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El sector energético se encuentra en una fase de adopción de nuevos modelos de distribución de energía. Estamos pasando de sistemas centralizados y frágiles hacia un nuevo paradigma: redes energéticas descentralizadas. Este cambio no es gradual; se trata de una reorganización fundamental de la forma en que distribuimos la energía. Esto se basa en la resiliencia y eficiencia demostradas por Internet. La idea principal es que tratar a los electrones como datos permite crear una nueva capa de infraestructura para un futuro sostenible y resistente.
El proyecto tecnológico es claro: el concepto de EnergyNet, liderado por el empresario sueco Jonas Birgersson, aplica la arquitectura del internet directamente a la red eléctrica. Lo hace con la electrónica de potencia para crear
Eso evita que se produzcan cascadas de fallas, una vulnerabilidad crítica de los sistemas tradicionales. Este es el primer principio del nuevo paradigma: la descentralización. En vez de confiar en unas pocas centrales eléctricas masivas y en largas líneas de transmisión, la EnergyNet construye una "red de redes" donde los nodos locales se comunican lateralmente mediante un protocolo abierto.Este modelo permite la producción, almacenamiento y compartición directa de energía solar en forma de excedente. En el proyecto piloto en Lund, Suecia, propiedades equipadas con células solares y un sistema de almacenamiento de energía pueden
Esto crea mercados de energía locales más baratos, ecológicos y robustos. El sistema opera en un Protocolo de la Energía (EP), un lenguaje común que permite a todos los recursos de la red hablar entre sí, reflejando el papel del Internet Protocol (IP). El resultado es un sistema en el que los vecinos pueden compartir electricidad directamente, y que es administrado por un router, de forma similar a los pquetes de datos en una red local.El impulsor de este cambio paradigmático es la necesidad urgente de resistencia. Los impactos climáticos y la inestabilidad geopolítica ponen en evidencia la fragilidad de las redes centralizadas. EnergyNet ofrece una solución distribuyendo la generación y el control, lo que hace que sea significativamente más resistente a las interrupciones. La prueba piloto en Lund sirve de prueba conceptual tanto técnica como comercial, demostrando que este modelo es viable. Como lo dice Birgersson, esto no es solo un mejoramiento, sino un cambio paradigmático. La infraestructura fundamental para un futuro en el que la electricidad sea más barata, más ecológica y más segura se está construyendo hoy en día, una micro red descentralizada a la vez.
Mientras que la arquitectura EnergyNet proporciona la planificación física para una red resiliente, su implementación a escala mundial exige una nueva clase de motor computacional. Los problemas de optimización complejos de ruta de energía a través de miles de microredes descentralizadas, el equilibrio de la oferta y la demanda en tiempo real, y el diseño de materiales de próxima generación para almacenamiento y transmisión no son simplemente suficientemente enormes para los ordenadores clásicos. Es en este marco en el que la computación cuántica se hace cargo como la herramienta exponencial para la transición energética.
Las máquinas cuánticas prometen resolver estos problemas complejos a una velocidad sin precedentes. A medida que la tecnología se vuelve más avanzada, podría revolucionar la lucha contra el cambio climático, acelerando el desarrollo de tecnologías para reducir las emisiones de carbono. Incluso en sus etapas iniciales, el potencial es evidente: la computación cuántica podría ayudar a desarrollar soluciones climáticas capaces de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Para el paradigma de EnergyNet, esto significa que los algoritmos cuánticos podrían un día optimizar la ruta y equilibrio de flujos energéticos en un vasto dominio de microredes - un trabajo que es computacionalmente intractable actualmente. Esta capa de optimización es esencial para convertir una red de redes en un sistema sin fallos y eficiente.
El camino que va de la teoría a la práctica está siendo abierto mediante alianzas estratégicas que contribuyen a la creación del ecosistema de software necesario. Un ejemplo clave es la colaboración anunciada el mes pasado entre la startup francesa en el campo de la computación cuántica, Pasqal, y la empresa líder en chips, Nvidia. Pasqal integrará sus unidades de computación cuántica y su plataforma en la plataforma CUDA-Q de código abierto de Nvidia. Este paso…
Pero también podría potenciar, en teoría, el hardware cuántico en los entornos de computación de alto rendimiento para modelos de sistemas energéticos. Es un paso concreto hacia la creación del ladrillo infraestructural de optimización que se basa en la computación cuántica.El contexto más general es una tendencia a acelerar la inversión y concentrarse en ciertos objetivos. La tecnología cuántica ha recibido una gran cantidad de financiamiento.
