Descifrando las dinámicas de los mercados en el año 2026: Volatilidad, ciclos económicos y el contexto macroeconómico
Las acciones de apertura del mercado esta semana reflejan una clara evolución en las expectativas de los inversores. El domingo…Los futuros de las acciones de EE. UU. cayeron.El precio del petróleo crudo de West Texas Intermediate cayó aproximadamente un 2.7%. Esto ocurrió después de una semana de volatilidad extrema en los metales preciosos. Los futuros del oro y la plata ganaron valor tras una gran venta el viernes, lo que causó una pérdida de valor de 7.4 billones de dólares en el mercado. La diferencia es bastante evidente: las acciones y el petróleo reaccionan a cambios en las políticas monetarias, mientras que los metales preciosos muestran una volatilidad extrema como respuesta al mismo factor.
El detonante fue la nominación por parte del presidente Trump de Kevin Warsh como candidato para ocupar el cargo de presidente de la Reserva Federal. Este movimiento provocó inmediatamente un aumento en los tipos de interés del Tesoro de los Estados Unidos y en el valor del dólar. Esto generó una caída inicial en los precios del oro y la plata. Los metales han experimentado un aumento espectacular durante el último año.El oro aumentará en un 65%, mientras que la plata aumentará en un 150% en el año 2025.Esto se debe a los temores relacionados con la independencia de la Fed y el debilitamiento del dólar. La caída del viernes, que fue de un 11% en el caso del oro y de un 31% en el caso de la plata, representó una revalorización drástica de esa tesis. El rebote en los precios de los metales durante el fin de semana, aunque fuerte, es en realidad un rebote técnico desde niveles extremadamente bajos, y no un cambio fundamental en las condiciones económicas.
El punto clave es que esta acción refleja un cambio en el apetito por asumir riesgos, y no un cambio en los ciclos de crecimiento o en las relaciones entre oferta y demanda de los productos básicos. La caída en los precios de las acciones y del petróleo es una respuesta directa a la política monetaria restrictiva, lo cual aumenta el costo de capital y afecta las expectativas de crecimiento. En contraste, la caída en los precios de los metales preciosos fue una forma de huir de ese riesgo específico: la amenaza contra la independencia del Banco Federal. Ahora, esa amenaza ya ha disminuido parcialmente. La volatilidad en estos metales…Se ha destacado en relación con otras clases de activos.Esto indica cuánto de la actividad de precios reciente estuvo motivada por factores psicológicos y por las posiciones adoptadas por los inversores, más que por datos económicos concretos. El mercado ahora se está reajustando, y la divergencia en los movimientos de precios es la señal más clara de ese proceso de reajuste en curso.

El Motor de macros: las tasas reales y el dólar como el factor principal que determina los resultados
La situación actual en los mercados es una consecuencia directa de un único cambio macroeconómico importante: la decisión del Fed de adoptar una postura más agresiva. Este cambio está afectando a los dos principales factores que determinan los precios de las materias primas: los tipos de interés y el valor del dólar estadounidense.
El mecanismo básico es sencillo. Un candidato del Fed más agresivo aumenta las expectativas de que los tipos de interés reales sean más altos. Para activos que no devenguen intereses, como el oro y la plata, esto representa un obstáculo directo. Los mayores rendimientos reales hacen que la posesión de estos metales sea menos atractiva en comparación con los bonos o el efectivo. Esta dinámica fue el catalizador de la revalorización violenta de los metales la semana pasada. El dólar, a su vez, se fortaleció debido a esta situación, ya que el enfoque agresivo del Fed aumentó los rendimientos de los bonos y atrajo flujos de capital. Este fortalecimiento del dólar tiene dos efectos: primero, hace que las materias primas denominadas en dólares, como el petróleo, sean más caras para los compradores extranjeros, lo que reduce la demanda. Segundo, también ejerce presión directa sobre el valor del dólar para otras materias primas.
