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Vamos a dejar de lado los detalles innecesarios. El cálculo es sencillo: Ethereum logró…
Desde sus primeros días hasta hoy… Ese es el plan de acción para convertirse en un millonario en el mundo de las criptomonedas. Pero hay un problema: la situación actual parece ser un caso típico de…Mientras que Bitcoin ha venido creciendo constantemente, Ethereum se ha quedado estancada. Por lo tanto, su potencial de crecimiento, que podría ser 1,000 veces mayor, parece algo lejano, incluso olvidado.Esa es la base para un posible “moon shot”. La situación está cambiando. Los principales bancos comienzan a hablar sobre esto. Los analistas de Standard Chartered dicen que 2026 será el año de Ethereum. Consideran que podría repetirse lo que ocurrió en 2021. Su opinión positiva no es simplemente una exageración; se trata de una apuesta basada en las posibilidades reales de Ethereum. Pronostican que…
En este momento, esa proporción se encuentra cerca de 0.03. Se trata de una brecha enorme que hay que superar. Pero también significa un gran potencial de crecimiento si la historia gana impulso.En resumen: el mercado ya tiene en cuenta esta debilidad. Pero los fundamentos que respaldan la dominación de Ethereum en áreas clave como las stablecoins y la tokenización son más fuertes que nunca. Cuando la situación cambie de “atascada” a “en camino hacia un futuro mejor”, entonces se producirán los verdaderos movimientos. Para aquellos que confían en una recompensa significativa, el precio actual de Ethereum es el punto ideal para comenzar su apuesta.
La narrativa para un “ETH moonshot” en el año 2026 no se trata solo de palabras. Está impulsada por un crecimiento concreto en la red y por un proceso de acumulación silencioso pero poderoso. La situación es clásica en el mundo de las criptomonedas: hay una actividad de precios débil, mientras que los fundamentos del mercado se van desarrollando. El verdadero motor para un brote es ya en marcha.
En primer lugar, el aumento en el Valor Total Bloqueado de la red es el principal catalizador para el crecimiento de la misma. Actualmente, el Valor Total Bloqueado de Ethereum se sitúa en aproximadamente 68 mil millones de dólares. Pero las proyecciones indican que esta cifra podría duplicarse en un plazo de diez años. No se trata de especulaciones de los consumidores, sino de inversiones institucionales que se dirigen hacia la red de Ethereum. El factor que impulsa este crecimiento son las stablecoins. La industria espera que se emitan 500 mil millones de dólares en stablecoins hasta finales de 2026, en comparación con los actuales 308 mil millones de dólares. Dado que Ethereum ya maneja más de la mitad de esa actividad, incluso una pequeña parte de ese crecimiento aumentaría significativamente el capital bloqueado en la red. Los activos reales tokenizados también representan una oportunidad importante para el crecimiento de la red. No se trata de juegos financieros, sino de una verdadera migración de recursos financieros hacia Ethereum. Cuando ese capital se asigna a la red, se está apoyando directamente la utilidad de la red y se crea un fuerte impulso para el precio de los tokens.
En segundo lugar, existe el “piso de acumulación de tokens”. Aunque la mayoría de las compañías que realizan compras relacionadas con activos digitales han reducido sus actividades, una de ellas sigue acumulando ETH. Bitmine Immersion Technologies (BMNR), la empresa más grande dedicada al desarrollo de soluciones basadas en Ethereum, continúa acumulando ETH. Este es un beneficio importante, ya que en un mercado donde las entradas de fondos provenientes de ETF se han detenido, la continua compra por parte de BMNR proporciona un apoyo institucional constante. Esto indica que existe una gran compradora que actúa como un contrapeso a la presión de venta por parte de los vendedores. Esto no garantiza un aumento en el precio de los tokens, pero significa que hay una compradora importante presente en el mercado, lo cual puede ayudar a reducir las ventas precipitadas durante períodos de bajas.

Por último, la gran diferencia en el flujo de fondos hacia los ETF de Bitcoin muestra dónde se encuentra el mayor nivel de desconfianza e incertidumbre entre las instituciones financieras. Los datos son impactantes: más de 120 mil millones de dólares han fluido hacia los ETF de Bitcoin, mientras que los ETF de Ethereum solo han recibido 18 mil millones de dólares. Es una diferencia de 6.7 veces mayor. Esto indica que la debilidad del precio de Ethereum se debe, en parte, a una demanda institucional más débil para ETH. Pero hay algo interesante: esa diferencia representa una oportunidad. Significa que la narrativa sobre el dominio de Ethereum en el ámbito de las stablecoins y la tokenización aún no se ha reflejado en los flujos de fondos hacia los ETF. Si esta narrativa gana terreno, los 18 mil millones de dólares ya invertidos en los ETF de Ethereum podrían ser solo el comienzo de un aumento masivo en la cantidad de fondos invertidos en este tipo de ETFs. La debilidad actual es reflejo de esta demanda insuficiente; no es una señal de declive.
En resumen, el combustible se está vertiendo en el mercado. El precio de TVL está destinado a dispararse; las empresas todavía compran activamente, y la demanda institucional apenas comienza. El precio se ha estancado porque el mercado aún no ha procesado completamente esta información. Cuando esto ocurra, el mecanismo que provocará un aumento en los precios estará completamente listo.
La tesis de la “moonshot” del año 2026 es, en realidad, una lucha entre diferentes narrativas. El mercado actualmente está atrapado en un ciclo de desconfianza y preocupación, pero el combustible para activar este proceso ya está encendido. La verdadera pregunta es: ¿qué eventos específicos podrían cambiar la situación y generar el “FOMO” necesario para que esto ocurra?
El mayor catalizador potencial es un cambio en la narrativa relacionada con los ETF. Mientras que los ETF dedicados al Bitcoin han experimentado un gran aumento en las inversiones, los ETF dedicados al Ethereum han tenido un rendimiento inferior. Pero el mercado siempre busca algo nuevo. Por ejemplo, el lanzamiento planeado de un ETF dedicado al Bitcoin podría ser un indicador importante. Si ese ETF genera una nueva demanda, tanto por parte de los inversores minoritarios como de los institucionales, eso validaría la idea de que el Ethereum es una base fundamental para estas nuevas aplicaciones. Eso sería una confirmación del potencial de crecimiento del ecosistema, lo que podría acelerar las entradas de capital que Standard Chartered espera.
Por supuesto, los temores y dudas relacionados con Ethereum son reales y multifacéticos. En primer lugar, existe el riesgo técnico. Los mejoras de escalabilidad de Ethereum funcionan bien, pero cualquier dificultad o retraso técnico podría afectar la confianza en su capacidad para manejar el aumento proyectado en el volumen de transacciones. En segundo lugar, la competencia es feroz. Otras cadenas de bloques también están mejorando constantemente, y están intentando atraer desarrolladores y capitales. El dominio de Ethereum en el campo de las stablecoins y la tokenización es fuerte, pero no está garantizado. El tercer punto de preocupación es la amenaza de las “cadenas privadas”. Existe la preocupación de que los bancos, una vez que logren tener sus propias stablecoins en Ethereum, puedan construir sus propias cadenas privadas para mejorar la eficiencia, lo que podría llevar a la pérdida de liquidez de la red pública. Este es el verdadero riesgo: los propios “whales” podrían crear un entorno competitivo propio.
El punto de vigilancia crítico y no negociable es la relación de precios entre ETH y BTC. Este es el indicador clave para evaluar el rendimiento general de la situación. La tesis de Standard Chartered se basa en el hecho de que esta relación vuelva a un nivel aceptable.
Por ahora, el ratio se encuentra cerca de 0.03. Eso representa una diferencia muy grande entre ambos valores. Para que la tesis de 2026 sea validada, necesitamos ver un aumento gradual y sostenido en ese ratio. Un picote en el valor puede ser simplemente un efecto especulativo, pero un aumento constante sería una señal de que Ethereum realmente supera a Bitcoin, gracias a sus motores de crecimiento únicos. Si el ratio permanece estancado o incluso disminuye, eso indica que el mercado aún no está convencido, y la situación sigue siendo incierta.En resumen, los catalizadores son externos (ETF, regulaciones), mientras que los riesgos son internos (tecnología, competencia, cadenas privadas). La relación entre ETH y BTC es el punto clave para tomar decisiones. Para quienes tienen una opinión fuerte sobre este tema, el precio actual representa una apuesta segura, siempre y cuando el miedo a perder sea menor que los rumores negativos. La situación es clara: ahora se trata de seguir las señales del mercado.
Bueno, vamos al grano. Ya han visto los combustibles, los catalizadores… y las diferencias entre FUD y FOMO. Ahora, ¿cómo se juega este “2026 moonshot”? La respuesta es simple: tratemos esto como una inversión a largo plazo, con un alto nivel de confianza. No se trata de una transacción comercial; se trata de apostar por un cambio narrativo a lo largo de varios años.
Primero, asegúrese de elegir la cantidad adecuada. Asigne una pequeña parte de su portafolio, capaz de soportar cierto nivel de riesgo: suponga el 1-5% de su portafolio para invertir en Ethereum. Este será su “bote de lanzamiento”. Las acciones del precio de Ethereum serán muy volátiles, y existe un alto riesgo de que algunos inversores vendan en estado de pánico. Su tarea es ser esa “mano afortunada” que logre salvarse de las situaciones peligrosas. La previsión de Standard Chartered…
El objetivo es alcanzar los 25,000 antes de 2028. Pero se trata de un plan a cinco años. Si no puedes soportar tal tipo de fluctuaciones, entonces no juegues.En segundo lugar, hay que monitorear los indicadores de sentimiento del mercado. El mercado estará lleno de movimientos bruscos, pero las señales reales se encuentran en la acumulación de activos por parte de las “ballenas” y en el rendimiento relativo de cada instrumento financiero. Hay que prestar atención a eso.
Se trata de la empresa más grande dedicada a la gestión de activos relacionados con Ethereum. Si sigue acumulando activos, eso es una señal positiva por parte de un importante tenedor de activos, ya que actúa como un punto de apoyo durante los periodos de bajas. Lo más importante es seguir el ratio de precios entre ETH y BTC. Ese es tu indicador de progreso. La idea es que el valor de ETH debe recuperarse gradualmente desde su nivel actual de aproximadamente 0.03, hasta el nivel más alto del año 2021, que era de 0.08. Espera ver ese movimiento constante; eso demuestra que la situación está mejorando. Un aumento repentino podría ser simplemente un “bounce” temporal, pero un movimiento sostenido sí es algo real.Por último, establezcan objetivos de precios realistas. El objetivo de 25,000 dólares para el año 2028, según Standard Chartered, es un punto de referencia sólido. Se trata de un movimiento significativo en comparación con los niveles actuales. Pero no se trata de algo mágico; se basa en la proyección de un aumento en el volumen de transacciones y en la adopción de stablecoins. El analista también espera que el precio del ETH alcance los 15,000 dólares para el año 2027 y los 22,000 dólares para el año 2028. Estos son los hitos que hay que vigilar. En resumen, la estrategia está clara: se está dando paso al cambio necesario. Su tarea es permanecer en el juego, observar los indicadores clave y permitir que la tesis a largo plazo se haga realidad. Pero solo si está listo para enfrentar las dificultades.
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