El importante beneficio obtenido por Chile gracias al precio elevado del cobre no servirá para impulsar el crecimiento económico en 2026. Los inversores deben prestar atención a la situación del mercado minero, que involucra una inversión de 104.5 mil millones de dólares.

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miércoles, 18 de marzo de 2026, 1:00 pm ET5 min de lectura

La historia de crecimiento de Chile para el año 2025 es un ejemplo típico de ciclo de precios relacionado con los productos básicos. Este crecimiento se debió a una fuerte aumento en los precios, y no a un aumento en la producción. Las exportaciones de cobre del país, que representan casi el 60% de sus envíos totales, generaron un récord en términos de volumen de exportaciones.63.3 mil millones de dólares en ingresos.El año pasado, esta fortuna económica se debió a un precio promedio superior a los 5.6 dólares por libra. Este fue el mayor aumento anual en la cotización de este metal en más de una década. Sin embargo, este aumento en los ingresos por exportaciones no se tradujo en un correspondiente incremento en la producción física. De hecho, la contribución del sector minero al crecimiento económico general fue mínima.Las exportaciones de bienes y servicios solo aumentaron un 2.6% en el primer trimestre.De 2025.

Esta desconexión revela el verdadero paradojo: mientras el motor de fijación de precios funcionaba a toda potencia, el motor de producción se encontraba en una situación difícil. La producción de cobre del país en 2025 fue prácticamente nula; se mantuvo en aproximadamente 5.5 millones de toneladas. Esto se debió a problemas operativos en importantes minas como la de Codelco’s El Teniente. El aumento en el valor de las exportaciones se debió únicamente a los precios más altos, y no al aumento en la producción de metales. Esto crea un retraso importante para el año 2026. El verdadero factor que impulsará el crecimiento futuro no son los precios actuales, sino las inversiones masivas que se están realizando en este momento.

Ese oleoducto es realmente impresionante. Se proyecta que el portafolio minero de Chile durante la próxima década será…104.5 mil millones de dólaresEs un nivel récord, y un aumento del 25.7% en comparación con las perspectivas del decenio anterior. Este capital se dirige de forma predominante hacia el cobre; el 89.8% de la cantidad total se destina a ese metal. La situación es clara:Proyecto de inversión de 104.55 mil millones de dólaresPara el período 2025-2034, esto sigue siendo un indicador de retraso. La mayoría de estos proyectos se encuentran en las etapas iniciales de evaluación de viabilidad o previabilidad. Solo aproximadamente el 41% de ellos ya está en proceso de ejecución. La primera producción real de esta serie de proyectos estará disponible en unos años.

En resumen, el crecimiento de Chile en el año 2025 fue el resultado de un ciclo de precios, respaldado por un superciclo de productos básicos. Sin embargo, la trayectoria económica para el año 2026 está limitada por dos factores: el tiempo necesario para que los inversiones se traduzcan en producción, y la creciente incertidumbre política. Las inversiones son un factor positivo para el futuro, pero aún no pueden compensar la actual estagnación en la producción, ni los obstáculos que surgen debido a un entorno fiscal y regulatorio más cauteloso. El ciclo económico está cambiando de un estado basado en los precios a uno basado en el capital. El período de transición es donde se pondrá a prueba realmente la capacidad económica del país.

El backtesting de macro: Tasas reales, el dólar y el objetivo de crecimiento

Los objetivos de crecimiento para la economía de Chile en el año 2026 están determinados por una combinación de factores externos y cambios en las políticas internas. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reducido sus proyecciones, ahora estimando que…Crecimiento del PIB del 2.2% durante el año 2026La tasa de crecimiento cayó al 2.4%, en comparación con los 2.4% registrados anteriormente durante el año. Esta revisión se debe directamente a una esperada desaceleración en el crecimiento de las exportaciones. La OCDE prevé que el crecimiento de las exportaciones aumente solo un 1.3% el próximo año. El banco central también compartía esta perspectiva cautelosa, estableciendo su propia estimación para el año 2026 en…1.75%–2.75%Un factor importante que impulsa esta tendencia es la proyección del banco central de que la inflación alcanzará el objetivo del 3% para el tercer trimestre de 2026. Esto probablemente limite las posibilidades de implementar medidas de estímulo monetario intensas.

Este contexto general crea una clara situación de equilibrio entre los precios de las materias primas. Por un lado, la OCDE señala que el “recrecimiento de la cartera de inversiones” contribuirá al crecimiento económico. Se espera que el crecimiento de las exportaciones se recupere en 2026 y 2027. Por otro lado, la economía mundial está en declive. Las propias previsiones de crecimiento de la OCDE para sus países miembros también son negativas, lo que, por lo general, ejerce presión sobre la demanda de metales industriales como el cobre. Esto genera un entorno externo neutro o ligeramente negativo para los precios de las materias primas. En este contexto, el apoyo positivo que proporciona el ciclo de inversión masivo de Chile debe competir con la demanda mundial más débil.

Sin embargo, el riesgo externo más importante es la combinación entre el dólar estadounidense y las tasas de interés reales. Estos factores son los principales elementos que influyen en los precios de las materias primas. Además, también afectan directamente los costos de financiamiento externo de Chile. Un dólar más fuerte o una mayor tasa de rendimiento real tienden a presionar los precios de las materias primas, lo que hace que sea más costoso para las empresas chilenas pagar la deuda denominada en dólares. Esta dinámica ya se puede observar en el mercado del cobre, donde los precios han…Ha fluctuado durante las últimas semanas, y su precio ha disminuido hasta un 8% con respecto a los niveles más altos de los últimos tiempos.Mientras que el precio del metal se mantiene cerca de sus niveles más altos en varios años, esta volatilidad demuestra cuán sensible es el precio a los cambios en la disposición al riesgo global y en la fortaleza del dólar.

Para el objetivo de crecimiento de Chile, esto significa que la cartera de inversiones es una solución a largo plazo. Sin embargo, esta estrategia es vulnerable a los shocks macroeconómicos a corto plazo. El modelo económico del país, basado en un sistema orientado hacia las exportaciones, lo hace vulnerable a estos ciclos externos. El rango de crecimiento del banco central, de 1.75% a 2.75%, refleja esta tensión: incluye el impulso que proviene de los gastos en capital, pero también tiene en cuenta los efectos negativos derivados de una situación mundial más difícil y la posibilidad de que el dólar se fortalezca. En resumen, el crecimiento de Chile en 2026 será una historia de cómo enfrentar esta presión externa, mientras que su motor de inversión interno comienza a funcionar lentamente.

Riesgos políticos y estructurales: El programa de trabajo del nuevo gobierno

El gobierno que asumirá el poder, formado por el presidente electo José Antonio Kast, introduce una nueva capa de incertidumbre que podría alterar significativamente el ciclo de inversión y la trayectoria de crecimiento de Chile. Su plataforma política se centra en…Medidas de consolidación fiscal y reformas destinadas a reducir la participación del Estado en varios proyectos mineros, especialmente aquellos relacionados con el litio.Este cambio de un modelo de desarrollo liderado por el estado hacia uno que se centra en atraer capital privado es una herramienta política importante para impulsar la inversión. El objetivo es fomentar la inversión extranjera, especialmente en los sectores de materiales críticos, lo cual podría acelerar los plazos de ejecución de los proyectos y liberar capital. Sin embargo, este enfoque enfrenta un obstáculo práctico: la nueva administración heredará un Congreso dividido, sin una mayoría claramente definida, lo que la obligará a negociar y formar alianzas con otros partidos. Esta fragmentación política podría retrasar la implementación de las reformas clave, creando así una situación de incertidumbre legislativa que podría disminuir la confianza de los inversores a corto plazo.

Este cambio en la política interactúa con una dinámica geopolítica y comercial más amplia. La OCDE ha señalado que la pertenencia de Chile al Acuerdo Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífico es un factor importante en este contexto.Podría servir como un “respaldo comercial” en caso de que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y otros países aumenten.Se trata de una medida crucial, dado que el 17% de las exportaciones totales de Chile van dirigidas a los Estados Unidos. Aunque Kast ha prometido mejorar las relaciones bilaterales con los Estados Unidos, la membresía en el CPTPP ofrece una red de seguridad comercial que no incluye a los Estados Unidos. Esto podría ayudar a estabilizar el crecimiento de las exportaciones, especialmente si los flujos comerciales mundiales se vuelven más proteccionistas.

