El crecimiento de China en el año 2025: ¿Se ha alcanzado ese objetivo, pero a qué costo estructural?

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
lunes, 19 de enero de 2026, 12:16 am ET5 min de lectura

La economía de China logró su objetivo oficial de crecimiento para el año 2025. La economía se expandió significativamente.5.0%Pero la victoria fue escasa y tuvo un costo elevado. En el último trimestre, se vieron signos de debilidad en la situación económica. El crecimiento se desaceleró.4.5% en el cuarto trimestreEste dato indica que el ritmo de crecimiento ha disminuido drásticamente en tres años consecutivos. Esto significa una desaceleración significativa con respecto al índice del 4.8% registrado en el período anterior. La cifra principal puede considerarse como un logro técnico, pero la composición de los datos revela una situación problemática relacionada con el desequilibrio estructural.

El crecimiento se debió, en gran medida, a la demanda externa.Las exportaciones a lo largo del año aumentaron un 6.1%.Se trata de un desempeño robusto que ha compensado directamente la grave contracción en el mercado interno. La inversión en activos fijos, que siempre fue un motor clave para la expansión económica, cayó un 3.8% en comparación con el año anterior. Esta disminución fue principalmente causada por el sector inmobiliario, donde la inversión en este sector descendió un 17.2% durante ese año. La crisis en el sector inmobiliario se ha prolongado durante tres años consecutivos, y los precios de las viviendas han caído por cuarto año consecutivo. En diciembre, los precios de las nuevas viviendas también disminuyeron.0.4% mensualmenteMientras tanto, los precios en 70 ciudades importantes disminuyeron.El 3.05% anualmenteNo hay nada que traducir.

El consumo doméstico, otro pilar del modelo de crecimiento, también mostró debilidad. Las ventas minoristas aumentaron un 3.7% en el año, pero ese ritmo no fue suficiente para generar un crecimiento significativo. En el cuarto trimestre, el aumento de las ventas minoristas disminuyó hasta un nivel mínimo.0.9% en comparación con el año anterior.Esto resalta la fragilidad de la confianza que tienen los consumidores en las empresas.

En resumen, el objetivo del año 2025 no se logró a través de un gran impulso económico, sino a través de una estrategia centrada en las exportaciones. Sin embargo, esta situación oculta una crisis estructural interna cada vez más profunda. El colapso del sector inmobiliario y la débil demanda de los consumidores están creando una dependencia peligrosa de los mercados extranjeros. La desaceleración en el cuarto trimestre es la primera señal clara de que este equilibrio frágil está comenzando a romperse.

El Motor de Exportación: Fuerza, Diversificación y Limitaciones

La exitosa estrategia de crecimiento de China para el año 2025 se basó en un sector de exportaciones muy resistente, que tuvo un crecimiento significativo.6.1% durante el añoEsta actuación no fue simplemente un intento de recuperación, sino más bien un giro estratégico en la estrategia empresarial. La economía logró diversificar sus fuentes de ingresos, alejándose así del mercado que le causaba más presión. Mientras que las exportaciones hacia los Estados Unidos disminuyeron significativamente…Un 20,0% en comparación con el año anterior.Los envíos a otras regiones se compensaron con creces. El crecimiento fue impulsado por la fuerte demanda en la región de ASEAN (13.4%) y en la Unión Europea (8.4%). También hubo un importante aumento en la demanda en India, África y América Latina. Este cambio geográfico demuestra la capacidad de Pekín para superar las barreras comerciales. Este progreso se ha visto reforzado por las políticas arancelarias de la administración de Trump.

