Actualización de las reglas relacionadas con los stablecoins en la CFTC: Implicaciones para las tokens emitidos por bancos
El 6 de febrero, la CFTC realizó una corrección regulatoria importante: volvió a emitir la carta n.º 25-40, con el fin de permitir que los bancos fiduciarios nacionales emitan stablecoins como garantías para los comerciantes de futuros. Esta actualización amplía el rango de activos digitalizados que pueden utilizarse en el mercado estadounidense. De este modo, se corrige una deficiencia anterior, ya que antes solo se permitían stablecoins provenientes de entidades reguladas por el gobierno o empresas fiduciarias. Este cambio proporciona claridad inmediata para los participantes institucionales en los mercados de derivados.
Esta corrección alinea la posición de la agencia de no intervención con las recientes leyes federales relacionadas con las stablecoins y los estatutos bancarios. De este modo, los bancos nacionales con licencias federales obtienen una igualdad de condiciones con respecto a los activos provenientes de emisores regulados por los estados, como Circle y Paxos.
Este movimiento se enmarca dentro del objetivo de Washington de convertir las stablecoins en parte de la estructura de mercado formal. De este modo, se logra integrar la infraestructura bancaria tradicional con los mercados de activos digitales. Por ahora, esta revisión sirve como una actualización limitada del marco existente, y no constituye una nueva regulación.
En resumen, se trata de un catalizador de flujo directo. Al incluir una gran cantidad de instituciones autorizadas por el gobierno federal, la CFTC ha ampliado la oferta de colaterales stablecoin de alta calidad y reguladas, que pueden utilizarse en el comercio de derivados. Esto elimina un importante obstáculo regulatorio y abre un camino más claro para la participación de las instituciones en los derivados basados en tokens.
Cuantificando el nuevo flujo de garantías
El cambio en las regulaciones abre un nuevo canal de liquidez significativo. La directiva original de diciembre de 2025 fue diseñada específicamente para…Desbloquear miles de millones de dólares en valores digitales válidos para su uso.En el caso del comercio de derivados, al corregir esta omisión, la CFTC ha abierto un canal directo para que una nueva clase importante de emisores pueda participar en este proceso.
Los bancos de fideicomiso nacionales, que cuentan con autorización del Oficial de Control Monetario, ahora tienen una vía clara para proporcionar colateral para las stablecoins a los comerciantes de futuros. Este mercado anteriormente estaba dominado por emisores con licencia estatal, como Circle y Paxos. La inclusión de instituciones con autorización federal expande el conjunto de colaterales elegibles y permite la participación de nuevos actores en el mercado, quienes cuentan con balances financieros sólidos y están sujetos a supervisión regulatoria.
En resumen, este movimiento se enmarca dentro del objetivo de Washington: integrar la infraestructura bancaria tradicional con los mercados de activos digitales. Esto podría aumentar el flujo total de activos tokenizados, al ampliar la base de proveedores de garantías válidas para su utilización. Aunque aún no se sabe cuál será el volumen exacto de este nuevo flujo de activos, esta medida elimina un factor regulatorio importante y allana el camino para una mayor participación institucional en los derivados tokenizados.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta para el impacto del flujo
Ahora, la luz verde para la regulación ya está en su punto. Pero la verdadera prueba radica en la adopción operativa de este sistema. El factor clave en el corto plazo es si los principales comerciantes de futuros y cajas de compensación comienzan a aceptar stablecoins emitidos por bancos como garantías. Esto indicará el volumen real de nuevos activos que fluyen hacia los mercados de derivados. Sin esta adopción, las posibilidades de ampliar las condiciones para utilizar estos activos siguen siendo teóricas. El programa piloto de la CFTC ya exige que los comerciantes de futuros presenten informes frecuentes sobre sus posesiones de activos digitales, lo que proporciona un flujo de datos constante para monitorear esta adopción en tiempo real.
Está surgiendo una tensión estructural entre dos grupos poderosos. Por un lado, los bancos buscan imponer controles más estrictos sobre las entidades que emiten stablecoins, con el objetivo de limitar la emisión de dichas monedas a instituciones financieras registradas en el ámbito federal y que cuenten con una supervisión regulatoria adecuada. Por otro lado, los lobbistas del sector cripto abogan por mantener la libertad de emisión de stablecoins, resistiendo cualquier medida que pueda convertir la emisión de tales monedas en un privilegio exclusivo de los bancos. Este conflicto afectará la formulación de futuras regulaciones y podría llevar a una estructura de mercado fragmentada si no se resuelve, lo que generaría incertidumbre en los flujos de capital.
Consideren también la agenda más amplia de la CFTC para el año 2026. Se espera que la agencia emita más directrices y posiblemente proponga nuevas regulaciones en virtud de la Ley GENIUS. La reciente expansión de los mercados de criptomonedas refleja una tendencia clara hacia la apertura de mercados de criptomonedas en el territorio nacional. Si este movimiento es parte de un esfuerzo más amplio por integrar los activos digitales en el sistema financiero formal, eso indica que habrá un flujo constante de transacciones. Los próximos meses mostrarán si se trata de una corrección temporal o del inicio de una integración institucional más amplia.

Comentarios
Aún no hay comentarios