El estancamiento en la aplicación de la Ley CLARITY: ¿Cómo las rivalidades entre los criptoactivos y los bancos afectan la volatilidad del mercado y las estrategias de inversión?

Generado por agente de IAAnders MiroRevisado porAInvest News Editorial Team
sábado, 17 de enero de 2026, 10:57 am ET3 min de lectura

La Ley CLARITY de 2025, oficialmente llamada…Ley de Claridad en el Mercado de Activos DigitalesSe ha convertido en el centro de los debates más controvertidos dentro de la industria cripto de EE. UU. A finales de 2025, el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes en julio de 2025, pero que quedó bloqueado en el Senado, ha creado una situación regulatoria incierta que está transformando las estrategias de asignación de activos, desestabilizando los mercados de stablecoins y poniendo a prueba la determinación de los inversores institucionales. Esta análisis explora cómo las disposiciones no resueltas del acto legal están aumentando la volatilidad del mercado y reconfigurando la lógica de inversión a largo plazo en el sector cripto.

Inseguridad regulatoria y cambios en la asignación de activos

El objetivo principal de la Ley CLARITY es definir las competencias entre la SEC y la CFTC. Para ello, los activos digitales se clasifican en tres categorías: mercancías, contratos de inversión y stablecoins de pago permitidos. Aunque este marco tiene como objetivo resolver las ambigüedades regulatorias, su aprobación tardía ha dejado a los inversores en una situación incómoda.

Los gestores de activos institucionales ahora priorizan la conformidad legal en lugar de una exposición agresiva a las criptomonedas. Muchos adoptan un enfoque de “esperar y ver qué pasa”, ya que las negociaciones en el Senado continúan sin resultados claros.

Esta incertidumbre ha influido directamente en las estrategias de diversificación de los portafolios.

El informe revela que más del 60% de los inversores institucionales aumentaron su aportación en Bitcoin durante el cuarto trimestre de 2025. Consideran que Bitcoin es una “opción estratégica” para protegerse de la devaluación del dinero físico y de las volatilidades macroeconómicas. Sin embargo, el mismo informe señala que la aportación en activos reales tokenizados y protocolos DeFi se ha estabilizado. Los inversores esperan a que se clarifique cómo el acto legal definirá los sistemas descentralizados y cómo se aplicarán los requisitos de lucha contra el lavado de dinero..

Las restricciones impuestas por la ley a las recompensas de las stablecoins, como los mecanismos que generan rendimiento, han complicado aún más la asignación de activos. La decisión del director ejecutivo de Coinbase, Brian Armstrong, de retirar su apoyo al proyecto de ley, argumentando que este tiene un efecto “opresor” en la innovación, ha aumentado las preocupaciones de que la versión final del proyecto de ley pueda establecer reglas restrictivas durante años.

Esto ha provocado una división en los mercados de stablecoins: mientras que las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense, como USDC y USDT, siguen siendo dominantes, las stablecoins alternativas que ofrecen rendimientos están experimentando una menor adopción por parte de las instituciones..

Dinámica del mercado de stablecoins: un tema de gran importancia

La forma en que la Ley CLARITY trata a las stablecoins se ha convertido en un punto central de desacuerdo regulatorio. Las restricciones propuestas por el proyecto de ley sobre las recompensas relacionadas con las stablecoins, cuyo objetivo es evitar la competencia con los servicios bancarios tradicionales, han recibido críticas severas por parte de los defensores de las criptomonedas.

Se destaca cómo estas disposiciones podrían socavar la utilidad de las monedas estables en los pagos transfronterizos y en el ámbito financiero descentralizado, donde la generación de rendimientos es un factor clave para su adopción.

Mientras tanto, las enmiendas propuestas por el Comité Bancario del Senado al Acta, publicadas a principios de 2026, buscan equilibrar la estabilidad financiera con la innovación. Estas enmiendas incluyen requisitos más estrictos para los stablecoins, así como obligaciones más severas en materia de control de activos ilegales y verificación de identidad para los emisores de criptomonedas.

