Riesgo de degradación del rating de crédito en EE. UU. en 2026: evaluando las probabilidades y los precios del mercado

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 15 de febrero de 2026, 2:33 pm ET5 min de lectura

El riesgo estructural para la calidad del crédito en los Estados Unidos no se trata de un impacto repentino, sino de una degradación constante y acelerada del sistema fiscal del país. Los datos muestran claramente que esta situación es grave y tiene efectos auto-reforzadores. Para el año fiscal 2026, la Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que…Déficit de 1.9 billones de dólaresEquivale al 5.8% del PIB. No se trata de una caída cíclica, sino de un estado básico según las leyes actuales. Los déficits esperados aumentarán hasta los 3.1 billones de dólares para el año 2036. Como consecuencia, la relación entre la deuda y el PIB aumentará, pasando de su nivel actual a un 120% para el año 2036. Esto superará incluso el nivel alcanzado durante la Segunda Guerra Mundial.

Esta situación fiscal se debe a un aumento en la carga de intereses que ya constituye un importante costo para el gobierno. En este año fiscal, el Tesoro ha pagado…427 mil millones en intereses.Esa cifra es solo un punto de partida. La Oficina del Presupuesto del Congreso proyecta que los pagos de intereses se duplicarán hasta llegar a los 2,14 billones de dólares para el año 2036. Esto representará una parte considerable del presupuesto total. Este ciclo vicioso continúa: mayores deudas conducen a costos de intereses más altos, lo que aumenta el déficit. El déficit principal, excluyendo los gastos de intereses, se espera que permanecerá por debajo del 2,6% del PIB hasta el año 2036. Pero los crecientes gastos de intereses son la fuerza dominante que impulsa el aumento del déficit general.

Un factor clave en este proceso es la legislación reciente.Una ley maravillosa y grandiosa… OBBASe proyecta que esto aumente los déficits federales en al menos 4.1 billones de dólares durante la próxima década. Aunque otros factores como el envejecimiento de la población y las políticas comerciales inflacionarias también contribuyen a este problema, la OBBBA representa una decisión política que empeora significativamente las perspectivas a largo plazo. En resumen, se trata de un camino hacia una deuda nacional que superará los 56 billones de dólares, lo que representaría aproximadamente el 120% del PIB para el año 2036.

Por lo tanto, el riesgo de degradación es una función de esta deterioración estructural. Las agencias evaluarán si este ritmo de acumulación de deuda supera los umbrales establecidos para la sostenibilidad fiscal. El factor que podría provocar una modificación en la calificación crediticia dependerá de la velocidad con la que se produce este deterioro en comparación con esos parámetros. El sistema fiscal está en pleno funcionamiento, y la pregunta que enfrentan los mercados no es si la presión aumentará, sino cuándo llegará a un nivel tan alto que sea insuperable.

La agencia de calificación Thresholds y el catalizador que provoca el descenso de la calificación

El riesgo de degradación no es algo abstracto; está definido por umbrales específicos y medibles que las agencias como Scope Ratings utilizan para evaluar la solvencia crediticia de un país. La acción tomada recientemente por Scope proporciona un modelo claro para este proceso. En mayo de 2025, Scope degradó la calificación crediticia de los Estados Unidos.AA-Según AA, se observa un deterioro constante en las finanzas públicas, además de un aumento en la carga de los pagos netos por intereses. Esta es una respuesta directa a la trayectoria fiscal descrita en la sección anterior. Se trata, así, del primer paso oficial hacia una disminución en las finanzas públicas.

Los resultados del backtesting pueden brindar información sobre cómo se desarrollarían diferentes escenarios fiscales en diferentes condiciones económicas.