La reacción del dólar fue repentina y ilustrativa. Después de un mes de debilidad, el índice bajó.El 10.79% en los últimos 12 mesesEl viernes, las cotizaciones de los activos relacionados con las materias primas se recuperaron tras la anunciación de Warsh. Este cambio en la tendencia indica cómo las expectativas políticas pueden cambiar abruptamente la dirección del mercado, alterando así la tendencia que hasta ahora había sido favorable para las materias primas. La debilidad reciente del dólar había sido un factor positivo para muchos activos relacionados con las materias primas. Pero los nuevos indicios sugieren que esta tendencia podría estar cambiando o incluso cayendo.
Sin embargo, este shock político a corto plazo no borra el contexto económico subyacente. Se espera que la economía mundial siga siendo resiliente en 2026, lo que representa un punto de apoyo importante para ciertas materias primas. Por ejemplo, las perspectivas de J.P. Morgan indican que…Hay una probabilidad del 35% de que ocurra una recesión en Estados Unidos y en todo el mundo.Se trata de una tendencia positiva para el año en curso, lo que implica una alta probabilidad de continuación del crecimiento. Esta resiliencia, impulsada por factores como la inversión en tecnologías de inteligencia artificial, contribuye a la demanda de productos industriales y energéticos. En otras palabras, aunque las medidas monetarias del Fed están presionando al oro y haciendo que el petróleo sea más caro en dólares, la situación económica general sigue siendo favorable. Esto crea una diferencia entre los efectos inmediatos de las políticas monetarias y el ciclo económico a largo plazo.
En resumen, el motor macroeconómico ahora opera en un contexto diferente. Los cambios en las expectativas políticas han llevado a una disminución de los tipos de interés reales y del valor del dólar, lo que presiona directamente a los metales preciosos y genera condiciones desfavorables para el petróleo. Sin embargo, las perspectivas de crecimiento global indican que estas presiones no se convertirán necesariamente en un mercado bajista para todas las materias primas. El mercado está atravesando un período en el que el impacto inmediato de las políticas gubernamentales se enfrenta con un ciclo económico más duradero.
Implicaciones cíclicas: El exceso de energía vs. la situación de los metales preciosos
El impacto inmediato de las políticas es una fuerza importante a corto plazo. Pero la dirección a largo plazo de los precios de los productos básicos estará determinada por ciclos específicos. En el caso de la energía, el ciclo se basa en la oferta y la demanda reales. En cuanto a los metales preciosos, el ciclo está relacionado con las expectativas de los consumidores respecto a los tipos de cambio reales.
El mercado del petróleo está entrando en una fase clásica de exceso de oferta. La Agencia Internacional de Energía prevé un excedente máximo en la producción de petróleo.4.5 millones de unidades por día en el segundo trimestre de 2026Esto se debe al fuerte crecimiento de las exportaciones provenientes de América. No se trata de un desequilibrio menor; se trata de un problema estructural en el que se proyecta que la oferta aumentará.2.5 millones de unidades por día este añoMientras que la demanda crece a un ritmo más moderado. El ciclo es de tipo físico: se acumulan excesos de barriles en los inventarios, lo que presiona los precios hasta que la producción disminuye o la demanda aumenta. Esta dinámica fundamental entre oferta y demanda es el principal factor que determina los precios, independientemente de la volatilidad a corto plazo del dólar o de las acciones.
En contraste, el reciente aumento y la reversión violenta en los precios del oro y la plata fueron causados por otro tipo de ciclo: el ciclo de la psicología del mercado y las percepciones políticas. El espectacular aumento en los precios de los metales en 2025 fue impulsado por las compras realizadas por los bancos centrales y por la búsqueda de seguridad por parte de los inversores. Además, se intensificó debido al miedo a que el dólar se debilitara y a la independencia del Banco de la Reserva Federal. La repentina reversión de precios la semana pasada, donde el oro cayó…7% en plata y 15% en oro.En una sola sesión, se puede ver cuán rápidamente ese sentimiento puede cambiar. La sensibilidad del mercado hacia la nominación de un banquero con posturas hawkish subraya que este ciclo no tiene que ver con la escasez física de recursos o con la demanda industrial, sino más bien con el costo de mantener activos que no generen rendimientos, en comparación con los rendimientos de los bonos sin riesgo.