Aunque tales medidas tienen como objetivo mitigar los riesgos sistémicos, también generan preocupaciones en cuanto a los costos operativos para los proyectos de stablecoins más pequeños. Esto ha llevado a una tendencia de consolidación del mercado, donde actores más grandes como Circle y Binance dominan el mercado, mientras que los emisores más pequeños tienen dificultades para cumplir con las expectativas regulatorias..

La interacción entre la Ley CLARITY y la Ley GENIUS, que ya fue aprobada anteriormente (y que estableció marcos para el desarrollo de stablecoins federales), ha complicado aún más la situación.

Los dos marcos regulatorios coexisten, creando una situación en la que los emisores de stablecoins deben cumplir con requisitos contradictorios provenientes tanto de la SEC, como de la CFTC y de los reguladores estatales. Esta fragmentación es probable que persista hasta que el Senado resuelva sus desacuerdos, lo que prolongará la incertidumbre en el mercado.

Adopción institucional: Una carrera contra el tiempo

A pesar de las regulaciones poco claras, la adopción de los activos criptográficos por parte de las instituciones está acelerándose. La aprobación de la Ley GENIUS a mediados de 2025, que establece requisitos para las auditorías de reservas y normas de custodia para las stablecoins, ha contribuido significativamente a aumentar la confianza en este sector.

Los inversores institucionales ahora destinan el 15% de sus carteras de activos alternativos a las criptomonedas, en comparación con el 5% a principios de 2025. Este crecimiento se debe a la proliferación de instrumentos regulados como los ETPs de criptomonedas y los fondos de mercado monetario tokenizados. Estos instrumentos ofrecen liquidez y transparencia de nivel institucional..

Sin embargo, las disposiciones no resueltas de la Ley CLARITY siguen siendo un problema. Por ejemplo, la posibilidad de que esta ley clasifique ciertos activos tokenizados como “contratos de inversión” bajo la jurisdicción de la SEC podría generar una carga administrativa para las plataformas institucionales.

Se advierte que tal clasificación podría desincentivar la innovación en proyectos inmobiliarios e infraestructurales basados en la emisión descentralizada de tokens. Esto ha llevado a un cambio estratégico: las instituciones prefieren cada vez más aquellas jurisdicciones con marcos regulatorios más claros, como Singapur y Suiza, para evitar los excesos regulatorios en Estados Unidos..

La demora del Senado en finalizar la ley también ha creado una oportunidad para realizar “arbitrajes regulatorios”.

Países como la UE (con su marco MiCA) y Japón se están posicionando como centros favorables a las criptomonedas, atrayendo así a empresas estadounidenses que buscan evitar las incertidumbres en su país de origen. Este éxodo podría llevar a que Estados Unidos pierda su liderazgo en la innovación de activos digitales ante competidores mundiales. Esa es una situación que los defensores de esta ley intentan evitar.

Conclusión: Un momento decisivo para la regulación de las criptomonedas

El estancamiento en el que se encuentra la Ley CLARITY destaca una tensión más amplia entre la innovación en el sector de las criptomonedas y los intereses bancarios tradicionales. Mientras que los defensores de la ley argumentan que es necesario proteger la estabilidad financiera, los críticos advierten que esto podría impedir la innovación misma que la ley pretende regular. Para los inversores, el futuro depende de cómo el Senado resuelva las disputas clave relacionadas con los rendimientos de las stablecoins, la supervisión de los servicios DeFi y la clasificación de los activos en forma de tokens.

Mientras tanto, los asignadores de activos están adoptando una estrategia doble: protegerse contra los riesgos macroeconómicos mediante el uso de Bitcoin, al mismo tiempo que evalúan cuidadosamente las opciones de tokens para RWA en entornos regulados. Los mercados de stablecoins, por su parte, se están consolidando bajo la presión de las demandas regulatorias superpuestas. Si el Senado no logra aprobar una versión revisada de la ley antes de mediados de 2026, Estados Unidos correrá el riesgo de quedar atrás en la carrera mundial por liderar el sector de las criptomonedas. Este escenario podría transformar los flujos de inversión institucional durante años.

author avatar
Anders Miro

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios