La recuperación frágil de DOGE y los crecientes riesgos en el año 2026: debilidades técnicas y una disminución en el optimismo institucional.

Generado por agente de IACarina RivasRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 16 de enero de 2026, 3:07 am ET2 min de lectura

Dogecoin (DOGE) ha sido durante mucho tiempo un símbolo del entusiasmo especulativo en el mercado de criptomonedas. Pero su comportamiento reciente y las dinámicas en cadena que lo acompañan muestran una situación muy diferente. A medida que se acerca el año 2026, la recuperación de DOGE parece cada vez más frágil. Los indicadores técnicos y la actitud de los inversores institucionales indican que existen cada vez más riesgos de caída. A pesar de algunos momentos de fortalecimiento temporal, el precio de DOGE tiene dificultades para mantener su momentum. Además, la disminución en la confianza de los poseedores de DOGE y la pérdida de optimismo hacia los fondos cotizados en bolsa agravan aún más sus vulnerabilidades.

Debilidad técnica: Una “Tapestry bajista”.

La evolución del precio de DOGE a finales de 2025 ha sido un verdadero ejemplo de capitulación por parte de los vendedores. El activo se encuentra cerca de los 0.17 dólares, quedando atrapado dentro de un canal descendente en el gráfico diario. Los vendedores dominan la situación del precio del activo.

Las métricas en cadena revelan una profunda erosión en la confianza de los usuarios: la participación de los poseedores a corto plazo en el suministro disminuyó significativamente, pasando del 17.47% al 7.24%. Por su parte, los poseedores a largo plazo vieron cómo su participación disminuía del 40.32% al 21.87%.Este éxodo indica una pérdida de convicción por parte tanto de los participantes del sector minorista como de los institucionales.

La actividad de las ballenas vuelve a reforzar la tendencia bajista. Los grupos de personas con grandes cantidades de tokens DOGE, que cuentan con 10 a 100 millones de unidades, han estado liquidando agresivamente sus inversiones.

En términos de valor, desde octubre de 2025, la situación ha sido bastante negativa. Mientras tanto, el Volumen En Balance semanal ha caído por debajo de su línea de tendencia.Los datos sobre los derivados en plataformas como Gate.io resaltan este desequilibrio.¿Qué pasa?

Los indicadores técnicos contribuyen a empeorar la situación.

En el gráfico de tres días, se observa una posible caída del precio del 33%, hasta los 0.08 dólares. El Índice de Fortaleza Relativa (RSI) y el Índice de Flujo de Dinero (MFI) se encuentran en condiciones de sobrevendido, pero todavía débiles. Por su parte, el Índice de Convergencia-Divergencia Móvil (MACD) sigue estando en territorio negativo.Es posible un rebote a corto plazo hasta los 0.22 dólares, si el nivel de soporte de 0.17 dólares se mantiene. Pero…Para finales del año 2025.

La disminución de los intereses institucionales y el optimismo relacionado con los fondos cotizados en bolsa

El malestar técnico se refleja en una marcada disminución del interés institucional. A finales de diciembre de 2025, el valor total de los ETFs relacionados con Dogecoin cayó drásticamente, hasta llegar a los 142,000 dólares.

Este colapso destaca el declive del entusiasmo por los productos estructurados relacionados con DOGE.El primer fondo de inversión en Dogecoin de los Estados Unidos, DOJE, es un ejemplo de esta tendencia. Aunque abrió con un volumen de 17 millones de dólares en su primer día,¡No!

El capital institucional más amplio se ha dirigido hacia altcoins como Ethereum, Solana y XRP.

Esta reasignación ha causado que Dogecoin se quede atrás en términos de valor total de activos en el sector DeFi. Además, el valor total de los activos bloqueados en este sector se ha estancado, y la liquidez también ha disminuido.La falta de flujos de entrada sostenidos en los fondos cotizados de Dogecoin, y el enfoque del mercado en los activos basados en narrativas, indican que la demanda institucional por DOGE aún no ha alcanzado un nivel sostenible.

Implicaciones para el año 2026

La combinación de la debilidad técnica y la disminución del interés institucional genera preocupaciones significativas para el futuro de DOGE en el año 2026. Una caída por debajo de los 0.17 podría provocar una serie de liquidaciones, lo que aceleraría la caída del precio hacia los 0.08 o incluso más bajo. Aunque es posible que haya reacciones a corto plazo, estas probablemente serán superficiales y de corta duración, sin un apoyo significativo por parte de los compradores.

Además, el panorama de los ETF sigue siendo un arma de doble filo. Aunque la claridad regulatoria del mercado estadounidense ha fomentado la innovación, el bajo rendimiento de Dogecoin en este campo demuestra su dificultad para competir con otros activos que se basan en factores fundamentales. Mientras que el capital sigue fluyendo hacia las altcoins, que tienen casos de uso más claros y avances tecnológicos, la dependencia de Dogecoin de los esfuerzos de marketing en redes sociales y de la opinión pública se convierte en una desventaja.

Conclusión

La frágil recuperación de Dogecoin a finales de 2025 oculta un panorama técnico e institucional cada vez más negativo. Con las métricas en cadena, la actividad de los whales y los datos relacionados con los derivados indicando un contexto bajista, además del rápido descenso de la confianza en los fondos cotizados, los riesgos de una recesión prolongada en 2026 son significativos. Para los inversores, la situación es clara: el futuro de Dogecoin está lleno de volatilidad e incertidumbre. Por lo tanto, es necesario ser cautelosos, ya que no existe ningún factor que pueda revertir esta tendencia descendente.

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Carina Rivas

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