Descifrando el informe sobre el empleo de diciembre: Un cambio estructural en una situación de “aterrizaje suave”.

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porShunan Liu
viernes, 9 de enero de 2026, 2:58 pm ET4 min de lectura

El mercado laboral en los Estados Unidos terminó el año 2025 con una clara señal de transición. En diciembre, el número de empleados en sectores no agrícolas aumentó ligeramente.

Faltan expectativas y se considera que fue el año más débil para el crecimiento del empleo desde 2009. Sin embargo, la tasa de desempleo cayó inesperadamente.Desafiando las previsiones… Esto crea el enigma central: una demanda que disminuye, pero aún así se logra compensarla mediante una capacidad de respuesta superior.

La reacción del mercado lo calificó como un resultado “adecuado”. A pesar de los datos negativos en las noticias, el índice S&P 500 alcanzó un nuevo récord histórico.

A 6,964.87. Los inversores interpretaron estos datos como una señal de que la economía está desacelerándose lo suficiente como para mantener la inflación bajo control, sin que se produzca una recesión. El modelo de “ningún empleo, ningún despido” se ha convertido en un equilibrio estable, donde el nivel de empleo se mantiene constante.

Este paradojo indica un cambio estructural en el mercado laboral. El informe confirma que hubo una estabilidad moderada durante ese año, con un aumento mensual de empleos de aproximadamente 49,000 personas para el año 2025. Esto representa un marcado descenso en comparación con el promedio mensual de 168,000 empleos en 2024. Sin embargo, la disminución del desempleo sugiere que los trabajadores no están siendo expulsados del mercado laboral; simplemente no se les contrata al ritmo tan rápido como lo ocurre durante la recuperación económica. En resumen, se trata de un mercado laboral que está enfriándose, pero que aún no colapsa. Esta situación respeta la esperanza de una recuperación gradual del mercado laboral.

El mecanismo: De la cantidad a la calidad en la demanda laboral

El informe de diciembre no es simplemente un titular de prensa; se trata de una información que confirma un cambio estructural deliberado en el comportamiento de las empresas. La economía está entrando en una fase en la que el crecimiento se ve impulsado menos por la adquisición de nuevos empleados, y más por la producción de más resultados con los empleados existentes. Esta es la esencia del “aterrizaje suave” que la Reserva Federal ha estado intentando lograr: una normalización después de años de volatilidad post-pandémica.

El mecanismo es claro: las empresas priorizan los beneficios en términos de productividad que pueden obtener de las inversiones en tecnología, en lugar de expandir su plantilla. Este cambio es característico de un ciclo económico maduro, donde la oleada inicial de contrataciones después de la crisis ha dado paso a una mayor concentración en la eficiencia. Los datos lo demuestran en la divergencia sectorial: mientras que industrias relacionadas con el comercio, como la manufactura y el comercio minorista, han visto una disminución en las contrataciones, los sectores de servicios, como el ocio y la hospitalidad, continúan creando empleos. Esto sugiere que la demanda sigue existiendo, pero esta se satisface a través de inversiones en capital, no en mano de obra.

La precaución en los negocios es un factor clave. Las empresas dudan en contratar personal debido a las incertidumbres concretas que existen.

Y los significativos gastos de capital necesarios para invertir en inteligencia artificial. Estos no son temores cíclicos pasajeros, sino factores estructurales que afectan la forma en que se expanden las empresas. El resultado es un mercado laboral en modo “ningún empleo, ninguna despido”; donde las empresas se conforman con mantener su plantilla actual mientras invierten capital para aumentar la producción por empleado.

Esta transición tiene implicaciones profundas. Apoya la idea de una “aterrizaje suave”, al mantener las presiones salariales bajo control. Los ingresos por hora aumentaron un 3.8% en comparación con el año anterior; este ritmo sigue superando la tasa de inflación, pero no se está acelerando. Sin embargo, también indica un camino más lento hacia el pleno empleo. La economía está creciendo, pero el motor de creación de empleos ha sido deliberadamente reducido. Para los inversores, esto significa que la interpretación “de tipo Goldilocks” del mercado es lógica: la disminución de la demanda se maneja sin que haya un colapso en el empleo, lo que proporciona la estabilidad que busca la Fed. El cambio estructural ya se ha completado; la economía ahora funciona con un combustible diferente, más eficiente, pero menos intensivo en mano de obra.

