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La narrativa institucional es clara: todo gira en torno a Bitcoin. En el año 2025, las cotizaciones de Bitcoin en los fondos cotizados capturaron una gran cantidad de atención.
Es un avance considerable, comparado con el 15%-30% que representa Ethereum. No se trata simplemente de una ventaja menor; es algo realmente significativo, como si fuera un objetivo tan grande como la Luna en otro sistema solar. Para quienes son expertos en criptomonedas, esta dominación del flujo de dinero es el combustible que impulsa la historia de Bitcoin como “el oro digital”. Cada dólar que entra en un fondo cotizado de Bitcoin constituye una votación a favor de la escasez de la moneda, a favor de su utilidad como instrumento de cobertura macroeconómica… y a favor de la narrativa que ha consolidado su estatus como la moneda más importante del mundo.En ese contexto, el iShares Ethereum Trust ETF (ETHA) está luchando por ganar la supremacía en términos de narrativa.
Es un producto sólido, pero su tamaño es menos de la mitad del de el ETF más grande relacionado con Bitcoin. Lo que es más importante es la diferencia en los rendimientos: a pesar de las mismas comisiones del 0.25%, el retorno anual de ETHA fue del 24.9%, mientras que el de Bitcoin fue del 16.1%. En términos criptográficos, eso representa una corrección negativa para la narrativa sobre Ethereum. El mercado dice: “Nos gusta la tecnología de Ethereum, pero para el capital institucional, Bitcoin sigue siendo la opción segura”.Esto crea una clásica lucha entre las diferentes narrativas. Los flujos de activos relacionados con los Bitcoin ETF son un ejemplo claro de esa lucha; representan una fuerte presión en favor de la teoría del “oro digital”. Sin embargo, los datos de ETHA indican que el sentimiento de la comunidad y la adopción de este tipo de activos todavía están en proceso de desarrollo. Los números sugieren que las corrientes institucionales siguen siendo muy favorables para quienes actúan como primeros en adoptar este tipo de activos. Por ahora, el campo de batalla está dominado por el monopolio de Bitcoin.
La lucha por el control del capital no se trata simplemente de decidir qué moneda es la más importante. Se trata, en realidad, de una guerra de narrativas. Por un lado, tenemos la historia simple pero poderosa de Bitcoin: “oro digital”. Es un medio de almacenamiento de valor, una forma de protegerse contra la inflación. Esa narrativa es fácil de entender, por eso ha ganado la mayor parte de los flujos institucionales hacia Bitcoin. El mercado dice: “El miedo a perder las oportunidades relacionadas con Bitcoin es real. En estos momentos, todo gira en torno a Bitcoin”.
En el otro lado se encuentra el motor más complejo de Ethereum: una plataforma para contratos inteligentes, servicios DeFi y NFTs. Se trata de una solución “inteligente” para resolver problemas relacionados con contratos, pero esto hace que sea más difícil para los inversores tradicionales comprenderlo. La aprobación por parte de la SEC de los ETFs relacionados con Ethereum en mayo de 2024 fue un gran logro; sin duda, es una señal clara de que la reguladora considera que ETH es una mercancía. Sin embargo, el escepticismo del mercado persiste. La aprobación llegó después de que el presidente de la SEC, Gary Gensler, sugiriera que las mecánismos relacionados con la emisión de tokens podrían considerarse como valores mobiliarios. Esa preocupación sobre las posibles regulaciones relacionadas con estos tokens sigue siendo un obstáculo importante, y sirve como recordatorio de que la narrativa de utilidad de Ethereum todavía está siendo probada en el ámbito público y regulatorio.
Esta complejidad en la narrativa se refleja en las acciones del precio del Bitcoin. El precio del Bitcoin ha aumentado aproximadamente un 9% en comparación con el año pasado.
Ethereum ha aumentado en aproximadamente un 12% en términos anuales, pero su precio sigue estando 31% por debajo del precio máximo alcanzado hasta ahora. Estos datos indican que Bitcoin ha tenido un impulso positivo recientemente, lo que refuerza la idea de que Bitcoin sea el “oro digital”. En el caso de Ethereum, lo importante es demostrar su utilidad con el tiempo, y no simplemente buscar el siguiente aumento de precios.
En resumen, se trata de una tensión clásica entre la simplicidad y la complejidad. La narrativa de Bitcoin es una historia de escasez y adopción. En cambio, la narrativa de Ethereum es más compleja; se trata de una narrativa basada en la comunidad, que busca construir el futuro de Internet. Por ahora, parece que el mercado prefiere la narrativa más simple. Pero, a largo plazo, la fuerza de la comunidad de Ethereum y su utilidad en el mundo real podrían ser el verdadero catalizador para mantenerse en el mercado. La batalla de narrativas aún no ha terminado.
La guerra narrativa se encuentra en una fase de espera. Para que ETHA pueda superar la sombra de Bitcoin, la comunidad necesita elementos que revivan esa “historia del motor de contratos inteligentes”. El mercado está observando si se producirá un aumento significativo, lo cual indicaría un cambio desde una corrección típica de tipo “paper hands” hacia una nueva tendencia alcista. Esto podría romper el actual estancamiento.
En primer lugar, una importante actualización de Ethereum o un aumento en la actividad relacionada con DeFi podría ser el acontecimiento clave que se necesita para respaldar esta narrativa. La tecnología ya existe, pero lo importante es demostrar su utilidad. Si vemos una actualización del protocolo que reduzca significativamente las tarifas o mejore la escalabilidad, o si el TVL de DeFi aumente drásticamente, eso sería una señal poderosa de que el valor subyacente de Ethereum está creciendo. Ese tipo de noticias podrían atraer nuevos capitales, lo que obligaría a reevaluar la situación de ETHA. Se trata de un acontecimiento que puede convertir a aquellos que dudan en partidarios de la tecnología.
Por otro lado, la claridad regulatoria relacionada con el staking en Ethereum sigue siendo un riesgo potencial que podría generar desconfianza y temor. La aprobación de los ETF en el mercado al contado por parte de la SEC fue una victoria, pero los comentarios anteriores del presidente Gensler sobre los riesgos que implica el staking son un recordatorio de que las regulaciones no han sido completamente implementadas. Cualquier nuevo escrutinio regulatorio o directrices ambiguas relacionadas con el staking podrían reavivar el temor, causando una crisis de ventas y limitando las entradas de capital en ETHA. Este es el tipo de riesgo que separa a quienes prefieren mantener sus activos durante mucho tiempo de aquellos que actúan de forma imprudente.
El mercado también observa las fluctuaciones de precios como una señal directa de la confianza de los usuarios en el sistema. El precio del Bitcoin ha aumentado aproximadamente un 9% hasta ahora del año.
Ethereum ha subido un 12% en lo que va de año, pero sigue estando 31% por debajo del precio máximo alcanzado hasta ahora. Los datos muestran que Bitcoin ha tenido un impulso reciente más fuerte, lo que refuerza la idea de que Bitcoin es el “oro digital”. En cuanto a Ethereum, una ruptura decisiva por encima de sus máximos recientes sería una señal clara de que la tendencia hacia contratos inteligentes está recuperándose. Esto cambiaría la situación, pasando de una situación de bajo rendimiento a una situación de crecimiento potencial. Esto podría desencadenar una ola de flujos de capital dirigidos por el miedo a perder las oportunidades, y eso llevaría a que más capital se invirtiera en Ethereum. Hasta entonces, la batalla continúa siendo una lucha de paciencia y pruebas.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
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