La caída en los bienes duraderos revela las debilidades industriales, en un contexto de un aumento del 4.3% en el PIB.
En diciembre de 2025, los pedidos de bienes duraderos en los Estados Unidos, excluyendo los bienes relacionados con la defensa, disminuyeron un 2.50%. Este descenso representa un cambio drástico en comparación con el aumento del 6.60% registrado en noviembre. Esta disminución es la más significativa desde la caída del 22.20% ocurrida en agosto de 2014. Esto indica un punto crítico en la demanda industrial. Aunque la economía en general experimentó un crecimiento del 4.3% en el tercer trimestre de 2025, gracias al gasto de los consumidores y del gobierno, la debilidad del sector de bienes duraderos refleja una fragilidad subyacente en las inversiones empresariales y en la actividad manufacturera. Para los inversores, esta situación requiere una reevaluación de las estrategias de inversión en diferentes sectores, priorizando la adopción de posiciones defensivas y la reasignación de capital hacia sectores más resistentes.
La contracción de los materiales duraderos: un indicador de cambios estructurales
La contracción del 2.50% en diciembre de 2025 refleja un descenso más general en la demanda industrial, no relacionada con defensa. Los principales factores que contribuyen a este descenso son el colapso en los pedidos de vehículos motorizados y la caída pronunciada en la demanda de aeronaves y sus componentes. Estas tendencias se ven agravadas por los altos costos de endeudamiento, los problemas persistentes en las cadenas de suministro y el impacto acumulado de las tarifas impuestas durante la administración de Trump. Estas tarifas han disminuido la inversión empresarial en equipos de capital. Aunque los pedidos de bienes de capital básicos aumentaron un 0.7% en noviembre, este crecimiento se debió principalmente a un aumento del 97.6% en la demanda de aeronaves. Sin embargo, este aumento es poco probable que se mantenga en el tiempo.
Esta contracción también destaca los desequilibrios regionales. La actividad de construcción industrial sigue siendo robusta: en noviembre de 2025, se estaban construyendo 382.7 millones de pies cuadrados de espacio. Sin embargo, los índices de vacantes son elevados (9.75% a nivel nacional), y los precios en los mercados del sur de California no han mejorado. Estos factores sugieren que existe un riesgo de sobreoferta de viviendas. Mientras tanto, el Medio Oeste y Dallas-Fort Worth continúan teniendo resultados positivos, gracias a los alquileres más bajos y los altos volúmenes de transacciones.
Rotación del sector: de cíclico a defensivo
En un entorno económico que se desacelera, los inversores deben cambiar sus preferencias de inversión de sectores cíclicos como la industria manufacturera y la tecnología, hacia industrias que han demostrado ser resilientes a lo largo del tiempo. Sectores defensivos como los servicios públicos, la salud y los productos de consumo diario han tenido un rendimiento constante durante períodos de altas tasas de interés e incertidumbre económica. Por ejemplo, durante la crisis inflacionaria de 2022, estos sectores superaron al índice S&P 500 en términos de rendimiento, con una diferencia de 2-3 puntos porcentuales anuales. Su demanda inelástica y los flujos de efectivo estables los hacen ideales como cobertura contra la volatilidad.
Los inversores deberían invertir en ETFs defensivos como XLU y XLV. Estos ETFs ofrecen una amplia exposición a industrias esenciales. Además, las estrategias de inversión en bonos de corta duración pueden mitigar los riesgos relacionados con las tasas de interés. Por otro lado, los fabricantes de automóviles tradicionales y los bonos de larga duración son más vulnerables a aumentos prolongados en las tasas de interés y a perturbaciones en la cadena de suministro.
Políticas favorables y catalizadores estratégicos
Aunque la contracción en los bienes duraderos genera preocupaciones, las políticas gubernamentales pueden servir como un contrapeso. La Ley One Big Beautiful Bill, que asigna 50 mil millones de dólares para el procesamiento de minerales y la infraestructura de energía limpia, podría impulsar la demanda en los sectores de metales y minería. De manera similar, las inversiones en equipos de inteligencia artificial y procesamiento de información siguen siendo resilientes, gracias al fuerte gasto de los consumidores y a la adopción tecnológica.
Los inversores deben vigilar indicadores clave como el PMI manufacturero de ISM y el índice “Nuevas órdenes menos inventarios”, para poder evaluar el estado del sector en términos de crecimiento. Un repunte en las órdenes de bienes duraderos, con un proyecto de 0.70% para el cuarto trimestre de 2025, podría indicar una recuperación a corto plazo. Sin embargo, el crecimiento sostenido dependerá de la estabilidad política y de la normalización de la demanda.
Conclusión: Posicionamiento para la resiliencia
La contracción en el sector de productos duraderos no es un evento independiente, sino un síntoma de cambios estructurales más amplios. A medida que las tendencias de la demanda industrial se desvían, resulta imprescindible realizar una rotación estratégica entre los diferentes sectores. La posición defensiva en sectores como servicios públicos, salud y bienes de consumo, junto con la exposición táctica a infraestructuras impulsadas por IA y bonos de corta duración, ofrece un enfoque equilibrado para enfrentar un entorno de alta volatilidad y crecimiento lento. Aunque el camino a seguir sigue siendo incierto, los inversores que actúen de manera decisiva basándose en estas señales podrán preservar su capital y prepararse para una recuperación a largo plazo.



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