La desviación de los subsidios en China amenaza el esfuerzo por lograr la autosuficiencia en el área de los cereales integrales.
El mercado de granos de China opera con un margen muy reducido entre la enorme producción nacional y la dependencia constante de las importaciones. El país es el mayor productor mundial de cereales.652 millones de toneladas métricas en el año 2024.Sin embargo, incluso con esta escala, China sigue siendo un importante importador. Este hecho influye en la forma en que se calcula su seguridad alimentaria. En el año 2023, China importó 59.08 millones de toneladas de cereales y harina. Este número destaca la brecha entre la producción nacional y las necesidades de consumo total.
Este equilibrio está siendo objetivo de las políticas actuales. El “Documento Central Nº 1” de 2026, el principal plano de política rural, establece un objetivo claro en cuanto a los resultados que se deben alcanzar.Mantener la producción nacional de granos en aproximadamente 700 millones de toneladas.Este objetivo establece las bases para los próximos años, con el objetivo de lograr estabilidad después de los altos niveles registrados recientemente. El documento señala una nueva iniciativa para fomentar la oferta interna, incluyendo esfuerzos por expandir la producción de cultivos oleaginosos y modernizar el sistema agrícola. Además, se insta a una mejor coordinación entre el comercio y la producción nacional.
Para reducir la dependencia de estas importaciones, el gobierno ha puesto en marcha una estrategia que durará una década. El Plan Nacional de Acción para los Granos Enteros, emitido para el período 2024-2035, tiene como objetivo aumentar el consumo nacional de granos y mejorar los estándares de producción. Un factor clave es mejorar la eficiencia en el procesamiento de los granos. Las autoridades están instando a las empresas privadas que se dedican al procesamiento de granos a…Expandir y mejorar la producción de granos integrales.Es necesario actualizar la tecnología en toda la cadena de distribución. El objetivo es alinear el consumo de alimentos con los objetivos de salud pública, reducir las pérdidas y, en última instancia, hacer que el sistema de suministro nacional sea más resistente.
Herramientas políticas y desafíos operativos: desde los subsidios hasta las mejoras en los procesos de elaboración de decisiones
El gobierno está utilizando una combinación de directivas y herramientas financieras para impulsar este proceso. Pero la alineación de estos incentivos con los resultados deseados es un punto débil importante. En el ámbito de la procesamiento, las autoridades están interviniendo directamente.Dirigiendo a los procesadores de granos privados a que expandan y mejoren su producción de granos enteros.Se trata de una parte de una estrategia más amplia para modernizar la cadena de suministro, reducir las pérdidas y alinear el consumo con los objetivos de salud. Este mandato, desde arriba hacia abajo, tiene como objetivo superar la inercia del mercado y desarrollar la capacidad física necesaria para implementar este cambio en la política.
Sin embargo, el desafío más persistente radica en la zona de entrada a las granjas. Decenas de años de diseño de los subsidios han causado una desviación en la forma en que se distribuyen los recursos. El programa de apoyo agrícola, ahora llamado “subsidio de apoyo y protección agrícola”, en su mayoría…Basado en la producción histórica de granos o en las áreas de tierra contratadas.Esto significa que los pagos suelen ir a manos de los propietarios de las tierras, y no necesariamente a manos de quienes realmente cultivan esa tierra. Además, estos pagos no están vinculados con los rendimientos o los costos incurridos durante el año en curso. El resultado es un sistema que puede proteger la calidad de las tierras agrícolas, pero que no incentiva lo suficiente las mejoras en los rendimientos necesarias para alcanzar objetivos ambiciosos. Como señala un análisis, esta desviación ha significado que el impacto de esta política en la producción fue, históricamente, menor de lo previsto.

Esto crea una situación de tensión en relación con la estrategia de uso integral de los cereales. Mientras que a los procesadores se les pide que se actualicen, los agricultores que les suministran los cereales pueden no recibir las señales adecuadas para aumentar la producción de los cereales en cuestión. El gobierno ha iniciado reformas para resolver este problema, fusionando los subsidios y creando un “subsidio para operaciones de escala moderada” para los grandes productores. Pero la tradición de pagos relacionados con la tierra, y no con el rendimiento, sigue siendo un obstáculo estructural.
La escala de ambiciones es evidente en el último plan político. El 15º Plan Quinquenal, aprobado en marzo, incluye una directiva que…Aumentar la capacidad nacional de producción de granos mediante una nueva serie de medidas, con el objetivo de lograr un aumento de 50 millones de toneladas más.Se trata de un objetivo enorme y a largo plazo, que requerirá no solo una mejoría en el procesamiento de los granos, sino también un aumento significativo en la productividad agrícola. Por lo tanto, el éxito de este plan depende de si esas medidas políticas, especialmente los subsidios, pueden ser adaptadas de manera efectiva para recompensar los aumentos en el rendimiento y la diversificación de las cultivaciones que el plan exige.
Conectar la política con las dinámicas del mercado de bienes.
