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La prueba definitiva de un proyecto criptográfico no es solo el precio de su token, sino si la comunidad puede mantenerse fiel al proyecto incluso después de la salida del fundador. Los comentarios de Egan Jones presentan esto como un problema clásico de sucesión en el liderazgo. Pero, para un desarrollador de criptomonedas, se trata más bien de una batalla entre la convicción de seguir adelante y el pánico de abandonar todo. La evidencia es clara: el valor sostenible no depende de un único fundador carismático, sino de la fuerza de la gobernanza descentralizada que lo reemplaza.
La situación es bastante similar. La capitalización de mercado de Apple ha aumentado.
Cuando Steve Jobs se fue, Tim Cook fue al frente. Y eso es un tremendo logro para cualquier proyecto. Pero la verdadera lección no es la acción del precio; es que el valor se construyó en sistemas, no en un culto a una personalidad. En el caso de criptomonedas, eso quiere decir que el valor del proyecto no está ligado al carisma del fundador o su presencia en redes sociales. Se trata de saber si los mecanismos de gobernanza de la comunidad -votación, administración de la fortuna, actualizaciones de protocolo- pueden sostenerse cuando la voz del fundador se queda en silencio. Si la comunidad es solo una mera colección de traders impulsados por el hipo, la salida es un "tocón". Si es una red de propietarios comprometidos, hay una oportunidad para que el protocolo real se haga visible.Aquí es donde el concepto de “mentalidad de propiedad” se vuelve crucial. En Apple, las opciones de acción no eran simplemente una ventaja; eran algo muy importante.
Lo cual hacía que los empleados sintieran como propietarios. La famosa frase, "Este es tu maldita compañía," creó una cultura de responsabilidad y un juego de pelotas. Para un proyecto criptográfico, esto se traduce directamente a la distribución de tokens y diseño de incentivos. ¿Son los tokens que se mantienen por una pocas ballenas que pueden sacarlos a cualquier momento o están distribuidos en una amplia base de poseedores a largo plazo que están motivados a preocuparse acerca de la salud del protocolo? Un proyecto con una visión de propiedad sólida tiene una protección incorporada contra el pánico durante las transiciones de liderazgo. La comunidad no solo especula acerca de una narrativa; están invertidos en el resultado, como en los empleados iniciales de Apple.
La conclusión es sencilla para quienes son “nativos” del mundo de las criptomonedas: hay que observar la distribución y la gestión de los tokens. Si el “interés de la comunidad en el proyecto es grande y amplio”, entonces el proyecto tiene una buena posibilidad de sobrevivir a la salida del fundador y seguir creando valor. Pero si ese interés está concentrado y es especulativo, es probable que la salida del fundador provoque una masiva venta de activos y un colapso del mercado. El crecimiento del valor de mercado bajo el liderazgo de Cook demuestra que este modelo funciona. Ahora se trata de determinar si las criptomonedas pueden replicar ese éxito descentralizado y basado en la propiedad de los activos.
Vamos a dejar de lado los detalles irrelevantes. Para los operadores institucionales, la desaceleración en la emisión de CLO es un claro indicador de temor. Los datos son evidentes:
Es un descenso agudo en la actividad, un claro indicio de que el dinero mayor está retrocediendo del lugar más riesgoso del mercado de crédito. Es el equivalente institucional de una crisis de liquidez, donde el FUD es real y las manos de papel se estremecen.Pero aquí es donde el enfoque “cripto nativo” cambia la situación. El análisis de Egan Jones muestra una imagen más matizada. Aunque reconoce la desaceleración, la empresa mantiene una visión más positiva de la calidad del crédito ofrecido por CLO, en comparación con otras agencias de calificación crediticia. En otras palabras, algunos tenedores institucionales siguen manteniendo sus inversiones, viendo valor donde otros ven peligro. Este es el ejemplo de cómo los “whale investors” esperan a que la situación se estabilice antes de invertir. Para ellos, el miedo es una señal para comprar en momentos de baja, no para huir.
Ahora, en el caso de las narrativas criptográficas puras, todo este “FUD” es simplemente ruido irrelevante. La liquidez en la cadena y los juegos entre los “whales” son los factores que determinan los movimientos de precios, no la emisión de obligaciones de préstamos garantizados. El verdadero indicador del nivel de preocupación por un proyecto criptográfico es si la participación de la comunidad en el proyecto es profunda y amplia, o si está concentrada en unas pocas manos dispuestas a abandonar el proyecto al menor signo de problemas. La desaceleración de las obligaciones de préstamo garantizadas es un ejemplo de cómo fluyen los capitales institucionales. En el mundo de las criptomonedas, lo importante es la convicción de la comunidad y la solidez de la red descentralizada. Uno se trata de activos virtuales; el otro, de propiedad digital. El crecimiento del valor de mercado bajo el modelo de Apple demuestra que el modelo institucional puede funcionar. Pero para un proyecto criptográfico, lo realmente importante es construir un protocolo donde la mentalidad de propiedad de la comunidad sea tan fuerte que no importen las cifras relacionadas con la emisión de obligaciones de préstamo garantizadas.
