La consolidación del dólar: un preludio estructural para un movimiento más amplio.

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 15 de enero de 2026, 8:56 am ET4 min de lectura

El índice del dólar ha entrado en una pausa técnica, consolidándose en un rango definido después de un marcado descenso. El índice ha negociado entre96.00 y 99.00Una pausa muy clara después de unUn descenso del 9.3% en el año 2025.Esta reciente consolidación se ve mejor como una posible formación de bandera alcista dentro de un tendencial estructuralmente vicioso.

En el gráfico diario, la situación general sigue siendo negativa. El índice se encuentra por debajo tanto de su media móvil de 50 días como de la de 200 días; esto es un claro signo de tendencia bajista. Sin embargo, una novedad reciente podría ser un catalizador a corto plazo: la media móvil de 50 días ha cruzado por encima de la media móvil de 200 días. Este “cruce dorado” suele indicar la posibilidad de un rally correctivo. El objetivo inmediato de tal movimiento está en el límite superior del rango de consolidación, cerca del nivel de 99.00, donde ambas medias móviles se encuentran.

Esto crea un setup técnico clara. La zona de 96.00 a 97.00 lo ha sido su clave de soporte al actuar como una base multi-mesa. Mientras el índice se mantenga encima de esta zona, el descenso se limita. La resistencia, sin embargo, tiene un firme en 99.00 a 99.20, donde las medias móviles y una línea descendente que se cruza. El RSI sigue por debajo de 50, reflejando un débil impulso y confirmando que el rally, en caso de que ocurra, es probable que sea un rebote de corrección en lugar de una reversión del retroceso de la tendencia.

En resumen, se trata de una situación de tensión. El mercado está en una fase de pausa, pero la estructura de las cifras indica que esta pausa es temporal. La situación actual sugiere que existe un conflicto entre la señal alcista a corto plazo proveniente de los promedios móviles y el impulso bajista a largo plazo. Por ahora, el dólar se encuentra dentro de un rango determinado, pero la dirección del movimiento determinará la próxima etapa del tendencia.

La presión política: la disminución del atractivo básico del dólar

La reciente consolidación del dólar no es simplemente una pausa técnica. Está siendo influenciada por un ataque político directo contra su atributo más importante: la credibilidad. La semana pasada, un evento legal específico provocó una clarísima oleada de ventas. Las citaciones emitidas por el Departamento de Justicia contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, relacionadas con sus testimonios sobre las renovaciones de los edificios, fueron presentadas por Powell mismo como…"Pretendimientos" y un ataque contra la autonomía del banco centralLos mercados interpretaron esto como un intento directo de imponer tipos de interés más bajos. Esta percepción socavó inmediatamente el atractivo fundamental del dólar.

Esta presión política pone en tela de juicio directamente el rol del dólar como activo de refugio. Cuando los inversores temen que la independencia del banco central esté en riesgo, la confianza en la capacidad de gestionar de manera efectiva la política monetaria se vuelve más débil. Esa rebaja ahora se ha incorporado a la acción del precio. El dólar se volvió cara a la luz, lo que permitió que otras monedas como la libra se recuperaran. En esencia, el riesgo político se ha vuelto un factor negativo para el dólar, incluso si los datos económicos fundamentales sugieren que la inflación está ralentizándose solo moderadamente.

El banco central ya ha reducido los tipos de interés.175 puntos base desde septiembre de 2024El rango objetivo se ha reducido a entre el 3.50% y el 3.75%. El mercado actualmente estima que habrá aproximadamente 50 puntos básicos adicionales de recorte en las tasas de interes por parte de la Fed para finales de 2026. Este escenario de disminución gradual de las tasas, junto con la incertidumbre relacionada con la próxima transición de cargo del presidente de la Fed, crea un entorno estructural que favorece una perspectiva bajista sobre el dólar. La presión política ejercida por las citaciones judiciales contra Powell no cambia la trayectoria fundamental de reducción de las tasas, pero aumenta el riesgo de que la credibilidad de la Fed se vea aún más dañada. Esto hace que el camino hacia una disminución menor de las tasas parezca menos ordenado y más influenciado por factores políticos.

El objetivo final es la erosión. El atractivo del dólar se está poniendo a prueba en dos frentes: sus fundamentos económicos están cambiando hacia tasas más bajas y ahora su credibilidad institucional se ve sometida a una mirada política. Aunque el mercado de bonos todavía no ha dado de qué hablar cuando se pierde por completo la credibilidad de la Fed, la tensión está presente. Esto quiere decir que la siguiente acción del dólar dependerá en gran parte de si la interferencia política se convierte en una narrativa persistente o desaparece como un evento puntual. Por ahora, la presión política es un viento en contra tangible.

