La ilusión de liquidez en el sector criptográfico y la fragilidad estructural en 2025

Generado por agente de IAPenny McCormerRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 11 de enero de 2026, 10:43 pm ET2 min de lectura

En 2025, el mercado de criptomonedas enfrentó una crisis que puso de manifiesto la fragilidad de su estructura y la ilusión de liquidez. Lo que comenzó como un evento de liquidación por valor de 19 mil millones de dólares el 10 de octubre, provocado por una oleada geopolítica de aranceles del 100% sobre las importaciones chinas, se convirtió rápidamente en un colapso sistémico. Este colapso no fue debido a problemas fundamentales, sino más bien a un deterioro en el diseño del mercado. Los sistemas de apalancamiento, los margenes cruzados entre diferentes activos y la liquidez fragmentada colapsaron bajo presión. El resultado fue una espiral de liquidaciones forzosas, aumento de los diferenciales de precios y pérdidas en cadena, lo que obligó incluso a los actores institucionales a tomar medidas drásticas.

El accidente del año 2025: un estudio de caso sobre las debilidades estructurales

El accidente ocurrido en octubre de 2025 fue una clase magistral sobre cómo la infraestructura relacionada con las criptomonedas aumenta la volatilidad de los mercados.

La profundidad de las posiciones en los principales mercados relacionados con el BTC disminuyó en más del 90%, mientras que los spreads entre oferta y demanda aumentaron 1,321 veces sus niveles normales. No se trató de una simple baja en los precios; fue un vacío de liquidez. Los sistemas de margen entre activos diferentes, que vinculaban los portafolios a sus activos más débiles, se convirtieron en un problema. Por ejemplo…Esto provocó llamados de margen, lo que obligó a una mayor venta de las acciones.

La caída de USDe, una stablecoin neutra en términos de delta, fue un ejemplo claro de esa crisis.

La moneda de ese país estadounidense se negociaba con un descuento del 35% en Binance, lo que creó una “verdad contable global” que se transmitió a través de los mecanismos de riesgo de margen cruzado, provocando más liquidaciones. Este acontecimiento reveló cómo las diferencias de precios específicas de cada plataforma podían desestabilizar todo el sistema.

Riesgos en cascada: El efecto dominó del apalancamiento

El colapso no se debió solo a problemas de liquidez; se trataba también de problemas relacionados con el apalancamiento.

Ese nivel de participación en derivados criptográficos había alcanzado niveles insostenibles a mediados de 2025. Los contratos de futuros perpetuos representaban más del 70% del volumen de negociación. Cuando los precios cayeron drásticamente, comenzaron a funcionar mecanismos de reducción automática de posiciones, lo que perjudicó a los operadores que lograban obtener ganancias, para así cubrir las pérdidas.3.21 mil millones de dólares en posiciones desaparecieron en un solo minuto; además, 6.93 mil millones de dólares en posiciones longitudales se liquidaron durante los siguientes 40 minutos.

Esto fue una ejecución algorítmica en su forma más brutal.

La interconexión entre las posiciones apalancadas creó un ciclo auto-reforzador: las ventas forzadas llevaron a que los precios bajaran aún más, lo que provocó más liquidaciones, y la liquidez se evaporó. Tokens más pequeños como UNI y AVAX experimentaron descensos diarios del 64-70%.Español:

Respuestas regulatorias: ¿Un arreglo frágil?

Después del accidente, los reguladores se apresuraron a abordar las deficiencias estructurales. El Reglamento de la Unión Europea sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA) y la Ley GENIUS de los Estados Unidos para las stablecoins se convirtieron en marcos importantes para resolver estas cuestiones.

Sin embargo…Estas medidas llegaron demasiado tarde para evitar la masacre de octubre. Plataformas como Binance y Bybit enfrentaron una gran atención por su papel en la crisis.Que consideraba las anomalías locales como verdades globales.

A pesar de los límites más estrictos en cuanto a la apalancamiento y los mecanismos de precios para varios lugares, los incentivos subyacentes para el apalancamiento siguen existiendo.

La naturaleza cíclica de la volatilidad de las criptomonedas está incorporada en su modelo económico. La claridad regulatoria puede estabilizar los mercados temporalmente, pero no puede eliminar el carácter especulativo de las activos digitales.

Conclusión: La ilusión persiste.

El colapso del año 2025 fue una llamada de alerta. Demostró cómo la “liquidez” de las criptomonedas es una ilusión, un espejismo creado por el uso del apalancamiento y por una infraestructura frágil. Aunque los reguladores y las plataformas de negociación han tomado medidas para mitigar los riesgos futuros, la fragilidad estructural sigue existiendo. Para los inversores, la lección es clara: las criptomonedas no son una clase de activos tradicionales. Su volatilidad no es solo una característica, sino también un defecto, que se ve exacerbado por su diseño. A medida que el mercado se reconstruye, la pregunta no es si habrá otro colapso, sino cuándo y cómo estaremos preparados.

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Penny McCormer

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