Actualización de las reglas relacionadas con los stablecoins de la CFTC: ¿Qué implica esto para la liquidez de las criptomonedas?
La acción tomada por la CFTC el 6 de febrero constituye una corrección dirigida, cuyo objetivo es eliminar un punto de fricción importante. La agencia volvió a emitir la carta 25-40, con el fin de autorizar expresamente a los comerciantes de futuros a aceptar stablecoins emitidos por bancos nacionales como garantía para las operaciones de margen. Esta modificación aborda directamente un problema importante.Una omisión involuntaria.El marco establecido en diciembre creó un sistema de dos niveles, lo que, en efecto, apartó a los bancos autorizados por el gobierno federal del mercado de derivados tokenizados.
La implicación inmediata en el mercado es la existencia de un conjunto más amplio de activos que pueden utilizarse como garantías. Al establecer una paridad entre los stablecoins emitidos por los bancos y las monedas estables, esta actualización normativa amplía el número de activos que pueden utilizarse para respaldar operaciones derivadas.
Se trata de un paso directo hacia la integración del sector bancario tradicional con la infraestructura relacionada con las criptomonedas. Esto podría aumentar el flujo de capital institucional hacia los mercados regulados relacionados con las criptomonedas.
Este movimiento indica una intención de las autoridades reguladoras de fomentar un ecosistema de activos digitales más inclusivo y resistente. Por ahora, esta expansión forma parte de un programa piloto, que cuenta con una supervisión estricta y la obligación de presentar informes periódicos. El éxito de este experimento depende de la capacidad operativa del sistema, pero el propio proceso de corrección es una clara muestra de que se busca crear condiciones equitativas para todos los participantes.
El impacto de este flujo: aumentar el volumen de operaciones con derivados y la demanda de garantías.
La actualización de las reglas reduce directamente la barrera que enfrentan los operadores de futuros para utilizar stablecoins como garantía. Al ampliar el conjunto de activos disponibles como garantías, incluyendo los stablecoins emitidos por bancos, la CFTC hace que sea más fácil y económico para los FCMs aceptar estos activos. Esta reducción en los costos operativos es un factor clave para aumentar la actividad comercial, ya que amplía el conjunto de capital disponible y simplifica los procesos de liquidación.
El cambio en la demanda inmediata se dirigirá hacia las stablecoins emitidas por bancos nacionales de fideicomiso. Estos activos, que anteriormente estaban excluidos, ahora tienen paridad con plataformas ya establecidas como USDC y USDT en el mercado de derivados. Esto crea una nueva situación de uso con alta liquidez, lo cual podría aumentar el volumen de negociación y la cuota de mercado de estas stablecoins, especialmente a medida que las FCM se integren en los nuevos tipos de garantías bajo el programa piloto.
En términos más generales, esto respalda la tendencia de que las stablecoins se conviertan en una capa fundamental para los pagos en el ámbito de las criptomonedas. Dado que el volumen de operaciones relacionadas con derivados es probable que aumente, la demanda de colateral eficientes y basados en la cadena de bloques también crecerá. Este flujo de capital institucional hacia los derivados tokenizados podría acelerar la adopción de las stablecoins como la capa principal para los pagos en el sector de activos digitales, integrándolas así aún más en el sistema financiero.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta en los próximos meses
El catalizador inmediato es la adopción operativa de estas tecnologías. Las semanas venideras mostrarán si los FCM comienzan a integrar las stablecoins emitidas por los bancos en sus sistemas de margen. Sus anuncios serán un indicador clave de la aceptación del mercado y de la velocidad con la que se expandirá el uso de estos activos como colateral. Este flujo de nuevos activos aptos para su uso en el comercio de derivados podría aumentar directamente el volumen y la liquidez en el programa piloto.
El riesgo principal radica en la fragmentación regulatoria. La medida tomada por la CFTC es un paso hacia adelante, pero opera en un entorno más complejo y incierto. La discusión que continúa en Washington sobre los rendimientos de las stablecoins y el riesgo sistémico destaca la posibilidad de que otras agencias, como la SEC o el Tesoro, adopten posiciones contradictorias. Un enfoque más restrictivo en otros lugares podría limitar el impacto completo de este programa piloto de la CFTC, y crear problemas de cumplimiento entre las diferentes agencias.
Es necesario monitorear la resiliencia operativa de las stablecoins emitidas por los bancos en la práctica. Su viabilidad a largo plazo depende del rendimiento que demuestren en condiciones de comercio reales. Los requisitos de información obligatoria del proyecto piloto en relación con los fallos operativos y los incidentes de ciberseguridad proporcionarán datos importantes sobre su fiabilidad. Este historial será crucial para determinar si estas stablecoins pueden escalar y convertirse en una capa fundamental y confiable para los derivados criptográficos.



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