La diferencia de inflación: la clave para comprender la fuerza relativa del dólar

La capacidad del dólar de reaccionar depende de los datos de inflación, y los últimos datos indican una limitación clara. El índice de precios al consumidor de diciembre mostró una inflación de la cabecera enUn 2.7% en comparación con el año anterior; sin cambios en comparación con noviembre.Mientras que la inflación básica se desaceleró a 2.6%. Estos datos se están desviando hacia la zona de comodidad de la Fed, apoyando el caso de más cortes de tasas y limitando directamente el macro fallo de un rally de dólar.

Esto crea una diferencia crítica con respecto a otras economías importantes. Mientras que se espera que la Fed reduzca las tasas de interés, muchos de sus competidores enfrentan presiones inflacionarias más graves. La Banco Central Europeo, por ejemplo, está lidiando con una economía estancada, lo que podría obligarla a reducir las tasas de interés de manera aún más agresiva. Esta diferencia cada vez mayor en las tasas de interés es un factor clave en la fortaleza relativa del dólar. Cuando las tasas de interés en los Estados Unidos bajan, mientras que las tasas de interés en otros países bajan aún más rápido, disminuye el incentivo para que el capital fluya hacia activos denominados en dólares. Esto limita las ganancias del dólar.

El punto de partida es el hecho de que la política de la Fed se ha orientado firmemente hacia la alivio, ya que los mercados de dinero están programando una reducción de aproximadamente 50 puntos base para el final de 2026. Los datos de inflación, si bien no están en colapso, no son lo suficientemente sólidos para invertir esa trayectoria. Esto crea un embudo estructural para el dólar, ya que la brecha cada vez mayor en la política monetaria probablemente mantendrá la moneda presionada. La presión política sobre la Fed se suma a otra capa de incertidumbre, pero el motor fundamental sigue siendo la esperada modificación en el tipo de política de EE. UU. Por el momento, la consolidación del dólar refleja esta realidad: no se sostiene por inflación robusta y su fortaleza relativa se enfrenta a un entorno monetario mundial más doctil.

El camino a seguir: un año en forma de “V” y los factores clave que lo impulsan

La consolidación del dólar es un periodo de paro antes de un movimiento más definido. El setup apunta a unaAño en forma de “V”para la moneda, con el primer semestre de 2026 viendo probablemente continúan debilidades, seguido de una posible recuperación en la segunda mitad. Este camino se lleva a cabo por un conflicto claro entre la política monetaria y el estímulo fiscal.

La primera fase es bastante simple. Dado que la Fed espera reducir las tasas de interés para proteger los empleos, y la presión política fomenta una tendencia más moderada en las políticas monetarias, el dólar enfrenta un contracción estructural. Se prevé que la moneda se debilite hasta alrededor de 94.00 en la primera mitad del año, ya que la diferencia entre las tasas de interés oficiales y las tasas reales aumentará, teniendo en cuenta la tendencia global más moderada. Esta fase coincide con una fase de consolidación técnica actual, donde el índice está probando niveles de soporte en la zona de 96.00–97.00. Si se rompe esta línea, se confirmaría una tendencia bajista.

No obstante, el recupero depende de una reconfiguración de la narrativa inflacionaria. El segundo semestre de este año se espera que sea impulsado por los efectos económicos de la nueva gama de gastos gubernamentales y las tarifas del comercio propuestas. Se considera que estas políticas son potenciales choques inflacionarios que podrían obligar a las tasas de interés a subir. En cuanto el mercado comience a aplicar las tasas de interés más altas y más prolongadas, la atracción del dólar debería incrementarse, impulsándolo hacia o por encima de su nivel actual. Esto crea un patrón clásico "V": una desinflación a raíz del alivio de la Fed, seguida de una recuperación debido a las políticas fiscales y grados de inflación impulsados por el comercio.

Los factores clave a corto plazo serán los que pondrán a prueba esta tesis. En primer lugar…US CPI datosProporcionará el próximo dato importante sobre la inflación, lo cual influirá directamente en las expectativas relacionadas con la reducción de los tipos de interés. En segundo lugar, los informes de resultados financieros de JPMorgan y TSM nos darán una idea de la actividad económica mundial y del estado del auge de las inversiones en inteligencia artificial, lo cual contribuye al aumento de la demanda de dólares. Finalmente, una posible decisión del Tribunal Supremo sobre las tarifas podría transformar inmediatamente las perspectivas comerciales e inflacionarias, actuando como un factor fundamental que puede influir significativamente en los mercados financieros.

El riesgo principal de este rebote de V es un prolongado período de bajo tipo sin que la política fiscal o comercial correspondiente cambie. Si la Fed disminuye gravemente pero el gobierno no aplica medidas de gasto o tarifas significativos, la fórmula de inflación para el segundo semestre del rally podría nunca quedar activa. En ese escenario, el dólar continuará en el rango, socavando la teoría estructural y dejándola vulnerable a mayor presión política. Por ahora, el camino es claro, pero es pronto para confirmar el rebote.

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