EM Rally enfrenta problemas debido a las condiciones geopolíticas difíciles. Además, las expectativas de ayuda humanitaria chocan con la fortaleza del dólar y los problemas estructurales que existen en el mercado.
El reciente aumento en los mercados emergentes es un clásico ejemplo de una reacción positiva ante los riesgos, provocada por un factor geopolítico específico. Los operadores tienen esperanzas de que se produzca un alto el fuego en el Medio Oriente.El índice de los mercados emergentes de MSCI ha aumentado un 1%.Solo en el día martes. Este movimiento ha ayudado a que la empresa pueda recuperar aproximadamente un tercio de las pérdidas del mes pasado. Además, ha logrado reducir sus pérdidas durante el período de guerra al 9%. El motivo inmediato de esta acción es claro: las esperanzas de reducción de los riesgos están aumentando, lo que permite que el capital vuelva a invertir en activos más riesgosos.
Pero esta situación es frágil, y su sostenibilidad está en duda. La reacción del mercado es un arma de doble filo. Por un lado, las ganancias son amplias y significativas.El Índice de Mercados Emergentes de MSCI ha aumentado casi un 13% en el último año.El iShares MSCI South Korea ETF ha aumentado en un 43.28% en lo que va de año, gracias a las excelentes resultados de las empresas fabricantes de chips. Esta fortaleza se ve respaldada por cambios estructurales significativos, como la transición hacia sectores menos competitivos, como el sector tecnológico estadounidense, y también por una posible debilitación del dólar estadounidense.

Por otro lado, la fragilidad se manifiesta en los mercados de bonos. Mientras que las acciones suben debido a la esperanza, la deuda soberana refleja la realidad actual. Los bonos de Mozambique en dólares experimentaron las mayores pérdidas, después de que las autoridades anunciaran planes para reestructurar su deuda. Esta divergencia destaca una vulnerabilidad fundamental: el aumento de los precios de las acciones está motivado por el sentimiento popular, no por una solución fundamental a los problemas persistentes. El contexto macroeconómico general sigue siendo el mismo: tipos de interés elevados en Estados Unidos y incertidumbre en el crecimiento mundial. Para que el auge en los mercados emergentes continúe, será necesario que se desvíe de estas presiones. Pero este cambio no puede garantizarse solo con el optimismo geopolítico actual.
Los macrofactores de cambio: La política estadounidense y el crecimiento global
La situación en los mercados emergentes se encuentra ahora entre fuerzas poderosas y contradictorias. Por un lado, está la economía estadounidense, que sigue siendo resiliente; además, la Reserva Federal indica que seguirá manteniendo políticas restrictivas durante más tiempo. Por otro lado, las perspectivas de crecimiento mundial siguen siendo muy inciertas. Tanto los responsables de la formulación de políticas como los inversores están preparándose para las turbulencias que pueden surgir.
La posición de la Fed constituye un límite importante para los activos de riesgo. Los funcionarios mantuvieron la tasa de interés de referencia estable.Rango objetivo: 3.5%–3.75%Se trata de una reunión consecutiva por segunda vez en marzo. Aunque todavía proyectan una reducción de la tasa este año y otra en 2027, el momento exacto de dichas reducciones no está claro. Lo más importante es que han reforzado su enfoque cauteloso.“Más alto, por más tiempo”.Esta situación complica la situación económica, ya que mantiene el dólar estadounidense fuerte y los costos de endeudamiento elevados a nivel mundial. Para los mercados emergentes, esto crea obstáculos constantes, ya que el capital tiende a fluir hacia activos estadounidenses con mayor rendimiento y más seguros, cuando las tasas de interés reales son favorables.
