El aviso de Deutsche Bank para el año 2026: ¿Por qué el “año más difícil hasta ahora” para la IA es realmente un momento de riesgos en aumento?

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
martes, 20 de enero de 2026, 10:54 am ET5 min de lectura
DB--

La narrativa central para el año 2026 es clara: la inteligencia artificial se convertirá en un motor de crecimiento estructural dominante. Las perspectivas del Deutsche Bank indican que…Desarrollo robusto de la economía mundialEl crecimiento se extiende más allá de su punto álgido actual, que se basa en el uso de la inteligencia artificial. Los analistas señalan que…Se espera que el crecimiento global, en términos reales, sea similar al de los años 2024 y 2025. Sin embargo, las fuentes de ese crecimiento están cambiando.A medida que la adopción de la IA se acelera, la productividad también aumenta. Esto crea una gran oportunidad de inversión, ya que se pueden aprovechar las posibilidades en una gama más amplia de sectores, en comparación con el pasado.

Sin embargo, este motor de crecimiento enfrenta una serie de riesgos que hacen de 2026 el “año más difícil hasta ahora” para la tecnología. La amenaza más inmediata es la posibilidad de que se cree una burbuja de valoración. Un reciente estudio entre los inversores reveló que…El 57% de las personas cree que una disminución en las valoraciones de las tecnologías, o una disminución del entusiasmo por la inteligencia artificial, representa un importante riesgo para la estabilidad del mercado en 2026.Este nivel de consenso es sin precedentes. El riesgo relacionado con la tecnología y la inteligencia artificial supera con creces a todos los demás riesgos. Lo preocupante es que la euforia actual puede superar los resultados financieros reales del sector, lo que hace que el sector sea vulnerable a una corrección brusca.

Este riesgo financiero se ve agravado por las limitaciones físicas y geopolíticas. La competencia estratégica entre Estados Unidos y China se está intensificando en lo que respecta a los productos básicos esenciales. Estados Unidos está tomando medidas activas para enfrentar este problema.Limitación de las exportaciones de semiconductoresMientras tanto, China ha respondido restringiendo los metales raros. Esto crea una doble restricción en las materias primas necesarias para el desarrollo de hardware de inteligencia artificial, lo que amenaza las cadenas de suministro y, potencialmente, aumenta los costos, en un momento en que las valoraciones de estos productos ya están siendo examinadas detenidamente.

En resumen, el año 2026 representa una situación de gran tensión. El potencial de crecimiento estructural de la IA es indudable, pero esta tecnología se enfrenta a una serie de desafíos financieros, físicos y geopolíticos. Este año será determinado por si las mejoras en la productividad de la tecnología logran superar estos riesgos o si la combinación de factores resulta ser demasiado grande para que el mercado pueda soportarla.

La verificación de la realidad energética: ¿Podrán las redes eléctricas seguir manteniendo su funcionamiento?

El motor de crecimiento de la IA está enfrentando una barrera física. La rápida construcción de centros de datos está provocando un aumento en la demanda de electricidad, algo que la red eléctrica estadounidense, ya envejecida, podría tener dificultades para satisfacer. No se trata de un riesgo teórico lejano; se trata de una situación actual que causa problemas económicos locales y exige intervención política urgente. La magnitud de este problema es real, y se proyecta que los centros de datos consumirán una cantidad considerable de energía.Alrededor del 6.7% hasta el 12% de la electricidad utilizada en los Estados Unidos en el año 2028.La demanda ha aumentado significativamente, pasando del 4.4% en el año 2023. Esta demanda masiva y concentrada está poniendo a prueba los límites de un sistema de distribución que ya está sufriendo las consecuencias de esta situación.Los mayores aumentos en las tasas de interés durante la última décadaAtribuido a sus propias actualizaciones costosas.

La consecuencia es una transferencia directa de los costos a las comunidades locales. Los precios de la electricidad para las residencias ya han aumentado; en áreas cercanas a los centros de datos, el aumento puede llegar al 267% en comparación con hace cinco años. Como respuesta, funcionarios federales y un consorcio de gobernadores del noreste han solicitado a PJM, el mayor operador de redes eléctricas del país, que considere la posibilidad de realizar una subasta de energía de emergencia. El plan consiste en que los gigantes tecnológicos paguen por estos costos elevados provenientes de sus centros de datos. Este es un ejemplo de cómo las inversiones corporativas enfrentan las cargas impuestas por los servicios públicos. La Casa Blanca y los gobernadores no pueden imponer esto, lo que demuestra la complejidad regulatoria y política de gestionar esta nueva demanda de energía.

