EUR/USD a 1.1600: La tesis de la ventaja del dólar estructural
El factor que impulsó directamente el movimiento del par EUR/USD hacia los 1.1600 fue un claro cambio en la situación fundamental del mercado, provocado por una serie de datos económicos positivos de Estados Unidos. En diciembre…La producción industrial aumentó un 0.4%.Esto supera significativamente el estimado del 0.1%. A esto le siguió una disminución en los solicitudes de empleo iniciales, de 207 mil a 198 mil. Juntos, estos datos indican que el mercado laboral y el sector industrial están mejorando de lo que se pensaba inicialmente.
Estos datos han reforzado la postura de la Reserva Federal de mostrar paciencia a propósito. Dado que la economía demuestra resiliencia, las razones para reducir los tipos de interés en el corto plazo se han reducido significativamente. Como resultado, las perspectivas de más flexibilización por parte de la Fed se han desvanecido, lo cual representa un aliento directo para el dólar estadounidense. Este apoyo fundamental ahora coincide con la debilidad técnica del par. El par ha caído decisivamente por debajo de las medias móviles clave en el gráfico diario; se encuentra por debajo del SMA de 21 días, cerca de 1.1707, mientras que los SMA de 50 y 100 días se encuentran alrededor de los niveles de 1.1660-1.1665. Esta combinación de fortaleza fundamental y debilidad técnica ha reforzado una estructura bajista, dejando al euro vulnerable a más presiones negativas.

El panorama político y las políticas gubernamentales
Más allá de los datos, el entorno institucional y político está contribuyendo activamente a mantener la ventaja estructural del dólar. Una de las principales fuentes de incertidumbre política ha disminuido. Los comentarios de Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, esta semana ayudaron a reducir las preocupaciones de los inversores sobre los problemas políticos relacionados con la Fed. En una entrevista con Fox Business, Hassett desestimó la importancia de los excesos en los costos mencionados por el presidente de la Fed, Jerome Powell, atribuyéndolos a factores como el uso de amianto. Su declaración de que “no hay nada importante aquí” redujo efectivamente el riesgo de un debate desordenado sobre la sucesión del presidente de la Fed, permitiendo así que la narrativa política de la banja central tome el protagonismo.
Esa narrativa refleja una actitud de precaución deliberada por parte de la Fed. Los comentarios recientes de la vicepresidenta Michelle Bowman destacan la orientación de política monetaria de la Fed. Ella señaló que los recortes de tipos solo se llevarán a cabo si el mercado laboral empeora significativamente. También advirtió que las condiciones pueden cambiar rápidamente. Su punto clave fue que la Fed debe permanecer dispuesta a ajustar su política para acercar al mercado laboral a un nivel más neutro, pero también debe evitar dar señales de una pausa en las políticas monetarias sin tener pruebas claras de que las condiciones han cambiado. Este enfoque no considera la actual pausa como una decisión de mantener los tipos altos, sino como una medida necesaria para esperar y ver cómo evolucionan las cosas. En la práctica, esto ayuda a mantener el dólar estable, ya que se mantiene cerrada la posibilidad de nuevos recortes de tipos.
Esto crea una división económica clara que la Fed está observando. Por un lado, los consumidores con ingresos más altos continúan gastando, lo cual contribuye al crecimiento económico. Por otro lado, las familias con ingresos más bajos reducen sus gastos en cosas no esenciales, lo cual indica una presión financiera. Esta divergencia genera un mercado laboral frágil, donde hay casi pleno empleo, pero el mercado laboral se vuelve cada vez más vulnerable. La expectativa de la Fed es que la actividad económica crezca a un ritmo sólido y que el mercado laboral se estabilice. Sin embargo, la Fed también está alerta a cualquier signo de deterioro. Para el dólar, esto significa que el camino hacia más flexibilización económica ahora está relacionado directamente con la debilitación de la situación laboral en Estados Unidos. Esta condición aún no está claramente visible. La situación actual favorece al dólar, ya que su fortaleza depende de la resiliencia económica de Estados Unidos, y no de medidas políticas para reducir la inflación.
Escenarios futuros y puntos clave de atención
La situación bajista para el par EUR/USD ya es clara, pero el camino que tendrá que seguir depende de algunos puntos de inflexión cruciales. El escenario base sigue siendo una continuación de la tendencia bajista; además, el par puede verse afectado por una prueba importante en este sentido.Zona de soporte: 1.1350–1.1300Un cierre decisivo por debajo de ese nivel abriría las puertas hacia los próximos objetivos, que serían 1.1200 y luego 1.1100. Este escenario está respaldado por la ventaja estructural persistente del dólar, gracias a la economía estadounidense resiliente y al enfoque más moderado de la BCE, que prevé recortes de tipos más tempranos y profundos.
Sin embargo, el principal riesgo para esta tesis radica en una reversión brusca en la narrativa fundamental de Estados Unidos. El punto de atención más inmediato son los datos sobre la inflación.El IPC de diciembre aumentó un 2.7%.No ha cambiado en comparación con el mes anterior, y sigue en línea con las estimaciones. Este estancamiento es una señal de alerta. Si los indicadores de inflación muestran signos de ralentización o de nuevo aumento, eso podría generar preocupaciones sobre la capacidad del Fed para alcanzar su objetivo del 2%. Esto pondría en tela de juicio la fortaleza reciente del dólar, que se basa en la idea de que el Fed puede permitirse esperar. Las tarifas arancelarias son consideradas como un factor importante que ejerce presión al alza sobre el dólar. Cualquier evidencia de que este efecto se acelera sería algo muy negativo para la fortaleza del dólar.
Un segundo factor que puede influir en los acontecimientos políticos es la resolución de la sucesión del presidente de la Reserva Federal. El proceso se ha vuelto incierto de manera inesperada. Los recientes comentarios del presidente Trump indican que…Se consideró que la posibilidad de transferir al director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, de su cargo actual, representaba una preocupación seria.Se ha puesto en peligro la línea de tiempo de los acontecimientos. Esta decisión era esperable antes de la cumbre de Davos, pero el retraso actual crea una nueva fuente de incertidumbre en materia de políticas. Un proceso de selección prolongado y controvertido podría socavar la percepción de independencia del Banco Federal y crear un obstáculo temporal para el dólar, independientemente de los datos económicos.
En la práctica, los inversores deben monitorear dos conjuntos de datos clave. En primer lugar, las próximas cifras de inflación en Estados Unidos, especialmente los indicadores del IPC y del PCE. Es importante detectar cualquier desviación de ese nivel de 2.7%. En segundo lugar, cualquier declaración oficial o acontecimiento relacionado con la nominación del presidente de la Fed será un factor importante que puede influir en los sentimientos del mercado. Por ahora, las condiciones técnicas y fundamentales son favorables para el dólar. Pero la situación sigue siendo delicada; la teoría bajista depende de que la economía estadounidense mantenga su resiliencia y que la política monetaria de la Fed se mantenga sin cambios. Cualquier problema en esa dirección podría cambiar rápidamente la trayectoria del mercado.



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