusque signos de corrupción, problemas en el sistema de gobierno o situaciones de estancamiento político.
- Navegar por las incertidumbres regulatorias–Manténgase informado.Se deben observar los cambios en las políticas de los distintos sectores. Por ejemplo, los subsidios a las energías renovables pueden contribuir al aumento de las acciones relacionadas con las tecnologías limpias.Diversificar geográficamenteEvite la exposición excesiva a regiones donde las políticas son inestables.Colaborar con expertosLos consultores locales o asesores legales pueden ayudar a comprender los cambios regulatorios.
Estudio de caso: El Brexit y el mercado del Reino Unido
En 2016, la decisión del Reino Unido de abandonar la UE generó una gran incertidumbre en materia regulatoria. Las empresas se enfrentaron a preguntas relacionadas con las reglas comerciales, la movilidad laboral y las regulaciones financieras. La libra esterlina cayó un 10% en relación con el dólar en una semana. Las acciones de las compañías británicas tuvieron un rendimiento inferior al de los mercados mundiales durante varios años. Por ejemplo, bancos como Barclays vieron cómo sus precios de acciones disminuían a medida que las negociaciones sobre el Brexit se prolongaban. Los inversores que contrataron coberturas cambiarias o evitaron invertir en activos específicos del Reino Unido lograron mantenerse fuera de este escenario desfavorable.
Riesgos y cómo gestionarlos
Aunque estrategias como la diversificación y la investigación son útiles, estos riesgos no pueden eliminarse por completo. Por ejemplo, incluso los países estables pueden enfrentar cambios regulatorios inesperados (por ejemplo, Estados Unidos impuso aranceles en 2018). Para mitigar esto:Construir un portafolio diversificado.A través de diferentes regiones y sectores.Utilice derivadas.Se trata de opciones o futuros que se utilizan para protegerse contra fluctuaciones monetarias o del mercado.Dar prioridad a la transparencia.Invierte en empresas que cuenten con balances financieros sólidos y modelos de negocio adaptables.
Los riesgos soberanos y la incertidumbre regulatoria son factores poderosos que influyen en los mercados de manera sutil y repentina. Al monitorear la deuda gubernamental, las tendencias políticas y las señales regulatorias, los inversores pueden reducir su exposición a estos riesgos. El objetivo no es evitarlos por completo, sino anticipar sus efectos y ajustar sus estrategias en consecuencia. En un mundo donde los cambios son constantes, mantenerse informado y adaptarse es la mejor defensa posible.
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