La represión contra las stablecoins vinculadas al yuan en China: Una defensa estratégica de la soberanía monetaria

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 8 de febrero de 2026, 5:15 am ET5 min de lectura

El 6 de febrero, las autoridades chinas emitieron una circular que establece una estrategia defensiva para la soberanía monetaria. La directiva, firmada conjuntamente por el Banco Popular de China y otras siete agencias clave, prohíbe expresamente la emisión de stablecoins vinculados al yuan en el extranjero, sin antes obtener la aprobación correspondiente. Este paso va más allá de los stablecoins; también se prohíbe toda forma de comercio de monedas virtuales dentro del país, así como la tokenización de activos reales. El mensaje es claro: cualquier actividad que imite las funciones básicas de la moneda fiduciaria, pero que ocurra fuera del control regulatorio del estado, está ahora prohibida.

Esta medida es una respuesta directa a las amenazas que se perciben. Los reguladores argumentan que las stablecoins vinculadas al yuan “desempeñan algunas de las funciones de las monedas fiduciarias”. Su circulación sin supervisión podría socavar la estabilidad del renminbi. Al dirigirse contra aquellos tokens que funcionan como representantes digitales de la moneda nacional, Pekín está reforzando el monopolio legal y funcional de su propio sistema monetario. La prohibición de la emisión de tokens en el extranjero es especialmente importante, ya que tiene como objetivo evitar que las entidades chinas puedan eludir las restricciones internas al operar en el extranjero.

El contexto estratégico se caracteriza por una clara tendencia hacia la divergencia. Mientras que centros financieros como Japón y Hong Kong se dirigen hacia mercados de stablecoins regulados, China adopta una postura muy estricta. Esta política refuerza al yuan digital, respaldado por el estado, como la única moneda digital legítima dentro de su jurisdicción. La tendencia de los últimos 15 meses por parte del Banco Popular de China para acumular reservas de oro demuestra una preferencia estratégica por los activos tradicionales controlados por el estado, en lugar de las alternativas digitales descentralizadas. En esencia, este movimiento regulatorio constituye una defensa completa de la soberanía monetaria de China, cerrando posibles brechas y consolidando una arquitectura financiera digital controlada por el estado.

La contraestrategia del Estado: el Yuan Digital con intereses

Mientras se enfrenta a los tokens que están vinculados al yuan en el extranjero, Pekín también está llevando a cabo una poderosa campaña para promover su propia moneda digital. El Banco Popular de China comenzó a pagar intereses sobre las cuentas digitales del yuan en enero de 2026. Este paso redefine fundamentalmente al e-CNY como un producto financiero competitivo. Esto hace que la moneda digital de China sea la primera en ofrecer rendimientos a los usuarios comunes, lo que representa un desafío directo para las stablecoins, que prometen estabilidad de precios, pero no ofrecen ningún tipo de rendimiento.

La intención estratégica es clara: fomentar la adopción de transacciones transfronterizas en las que el dólar estadounidense sigue siendo la moneda dominante. Al ofrecer una tasa de interés anual del 0.05%, el Banco Popular de China incentiva a los usuarios a mantener saldos en e-CNY. De esta manera, la moneda digital se convierte en un medio para almacenar dinero. Esta característica representa un contrapunto directo a las ventajas de las stablecoins, que suelen utilizarse para estrategias de obtención de rendimiento. Al hacerlo, China intenta utilizar su moneda digital respaldada por el estado como herramienta para competir en el ámbito monetario internacional.

Este esfuerzo nacional está estrechamente vinculado a un esfuerzo paralelo por construir infraestructuras transfronterizas. La plataforma mBridge, diseñada para realizar pagos transfronterizos en gran escala, ha visto un aumento significativo en el volumen de transacciones, hasta los 55,49 mil millones de dólares. Cabe destacar que el yuan digital representa más del 95% de ese volumen de transacciones. Este dominio dentro de la red piloto demuestra la capacidad del PBOC para integrar su moneda a un sistema de pago de alta velocidad y bajo costo, capaz de competir con el sistema bancario tradicional. El objetivo es crear un ecosistema perfecto en el que las empresas puedan enviar pagos comerciales en e-CNY, ganando intereses al mismo tiempo que realizan las transacciones en cuestión de segundos.

Sin embargo, esta estrategia opera en un contexto de limitaciones estructurales. Los controles de capital en China siguen siendo un obstáculo importante para su adopción a nivel internacional, ya que restringen las transacciones de divisas por parte de los individuos. A nivel nacional, aunque el e-CNY ha procesado más de 3.48 mil millones de transacciones, por un valor total de 2.38 billones de dólares, su penetración en los pagos diarios sin uso de efectivo sigue siendo limitada. La característica de devengo de intereses es una forma de apuesta calculada para acelerar su uso, pero su éxito final en cuanto a desafiar el papel global del dólar dependerá de si Pekín logra relajar los controles de capital y ampliar la utilidad del e-CNY más allá de su actual ecosistema controlado por el estado.

Inversión y implicaciones geopolíticas

Esta divergencia regulatoria está creando una clara línea de desacuerdo en el panorama financiero digital de Asia. Mientras que China construye un “fortaleza” alrededor de su moneda, Japón y Hong Kong están activamente construyendo puentes entre sí. La diferencia es evidente: Beijing…Una severa y efectiva medida de control.La adopción de tokens vinculados al yuan y de activos tokenizados se opone directamente al marco legal reciente de Japón para la emisión de stablecoins, así como a los proyectos piloto llevados a cabo por sus bancos. Esta división política regional inevitablemente determinará dónde fluirán los capitales y qué activos digitales ganarán popularidad. Para los mercados mundiales de stablecoins, esto significa un futuro dividido: donde los tokens respaldados por dólares dominarán, mientras que en los mercados abiertos del Pacífico Sur surgirá un ecosistema de stablecoins basados en monedas locales.

