El último minuto de bloqueo de Coinbase: movimiento de un planchón que rompió la ley de criptomonedas
Esto no fue simplemente un problema legislativo; se trataba de un acto de poder por parte del “mayor jugador” en esta situación. Con una acción que causó conmoción en Washington y en la comunidad de criptomonedas, el director ejecutivo de Coinbase, Brian Armstrong, anuló una votación planeada en el Senado sobre un proyecto de ley relacionado con las criptomonedas, mediante una sola publicación en redes sociales. Su mensaje era claro y contundente:"Coinbase, desafortunadamente, no puede apoyar el proyecto de ley tal como está escrito,"Armstrong dijo:llamándolo "materialmente peor que el actual status quo"Y además, se advirtió que esto podría amenazar los productos básicos del mercado. El resultado fue inmediato: la sesión de aprobación del Comité Bancario del Senado, programada para el jueves, fue cancelada en cuestión de horas. Este tipo de influencia solo puede provenir de ser una de las partes interesadas clave y un importante donante de los comités políticos pro-cripto.
Esta cancelación cuenta la historia de la nueva situación reglamentaria. Durante meses, los empleados habían estado negociando el Clarity Act, el proyecto de ley de casi 300 páginas que el sector ayudó a escribir. Pero el veto de Armstrong, que citó una prohibición de facto de las acciones tokenizadas y una excesiva intervención por parte de la SEC, demostró que incluso un proyecto de ley necesita la bendición de Coinbase para avanzar. Las donaciones de la compañía a los PACs pro-cripto y su papel central en las conversaciones le dieron el estímulo para parar el proceso que llevaba meses en construcción.
La reacción del mercado fue pura FUD. Las acciones de Coinbase, que ya estaban en una tendencia bajista, sufrieron otro golpe. Las acciones han caído un 38.9% en los últimos 120 días, lo que refleja una lucha más amplia por parte de la empresa. Ayer, la noticia del veto provocó una caída inmediata del 5.3% en el precio de las acciones. Esto es una clara señal de que los inversores consideran esto como algo negativo para el crecimiento de la empresa y para la claridad regulatoria. Para la comunidad de criptomonedas, esto es una advertencia clara: cuando actúa el “grande tiburón”, todo se tambalea. La batalla por el futuro de la criptomoneda aún no ha terminado, pero Armstrong dejó claro que sus acciones son las que realmente importan ahora.
Los puntos de fricción: lo que está realmente en juego para la narración
La verdadera lucha no se relaciona con una sola cláusula; se trata de un choque de filosofías. El veto de Coinbase no se centró en modificaciones menores, sino en la defensa de todo su modelo de negocio frente a lo que ve como una toma de control hostil por parte de las reglas de la financiación tradicional. El conflicto central es evidente: la innovación nativa basada en la criptomoneda versus el control de la vieja guardia.
En primer lugar, la amenaza existencial para los productos de Coinbase. La propuesta de ley…Prohibición de hecho de las acciones tokenizadasAtaca directamente un importante producto para el crecimiento de la empresa. Para una compañía que se basa en el comercio, esto no es algo viable. Más aún, las enmiendas propuestas en el proyecto que buscan “eliminar las recompensas en las stablecoins” golpean directamente el motor de adquisición de usuarios de la empresa. Las recompensas en stablecoins son un factor importante para los usuarios de bajo nivel, y eliminarlas haría que la plataforma de Coinbase fuera menos competitiva frente a los bancos y las instituciones financieras tradicionales. No se trata simplemente de una reducción de funcionalidades; se trata de un golpe directo al concepto de “rendimiento” que impulsa la adopción de criptomonedas.
Segundo, el equilibrio de poder regulatorio. Coinbase teme que el proyecto de leySe le asigna demasiada autoridad a la Comisión de Valores y Bolsa.Mientras tanto, esta empresa sigue erosionando la autoridad de la CFTC como reguladora principal de los mercados de criptomonedas. La compañía ha defendido siempre el papel de la CFTC como reguladora líder en este sector, considerándola más favorable a las criptomonedas que la SEC. Ceder terreno a la SEC es un escenario desastroso para una plataforma que quiere innovar, sin tener que lidiar constantemente con las leyes de valores. Se trata, en realidad, de mantener el entorno regulatorio adecuado para permitir el crecimiento de las criptomonedas.
