Tres factores que podrían influir en el próximo paso de la Fed: los sentimientos del público, las declaraciones de los funcionarios de la Fed y los datos disponibles.
La Reserva Federal se encuentra en una situación de inactividad, y su postura política se describe como…“Bien posicionado”.El objetivo es abordar los riesgos tanto para el empleo como para la inflación. Esta semana, el marco de política monetaria del banco central consiste en una pausa deliberada, basada en datos concretos. Los funcionarios han mantenido la tasa de interés básica sin cambios, en el rango de 3.50% a 3.75%. Este nivel se considera apropiado, ya que está en línea con la tasa neutra estimada. Este enfoque equilibrado refleja las precauciones de Jerome Powell, quien considera que la tasa de interés actual constituye una plataforma estable desde la cual responder a los cambios en las señales económicas.
La situación es clara: la Fed espera recibir instrucciones más claras de parte de los datos que llegan. Como dijo el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, “el alcance y el momento en que se realicen los ajustes adicionales a nuestra tasa de política monetaria deben basarse en los datos que lleguen”. Esto genera una actitud de alerta constante por parte de la banco central. La medida preferida por la entidad monetaria para medir la inflación sigue siendo algo por encima del objetivo del 2%. Aunque se espera que el crecimiento económico permanezca ligeramente por encima del nivel típico, los avances en la reducción de la inflación han ralentizado durante el último año. El mercado laboral, con una tasa de desempleo del 4.4%, parece estar en equilibrio, pero el crecimiento laboral es lento y poco significativo.
Esto nos lleva a los factores que influyen directamente en el mercado laboral. El próximo informe sobre empleo, un indicador clave para evaluar la situación del mercado laboral, se ha retrasado hasta…La próxima miércoles.Eso significa que la información principal que podrá utilizarse por parte de la Fed en las próximas semanas es cada vez más limitada. La atención se centra en los datos relacionados con el estado de ánimo de los consumidores y en el discurso que pronunciará el gobernador de la Fed, Philip Jefferson, ambos programados para hoy. Estos eventos proporcionarán señales cualitativas y cuantitativas sobre la dinámica económica y las expectativas de inflación, lo que ayudará a llenar el vacío hasta que se publique el próximo informe completo sobre el mercado laboral. La semana que viene será importante para poder preparar las bases para la próxima decisión importante de la Fed.
Catalizador 1: Sentimiento de los consumidores (10:00 AM ET) – Medición del cambio en el ímpetu de las acciones de los consumidores.
El primer dato concreto del mes llega a las 10 de la mañana, hora del este de los Estados Unidos. Se espera que el índice de sentimiento del consumidor para febrero disminuya.55.5El valor de 56.4, correspondiente al mes de enero, no es simplemente un número meramente descriptivo. Es una medida inicial del nivel de confianza de los hogares al comienzo del nuevo trimestre. Para la Fed, que espera recibir instrucciones más claras, un resultado más bajo sería una señal de que el impulso económico está disminuyendo. Esto estaría en línea con las consideraciones cautelosas de la propia banco central, quien considera que la tasa de política monetaria actual constituye una plataforma estable desde la cual responder a los cambios en las condiciones económicas.
La importancia de estos datos se ve agravada por la demora en la publicación del informe sobre el empleo. Con la imagen completa del mercado laboral pospuesta, las cifras relacionadas con el estado del mercado laboral se convierten en un indicador crucial para evaluar la solidez de la “narrativa estabilizadora” mencionada por el vicepresidente Philip Jefferson. En sus proyecciones, presentadas esta semana, señaló que…El mercado laboral se está estabilizando.Y la demanda interna se mantuvo estable el año pasado. Un índice de sentimiento del consumidor por debajo de las expectativas podría cuestionar esa narrativa de resistencia económica. Esto indicaría que la fortaleza en los gastos, como lo destacó Jefferson, podría no ser sostenible. Sería señal de que las familias están reduciendo sus gastos, lo cual podría reforzar la postura cautelosa del Fed respecto a las reducciones de tipos de interés.
<>En la práctica, esto crea un ciclo de retroalimentación muy estrecho. Si el sentimiento del mercado se debilita, eso podría presionar las previsiones de crecimiento a corto plazo, algo que la Fed ya ha revisado ligeramente hacia arriba. Esto haría que la política monetaria dependiera aún más de los datos disponibles. En resumen, el índice de sentimientos actual es un sistema de alerta temprana muy importante. Un descenso en este índice no solo confirmaría una desaceleración en el estado de ánimo de los consumidores, sino que también cuestionaría directamente las bases de la estrategia de espera de la Fed. Esto obligaría a los funcionarios a evaluar si la situación está estabilizándose o no.