Lo que es más importante, el motor de exportaciones está cambiando su “combustible”. La composición del comercio revela una clara mejora en las ventajas competitivas de China. Los productos manufactureros de alto valor, especialmente en los sectores de tecnología y automoción, han sido los principales motores de la expansión exportadora. Las exportaciones de semiconductores (26.8%) y automóviles (21.4%) fueron las que registraron los mayores incrementos. La industria automotriz ha logrado consolidar su posición global, al exportar más de 5.79 millones de vehículos. Este cambio estructural, de bienes que requieren mucho trabajo manual a productos que requieren capital y tecnología, indica un progreso en la ascensión de la cadena de valor global. Es un desarrollo crucial para el crecimiento a largo plazo, ya que permite construir industrias con márgenes más altos y menos vulnerables a las condiciones del mercado internacional.

Sin embargo, esta fortaleza en las exportaciones conlleva riesgos significativos que amenazan su sostenibilidad. La preocupación más inmediata es el registro…1.189 billones de dólares en superávit comercialPara el año 2025, esta cifra, que equivale al PIB de una economía global importante, es el resultado directo de exportaciones sólidas y importaciones reducidas. Tal desequilibrio masivo constituye un punto de tensión global. Riesga la posibilidad de que aumenten las tensiones comerciales, lo que podría llevar a medidas de represalia y a acusaciones de sobrecapacidad e injusta competencia. El excedente también refleja una economía doméstica que aún no consume suficientemente los bienes del mundo, lo que destaca la brecha persistente entre la fuerza externa y la debilidad interna.

En resumen, el crecimiento impulsado por las exportaciones se ha convertido en la principal vía de supervivencia económica de China. Aunque la diversificación y la mejora del valor de los productos son aspectos positivos, estos esfuerzos tienen como objetivo compensar una grave crisis interna. El exceso de producción es, a la vez, un arma de doble filo: proporciona una protección contra las conmociones externas, pero al mismo tiempo aumenta los conflictos geopolíticos y destaca la fragilidad del modelo de crecimiento actual. Para el año 2026, el desafío consiste en manejar este motor sin fomentar los conflictos comerciales que intenta evitar.

Vulnerabilidades domésticas: La trampa de la deflación y las respuestas políticas

El núcleo de la estrategia de crecimiento de China para el año 2025 es una contradicción evidente: un objetivo importante se logra gracias a un sector exportador resistente, mientras que la demanda interna disminuye. Los indicadores relacionados con el consumo son especialmente reveladores. Las ventas minoristas a lo largo del año aumentaron ligeramente.3.7%Se trató de un ritmo moderado, lo cual no fue suficiente para lograr un aumento significativo en las ventas. El cuarto trimestre reveló la verdadera fragilidad de la situación: el crecimiento de las ventas se desaceleró considerablemente.0.9% en diciembreEs el nivel más bajo que se ha registrado en más de tres años. Esto no es un descenso temporal, sino una señal de una pérdida profunda en la confianza de los consumidores. Un aumento del 5% en los ingresos disponibles reales no ha dado como resultado un aumento en el gasto de los consumidores.

Esta debilidad se ha reflejado en el entorno de precios, creando así una situación deflacionaria peligrosa. El índice de precios al consumidor se mantuvo estable, en 0.0% durante todo el año. En cambio, el índice de precios de los productores cayó un 2.6%. La disminución del índice de precios de los productores es especialmente preocupante, ya que indica que la presión de costos no solo está ausente, sino que también está disminuyendo en toda la cadena de suministro industrial. Esto crea un ciclo vicioso: la baja demanda lleva a la caída de los precios, lo cual, a su vez, desanima a las empresas a invertir y gastar más, lo que empeora aún más la situación. La tasa de utilización de la capacidad en el sector industrial cayó al 74.9%, lo cual es un claro indicador de que la capacidad productiva no está siendo utilizada adecuadamente, como consecuencia directa de esta falta de demanda.

