Período de observación de DIAN para el año 2026: Implicaciones estratégicas para los inversores preliminares

Generado por agente de IACarina RivasRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 9 de enero de 2026, 1:37 am ET2 min de lectura

El período de observación de 2026, bajo la jurisdicción de la Dirección de Impuestos Nacionales de Colombia (DIAN), representa un cambio regulatorio crucial con consecuencias significativas para los inversores extranjeros que operan en la economía digital del país. La Resolución 000228, emitida el 30 de septiembre de 2025, establece obligaciones de información estrictas para las plataformas digitales extranjeras. El momento y la forma en que se utiliza el capital determinarán si los inversores lograrán superar esta transición sin problemas o si enfrentarán sanciones costosas. Para quienes se adelantan en este proceso, el desafío radica en adaptar sus estrategias de cumplimiento a las oportunidades del mercado, teniendo en cuenta también las dinámicas geopolíticas que influyen en el panorama de inversiones en América Latina.

El cumplimiento de las normas como un imperativo estratégico

El nuevo marco de DIAN exige que las plataformas digitales extranjeras que faciliten transacciones relacionadas con residentes o activos fiscales colombianos presenten informes anuales antes del 27 de febrero de 2026.

Estas obligaciones se extienden a servicios como transporte, entrega de bienes, tutores y alquiler de propiedades. Esto implica que las empresas deben realizar ajustes en sus operaciones para poder cumplir con estas normativas, algo que no es común para aquellas que no están acostumbradas al régimen tributario colombiano. El incumplimiento de estas normativas puede llevar a sanciones que pueden llegar a los 97,000 dólares estadounidenses. Este riesgo resalta la necesidad urgente de que los inversionistas integren el cumplimiento de dichas normativas en sus estrategias de asignación de capital.

Por ejemplo, los inversores en etapas iniciales de plataformas tecnológicas que apuntan a Colombia deben tener en cuenta los costos relacionados con la obtención de un número de identificación fiscal (RUT) y la implementación de sistemas para el seguimiento de datos de transacciones en formato XML. Esto crea una oportunidad indirecta para las empresas especializadas en tecnologías de cumplimiento normativo o servicios de consultoría, ya que podrían ver un aumento en la demanda por parte de operadores extranjeros que buscan evitar los problemas regulatorios.

Tiempo: Una oportunidad para establecer una posición competitiva.


Los plazos estrictos establecidos por DIAN: registro antes del cuarto trimestre de 2025 y presentación de informes antes de febrero de 2026, ofrecen un plazo muy limitado para que los inversores logren una posición en el mercado. Las empresas que se adapten proactivamente a estos requisitos antes de los plazos establecidos obtendrán una ventaja competitiva, especialmente en sectores como el comercio electrónico y los servicios digitales, donde la preparación para cumplir con los requisitos puede marcar la diferencia entre ellas y los competidores más lentos.

Considere el sector de alquiler de propiedades, un área de especial atención de las nuevas regulaciones. Las plataformas que finalicen sus sistemas de registro e informes ante la DIAN para finales de 2025 estarán en mejor posición para atraer a compradores y vendedores colombianos, quienes podrían considerar el cumplimiento de estas normativas como una señal de legitimidad. Por otro lado, cualquier retraso en el cumplimiento de estas obligaciones podría disuadir a los usuarios, creando así un vacío para los competidores más ágiles.

Contexto geopolítico: Equilibrio de los intereses de Estados Unidos y China

Aunque las regulaciones de DIAN están determinadas a nivel nacional, sus implicaciones estratégicas también se relacionan con tendencias geopolíticas más amplias.

Para el ejercicio fiscal de 2026, que incluye la Ley COINS, las inversiones en tecnologías sensibles se restringen a países como China, Cuba y Venezuela. Esto crea un paradojo para los inversores: mientras que el capital estadounidense fluye hacia los sectores de infraestructura y energía en América Latina –donde China ya tiene una presencia dominante–, el entorno regulatorio colombiano puede actuar como un “guardián” para las inversiones que cumplan con las normativas y no sean consideradas tecnologías sensibles.

Por ejemplo, las empresas chinas que se expanden hacia la economía digital de América Latina podrían enfrentar escrutinios según la Ley COINS, si sus inversiones involucran tecnologías consideradas cruciales para la seguridad nacional de los Estados Unidos. En tales casos, el marco legal de la DIAN de Colombia podría servir como referencia de cumplimiento, permitiendo a los inversores estructurar acuerdos que se ajusten tanto a las regulaciones estadounidenses como a las colombianas. Los inversores que lo hagan de forma temprana estarán en mejor posición para acceder a capital tanto de fuentes estadounidenses como chinas.

El papel de la estrategia fiscal en la asignación de capital

Más allá de la mera cumplimiento de las normas legales…

Destaca la importancia de las estrategias de precios de transferencia para las corporaciones multinacionales. Los inversores deben considerar cómo los requisitos de información de la DIAN se relacionan con las obligaciones relacionadas con los precios de transferencia, especialmente para las empresas que tienen operaciones transfronterizas. Una estrategia fiscal incorrecta podría causar doble imposición o riesgos relacionados con la reputación, ambos factores que pueden reducir los retornos económicos de las empresas.

Por ejemplo, las empresas que utilizan a Colombia como centro regional para servicios digitales deben asegurarse de que sus políticas de precios de transferencia reflejen el contexto regulatorio en constante cambio en ese país. Esto puede implicar la reasignación de capital a equipos legales y tributarios locales; un costo que, aunque no es insignificante, se compara con las sanciones que se imponen por incumplimiento de las regulaciones.

Conclusión: Posicionarse para un futuro regulado

El período de observación establecido por DIAN para el año 2026 no es simplemente un obstáculo relacionado con el cumplimiento de las regulaciones, sino un punto de inflexión estratégico para los inversores en la economía digital de Colombia. Al dar prioridad a la registración temprana, al alinearse con las estrategias fiscales locales y al aprovechar las interrelaciones geopolíticas entre los intereses estadounidenses y chinos, los inversores pueden convertir los desafíos regulatorios en ventajas competitivas. Lo clave radica en ver el cumplimiento de las regulaciones no como un costo, sino como un catalizador para una posición competitiva a largo plazo en un mercado preparado para la transformación digital.

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Carina Rivas

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