Lo importante es que esto es una negociación, no un acuerdo hecho. Los legisladores mismos admitenmuchos problemas siguen sin tener una respuesta desde el punto de vista de las preocupaciones específicas que ha expresado CoinbaseLa ley aún está en proceso de elaboración, y el camino a seguir es lleno de complejidad. Como lo expresó la senadora Lummis, ella “se fue al traste con un camión Mack”, pero la batalla lejos de terminar. Las próximas semanas permitirán determinar si el cripto más poderoso puede hacer presión o si los patrocinadores de la ley pueden elaborar una propuesta que satisfaga tanto los deseos de claridad de la industria como las exigencias de las entidades bancarias para lograr condiciones de juego iguales. La batalla narrativa todavía se aproxima.
Sentimiento del mercado y el “test de las manos”
Los gráficos nos muestran la historia de una acción que se encuentra entre la esperanza y el miedo. Es un claro ejemplo de cómo funciona el mercado: aquellos que están en posición de vender, frente a aquellos que apuestan por un rebote en el precio de la acción. En este momento, los datos indican incertidumbre. La acción está experimentando una volatilidad diaria del 5.4%, lo cual es un señal de alerta para un mercado volátil y inestable. Este tipo de operaciones activas, especialmente con una volatilidad diaria del 7.8%, son características típicas de un mercado donde hay una lucha entre quienes quieren obtener ganancias y quienes apuestan por un rebote en el precio de la acción. Es un claro indicio de que la comunidad de inversores está dividida, con muchos que están listos para vender en el primer signo de debilidad.
Si se amplia, la confianza se vuelve frágil. A pesar de que el año hasta la fecha el precio del 5,8 por ciento, el precio de la acción todavía está a 43% debajo de su nivel máximo registrado en la semana. Ese espacio no es sólo un número; es un cañón de desconfianza perdida. Para una historia criptográfica, es un señal de advertencia. Los diamantes reales sostienen en medio del ruido, pero la distancia del nivel máximo indica que la mayoría de los propietarios están sufriendo o han ya abandonado el mercado. La caída reciente de 6,5 por ciento en la fecha es el último síntoma de esta falta de confianza.
Entonces, ¿qué pasa con la valoración de la empresa? El ratio precio/ventas, de 8.4, indica que el mercado sigue considerando el crecimiento como un factor importante, lo cual es algo fundamental en el caso de las criptomonedas. Pero ese ratio representa un valor adicional que solo será válido si los problemas regulatorios se resuelven. En este momento, la incertidumbre hace que el precio del stock sea muy bajo. Las acciones se negocian en base al potencial futuro, no a la realidad actual. Eso podría llevar a una reevaluación significativa si los problemas regulatorios se resuelven, o a una caída aún mayor si la desinformación ganara terreno. El mercado está esperando el próximo movimiento de alguna empresa importante para tomar decisiones.
Catalizadores y riesgos: qué observar a la hora de tomar la siguiente decisión.
Las próximas semanas serán una prueba clave para la capacidad de la comunidad de mantenerse fiel a su decisión de permanecer en el mercado. El factor que puede provocar este cambio es la fecha de aprobación del proyecto de ley. Los legisladores dicen que una votación podría tener lugar en unas pocas semanas, pero este retraso solo sirve para aumentar la incertidumbre y la volatilidad en el mercado. Este es un “patio de juegos” para quienes quieran manipular los precios del mercado; cualquier rumor sobre posposiciones o nuevas disposiciones podría provocar una venta masiva de activos. El riesgo principal es que el proyecto de ley se apruebe sin el apoyo de Coinbase. Si el proyecto de ley logra pasar por el Senado o si se presenta una versión nueva del proyecto de ley sin abordar las principales cuestiones, eso indicaría que el sistema regulatorio está fallando. Eso representa una amenaza directa para el modelo de negocio de Coinbase, y podría provocar una gran venta masiva de activos en el mercado, en el peor de los casos.
Por otro lado, el principal catalizador para una subida es un compromiso que aborde las principales preocupaciones de Coinbase. La compañía ha dicho que está abierto a una nueva redacción. Si los patrocinadores pueden elaborar una versión que trate la criptodivisa y los bancos de la misma manera en cuanto a las recompensas y preserve el papel de la CFTC, sería una gran alivio. Esto demostraría que la narrativa puede ganar y probablemente desencadenaría una poderosa subida. La comunidad necesita seguir a cualquier cambio en el lenguaje filtrado o directas conversaciones entre los CEO de Coinbase y los bancos. El setup es claro: más demora significa más dolor, pero un compromiso inteligente podría ser el catalizador para que surja el plan de vuelta a la luna.

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