Desde un punto de vista estratégico, esta decisión de China indica una preferencia definitiva por los activos digitales controlados por el estado, en lugar de las alternativas descentralizadas. La prohibición simultánea de los tokens vinculados al yuan en el extranjero también refleja esta tendencia.Un período de 15 meses en el que se ha acumulado reservas de oro.El PBOC utiliza una estrategia dual: la exclusión de las monedas digitales emitidas de forma privada, y el apoyo de activos tradicionales para su soporte. Al cerrar las puertas a las monedas digitales emitidas por entidades privadas en nombre del renminbi, Pekín está fortaleciendo al yuan digital como la única moneda digital legítima dentro de su territorio. Se trata de un esfuerzo calculado para aislar su sistema financiero de las fluctuaciones externas y mantener un control estricto sobre la política monetaria. Al mismo tiempo, se busca ampliar la utilidad del e-CNY en el comercio transfronterizo.

Las implicaciones geopolíticas a largo plazo dependen de si el yuan digital puede ofrecer una mayor utilidad y confianza por parte de los usuarios. Por ahora, su eficacia está limitada por las regulaciones de control de capital en China, lo que restringe su uso más allá de la economía doméstica. La característica de ser un instrumento de adopción inteligente, pero debe estar complementada con una mayor accesibilidad internacional para poder desafiar significativamente el papel dominante del dólar. En contraste, el empuje hacia la utilización de stablecoins en yenes y otras monedas locales en Japón y Corea del Sur tiene como objetivo diversificar la liquidez global y reducir la dependencia de las redes dominadas por el dólar. El resultado será un mundo monetario digital fragmentado, donde el sistema cerrado de China compite con alternativas regionales más abiertas, pero todavía en etapa incipiente. El dominio del dólar puede no romperse, pero su supremacía indiscutible ahora está siendo cuestionada en múltiples frentes.

Catalizadores y puntos clave a considerar

El éxito de la estrategia de China, que consiste en promover el yuan asiático vinculado al dólar, mientras se fomenta el uso del yuan digital, ahora depende de una serie de desarrollos futuros. El principal catalizador para esto es el crecimiento del e-CNY en sí.Un aumento de más del 800% en el valor acumulado de las transacciones desde el año 2023.Es impresionante, pero la verdadera prueba es si esta nueva característica de intereses puede mantener y acelerar este impulso. La apuesta del PBOC es convertir el e-CNY en un producto financiero competitivo, y no simplemente como una herramienta para realizar pagos. Es importante observar los datos relacionados con el volumen de saldos que generan ese 0.05% de interés, así como su impacto en las tasas de transacción diarias. Esta adopción a nivel nacional será la base para cualquier ambición a nivel transfronterizo.

La plataforma transfronteriza, Project mBridge, constituye el segundo factor clave que contribuye al éxito de este proyecto. El volumen de transacciones aumentó a los 55.490 millones de dólares; además, el hecho de que el yuan digital represente más del 95% de ese volumen de transacciones demuestra su potente dominio inicial. Lo importante es determinar si esta red piloto puede pasar de ser una experimentación controlada por el estado a convertirse en una alternativa viable para la financiación comercial real. Para ello, será necesario expandir su alcance más allá del consorcio actual de bancos centrales y bancos comerciales, para atraer a más participantes del sector privado y integrarse en los ecosistemas comerciales más amplios. El volumen y la velocidad de estas transacciones serán indicadores importantes de si el e-CNY se está convirtiendo en una herramienta práctica para el comercio internacional.

Al mismo tiempo, es necesario monitorear el panorama regulatorio en busca de posibles grietas en las medidas restrictivas. La notificación inicial…Permite excepciones en casos específicos, siempre y cuando sea aprobado por las autoridades correspondientes.Esto crea una posible brecha en las regulaciones. Es importante estar atentos a cualquier aclaración o medida de aplicación que determine los límites de esta excepción, especialmente en lo que respecta al control de las subsidiarias en el extranjero y la supervisión de las actividades transfronterizas. También es importante tener en cuenta la prohibición de la emisión de stablecoins vinculados al yuan en el extranjero.No se aplica a ninguna institución o individuo.Pero la aplicación práctica de las sanciones contra las entidades chinas que operan en el extranjero será una prueba del alcance regulatorio de Pekín. Cualquier signo de flexibilidad o aplicación inconsistente podría socavar toda la estructura defensiva de Beijing.

Por último, es necesario seguir de cerca la contranarración que proviene de los mercados abiertos de Asia. Mientras que China construye su “fortaleza”, Japón y Corea del Sur están trabajando activamente en el establecimiento de las bases para ese futuro.Ecosistemas de monedas estables que no son en USDEl progreso que han logrado en el año 2025 indica un cambio estratégico hacia alternativas en monedas locales. Lo importante aquí no es solo la cantidad de estas nuevas stablecoins, sino también su interoperabilidad y el nivel de respaldo institucional que reciben. Si estas alternativas regionales ganan popularidad y liquidez, podrían convertirse en una alternativa viable al mundo de las stablecoins dominado por el dólar. Esto, a su vez, pondría en peligro el modelo cerrado que promueve China. El resultado será una batalla entre una moneda digital controlada por el estado y una red de tokens en monedas locales, que está en proceso de desarrollo.

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