Eni navega contra los vientos en contra de las ganancias con cambios de inversión estratégica

Generado por agente de IASamuel Reed
jueves, 24 de abril de 2025, 2:34 am ET2 min de lectura

Los resultados del primer trimestre de 2025 de Eni Spa subrayaron un entorno macroeconómico desafiante para las grandes petroleras, con una caída interanual del ingreso neto ajustado del 11 %a 1410 millones de euros. La caída de las ganancias del gigante energético italiano, junto con un plan de inversión revisado para 2025 que limita el gasto bruto por debajo de los 8.500 millones de euros, refleja un giro deliberado hacia la disciplina financiera y la optimización estratégica de activos. Si bien los precios más bajos del petróleo y las empresas conjuntas de bajo rendimiento presionaron los resultados a corto plazo, el enfoque de Eni en la eficiencia de costos, las desinversiones y las asociaciones de alto potencial lo posicionan para capear la volatilidad y capitalizar las oportunidades a largo plazo en la transición energética y la exploración.

Presiones de beneficios y ajustes estratégicos
El beneficio operativo proforma ajustado del trimestre cayó a 3680 millones de euros desde los 4120 millones de euros del primer trimestre de 2024, impulsado por precios del crudo más débiles y un rendimiento moderado en las empresas conjuntas. Las inversiones orgánicas cayeron a 1890 millones de euros, aunque Eni reafirmó su objetivo de flujo de caja para todo el año por encima de los 14.000 millones de euros, impulsada por las ventas de activos y los controles de costes operativos. El énfasis del CEO en la "disciplina financiera" es evidente en la guía de inversión revisada, que recorta 500 millones de euros del presupuesto inicial de 9.000 millones de euros. Este cambio prioriza los proyectos de alto rendimiento sobre el gasto de capital expansivo, alineándose con el objetivo de Eni de mantener un índice de deuda conservador de 0,15 a 0,2.

Apalancamiento Estratégico: Asociaciones y Desinversiones
Los movimientos estratégicos de Eni resaltan su adaptabilidad. Una asociación upstream 50/50 con Petronas en Indonesia ejemplifica su modelo "satélite", reduciendo el riesgo al acceder a nuevas reservas. Del mismo modo, la colaboración de "exploración dual" con Vitol, aplicada a proyectos como el campo de aguas profundas Baleine y Congo FLNG, tiene como objetivo monetizar activos rápidamente. Se prevé que estas asociaciones generen 2.700 millones de euros en ingresos, aliviando las restricciones de capital.

Igualmente fundamental es la venta del 25% de Enilive (su filial de energía verde) a KKR por 2.900 millones de euros, valorando la unidad en 11.750 millones de euros. Esta transacción no solo fortalece la liquidez, sino que también valida el potencial de crecimiento de Enilive, ya que la filial apunta a 1.000 millones de euros en EBITDA ajustado para 2025. Mientras tanto, una inversión de 2.000 millones de euros a cinco años en la filial química Versalis tiene como objetivo modernizar la producción y aumentar los márgenes en materiales sostenibles, lo que subraya el doble enfoque de Eni en la descarbonización y la rentabilidad.

Resiliencia financiera en medio de la transición
A pesar de la caída interanual del 50% en el beneficio neto para los accionistas (1210 millones de euros), los compromisos financieros de Eni permanecen intactos. La compañía elevó su recompra de acciones en 2024 a 1600 millones de euros, un aumento del 45%, manteniendo su política de dividendos. La decisión de priorizar los rendimientos de los accionistas en medio de menores ganancias indica confianza en la estabilidad del flujo de efectivo a largo plazo, respaldada por su sólido balance y ventas de activos.

Conclusión: un juego prudente para obtener ganancias a largo plazo
Los resultados del primer trimestre de Eni revelan una empresa que navega en contra de los vientos con claridad estratégica. Si bien la rentabilidad a corto plazo enfrenta la presión de factores externos, su estrategia de inversión revisada y las asociaciones de activos ligeros tienen como objetivo mitigar los riesgos y generar valor. Los 2.700 millones de euros en ingresos proyectados de proyectos upstream y la valoración de 11.750 millones de euros de Enilive ilustran los beneficios tangibles de su enfoque de desinversión y asociación.

Con sus filiales apuntando a un EBITDA combinado de 2.100 millones de euros (Enilive: 1.000 millones de euros, Plenitude: 1.100 millones de euros) y un flujo de caja superior a los 14.000 millones de euros, Eni se está posicionando para superar a sus pares en un entorno de precios bajos del petróleo. El presupuesto de inversión recortado y la asignación disciplinada de capital, junto con un impulso de recompra del 45%, sugieren que la gerencia prioriza los rendimientos sostenibles sobre la expansión agresiva.

Los inversores deben tomar nota: la capacidad de Eni para equilibrar los controles de costos a corto plazo con las apuestas a largo plazo en energías renovables y exploración la posiciona bien para la resiliencia en 2025 y más allá. A medida que se acelera la transición energética, su enfoque en segmentos de alto margen como la captura de CO ₂ y los productos químicos sostenibles podría resultar decisivo para sostener el crecimiento en medio de un mercado en evolución.

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Samuel Reed

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