Descomponiendo la infraestructura de inteligencia artificial: ¿Quién es el dueño de la “curva S”?

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 6 de febrero de 2026, 4:08 pm ET6 min de lectura
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La era de la inteligencia artificial está entrando en una nueva fase. El período inicial fue una lucha por ganar el corazón de los consumidores, pero ahora el paradigma está cambiando decisivamente hacia una guerra de infraestructura. La verdadera oportunidad de inversión no radica en el siguiente “chatbot”; sino en la construcción masiva e intensiva de infraestructuras que se necesita para impulsar la adopción exponencial de la inteligencia artificial. Esto no es solo una apuesta especulativa… sino un proyecto de infraestructura de escala impresionante.

Solo con los números ya se puede darse cuenta de la situación. Los cuatro principales “hipereservas” –Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta– tienen la intención de gastar más de…650 mil millones en inversiones en inteligencia artificial este año.La reciente anunciación de Amazon sobre esto…Plan de gastos de capital de 200 mil millones de dólares para el año 2026.Establece un nuevo punto de referencia, superando incluso a sectores enteros como el de la energía en los Estados Unidos. Si añadimos a Oracle, el gasto total de las cinco grandes empresas superará los 600 mil millones de dólares para el año 2026. No se trata simplemente de un crecimiento, sino de un aumento exponencial en los gastos a lo largo de varios años, lo cual definirá esta década.

Esta oleada de gastos está motivada por una clara necesidad tecnológica. A medida que la IA pasa de ser algo novedoso a algo inevitable, se requiere una infraestructura robusta y especializada para su implementación. El foco se centra en…Inferencia automática, almacenamiento de datos, seguridad y soberaníaContar con modelos de IA poderosos se está convirtiendo en una condición básica para competir en el mercado. La ventaja competitiva recaerá en aquellos que puedan integrar esa potencia computacional con infraestructuras necesarias: centros de datos seguros, resistentes y de alto rendimiento, así como redes eficientes. Como señala un analista: “No es suficiente tener GPU; también es necesario conectarlas, protegerlas y vincularlas con servicios de datos”.

Frente a esta construcción monumental, la rivalidad entre Anthropic y OpenAI parece algo insignificante. La reciente batalla publicitaria en el Super Bowl, en la que Anthropic se burló de la decisión de OpenAI de utilizar anuncios para monetizar ChatGPT, no es más que una distracción del verdadero cambio de paradigma. Esa disputa pública resalta una tensión más profunda relacionada con el futuro de la inteligencia artificial. Pero eso no cambia las necesidades de capital necesarias para seguir avanzando en este campo. La carrera por desarrollar infraestructuras es un juego diferente; se trata de una competencia en la que se utilizan miles de millones de dólares, no solo mensajes publicitarios. Las empresas que desarrollan chips, redes de energía y centros de datos son las que construyen las bases para el siguiente avance tecnológico.

La capa de infraestructura: los hipercargadores frente a los altocargadores en la nueva economía informática

La capa de infraestructura es donde se materializa el cambio paradigmático en el ámbito de la inteligencia artificial. En este nivel, la competencia ya no se basa en la arquitectura de los modelos de aprendizaje automático, sino en cuestiones como la escalabilidad, la integración y la ejecución de los procesos. El líder del sector, Amazon Web Services, demuestra el poder de una plataforma enorme y sólida. En su último trimestre, AWS registró…Crecimiento de los ingresos del 24% en comparación con el año anterior.Es un ritmo de crecimiento impresionante, especialmente teniendo en cuenta su facturación anual de 142 mil millones de dólares. El CEO Andy Jassy describió esto no como una proporción, sino como un volumen enorme de nuevas capacidades. “Seguimos añadiendo más ingresos y capacidad que otros”. Esto no es solo crecimiento, sino también una ventaja constante, basada en una presencia global, relaciones profundas con empresas importantes y la capacidad de utilizar energía a escala de gigavatios.

En este contexto, el mercado está evolucionando. La estrategia simple de “comprar GPU y alquilar procesadores” ya no es suficiente. A medida que la inteligencia artificial se integra en los procesos empresariales, los clientes requieren algo más que simplemente chips brutos. Necesitan servicios integrados para poder utilizar esa tecnología de manera eficiente.Almacenamiento de datos, seguridad y soberaníaEste es un punto de inflexión crítico. El verdadero valor radica en la integración de los recursos informáticos con los sistemas necesarios para garantizar la seguridad, resiliencia y alto rendimiento de los centros de datos y redes. Como señala un análisis, “no basta con tener GPU; es necesario conectarlas, protegerlas y vincularlas con los servicios de datos”. Esta evolución supone una presión para los proveedores emergentes de servicios “neocloud”, quienes deben demostrar que pueden ofrecer esta solución integral.

Esto crea un “foso” duradero para las empresas que operan en este sector. La construcción de infraestructuras es una tarea complicada, lo que favorece a las empresas ya establecidas y a sus proveedores. Las hyperscalers han invertido décadas en la construcción de este “foso”, y los nuevos competidores ahora deben navegar por él. La tendencia favorece a las empresas existentes como AWS, Google Cloud y Microsoft Azure, que pueden aprovechar sus redes globales y marcos de seguridad existentes. Sin embargo, también hay espacio para empresas más ágiles que puedan satisfacer necesidades específicas y diferenciadas. Compañías como Cloudflare y Vultr logran tener éxito al ofrecer seguridad integrada, simplicidad y capacidad de operación a nivel mundial. En resumen, la batalla de la infraestructura no es solo una carrera por la velocidad, sino también por la integración. Las empresas que ganen serán aquellas que logren combinar computación, datos y seguridad en un conjunto cohesivo y preparado para el uso en entornos empresariales.

Los proveedores de modelos: OpenAI y Anthropic en la curva de desarrollo de la infraestructura

La rivalidad entre OpenAI y Anthropic es simplemente un aspecto más dentro de la gran narrativa relacionada con las infraestructuras de inteligencia artificial. Su competencia representa cómo se utilizará la inteligencia artificial para generar ingresos. Pero su valor principal radica en ser una capa de software de alto valor, que consume la potencia computacional que los proveedores de servicios de computación en la nube están desarrollando. Son como la “capa de aplicación” en el nuevo stack de inteligencia artificial. Sus altas cotizaciones en los mercados reflejan la expectativa del mercado respecto a su papel crucial en este campo.

Ambas empresas están desarrollando modelos fundamentales que se están convirtiendo en la interfaz estándar para la inteligencia artificial en el ámbito empresarial y de consumo. Se trata de una dinámica típica de la curva S: son quienes adoptan primero un nuevo paradigma, creando así el software necesario para impulsar la adopción exponencial de esa infraestructura. Sus modelos de negocio ahora están en competencia directa, como se puede ver en la reciente batalla publicitaria durante el Super Bowl. Anthropic apuesta por un modelo de suscripción de alta calidad, sin publicidad, mientras que OpenAI utiliza un enfoque híbrido que incluye publicidad en su versión gratuita. No se trata simplemente de una disputa de marketing; se trata de una prueba en tiempo real de cuál método de monetización será el más efectivo para atender a miles de millones de usuarios.

Esa competencia se tiene en cuenta en los valores que les asignan. Se informa que Anthropic está trabajando en una oferta de compra.Valoración de al menos 350 mil millones de dólares.Mientras que OpenAI recientemente completó una venta secundaria por 6.6 mil millones de dólares, con una valoración de 500 mil millones de dólares. Estos números son impresionantes para las empresas privadas, y destacan la opinión del mercado sobre el hecho de que sus modelos son activos valiosos y escasos. La competencia entre ellas es un indicador de la carrera por controlar la capa de software de IA. Pero esto no cambia la realidad de que se trata de una infraestructura que requiere mucho capital para su desarrollo.

En resumen, el éxito de estas empresas depende en gran medida de la infraestructura que se construya. Sus modelos requieren una enorme cantidad de poder computacional, algo que solo puede ser proporcionado por AWS, Google Cloud y otras empresas como estas. Como señaló un analista: “No basta con tener GPU; también es necesario conectarlas, protegerlas y vincularlas con servicios de datos”. Los proveedores de modelos son las personas brillantes que desarrollan la inteligencia artificial, pero los hiperproveedores son quienes se encargan de establecer la infraestructura necesaria. Las empresas que poseen la infraestructura recibirán la mayor parte de los costos de capital, mientras que los proveedores de modelos obtendrán una mayor ganancia por el valor del software. A largo plazo, la forma en que se maneje el nivel de computación determinará el éxito de estas empresas. Pero las competencias entre los proveedores de modelos son algo necesario y rentable.

La iniciativa estratégica de Google en materia de infraestructura y la diferencia en la valoración de dichas inversiones

Alphabet está llevando a cabo una construcción de infraestructura clásica. Pero el mercado tiene dificultades para valorar los beneficios a largo plazo que podría aportar esta inversión. La empresa está en proceso de invertir entre…175 mil millones y 185 mil millones en gastos de capital relacionados con la inteligencia artificial este año.Se trata de una cifra que representa casi un doble de los gastos invertidos en 2025. Este compromiso masivo y de varios años es el inversión necesaria para impulsar la adopción de la tecnología AI en el futuro. La escala es impresionante; Alphabet se ubica entre las tres compañías con mayores gastos en esta área, solo superada por Amazon y Microsoft.

La prestación de las unidades de infraestructura central de Google Cloud ha permitido una prueba preliminar de la demanda del producto. En el último trimestre, la división registró un…Aumento del 47% en los ingresos, en comparación con el año anterior.Este crecimiento sólido demuestra que las empresas están utilizando activamente los servicios de computación y datos que Alphabet está desarrollando. Es una señal concreta de que las infraestructuras se están construyendo y ya están experimentando un alto volumen de tráfico.

Sin embargo, la reacción de las acciones de Alphabet nos dice algo diferente. A pesar de que los resultados financieros fueron buenos y se produjo un aumento significativo en el gasto en inversiones, las acciones de Alphabet cayeron después de la anunciación. Esta es una clara manifestación de la desconexión entre el valor actual de las acciones y sus beneficios reales. El mercado está luchando con la tensión que implica invertir en infraestructuras a gran escala: se trata de inversiones enormes que ejercen presión sobre los resultados financieros a corto plazo, aunque esto pueda contribuir al dominio futuro de Alphabet. El escepticismo que muestran los inversores es señal de que están tomando precauciones, ya que esperan ver qué retornos reales podrán obtener de estas inversiones.

En resumen, Google está construyendo la capa esencial para el desarrollo de la inteligencia artificial. Su plan de inversión en capital fijo es una apuesta estratégica para controlar los recursos computacionales y de datos necesarios para esta tecnología. El fuerte crecimiento del sector cloud indica que hay demanda para este tipo de servicios. Pero el rendimiento del precio de las acciones de Google muestra que el mercado se centra en aspectos a corto plazo. Para que la “curva S” se haga realidad, los inversores deben superar las dificultades actuales y confiar en que la infraestructura que se está construyendo hoy logrará capturar la adopción exponencial de la inteligencia artificial en el futuro.

Valoración y catalizadores: La construcción a largo plazo frente al ruido del mercado a corto plazo

La reacción del mercado frente a la tesis de la infraestructura es un caso clásico de cuando el ruido a corto plazo ahoga el mensaje a largo plazo. Cuando Amazon anunció sus planes…Plan de gastos de capital de $200 mil millones para el año 2026La acción cayó un 9%. Este descenso en los precios es una manifestación directa de la preocupación de los inversores por los enormes gastos iniciales que implica este proyecto. Sin embargo, esto pasa por alto un punto fundamental: alguien tiene que ser quien construya todo esto. Las empresas que suministran los chips, la energía y las instalaciones necesarias para esta construcción sin precedentes son las que se benefician de todo esto. El mercado está castigando a quienes invierten, no a quienes se benefician.

Los factores clave que impulsan esta tesis ya están en marcha. En primer lugar, está la implementación exitosa de estos planes de inversión masiva. El gasto total de los cinco grandes proveedores de servicios de alto rendimiento este año superará los 600 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 36% en comparación con el año pasado. No se trata simplemente de un número; se trata de una señal de demanda garantizada, a lo largo de varios años, para toda la infraestructura necesaria. En segundo lugar, está la evolución de las cargas de trabajo relacionadas con la inteligencia artificial. A medida que la tecnología pasa de ser algo novedoso a algo esencial, aumenta la demanda por parte de los usuarios.Inferencia automática, almacenamiento de datos, seguridad y soberaníaEsto solo se intensificará aún más, lo que generará la necesidad de servicios más sofisticados e integrados. Finalmente, las decisiones regulatorias relacionadas con la soberanía de los datos podrían actuar como un poderoso catalizador, obligando a las empresas a construir o contratar infraestructuras especializadas y conformes a las regulaciones.

Sin embargo, el riesgo principal es una sobreoferta temporal. La construcción de la infraestructura podría superar la monetización de las aplicaciones de IA, lo que genera un período en el que la capacidad supera la demanda inmediata. Esta es la tensión que el mercado está marcando con sus caídas de precios. Los datos demuestran que este es un problema real: el mercado “neocloud”, basado en el alquiler de GPU, ya está bajo presión, ya que los clientes demandan algo más que simplemente procesamiento informático. En resumen, los hiperescaladores y sus proveedores están apostando por una larga curva de adopción. El enfoque a corto plazo del mercado en cuanto a ganancias es una precaución válida, pero puede pasar por alto el poderoso diferencial que se está creando. Para los inversores, la situación es clara: las empresas que poseen el nivel de procesamiento informático obtendrán la mayor parte de este gasto de capital, mientras que los proveedores de software obtendrán valor por sus productos con altos márgenes. La espera para obtener beneficios es el precio que hay que pagar por participar en este mercado.

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Eli Grant

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