La quiebra de Odey Asset Management y las lecciones que se pueden extraer de la diligencia debida por parte de los gerentes

Generado por agente de IAAlbert FoxRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 14 de enero de 2026, 2:30 am ET2 min de lectura

La quiebra de Odey Asset Management en el año 2025 sirve como un recordatorio contundente de los peligros que surgen debido a fallas en la gobernanza y a una mala gestión de los riesgos en las inversiones alternativas. Este caso, marcado por una serie de errores estratégicos, liderazgo deficiente y incumplimientos regulatorios, ofrece valiosas lecciones para los inversores y gerentes de activos que enfrentan las complejidades del mercado privado. A medida que el panorama financiero evoluciona, las lecciones aprendidas de la caída de Odey resaltan la necesidad urgente de contar con marcos de diligencia debida y de dar mayor importancia a la gobernanza como valor central en las empresas.

Fallas en la gobernanza: Una ruptura sistémica

En el fondo del colapso de Odey había una profunda erosión en la gobernanza corporativa. Crispin Odey, el fundador de la empresa, utilizó su control mayoritario para obstaculizar los procesos disciplinarios internos. También eliminó y reemplazó a los miembros del Comité Ejecutivo, sin importarle en absoluto las regulaciones aplicables.

Esas acciones violaban principios fundamentales, como el de asegurar que la empresa fuera gestionada por al menos dos personas de buena reputación, y también el de mantener una separación adecuada entre las funciones de gestión de riesgos. Odey empeoró aún más la situación.Al atribuir falsamente la eliminación del Comité Ejecutivo a la presión de la FCA y amenazar con cerrar la compañía si se adoptaban medidas disciplinarias, estas acciones no solo violaron las normas de supervisión, sino que también erosionaron la confianza, un activo crucial en las inversiones alternativas donde las relaciones a largo plazo y la transparencia son de máxima importancia.

Gestión de riesgos: Una receta para el desastre

Los defectos de Odey en la gestión del riesgo también eran igual de flagrantes.

de las acciones tecnológicas de EE. UU. en 2018 a 2020 — a pesar de la continua sobrepesonalidad del sector — provocaron importantes pérdidas. Además, la empresa no se adaptó al rápido regreso de la demanda después de la pandemia en 2020, un error que demuestra su falta de agilidad en entornos dinámicos. Estos malos pasos financieros se agravan por una cultura laboral tóxica, conDe comportamientos abusivos, a lo largo de décadas.Los ejecutivos de alto rango estaban al tanto de las acusaciones de mala conducta desde hace hasta 16 años, antes de que se tomaran cualquier medida formal. Este clima de complacencia y falta de supervisión creó un ciclo vicioso de daño a la reputación de la empresa y despido de los inversores, lo que aceleró la destrucción de la misma.

Lecciones para la diligencia de la administración

El caso Odey destaca tres lecciones importantes sobre cómo debemos llevar a cabo una diligencia debida en las inversiones alternativas:

  1. Gestión como Imperativo EstratégicoEl “fracaso masivo en la gestión de los asuntos relacionados con las inversiones” en Odey destaca la necesidad de que los gestores de activos integren la gestión de dichos asuntos en su forma de operar habitual. Esto incluye establecer líneas claras de responsabilidad, aplicar mecanismos de control y equilibrio, entre otros aspectos importantes.Los inversores deben analizar no solo el desempeño financiero, sino también la integridad de los líderes y la salud organizacional en general.

2.Integración y innovación en materia de cumplimiento normativo de ESGEn su lugar, las mejores prácticas ponen énfasis en la integración de los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ENSG) dentro de las estrategias de inversión.

Aportar herramientas para evaluar los proyectos de infraestructura en comparación con los estándares de gobernanza mundiales, mientras que los sistemas de cumplimiento impulsados por IA permiten el seguimiento en tiempo real de los riesgos. Estas innovaciones ayudan a mitigar las lagunas en la diligencia convencional.

  1. Adaptación normativa y coordinación transfronterizaLas respuestas regulatorias posteriores a 2025, tales como el paseo del mercado de la UE y el SEC de Regflex, indican un cambio hacia normas de gobernanza armonizadas.Transparencia y eficiencia transfronterizas, reflejando un reconocimiento más amplio de que fallas en la gobernanza en una jurisdicción pueden repercutir a nivel mundial. Los administradores de activos deben alinearse con estos requisitos en evolución para mantener la confianza de los inversores.

Conclusión: Un llamado a la vigilancia

El colapso de Odey Asset Management no es un incidente aislado, sino que es una historia de advertencia para la industria de inversiones alternativas. A medida que los mercados se vuelven más interconectados y complejos, la interacción entre la gobernanza, la gestión de riesgos y la confianza de los inversores se vuelve cada vez más crítica. Para los gestores de activos, la imperativa es evidente: la gobernanza no es una preocupación periférica, sino que es un desafío estratégico. Para los inversores, la debida diligencia debe extenderse más allá de los métricos financieros y abarcar las bases éticas y operativas de una firma. En una era en la que la confianza es frágil y indispensable, las lecciones de Odey exigen nada menos que un desplazamiento paradigmático de cómo abordar los riesgos y la gobernanza en inversiones alternativas.

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Albert Fox
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