En respuesta a esto, los responsables de la formulación de políticas están preparando un plan de estímulo específico. Los economistas pronostican que el Banco Popular de China tomará medidas en el primer trimestre.Requisitos de reserva y reducciones de las tasas de política monetariaEl objetivo es inyectar liquidez y reducir los costos de endeudamiento. Se busca estimular directamente el mercado interno, que hasta ahora no ha podido funcionar adecuadamente. Sin embargo, esta respuesta política destaca la gravedad de la crisis subyacente. La necesidad de una política monetaria activa para lograr un objetivo de crecimiento del 5% evidencia cuán débil se ha vuelto la base económica del país. Se trata de un caso típico en el que se utilizan las herramientas del banco central para compensar un déficit estructural en la demanda. Esta estrategia puede proporcionar un impulso a corto plazo, pero no ayuda mucho a resolver las causas raíz del problema: el colapso del sector inmobiliario y la necesidad de reconstruir la confianza de los consumidores.

En resumen, el modelo económico de China se encuentra en una situación difícil. El sector de exportaciones ha logrado soportar la crisis causada por un mercado interno débil. Pero su exceso de producción es un síntoma del problema, no una solución. Las presiones deflacionarias y las medidas políticas adoptadas confirman que el objetivo establecido para el año 2025 se alcanzó con recursos externos, lo cual oculta la profunda vulnerabilidad interna del país. Para el año 2026, el desafío consiste en encontrar una forma de reequilibrar la economía, pero las herramientas políticas disponibles son limitadas para resolver los desequilibrios estructurales.

Escenarios futuros: Vías de crecimiento y factores clave que impulsan el desarrollo

Las perspectivas para el año 2026 son de una desaceleración cautelosa, ya que la economía enfrenta un claro punto de inflexión en su desarrollo. La Banco Mundial proyecta que el crecimiento económico se desacelerará.4.4% en el año 2026Mientras que una encuesta realizada por Reuters a economistas prevé un ritmo similar.4.5% en los años 2026 y 2027Este consenso indica que se continuará con el modelo actual, en el cual la demanda externa constituye el punto de referencia, pero la debilidad interna reduce el “techo” del crecimiento. La pregunta clave no es si el crecimiento disminuirá, sino en qué medida y qué factores podrían cambiar esa trayectoria.

El factor clave para lograr una recuperación significativa es una mejora sostenida en la demanda interna, específicamente, una estabilización del sector inmobiliario. El motor de las exportaciones, aunque se haya diversificado y mejorado, no puede ser el único impulsor de una recuperación sostenible. Una recuperación duradera requiere un cambio en el modelo de crecimiento, donde la confianza de los consumidores y la inversión privada vuelvan a ganar fuerza. Esto rompería el ciclo actual de bajas inversiones, lo cual a su vez desincentiva aún más las inversiones. Sin esta reactivación interna, la economía seguirá siendo dependiente de las condiciones externas.

Los riesgos relacionados con esta perspectiva son significativos y, en gran medida, de carácter externo. La persistente presión comercial de los Estados Unidos, incluyendo la amenaza de nuevos aranceles, representa un obstáculo directo para el sector de las exportaciones, que ha sido la fuerza motriz del mercado en 2025. Una desaceleración brusca en la demanda de los principales mercados no estadounidenses podría obligar a Pekín a adoptar medidas de estímulo más agresivas, como señalan los analistas. Más allá de esto, la situación pendiente relacionada con el sector inmobiliario –caracterizado por bajos niveles de inversión y precios en declive– sigue siendo una vulnerabilidad estructural que debilita la riqueza de las familias y el entusiasmo de las empresas. La incapacidad de adaptarse con éxito a un modelo basado en el consumo fortalecería la dependencia de la economía respecto de la demanda externa, lo que la expondría al proteccionismo mundial.

En resumen, el año 2026 pondrá a prueba la capacidad de Pekín para mantener un equilibrio delicado entre los diferentes aspectos de la economía. La respuesta política probablemente será reactiva, con medidas tomadas para defender el objetivo de crecimiento si las exportaciones se ven afectadas negativamente. Sin embargo, el verdadero desafío es estructural: se necesita encontrar una forma de reequilibrar la situación que permita reactivar la demanda interna y estabilizar el mercado inmobiliario. La situación actual no ofrece muchas oportunidades para errores, ya que el margen para una transición suave hacia una situación más estable se ha reducido.

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