Sin embargo, la situación en Estados Unidos no es uniformemente difícil. El propio Banco de la Reserva ha revisado sus proyecciones de crecimiento al alza: proyecta un crecimiento del PIB del 2.4% para el año 2026 y del 2.3% para el año 2027. Esta revisión al alza, junto con la solidez del mercado laboral, indica que la economía está creciendo a un ritmo sólido. Esto contrasta con la situación global, que se considera muy inestable. Según la última encuesta sobre riesgos globales…El 50% de los encuestados prevé que las próximas dos años serán “turbulentos o difíciles”.Esta incertidumbre generalizada actúa como un obstáculo para los activos financieros. Cualquier shock geopolítico o económico puede provocar una rápida volatilidad en los mercados y causar la fuga de capitales.
La divergencia entre las situaciones es bastante marcada. Mientras que la Fed se centra en la inflación y el crecimiento económico interno, el contexto geopolítico, como las tensiones en Oriente Medio que han provocado el reciente auge de los mercados emergentes, agrega otro factor de inestabilidad. La postura fiscal de Estados Unidos, con su enfoque en los gastos de defensa y sus declaraciones políticas, sugiere que continuará apoyando a la economía interna. Pero esto no aborda directamente los desequilibrios mundiales o las altas tasas de interés que afectan a los países en desarrollo. En resumen, el auge de los mercados emergentes está siendo sometido a una situación macroeconómica en la que Estados Unidos es relativamente estable, pero el resto del mundo parece volátil. Para que este auge se mantenga, será necesario que supere estas condiciones difíciles. Es una tarea difícil, teniendo en cuenta la política monetaria de la Fed y las expectativas de turbulencia en todo el mundo.
Cambios estructurales y factores específicos de cada sector
La reciente ola de apoyo al mercado emergente está impulsada por fuerzas poderosas y de largo plazo, que van más allá del simple efecto geopolítico inmediato. Un cambio estructural importante es la tendencia claramente hacia los mercados emergentes, en lugar de los sectores tecnológicos estadounidenses. Los mercados emergentes ahora se están convirtiendo en un refugio seguro para las inversiones.Las acciones de las empresas de software estadounidenses se debilitan debido a los temores relacionados con la disrupción causada por la inteligencia artificial.La clase de activos emergentes en general ha disminuido su rendimiento, mientras que el índice S&P 500 se mantiene estable. Esta rotación se debe a la dinámica del mercado: el fondo iShares MSCI Emerging Markets atrajo más de 4 mil millones de dólares solo en enero, lo que representa la mayor entrada mensual desde 2015. Este movimiento es generalizado, y no se trata de una acción temática específica. El capital busca valor y crecimiento en regiones que están expuestas directamente a los ciclos industriales mundiales.
Esta reasignación de recursos está respaldada por cambios tangibles en el comercio mundial y la producción industrial. Países como Tailandia y Turquía se benefician de mejores condiciones financieras y de una recuperación cíclica. Por su parte, los exportadores de materias primas, como Brasil y Perú, se benefician de una demanda constante de metales y productos agrícolas. El auge del sector de hardware es un importante factor positivo para Asia, donde las exportaciones relacionadas con la tecnología son ahora dominantes. En Taiwán, estos productos representan aproximadamente el 80% de las exportaciones. En Corea del Sur, los ingresos de las empresas fabricantes de chips han contribuido a un aumento del 43.28% en las ganancias del fondo de inversión iShares MSCI South Korea desde principios del año. Esta fortaleza en el sector de hardware proporciona una base sólida para el crecimiento económico, ya que se aprovecha un ciclo de demanda global por infraestructuras físicas, no solo por servicios digitales.
Sin embargo, el rendimiento del sector es desigual, lo que revela una vulnerabilidad fundamental. Mientras que las empresas tecnológicas y aquellas que dependen de productos cíclicos experimentan aumentos en sus resultados, la exposición de estos sectores a los precios de las materias primas sigue siendo un problema. Recientemente, las acciones relacionadas con la energía han perdido valor debido a la baja en los precios del petróleo. Esto demuestra que los beneficios obtenidos por este sector no están exentos de los cambios en los costos de las materias primas. Esta diferencia destaca una limitación importante: la sostenibilidad de este auge depende de la persistencia de estas tendencias estructurales: la reasignación del comercio, la expansión industrial y un contexto favorable para las inversiones en dólares. Todo esto supera la volatilidad cíclica de las materias primas y las condiciones difíciles que plantean las políticas estadounidenses.