La proyección de la agencia respecto al ratio de deuda pública con respecto al PIB es el indicador más importante. Scope espera que este ratio alcance el 140% para el año 2030. Este nivel representa una señal de alerta importante. Esto haría que los Estados Unidos fueran la segunda economía avanzada más endeudada, después de Japón. Además, estaría muy por encima de países como el Reino Unido, Francia e Italia. Para un país soberano, tal carga de deuda es un indicador claro de que no se puede seguir manteniendo esa situación sin un cambio fundamental en las políticas gubernamentales.

Lo que agrava esta situación es el enorme peso de los intereses. La agencia proyecta que la proporción de los ingresos gubernamentales destinada a pagos de intereses aumentará del 11.4% en 2024 al 13.2% en 2030. Se trata de una presión estructural que afecta a todo el resto del presupuesto. Esto crea un ciclo vicioso: los altos costos de endeudamiento provocan mayores gastos en concepto de intereses, lo que a su vez amplía los déficits, lo cual a su vez genera más deuda. Esta dinámica es precisamente lo que contribuye al deterioro económico que Scope identificó.

Estos umbrales constituyen un claro catalizador para que se tomen más medidas. La degradación a AA- se produjo debido a…ActualUn posible descenso de la calificación crediticia sería el resultado de esa trayectoria, que aceleraría significativamente más allá de las propias proyecciones de Scope. La agencia ya ha señalado los efectos negativos del One Big Beautiful Bill Act en las perspectivas fiscales. Si las leyes posteriores o los shocks económicos causan un aumento en los déficits, una mayor creciente de la deuda o costos de intereses superiores al 13.2% de la participación en ingresos, la presión sobre la calificación AA se intensificará. La perspectiva “estable” de la agencia refleja su opinión de que la actual calificación crediticia está respaldada por el tamaño de la economía estadounidense y por el estatus del dólar como moneda de reserva. Pero esos puntos fuertes están siendo puestos a prueba debido a las condiciones fiscales actuales. El catalizador no es un único evento, sino una aceleración persistente que supera los umbrales definidos por la agencia para la sostenibilidad de la deuda y los costos de intereses.

Precios de mercado para el riesgo de degradación: Probabilidades y escenarios

Las perspectivas oficiales de agencias como Scope indican que la situación es “estable”. Sin embargo, el mercado considera que existe un riesgo más inmediato e incierto. Los instrumentos financieros ahora se negocian en la plataforma Kalshi, lo que permite tener una información en tiempo real sobre la probabilidad de un deterioro de la calificación crediticia. Esta es una evaluación directa por parte del mercado, y revela una diferencia con respecto a la posición oficial.

Los datos de trading en sí son el indicio más claro. Aunque la probabilidad exacta puede variar, la existencia de un mercado para este tipo de eventos es un signo importante. Esto indica que los inversores asignan una probabilidad no nula de que ocurra una degradación en el próximo año. Este escenario es algo que la agencia considera poco probable. Esto crea una tensión: la calificación oficial está respaldada por el tamaño de la economía estadounidense y por el estatus del dólar como moneda de reserva. Pero el mercado estima una mayor probabilidad de que ocurra ese evento.

Las estimaciones de los analistas se alinean con esta percepción del mercado. Se sugiere que existe una posibilidad no trivial de que el rating caiga en los próximos años. La principal contingencia es una aceleración significativa en la deterioración fiscal. Si los déficits aumentan más rápido de lo que proyecta Scope, o si la relación de deuda con el PIB alcanza el umbral del 140% para el año 2030 antes de lo esperado, la presión sobre el rating AA- aumentará. En esencia, el mercado cree que el riesgo de tal aceleración es mayor de lo que las agencias reconocen actualmente.

Visto de otra manera, el mercado está teniendo en cuenta la erosión de los estándares de gobernanza y el riesgo de decisiones políticas erróneas, algo que Scope consideró como un factor clave. Las probabilidades indicadas por Kalshi reflejan la creencia de que las presiones estructurales – déficits elevados, aumento de los costos de intereses y limitada flexibilidad presupuestaria – no son solo una tendencia a largo plazo, sino también un factor que puede provocar cambios en poco tiempo. En resumen, la evaluación del mercado es más pesimista que la posición oficial de las agencias relacionadas con este tema. Esto significa que existe una mayor probabilidad de que se produzca una degradación en la situación actual, en lugar de mantenerse estable como se esperaba.