El éxito del esfuerzo de China en favor del uso de granos integrales se medirá por cambios tangibles en su balanza de mercancías, y no solo por los anuncios políticos. La principal métrica será la reducción de la dependencia en las importaciones. En 2023, el país importó…59.08 millones de toneladas de granos y harinaSe trata de una cifra que refleja la tensión actual entre la producción y el consumo nacional de granos. Una política eficaz permitiría que este volumen disminuya, a medida que aumente la producción y el consumo de granos integrales en el país. Otro indicador importante es el porcentaje de granos procesados como productos integrales. El Plan Nacional de Acción para los Granos Integrales, que abarca un decenio, tiene como objetivo aumentar la conciencia pública sobre los granos y fomentar su consumo, además de apoyar a la industria a través de inversiones. El seguimiento del porcentaje de trigo, maíz y arroz que pasa por líneas de procesamiento de granos integrales nos ayudará a determinar si esta directiva está llevando a cambios estructurales en la cadena de suministro alimentario.
La influencia en los precios de los cereales depende completamente de si esta política conduce a un aumento significativo en la oferta interna. Actualmente, el equilibrio entre oferta y demanda es precario, lo que favorece la demanda de importaciones y contribuye a la estabilidad de los precios. Si la política logra aumentar los rendimientos y la capacidad de procesamiento, eso podría aliviar esa situación precaria, lo que podría llevar a una disminución en los precios, especialmente en el caso del maíz y el trigo importados. El “Documento Central Número 1” de 2026 establece un objetivo claro en cuanto a la producción.Se mantiene la producción nacional de granos en torno a los 700 millones de toneladas.El 15º Plan Quinquenal incluye una directiva que…Aumentar la capacidad nacional de producción de granos, mediante una nueva serie de medidas para obtener un adicional de 50 millones de toneladas.Al alcanzar estos objetivos, se modificaría fundamentalmente la ecuación que rige el suministro de dichos bienes o servicios.
Sin embargo, el riesgo crítico es que, si no se aborda el desequilibrio profundo entre los subsidios y las necesidades reales de los países importadores, la directiva podría no lograr cambiar significativamente la dinámica de dependencia de las importaciones. La eficacia de esta política se ve socavada por un sistema en el que…Los subsidios de apoyo y protección agrícola se basan, en gran medida, en la producción histórica de granos o en las áreas de tierra contratadas para el cultivo agrícola.Esta estructura heredada a menudo no logra incentivar mejoras en los rendimientos del año en curso, ni la diversificación de los cultivos necesaria para obtener granos integrales. Aunque las reformas han introducido una “subvención para operaciones de escala moderada” para los grandes productores, el impacto general del sistema en los alquileres de la tierra y en la asignación de tierras sigue siendo limitado. En la práctica, esto significa que la política podría llevar a mejoras en los procesos de transformación de los productos agrícolas, pero sin que haya un aumento correspondiente en la producción agrícola. Como resultado, se seguirá dependiendo de las importaciones para satisfacer la demanda, manteniendo así el equilibrio entre oferta y demanda en un estado prácticamente inalterado.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta
El camino desde la directiva política hasta una mejora tangible en el suministro está lleno de obstáculos operativos. El factor que podría impulsar este proceso en el corto plazo será la creación de un marco regulatorio adecuado.“Mecanismo de comunicación regular” con empresas privadas.Se trata de una primera medida práctica para coordinar la implementación de las políticas. Sin embargo, su eficacia dependerá de si realmente logra superar la brecha entre los mandatos impuestos desde arriba y las realidades del terreno, especialmente en lo que respecta a los agricultores, quienes son quienes deben cultivar el grano.
El objetivo más concreto que se debe monitorear es…Aumento de 50 millones de toneladas en la capacidad de producción nacional de granos.Esto está descrito en el 15º Plan Quinquenal. El progreso hacia este objetivo a lo largo de varios años será la señal más clara de que las políticas realmente van más allá de las simples declaraciones. Para lograr este objetivo, no basta con implementar mejoras técnicas; también es necesario acelerar radicalmente la productividad agrícola. Eso nos lleva al aspecto más importante: los riesgos que pueden surgir.
La vulnerabilidad clave sigue siendo…Desalineación de los subsidios de apoyo y protección agrícolaA pesar de las reformas, el sistema sigue basándose en gran medida en la producción histórica o en las áreas de tierra utilizadas para el cultivo, y no en los rendimientos o insumos del año en curso. Esta estructura tradicional a menudo no incentiva la mejora de los rendimientos ni la diversificación de las cultivaciones, algo que es necesario para lograr el desarrollo de cereales integrales. Si no se aborda este problema, las directivas podrían llevar a mejoras en el procesamiento de los productos agrícolas, pero sin un aumento correspondiente en la producción agrícola. El resultado podría ser una continua dependencia de las importaciones para satisfacer la demanda, dejando así el equilibrio entre oferta y demanda prácticamente sin cambios.
En la práctica, los próximos meses pondrán a prueba si los nuevos canales de comunicación podrán superar este desajuste en los subsidios y las ineficiencias operativas. Es importante observar los proyectos piloto que vinculan los pagos directamente con la producción de granos integrales, o aquellos que presenten datos que indiquen un cambio en los patrones de siembra. En resumen, el éxito de las políticas depende de si los incentivos financieros se alinean con los objetivos deseados: producir y consumir más granos integrales en el país. Mientras no se logre esa alineación, es probable que la dependencia de las importaciones continúe.



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