Este cuello de botella físico crea una clara narrativa de inversión. Las industrias que están directamente relacionadas con la construcción de centros de datos son consideradas como las principales beneficiarias de este cambio estructural. El sector de la construcción es el principal ganador, ya que las empresas se apresuran a construir instalaciones en lugares como Virginia, donde se encuentra el mayor grupo de centros de datos del mundo. Los proveedores de energía, tanto los tradicionales como los nuevos entrantes en el mercado, también pueden aprovechar esta oportunidad, especialmente cuando algunos estados introducen nuevas tarifas para los clientes grandes, mientras que otros, como Oregón, imponen leyes que requieren que los centros de datos paguen por el impacto que ejercen en la red eléctrica del estado. La decisión reciente de Microsoft de exigir pagos más altos por la electricidad en las áreas donde se construyen nuevos centros de datos demuestra que la empresa reconoce esta nueva realidad en términos de costos.

En resumen, el auge de la inteligencia artificial no es solo una cuestión financiera o tecnológica; se trata también de una situación relacionada con la energía. La sobrecarga en la red eléctrica representa un punto de fricción que puede retrasar la implementación de las tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, aumentar los costos y generar resistencia política local. Para los inversores, esto significa que los beneficiarios de la revolución de la inteligencia artificial incluyen no solo a las empresas fabricantes de chips y software, sino también a quienes construyen los centros de datos y a quienes proporcionan la energía que estos consumen.

Crispes geopolíticas: La guerra tecnológica entre Estados Unidos y China se intensifica

La competencia estratégica entre Estados Unidos y China ya no es un hecho secundario; se ha convertido en una restricción física directa en la cadena de suministro de inteligencia artificial. Esta rivalidad está fragmentando el comercio mundial de insumos críticos, creando así una situación en la que cada lado puede causar daño a las ambiciones tecnológicas del otro. La dinámica actual es una clara asimetría en cuanto al poder de control: Estados Unidos puede limitar las exportaciones donde tiene ventaja, mientras que China puede restringir los suministros donde domina. Estados Unidos se encuentra en la vanguardia del diseño y fabricación de semiconductores avanzados, lo que le permite controlar el acceso a los chips más poderosos. En respuesta, China controla el suministro mundial de metales raros, que son esenciales para los imanes y la electrónica en los centros de datos y en el hardware relacionado con la inteligencia artificial. Esto crea una situación estratégica en la que cada lado puede causar daño a las ambiciones tecnológicas del otro.

Aunque el impacto inmediato de los nuevos aranceles ya ha sido absorbido en gran medida, los problemas subyacentes siguen siendo una fuente importante de incertidumbre. Como señala el Deutsche Bank…Las relaciones comerciales globales están lejos de estar resueltas.La desorientación causada por las medidas proteccionistas recientes sigue presente en el mercado. Esto crea un contexto de volatilidad que puede afectar negativamente la planificación de inversiones y la logística de las cadenas de suministro. No se trata solo de costos más altos, sino también del riesgo de cambios repentinos e impredecibles en las reglas del juego. El mercado ya tiene en cuenta este factor, pero la posibilidad de escaladas, ya sea en términos comerciales, de prácticas comerciales o de transferencia de tecnología, sigue siendo un peligro constante.

Esta tensión geopolítica se combina con un riesgo financiero importante, lo que aumenta las posibilidades de caos en el mercado. La segunda mayor preocupación de los inversores para el año 2026 no es una guerra comercial, sino una crisis de independencia de los bancos centrales. Un nuevo presidente de la Reserva Federal, nombrado por un presidente que ha indicado su deseo de reducir significativamente las tasas de interés, se encuentra entre los tres principales factores de riesgo para el mercado. La preocupación radica en que la presión política podría obligar a la Reserva Federal a implementar recortes agresivos en las tasas de interés para fomentar la creación económica. Esto podría socavar la credibilidad de la Reserva Federal y estimular la inflación. Este riesgo es especialmente grave para sectores como la IA, cuyo valor depende de las ganancias futuras a largo plazo, y que es sensible a la tasa de descuento aplicada a esos flujos de efectivo.