En resumen, el rally en los mercados financieros tiene bases estructurales, pero estas no son monolíticas. La rotación hacia valores de mayor valor y el crecimiento cíclico ofrecen una trayectoria viable para seguir ganando rentabilidad, especialmente si el dólar se debilita y el crecimiento global se estabiliza. Sin embargo, la irregularidad en el rendimiento de los diferentes sectores, especialmente la sensibilidad de las acciones relacionadas con la energía frente al precio del petróleo, significa que el rally seguirá siendo vulnerable a cualquier tipo de shock que pueda perturbar esos flujos comerciales o de materias primas. Por ahora, los cambios estructurales constituyen una base sólida, pero no garantizan una trayectoria ascendente sin problemas.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta
La prueba inmediata para el repunte de los mercados emergentes es una fecha límite geopolítica. El presidente Trump ha establecido un plazo firme: Irán debe reabrir el Estrecho de Ormuz antes de las 8 p.m., hora del este, de hoy martes. El reciente repunte del mercado parecía reflejar optimismo sobre la posibilidad de una reducción de las tensiones, ya que las cotizaciones futuras subían a medida que se acercaba esa fecha límite. Sin embargo, se trata de un evento binario: si se logra una solución satisfactoria, esto confirmará el repunte geopolítico y probablemente genere aún más ventajas para los mercados. Pero si fracasa, toda la volatilidad que causó el primer desplazamiento hacia seguridad podría resurgir de nuevo, lo que podría revertir los avances logrados recientemente en cuestión de horas.
Más allá de este punto crítico, la sostenibilidad de la reunión depende de los datos económicos internos de Estados Unidos, que servirán como guía para la Reserva Federal. La Fed ha mantenido las tasas de interés estables.Rango objetivo: 3.50%–3.75%Y se reforzó esa postura cautelosa de “mayor duración para los períodos de alto riesgo”. Esta posición representa el principal punto de apoyo del mercado. Los inversores deben estar atentos a las señales relacionadas con la inflación y la solidez del mercado laboral. Datos positivos podrían consolidar la política restrictiva del Fed, manteniendo así el dólar estable y los costos de endeudamiento elevados en todo el mundo. Esto ejercería una presión directa sobre los mercados emergentes, ya que los flujos de capital tienden a favorecer los activos estadounidenses con mayor rendimiento cuando las tasas reales son favorables. El calendario económico de la próxima semana, incluyendo la publicación de los datos sobre el IPC, será crucial para evaluar esta dinámica.
El riesgo principal es que la estabilidad geopolítica se vaya debilitando, lo que hará que los mercados queden expuestos a estos factores negativos en el ámbito macroeconómico. La situación global sigue siendo muy incierta; la mayoría de los encuestados anticipa que…Turbulento o tormentoso.Se trata de una perspectiva a dos años. Si la situación en Irán se estabiliza, pero la Fed continúa manteniendo su política monetaria actual, el aumento de los precios de los activos perdería su motor inmediato para crecer. Además, seguirá habiendo presión por parte de las altas tasas de interés en Estados Unidos y la inestabilidad global. En ese escenario, los cambios estructurales que podrían apoyar el crecimiento de los activos financieros necesitarían ser lo suficientemente significativos como para separar esta clase de activos de estas condiciones adversas. Por ahora, la situación parece ser de optimismo frágil; un solo evento geopolítico o una serie de datos positivos de Estados Unidos podrían rápidamente cambiar esa situación.



Comentarios
Aún no hay comentarios