Mas importante, las grandes corporaciones están priorizando la sostenibilidad, con el 65% que clasifican el Cambio Climático y el de la Sostenibilidad como Prioridades Top-Tres. Este alineamiento del potencial tecnológico con las imperativas corporativas y globales está creando un poderoso impulso. El objetivo, tal como lo articula las iniciativas como Open Quantum Institute, es hacer disponibles computadores cuánticos de alta rendimiento para resolver problemas como el cambio climático y la resiliencia de la energía. Para la visión de EnergyNet, el cálculo cuántico no es un sueño lejano. Es la capa computacional exponencial que será requerida para escalar la infraestructura descentralizada desde un proyecto piloto a un sistema planetario.Su tesis de inversión no se refiere a los usos finales, como paneles solares más económicos o vehículos eléctricos más rápidos. Se refiere a la capa de infraestructura fundamental -el "pavimento" y el "sistema operativo"- que permitirá el cambio de paradigma completo. Para la visión de EnergyNet, esto significa apostar en las empresas y proyectos que construyen los protocolos y hardware esenciales, como el
Y también…Eso será lo que gobernará la nueva red de redes. De manera similar, en el caso cuántico, se trata de los ecosistemas de hardware y software que permitirán resolver los problemas de optimización complejos que plantea esta nueva arquitectura energética.Esta capa de base está siendo probada y financiada a través de proyectos piloto estratégicos. El concepto de EnergyNet se está moviendo más allá de la prueba de concepto inicial en Lund, Suecia, para escalar. Está en marcha una prueba de concepto comercial clave, con proyectos enfocados a colegios en California y Ucrania. Estos pilotos son críticos por dos razones. Primero, prueban la escalabilidad de la arquitectura descentralizada en condiciones diversas y reales. Segundo, y quizás más importante, están desarrollando los modelos de financiamiento para un futuro en el que la energía se comparte localmente. Estos proyectos son la verdadera prueba, en la cual la viabilidad técnica del protocolo de EnergyNet se asocia con la realidad económica de la implementación.
La valoración de estas plataformas fundamentales debe pasar de las métricas tradicionales, como los coeficientes precio-ganancias. En lugar de eso, es necesario centrarse en la posición de la empresa en la curva de adopción del protocolo S, así como en su potencial para convertirse en el protocolo estándar. En el caso de EnergyNet, esto significa evaluar la solidez de su protocolo abierto, el número de nodos en su red y sus alianzas con operadores energéticos. En el caso de los sistemas cuánticos, significa evaluar la profundidad de los ecosistemas de software que se están desarrollando.
Y también, la capacidad de la empresa para resolver problemas específicos y de gran importancia en materia de optimización energética. El objetivo es identificar aquellas empresas que no solo desarrollan productos, sino que también establecen la infraestructura necesaria para un nuevo paradigma tecnológico. Los beneficios vendrán de ser una parte indispensable en ese proceso, no de vender la aplicación final del producto.El camino desde un proyecto piloto prometedor hasta convertirse en una infraestructura a nivel mundial está lleno de desafíos y riesgos significativos. El proceso de adopción de EnergyNet y su capa de optimización basada en tecnologías cuánticas estará determinado por algunos puntos críticos y desafíos persistentes.
El catalizador más importante a corto plazo es la llegada de la computación cuántica capaz de soportar errores. Los expertos estiman que esta tecnología fundamental surgirá en…
Esto no es una simple ilusión; es la clave que permite el uso de algoritmos prácticos para resolver los complejos problemas de optimización que EnergyNet enfrentará en su funcionamiento a gran escala. Hasta entonces, el sistema dependerá del procesamiento informático tradicional para el enrutamiento y el equilibrio de carga, lo cual representa un obstáculo. Las máquinas tolerantes a fallos prometen resolver estos problemas a una velocidad exponencial, lo que hará que la red descentralizada no solo sea viable, sino también eficiente. Este hito tecnológico es, sin duda, el factor más importante que impulsará todo el paradigma.Las modificaciones regulatorias y políticas serán las enzimas paralelas para el nivel de la EnergíaNet física. La estructura actual del mercado de energía se basa en la generación centralizada. Para que los modelos descentralizados prosperen, las reglas deben evolucionar para respaldar la producción local, el comercio a través de parámetros y la resiliencia de la red. Las políticas que incentivan los recursos de energía distribuidos y las que mandan la modernización de la red serán fundamentales. Los proyectos pilotos en California y Ucrania no son solo pruebas técnicas; también son experimentos políticos y regulatorios. El éxito depende de que los reguladores creen una situación de igualdad que permita que las comunidades de energía locales prosperen, pasando del modelo actual de control centralizado por parte de los proveedores de servicios.
A pesar de estos factores impulsadores, existen varios riesgos que podrían ralentizar la adopción de la curva en forma de “S”. La ejecución tecnológica es algo fundamental. Tanto el hardware de EnergyNet como…
Además, la tecnología de computación cuántica enfrenta problemas relacionados con su escalabilidad y fiabilidad. El alto costo y la complejidad de los sistemas cuánticos siguen siendo un obstáculo importante para su implementación generalizada, incluso después de que lleguen las máquinas tolerantes a fallos. En general, lograr una cantidad crítica de nodos es un problema clásico de “pato y huevo”. Para que EnergyNet funcione, es necesario conectar un número suficiente de nodos para generar valor. Convenceer a los propietarios de propiedades, empresas de servicios públicos y municipios para que adopten este nuevo estándar antes de que la red esté completamente operativa es un gran desafío. El riesgo es que esta tecnología se convierta en una solución de nicho, incapaz de superar la inercia del sistema eléctrico existente.El punto final es que la adopción no está garantizada. Requiere un apretón sincronizado: la tecnología correcta que llega al mercado en el momento correcto, apoyada por las políticas apropiadas. Los catalizadores son potentes, pero los riesgos son reales. La compañía y el proyecto que naveguen por este paisaje de arquitecturas robustas, aseguran la aprobación reglamentaria y fomentan los efectos de red serán los que definan en última instancia la infraestructura del futuro.
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