Catalizadores, barreras y lo que hay que observar

La tesis de la degradación se basa en una sola pregunta prospectiva: ¿acelerará la deterioración fiscal más allá de la trayectoria ya deprimida que se ha observado? Para los inversores y los responsables de la formulación de políticas, esto implica que es necesario mantener un seguimiento de factores clave y tomar precauciones.

El principal catalizador es el aumento del ratio de deuda con respecto al PIB, o sea, la carga de intereses que se debe soportar. El mercado asigna una mayor probabilidad de que este aumento ocurra, en comparación con las perspectivas “estables” presentadas por las agencias. El umbral clave que hay que monitorear es…La relación entre la deuda pública y el PIB alcanzará el 140% para el año 2030.Cualquier desviación significativa de las proyecciones del Oficina Presupuestaria del Congreso – donde se espera que la deuda alcance el 120% del PIB para el año 2036 – sería una clara señal de alerta. Igualmente importante es la proporción de los ingresos gubernamentales que se utiliza para pagar intereses. Según Scope, esta proporción aumentará al 13.2% para el año 2030. Un aumento más rápido en este indicador reduciría la flexibilidad presupuestaria y intensificaría el ciclo vicioso entre deuda e costos de intereses.

Un elemento clave para evitar esta aceleración es la capacidad política e institucional de implementar recortes en los gastos o aumentos en los ingresos fiscales. Este es el obstáculo central.Una ley maravillosa y grandiosa… OBBA.Es un ejemplo concreto de legislación que ya ha establecido un camino fiscal de varios billones de dólares, reduciendo la flexibilidad en el corto plazo. Además, este “barrera” se ve debilitado por la alta proporción de gastos obligatorios y por la degradación de los estándares de gobernanza. La capacidad de implementar reformas significativas, especialmente en lo que respecta a las grandes deudas no financiadas como Medicare y Medicaid, es la prueba definitiva de esta barrera. Si la polarización política se intensifica o el poder ejecutivo se fortalece aún más, la capacidad de corregir el rumbo disminuye.

El indicador clave para todo esto son las proyecciones anuales del Oficina de Presupuesto del Congreso. Estas proyecciones sirven como punto de referencia para el mercado y las agencias gubernamentales. Cualquier cambio significativo en las proyecciones del déficit o de la deuda –ya sea hacia arriba debido a nuevas leyes, shocks económicos, o hacia abajo debido a aumentos inesperados de ingresos– será el primer indicio concreto de que la situación está cambiando. El último informe del CBO ya muestra que los déficits están aumentando.3.1 billones de dólares para el año 2036La relación de deuda con el PIB ha alcanzado el 120%. Esté atento a cualquier posible revisión positiva de estos números, ya que eso confirmaría el riesgo de una mayor aceleración.

En la práctica, la lista de vigilancia es bastante clara. Es necesario monitorear la relación entre la deuda y el PIB, así como la carga de intereses en comparación con los objetivos establecidos por Scope para el año 2030. También es importante evaluar el panorama político en busca de signos de estancamiento o capacidad de reformas. Y, sobre todo, hay que estar atentos a los informes anuales del CBO, para detectar cualquier desviación de los objetivos establecidos. El riesgo de degradación no es un evento binario, sino una función de estos factores interconectados. El mercado ya está incorporando esta incertidumbre en sus precios; las agencias están alertas ante cualquier incumplimiento de los umbrales establecidos. Por ahora, la barrera de protección se está debilitando, y el catalizador para este proceso es el siguiente dato que indique que el motor fiscal está funcionando aún más intensamente.

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