En resumen, se trata de una situación en la que coexisten múltiples presiones. El desarrollo de la inteligencia artificial se encuentra sometido a limitaciones relacionadas con los recursos físicos y a problemas geopolíticos. Además, su base financiera enfrenta posibles problemas de estabilidad debido a las políticas del banco central. Para que esta tecnología pueda tener éxito, es necesario que los avances en productividad no solo se materialicen, sino también en un mundo donde las reglas de comercio y finanzas son cada vez menos predecibles. El próximo año será un momento crítico para ver si el poder transformador de esta tecnología puede superar estas dificultades.

Implicaciones de los inversiones: Cómo atravesar el campo de minas

El camino hacia el desarrollo de la IA en el año 2026 depende de una serie de puntos de inflexión que puedan medirse. La pregunta central es si esta tecnología puede cumplir con su promesa de mejorar la productividad, y así justificar las altas valoraciones que ahora dominan el mercado. Este será el factor clave que determinará el futuro de la tecnología. Los inversores ya están preparados para la volatilidad.El 57% de los expertos considera que una disminución en las valoraciones de las empresas tecnológicas es el principal peligro para la estabilidad del mercado.Para que la narrativa generada por la IA sea válida, las grandes empresas tecnológicas deben demostrar que sus enormes gastos de capital se traducen en mejoras tangibles en la eficiencia económica, algo que los políticos y el público esperan ver. Cualquier retraso en este proceso de mejora de la productividad podría cuestionar los fundamentos sobre los cuales se basan los valores de mercado actuales.

Tenga en cuenta los avances en dos áreas fundamentales, tanto desde el punto de vista físico como geopolítico. En primer lugar, el cuello de botella energético representa una limitación real. Los resultados de los esfuerzos por modernizar la red eléctrica y la implementación de nuevas políticas energéticas determinarán el ritmo y el costo de la implementación de la inteligencia artificial. La reciente solicitud…Subasta de poderes de emergenciaHacer que los gigantes tecnológicos paguen por el sobrecargo en la red es una prueba crucial de la voluntad política y de la capacidad regulatoria. Si tienen éxito, esto podría allanar el camino para el desarrollo de los centros de datos. Por otro lado, si fallan, es probable que se retrase la construcción de estos centros y los costos para los operadores aumenten.

En segundo lugar, es necesario vigilar cualquier cambio significativo en la dinámica comercial entre Estados Unidos y China, especialmente en lo que respecta a los insumos clave para el sector. Aunque el impacto inmediato de las tarifas ya ha pasado, la rivalidad subyacente sigue siendo una fuente de incertidumbre. El riesgo de escalada en el área de los semiconductores o los metales raros podría interrumpir las cadenas de suministro y aumentar los costos de los productos electrónicos, en un momento en el que el sector ya está bajo escrutinio financiero. El panorama geopolítico, incluyendo las tensiones relacionadas con Taiwán, sigue siendo un factor de riesgo constante que podría surgir de forma inesperada.

Por último, la postura de la Fed y cualquier perturbación que esto genere en el mercado serán un importante indicador financiero. La segunda mayor preocupación de los inversores es una crisis en la independencia de la Fed, causada por la presión política para que se reduzcan las tasas de interés de forma drástica. Para un sector cuyo valor depende de los flujos de efectivo futuros, esto representa una doble amenaza: podría generar una burbuja a corto plazo, mientras que, al mismo tiempo, socavaría la tasa de descuento necesaria para que la tecnología artificial pueda dar frutos a largo plazo. La reacción del mercado ante cualquier posible colapso de esa burbuja en las valoraciones tecnológicas será una medida directa de este riesgo.

En resumen, el año 2026 es un año de convergencia. La tesis de inversión requiere que se resuelvan simultáneamente los desafíos tecnológicos, físicos y financieros. Los indicadores importantes son los informes de productividad trimestral de las empresas tecnológicas, las decisiones regulatorias relacionadas con los costos energéticos, las noticias diplomáticas sobre comercio, y las declaraciones políticas de la Fed. El éxito en la superación de estos desafíos determinará si el “año más difícil hasta ahora” para la IA se convierte en un punto de inflexión para la economía, o si se trata simplemente de un período de reajustes difíciles.

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios