Bitcoin en El Salvador: Flujo de efectivo vs. Flujo de aprobación
La desconexión es evidente. El presidente Nayib Bukele tiene autoridad absoluta.91.9% de aprobaciónDe sus ciudadanos, se ha mantenido un nivel de capital político constante durante años. Sin embargo, cuando se les pregunta sobre su política más importante, solo el 2.2% considera que Bitcoin es su mayor fracaso. Esta reacción pública tibia revela que la política en cuestión es popular por razones que no tienen nada que ver con las criptomonedas, como la reducción significativa del crimen.
Se trata de una estrategia desde arriba hacia abajo, no de un movimiento de base. El estado continúa acumulando Bitcoins.Comprar un Bitcoin diariamente.Desde el año 2022, esta práctica de compra sistemática contrasta con la realidad del mercado.Solo el 7.5% de los salvadoreños utiliza activamente el Bitcoin para realizar transacciones.El flujo de efectivo que entra en las reservas del estado está desconectado de cualquier flujo de adopción entre la población.
En resumen, el motor político de Bukele se basa en la seguridad y la estabilidad, no en el entusiasmo por las criptomonedas. Su índice de aprobación sigue siendo un importante factor que permite al gobierno seguir su política relacionada con Bitcoin, sin importar la opinión pública.
Los cambios en las mecánicas financieras: de la leyenda legal a la concesión fiscal
La estructura del programa ha cambiado fundamentalmente. El acuerdo con el FMI puso fin a la obligación de utilizar la moneda oficial como medio de pago.Participación del sector público en áreas específicasSe elimina la obligación de que las empresas y los ciudadanos utilicen el Bitcoin como medio de pago. Esto representa un retiro de la visión original y amplia de una economía basada en el uso del Bitcoin.

El papel directo del gobierno está siendo reducido ahora. La cartera Chivo, de propiedad estatal y una herramienta clave para el ecosistema digital, también está sujeta a cambios.Se están llevando a cabo conversaciones para venderlo.Este movimiento indica una clara tendencia hacia la gestión de los activos financieros, en lugar de construir una infraestructura nacional para el uso de criptomonedas.
Las inversiones del gobierno en Bitcoin ahora constituyen un activo puramente fiscal, expuesto a los cambios de precios en el mercado. Dado que las negociaciones para la venta de Chivo continúan, y la acumulación de Bitcoin por parte del estado se ha detenido, este portafolio está sujeto a fluctuaciones de precios y a nuevas discusiones sobre posibles ventas. Su valor ya no es una herramienta política, sino una fuente potencial de liquidez para un estado con muchos deudas.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta para las implicaciones relacionadas con el flujo.
La señal financiera inmediata será el precio de venta y el comprador del monedero Chivo.Negociaciones avanzadas.El FMI considera esto como un paso clave para reducir los riesgos del portafolio. Los términos definitivos revelarán la valoración actual del gobierno y su estrategia para retirarse de la infraestructura criptográfica principal.
El ritmo de acumulación de Bitcoin se ha convertido en un indicador crítico. El acuerdo con el FMI impone condiciones para limitar las aumentos activos en las posesiones de Bitcoin, lo cual contradice directamente la promesa hecha por el presidente de comprar Bitcoin diariamente. Cualquier desviación de este límite indicará un cambio en la política, y esto podría llevar a que el portafolio se vea expuesto a nuevas fluctuaciones.
Por último, es necesario supervisar los flujos de remesas a través de los canales de Bitcoin. La tesis económica original se basaba en esto para aumentar las entradas de dinero, pero la adopción de este método sigue siendo baja.Solo el 7.5% de los salvadoreños utilizan activamente el Bitcoin.El impacto del canal en el flujo de efectivo de la economía es mínimo.



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