Egan Jones opera en un mundo construido sobre la confianza en las instituciones.
Servimos a bancos y gestores de activos, recaudando capital en los mercados de crédito privados. Su modelo completo se basa en la provisión de información de evaluación indicativa a fin de ayudar a estructurar asuntos. Se trata de un juego clásico de cartas de papel y cartas de diamante, pero las cartas de papel son los grandes bancos y las cartas de diamante son gestores de activos sofisticados que confían en la evaluación. El sistema funciona porque todos coinciden en las reglas del juego: ustedes dan una evaluación de la calidad crediticia de una empresa con un balance y establecen un precio basado en ello.Ahora, pongamos un “nativo de la criptomoneda” en esa sala. Lo primero que verán será un punto de fallo centralizado. Los servicios financieros tradicionales suelen ser desfavorables en el mundo de las criptomonedas, ya que representan un objetivo vulnerable para los ataques o manipulaciones. El modelo de Egan Jones, con su enfoque en la confianza en las agencias de calificación crediticia, se encuentra justo en el corazón de ese criticismo. Se trata de una trampa institucional: un sistema diseñado para gestionar riesgos a través de autoridad centralizada, algo que la filosofía descentralizada de las criptomonedas intenta romper.
Esto nos lleva al вопрос central: ¿la análisis de Egan Jones sobre “creación de valor” se aplica a un token que no tiene balances financieros tradicionales? En sus comentarios se habla de “puntos de inflexión” y “dificultades reales”, pero esos conceptos están basados en los estados financieros de empresas cotizadas en bolsa. Para un proyecto criptográfico puro, el valor no se crea a través de los balances financieros; se crea en la cadena, a través de efectos de red, utilidad del token y gobierno de la comunidad. La narrativa de “creación de valor” para un token es algo que son los propios titulares del token quienes cuentan, no los auditores. El marco de análisis de Egan Jones podría ser útil para analizar un activo del mundo real que esté tokenizado, como una obligación emitida por una empresa privada respaldada por un token criptográfico. Pero para un token criptográfico nativo, su modelo es como usar un martillo para reparar un reloj digital. Es el instrumento incorrecto para ese propósito.
En resumen, se trata de un enfrentamiento entre diferentes paradigmas. El modelo propuesto por Egan Jones es una herramienta sofisticada para manejar el sistema financiero existente. Para quienes son expertos en criptomonedas, el verdadero desafío radica en crear sistemas que no necesiten esa herramienta en absoluto. El problema no está en el análisis en sí; sino en asumir que las reglas antiguas siguen aplicándose, cuando en realidad el juego ha cambiado radicalmente.
La tesis aquí es una batalla entre dos narrativas: el envejecimiento de la desinformación en los mercados de crédito tradicionales versus el creciente FOMO de la disruptiva tecnología. Las principales señales nos dirán cuál de las historias cuenta más con tracción.
En primer lugar, hay que observar los datos relacionados con la emisión de títulos CLO como un factor catalítico en el mercado. La desaceleración ya es una clara señal de que las instituciones comienzan a preocuparse. La verdadera prueba será ver si esta situación continúa. Si vemos…
En los próximos meses, esto confirmará el miedo profundo que existe en el sistema de crédito. Ese tipo de riesgo de contagio podría extenderse, haciendo que incluso la idea de que la criptomoneda sea el “oro digital” parezca arriesgada para el mercado en general. Por ahora, los datos muestran una desaceleración, pero no un colapso del mercado. El mercado está procesando las noticias, pero aún no ha entrado en pánico.Por el otro lado, la narrativa del "vaciamiento" del comercio tradicional por parte de distribuidores con tecnología es pura comida de FOMO. Egan Jones señala el cambio
Es una historia clásica de criptografía nativa: jugadores nativos de la nueva tecnología perturban a la guardia vieja. Cuando esta narrativa gana tracción popular, puede generar flujos de capital hacia cualquier activo percibido como parte de esa onda disruptiva, incluyendo la criptografía. El riesgo es que este FOMO se extienda y creará una burbuja que explota cuando llega la realidad.Sin embargo, la prueba definitiva es si el análisis de crédito institucional puede aplicarse a los protocolos descentralizados. Los datos sugieren que esto no es posible. El modelo desarrollado por Egan Jones está diseñado para analizar las cuentas de resultados y la calidad del crédito en las empresas tradicionales. Para un token criptográfico nativo, ese marco de análisis es como utilizar una hoja de cálculo para medir la solidez de una red descentralizada. La verdadera cuestión se refiere a las métricas relacionadas con la cadena de bloques, la distribución de tokens y la gobernanza de la comunidad… cosas que una agencia de calificación tradicional no puede cuantificar fácilmente. Si el mercado comienza a valorar los proyectos criptográficos basándose en estas métricas tradicionales, eso indica una peligrosa trampa institucional. Pero si el mercado continúa valuando a los tokens criptográficos según su propia narrativa descentralizada, entonces el análisis de Egan Jones se convierte en algo irrelevante. En resumen, esa teoría solo tendrá sentido si la narrativa criptográfica logra ganar el favor del mercado.
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