Sin embargo, el impacto externo más inmediato es el reciente caos mundial causado por la guerra con Irán. Este conflicto ha provocado…Los mercados globales se han convertido en un caos total.Esto crea un contexto inestable para la implementación de las políticas económicas en Chile. La guerra ya ha aumentado los riesgos de inflación y ha elevado los precios del petróleo. Esto es importante para Chile, que es uno de los principales importadores de petróleo de América Latina. Esta presión externa podría complicar los esfuerzos del banco central por alcanzar su objetivo de inflación. Además, podría obligar al nuevo gobierno a dar prioridad a la estabilidad sobre las reformas audaces, si las condiciones económicas empeoran. Como señaló un economista, Chile es extremadamente sensible a los shocks externos, y la capacidad de llevar a cabo su programa de crecimiento se verá sometida a pruebas debido a esta turbulencia.

En resumen, las políticas del nuevo gobierno pueden ser un factor que contribuya a una mayor inversión, pero su éxito depende ahora de una situación externa volátil y de un panorama político interno fragmentado. La cadena de inversión sigue siendo un factor importante a largo plazo, pero su aceleración a corto plazo ya no está garantizada. La trayectoria de crecimiento para el año 2026 dependerá de la capacidad de la nueva administración para manejar esta compleja mezcla de cambios en las políticas nacionales y inestabilidad global.

Catalizadores y puntos de control para el año 2026

El camino hacia el crecimiento de Chile en el año 2026 depende de unos pocos factores clave que determinarán si la teoría relacionada con los ciclos de las materias primas se mantendrá o no. El primero y más importante de estos factores es la capacidad de llevar a la práctica las inversiones en minería.Proyección de inversión de 104,5 mil millones de dólares estadounidensesEs un indicador poderoso de la producción futura, pero su valor depende completamente de la ejecución de los proyectos. Actualmente, solo aproximadamente el 41% de estos proyectos se encuentran en fase de ejecución; el resto todavía se encuentra en las etapas de previabilidad o viabilidad. La verdadera prueba será si este capital comienza a fluir hacia la realización de los proyectos, y si esto se traduce en una mayor producción de cobre y litio en los próximos 18-24 meses. Cualquier retraso significativo en los procesos de permisos o financiamiento podría obstaculizar la contribución del proyecto al crecimiento económico.

El segundo punto importante es el riesgo político. La agenda de la nueva administración…Reducir la participación del Estado en los proyectos mineros y fomentar la inversión extranjera.Es un posible catalizador para el proceso de reformas, pero su éxito es incierto. El gobierno asumirá el poder sin contar con una mayoría de un solo partido, lo cual podría retrasar la aprobación de las reformas clave. Además, los recientes disturbios mundiales causados por la guerra en Irán han creado un contexto volátil que podría obligar al gobierno a priorizar la estabilidad económica en lugar de implementar políticas de desregulación audaces. Como señaló un experto, la capacidad de implementar estos planes se verá afectada por factores externos como la inflación y el crecimiento económico. Cualquier retraso o dilución en la consolidación fiscal y en la reducción de las regulaciones podría disminuir la confianza de los inversores y ralentizar el ciclo de inversión.

Por último, la trayectoria fiscal requiere un monitoreo cercano. En el primer trimestre, se observó un aumento drástico en los gastos gubernamentales, lo cual se aceleró aún más.8.8% en términos intertrimestralesSin embargo, los analistas advierten que esto es poco probable que sea sostenible, dado el presupuesto conservador para el año 2025. La compromiso de la nueva administración con la consolidación fiscal será un indicio clave para fomentar la confianza en el mercado. Si los gastos siguen siendo elevados, eso podría sobrecargar el presupuesto y complicar la política monetaria del banco central. Por otro lado, un plan de consolidación rápido y creíble podría liberar recursos y apoyar el ciclo de inversión. Pero eso solo será posible si no se provoca una desaceleración generalizada en las actividades públicas.

En resumen, el crecimiento de Chile en 2026 es una carrera entre un fuerte pero distante factor de inversión y los obstáculos a corto plazo causados por la incertidumbre política y los ajustes fiscales. Los indicadores son claros: es necesario monitorear la velocidad de ejecución de los proyectos, seguir el ritmo de las nuevas reformas gubernamentales y buscar un camino sostenible para el gasto público. La teoría del ciclo de los productos básicos depende de que todos estos factores se encuentren en la dirección correcta.

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