Catalizador 2: Discurso de Jefferson (12:00 PM ET) – Decodificando el mensaje del lado de la oferta
El segundo evento importante de la jornada es el discurso del vicepresidente Philip Jefferson en la Institución Brookings. En él, discutirá las perspectivas económicas.Dinámicas de desinflación en el lado del suministroComo político de la corriente mediadora, se espera que sus opiniones sean similares a las del presidente Jerome Powell, lo que reforzará la posición actual de la Fed, que consiste en una pausa deliberada en las acciones monetarias. El lenguaje preferido por la banja central es que su política monetaria se basa en criterios específicos.“Bien posicionado”.Para responder a los cambios económicos, es necesario utilizar una frase que esté en consonancia con las expectativas, ya que los funcionarios esperan recibir más datos antes de tomar cualquier decisión.
Este discurso se pronuncia en un contexto de volatilidad del mercado reciente, especialmente debido a la sorprendente caída en el Índice de Precios al Produtor (PPI) la semana pasada. Los datos mostraron que…Aumento mensual promedio del 0.7%Se trata de una figura que aporta un enfoque más conservador y que ejerce presión sobre los activos de riesgo. Las declaraciones de Jefferson pondrán a prueba la interpretación que el mercado dé a ese choque. Si considera que el aumento en el PPI es una anomalía temporal relacionada con la oferta, en lugar de un signo de inflación arraigada, eso podría ayudar a calmar los temores y respaldar la decisión del Fed, basada en datos concretos. Por el contrario, si reconoce las presiones constantes en el lado de la oferta, eso validaría la reacción conservadora del Fed y retrasaría aún más la posibilidad de reducir los tipos de interés.
En resumen, el discurso de Jefferson constituye un punto de referencia crucial. Puede que confirme el optimismo cauteloso del Fed respecto a la posibilidad de retomar una trayectoria de desinflación, o bien puede destacar las vulnerabilidades que impiden que la banca central adopte medidas más contundentes. Dado que Jefferson sostiene que el mercado laboral está “estabilizándose” y que el crecimiento económico seguirá siendo ligeramente por encima del nivel típico, su mensaje debe equilibrar el reconocimiento de los riesgos relacionados con la inflación a corto plazo con el objetivo a largo plazo de volver al objetivo del 2%. El mercado estará atento a cualquier cambio en el equilibrio de riesgos, lo que podría alterar el calendario para los próximos ajustes políticos.
Catalizador 3: El calendario más amplio y las reacciones del mercado – Pruebas de la narrativa
El impacto acumulado de otros eventos económicos y de la volatilidad del mercado reciente está poniendo a prueba la narrativa actual sobre la estabilización económica. Dado que el informe sobre empleo de febrero se retrasa hasta la próxima semana, la atención del mercado se centra en los datos y señales de sentimiento inmediatos. La reciente tendencia a buscar riesgos, evidenciada por las fuertes pérdidas semanales del Nasdaq y del S&P 500, demuestra cuán sensibles son los inversores a las decepciones en los resultados financieros y a los datos inflacionarios negativos. Esta volatilidad crea un contexto en el que cada noticia económica tiene un mayor peso.
El informe sobre los empleos, que se espera que se publique más adelante, ahora es el factor más importante para validar la narrativa de estabilización del mercado laboral. Todos los demás datos, desde las opiniones de los consumidores hasta los shocks en el IPC, sirven como indicadores provisionales. La reacción del mercado a los resultados financieros de las empresas recientes…Un descenso del 8% en las acciones de Amazon.Un informe poco confiable muestra que incluso el optimismo económico general puede verse rápidamente socavado por las debilidades de cada empresa en particular. Esto establece un alto requisito para que los datos sobre empleos que se presenten en el futuro proporcionen una imagen clara y sólida.
Para los inversores, lo importante es monitorear la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años y el índice del dólar estadounidense. Estos indicadores son los más directos para predecir las expectativas de tipos de interés en el futuro. La pausa en las acciones de la Fed crea una oportunidad para que estos activos se revaloren según los datos que lleguen en el futuro. Por ejemplo, un aumento sostenido en la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años indicaría que los mercados anticipan una mayor espera antes de que se realicen reducciones en los tipos de interés. Por otro lado, un movimiento en el índice del dólar podría reflejar una reevaluación de la fortaleza económica de Estados Unidos en comparación con otros países. Se trata de una situación de alta sensibilidad, donde el informe sobre empleos, una vez que se publique, podría confirmar esa estabilización o incluso obligar a una nueva evaluación de toda la trayectoria económica.



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