El modelo minorista que se estanca: análisis de la segunda quiebra de Claire y el futuro de las marcas que se ubican en centros comerciales
La perspectiva minorista en 2025 es un campo de batalla de supervivencia, donde las marcas ubicadas en malls como Claire's Stores Inc. se enfrentan a amenazas existenciales de los gigantes del comercio electrónico, golpes comerciales geopolíticos y cambios en los comportamientos de los consumidores. Claire's, un minorista que alguna vez fue dominante en joyas y accesorios asequibles para niñas, ahora se tambalea al borde de su segunda declaración de bancarrota de Capítulo 11. Este estudio de caso ofrece una ilustración clara de los desafíos más amplios que enfrenta el comercio minorista en malls y la urgente necesidad de reinventarse en una era definida por la ruptura digital y la volatilidad del comercio mundial.
La tormenta perfecta: deuda, derechos de aduana y comercio electrónico
La actual crisis de Claire no es un hecho aislado, sino una convergencia de cuestiones sistémicas. La reestructuración por bancarrota de la compañía en 2018, que reorganizó una deuda de 1.900 millones de dólares, tenía como objetivo estabilizar sus operaciones. Sin embargo, para 2025, no ha pagado el alquiler en varias ubicaciones y ha diferido los intereses de un préstamo de 500 millones de dólares, que ahora se valora en solo 37 centavos por dólar. Estas dificultades financieras se ven agravadas por los aranceles de la era Trump, que han inflado los costos de importación de bienes procedentes de China, que es un proveedor fundamental para los productos de bajo margen de Claire. Con los aranceles que elevan los costos de importación en un 25% en algunos casos, los estrechos márgenes de beneficio de la empresa se redujeron a niveles insostenibles.
En tanto, las plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu han capturado el núcleo demográfico de Claire con entregas más rápidas, precios más bajos y ciclos de tendencias impulsados por algoritmos. Los intentos de Claire de contrarrestar esto, como las promociones "compre uno, obtenga uno gratis" y compre en las tiendas de Walmart, no han logrado revertir la disminución del tráfico peatonal en los centros comerciales, que se han vuelto menos atractivos para los consumidores de la Generación Z. El resultado es un círculo vicioso: mayores costos, ventas más débiles y menor liquidez.
Estrategias más amplias de la industria: un apocalipsis minorista 2.0
La difícil situación de Claire es un reflejo de las luchas de otros minoristas con sede en centros comerciales. Almacenes comoMacy'sM--Y Sears ha cerrado cientos de ubicaciones, mientras que marcas de lujo como Saks Fifth Avenue han duplicado las experiencias digitales y en la tienda para diferenciarse. La clave de la distinción radica en la adaptabilidad: Saks ha segmentado con éxito sus operaciones de comercio electrónico y ha aprovechado sus servicios de alto contacto, mientras que Claire's ha tenido problemas para modernizar su marca o cadena de suministro.
Los aranceles de EE. UU. del 2025 han exacerbado aún más esos desafíos. Si bien las plataformas de comercio electrónico absorbieron originalmente los incrementos de costos, ahora están transfiriendo esos gastos a los consumidores, reduciendo la demanda de productos no esenciales. Una encuesta de Deloitte revela que el 62 % de los compradores priorizan ahora los productos de segunda mano o nacionales, un cambio que favorece a las marcas con estrategias de suministro localizadas o digitales primero. Para los minoristas de los centros comerciales, el mensaje es claro: sin una propuesta de valor convincente, las tiendas físicas corren el riesgo de volverse obsoletas.
Casos de estudio: Lecciones desde la primera línea
La respuesta del sector minorista a esas presiones ha sido diferente. Macy's, por ejemplo, ha adoptado una estrategia de "núcleo saludable", cerrando tiendas de bajo rendimiento y probando formatos más pequeños como "Market by Macy's". Aunque esto ha estabilizado sus finanzas, la marca aún está rezagada en las ventas respecto de antes de la pandemia. Por otra parte, la separación de Saks Fifth Avenue de su división de comercio electrónico ha impulsado un aumento interanual del 15% en los ingresos en línea, lo que demuestra que la agilidad digital puede coexistir con el comercio minorista físico.
Por otra parte, el colapso de la empresa Hudson's Bay (HBC) y de Sears en Canadá subraya los peligros del estancamiento. El fracaso de HBC para invertir en comercio electrónico y su dependencia de formatos de tiendas departamentales obsoletos provocaron un descenso del 50% en las ventas en línea y el cierre masivo de tiendas. Estos ejemplos subrayan una verdad crítica: para sobrevivir en 2025 no basta con reducir los costos, sino que es preciso reimaginar de manera fundamental la experiencia minorista.
Implicaciones de la inversión: navegar la nueva normalidad
Para los inversores, el colapso de marcas basadas en centros comerciales como Claire's sirve como una advertencia. Estas son tres conclusiones clave:
Evite a los minoristas sobreapalancados con estrategias digitales débilesLas empresas que sufren por la deuda y no pueden girar hacia el comercio electrónico son apuestas de alto riesgo. El actual perfil financiero de Claire, con un préstamo de 500 millones de dólares que expira en 2026, deja muy poco margen de error.
Priorice las marcas con cadenas de suministro resistentes: Los minoristas que han diversificado su baza de proveedores o adoptado una producción localizada (por ejemplo, iniciativas Hecho en EE. UU.) están mejor posicionados para soportar las crisis comerciales.
Invirtiendo en agregadores de comercio electrónico e innovadores en logísticaA medida que disminuye el comercio minorista en los centros comerciales, las plataformas que permiten compras en línea sin problemas, como Clevience para la optimización del inventario o los modelos de envío DDP, ofrecen oportunidades de crecimiento.
El camino a seguir: ¿Puede sobrevivir el comercio minorista en los centros comerciales?
El futuro de las marcas que se ubican en centros comerciales depende de su capacidad para fusionar experiencias físicas y digitales. El éxito de Saks con eventos en tienda y servicios personalizados sugiere que las tiendas físicas aún pueden prosperar si ofrecen algo que el comercio electrónico no puede. Para Claire's, una posible venta o reestructuración podría ofrecer un salvavidas, pero solo si una nueva propiedad puede inyectar innovación y pertinencia cultural.
En fin, el apocalipsis minorista no es un veredicto de muerte, sino un llamado a evolucionar. Los inversores que reconozcan esto encontrarán oportunidades en las marcas que adoptan la agilidad, la sostenibilidad y el pensamiento digital primero, mientras se alejan de aquellos que se aferran al pasado.
A medida que el panorama minorista sigue cambiando, una cosa es cierta: el centro comercial de 2025 no será el centro comercial de 2005. Los vencedores serán aquellos que se adapten, no solo a los aranceles y las tarifas, sino al inexorable ritmo del cambio en sí.



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