Implicaciones del mercado financiero y las políticas relacionadas

El informe de diciembre vuelve a calibrar la situación política y del mercado en el corto plazo. Para la Reserva Federal, este informe proporciona una recomendación clara, aunque cautelosa. Los datos indican que, por ahora, es necesario mantener los tipos de interés estables, ya que la economía está enfriándose lo suficiente como para controlar la inflación sin que haya un colapso en el empleo. La estrategia de “no contratar ni despedir a nadie” sigue siendo válida.

Las cifras de crecimiento económico y productividad de los trabajadores en el tercer trimestre son realmente impresionantes, algo que se puede atribuir, en parte, al aumento en el gasto en tecnologías de inteligencia artificial.

Sin embargo, el informe indica que se espera un descenso gradual de la actividad en el año 2026. La reacción del mercado fue reveladora: a pesar de los datos más débiles, el S&P 500 alcanzó un nuevo récord histórico. Esta interpretación “de tipo ‘Goldilocks’”, donde la demanda disminuye pero la resiliencia del mercado sigue siendo alta, se ha convertido en el nuevo patrón. Como resultado, los operadores todavía estiman que la actividad del mercado seguirá disminuyendo.

La resiliencia observada en la tasa de desempleo, que cayó inesperadamente al 4.4%, constituye un factor importante para contrarrestar los temores relacionados con la recesión y apoya esta perspectiva positiva.

Para los mercados de valores, la situación es de estabilidad. El informe menos favorable no alteró las expectativas en cuanto a los tipos de interés. La subida del mercado a niveles récord refleja la confianza en este proceso de transición controlado. La apreciación de las acciones relacionadas con chips, como Broadcom y Lam Research, demuestra cómo el capital se utiliza para mejorar la productividad, en lugar de relacionarse con el trabajo humano. En resumen, el sistema financiero prevé una transición gradual hacia un estado más estable; la Fed puede esperar a ver cómo evoluciona la situación, gracias a un mercado laboral que está enfriándose, pero que aún no ha colapsado.

Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta al redactar la tesis.

La teoría de la “descenso suave” ahora depende de algunos indicadores prospectivos. Lo importante es monitorear la persistencia de la tendencia de bajas contrataciones y su impacto en el crecimiento de los salarios y en la inflación en el sector de servicios. Si las mejoras en la productividad derivadas del uso de la inteligencia artificial y las inversiones en capital continúan compensando la demanda de mano de obra, los presiones salariales podrían mantenerse controlados, lo que apoyaría la postura de espera del Fed. Sin embargo, cualquier aceleración visible en el crecimiento de los salarios o un aumento brusco en la inflación en el sector de servicios pondría en duda la idea de un descenso benigno de los precios.

Un punto crítico que hay que tener en cuenta es la próxima revisión de los datos de referencia. El BLS ya ha mostrado un patrón de ajustes significativos a los datos de los meses anteriores; el total de noviembre se ha revisado a la baja.

La pérdida de octubre se ha revisado a 173,000, en lugar del estimado anterior de 105,000. La agencia publicará la revisión de los indicadores relacionados con los salarios el mes que viene. Si esta revisión elimina aún más las ganancias obtenidas en 2024 y 2025, eso confirmaría que la disminución estructural en la creación de empleos es aún más pronunciada de lo que sugiere el informe inicial. Esto fortalecería la idea de que existe una “expansión laboral”, pero también plantearía preguntas sobre la durabilidad del modelo económico actual.

El principal riesgo para la tesis es una desaceleración de la demanda más pronunciada de lo esperado, lo que podría obligar a la Fed a acelerar las reducciones en las tasas de interés. Aunque el informe de diciembre proporcionó un margen adecuado para manejarse, la tendencia general de baja contratación es un signo de alerta. Si los gastos de los consumidores, que eran el motor de la economía, disminuyen…

El mercado laboral comienza a debilitarse; la resiliencia del mismo podría ser puesta a prueba. Un descenso repentino en la tasa de desempleo, en lugar de un mantenimiento constante, indicaría un colapso en la participación de la fuerza laboral. Esto no refleja una reducción controlada en el volumen de actividad económica.

En la práctica, la reacción del mercado ha sido de optimismo cauteloso, con el índice S&P 500 alcanzando un nuevo récord histórico. Esto sugiere que los inversores creen que la Fed podrá manejar esta transición con éxito. Sin embargo, la situación sigue siendo frágil. Los factores que podrían provocar un cambio son claros: un crecimiento persistente de los salarios, una revisión más pronunciada de los datos anteriores, o una clara debilidad en la demanda del consumidor. Cualquiera de estos factores podría obligar a reevaluar la posibilidad de un aterrizaje gradual, poniendo a prueba esa resiliencia que el informe de diciembre pretendía confirmar.

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Julian West

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