Esta divergencia es el núcleo del movimiento de 2026. Los precios de la energía están determinados por las fuerzas tangibles relacionadas con la producción y el consumo. En cambio, los precios de los metales preciosos están determinados por las fuerzas intangibles relacionadas con las tasas de interés y la demanda de activos seguros. La volatilidad actual en los metales…Se ha destacado en comparación con otras categorías de activos.Es un síntoma de que este ciclo basado en sentimientos está alcanzando su punto extremo. Mientras que el exceso de petróleo crea un límite físico claro para los precios, el ciclo de los metales es más fluido; se ajusta según lo que ocurre en el contexto macroeconómico y en las políticas monetarias. Para los inversores, lo importante es que estos dos mercados responden a reglas diferentes.
Catalizadores y puntos de observación para el año 2026
El choque político inmediato ha establecido un nuevo punto de referencia, pero la próxima fase del mercado estará determinada por unos pocos factores clave. La situación general ahora se reduce a una lucha entre el nuevo enfoque de política monetaria de la Fed y las realidades físicas relacionadas con la oferta y la demanda.
El principal factor que influye en las condiciones financieras sigue siendo la política monetaria de la Reserva Federal. La nominación de un candidato más agresivo como Kevin Warsh es el mayor catalizador para los tipos de interés reales y para el valor del dólar estadounidense. La reacción del mercado la semana pasada demostró cuán sensibles son los precios a este tipo de señales. Los próximos meses pondrán a prueba si esta tendencia hacia la política más agresiva se mantendrá o si las acciones de la Fed diferirán de las opiniones expresadas por su nuevo presidente. Cualquier cambio en los datos relacionados con la inflación o el crecimiento económico que obligue a la Fed a cambiar su política será un acontecimiento importante, lo que probablemente provocará una reversión en el valor del dólar y un aumento en el precio del oro.
En cuanto al petróleo, el punto de control crítico es la confirmación del exceso de suministros proyectado. La Agencia Internacional de Energía prevé un excedente máximo en los suministros de petróleo.4.5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026Se trata de un crecimiento robusto en las exportaciones provenientes de las Américas. El mercado debe monitorear los datos de inventario y los informes de producción semanalmente, para ver si este exceso de materia prima se materializa como se espera. Aunque los riesgos geopolíticos pueden causar picos a corto plazo, el ciclo fundamental de oferta que supera la demanda hará que los precios sigan subiendo. Las proyecciones de la IEA…2.5 millones de unidades diarias de crecimiento en el suministro mundial para el año 2026.Provee un límite claro para el inventario, lo que hace que la construcción de inventario sea una señal importante del estrés del mercado.
En el caso de los metales preciosos, el ciclo ha vuelto a su punto de equilibrio. La inversión violenta que ocurrió la semana pasada indica que la actividad en los mercados de refugio, impulsada por las preocupaciones sobre la independencia del Fed, ha cesado. La próxima fase se determinará por dos factores: los patrones de compra de oro por parte de los bancos centrales y las tasas de rentabilidad del Tesoro de Estados Unidos. Si los bancos centrales, especialmente en Asia y en los mercados emergentes, continúan con sus compras agresivas, eso podría servir como un soporte para el precio del oro. Lo más importante es que la trayectoria de las rentabilidades reales –es decir, las rentabilidades nominales menos las expectativas de inflación– determinará el costo de mantener activos que no generen rentabilidad. Si las tasas de rentabilidad se estabilizan o disminuyen, la presión sobre el oro podría disminuir. El mercado ahora está buscando un nuevo equilibrio entre estas fuerzas.
En resumen, el año 2026 será un año de pruebas y desafíos. La postura del Banco Federal determinará el tono general de la situación económica. Los datos relacionados con el petróleo confirmarán el ciclo de oferta y demanda. Además, los flujos de oro indicarán el regreso de la demanda por activos seguros. Los inversores deben prestar atención a estos factores específicos, y no al ruido que se genera en el mercado, para poder manejar las condiciones cambiantes que se presentarán en el futuro.

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