Aprovechando la curva de poder de la IA: La apuesta en el nivel de infraestructura

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 27 de febrero de 2026, 5:54 am ET6 min de lectura
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La carrera por la dominación en el campo de la inteligencia artificial está enfrentando un obstáculo fundamental. Aunque durante mucho tiempo se ha centrado la atención en los chips y los algoritmos, el nuevo obstáculo es claro: el acceso al suministro de electricidad. Este cambio redefine el panorama de las inversiones, desplazando el foco de la potencia computacional hacia la infraestructura que la alimenta. La idea principal es que el suministro de electricidad ahora constituye el principal obstáculo para la adopción de la inteligencia artificial. El nuevo imperativo es lograr una mayor velocidad en el procesamiento de datos, en lugar de simplemente aumentar la potencia computacional.

La magnitud de la demanda es realmente impresionante. Los mayores centros de datos de AI en Estados Unidos consumen más de un gigavatio de energía continuamente. Esa cantidad de energía es suficiente para alimentar hasta 850,000 hogares. Esto no es algo menor; se trata de una carga enorme para la red eléctrica. Dentro de estos centros de datos, el principal consumidor de energía son los equipos informáticos. Los servidores, que son los motores del procesamiento de datos por parte de las herramientas de IA, representan aproximadamente el 60% de la demanda de electricidad de un centro de datos moderno. Esta concentración significa que, en la práctica, escalar la capacidad de procesamiento de datos también implica aumentar el consumo de energía.

Esta realidad ha obligado a adoptar una estrategia de cambio. La consultora energética Cleanview ha identificado 46 centros de datos que planean construir sus propias plantas de generación de energía, utilizando principalmente tecnologías de generación a gas. En total, estas plantas representan un 30% de las necesidades de energía de todos los centros de datos en Estados Unidos. No se trata simplemente de una tendencia, sino de una reconocimiento de que esperar a que se realice una actualización del sistema eléctrico ya no es viable. La presión está aumentando: el consumo de energía en Estados Unidos alcanzará un nivel récord en 2025, y los precios de la energía también irán en aumento. La Agencia Internacional de Energía proyecta que la demanda de electricidad crecerá en casi un 2% cada año hasta 2030, más del doble del ritmo observado en la última década. Todo esto se debe, en gran medida, a los centros de datos.

El resultado es una nueva métrica para medir la ventaja competitiva: la velocidad con la que un sitio potencial para un centro de datos puede acceder al electricidad necesaria para alimentar sus chips. En la carrera por dominar el campo de la inteligencia artificial, esto se ha convertido en un factor crucial que limita la capacidad computacional de las empresas. Como señaló el presidente Trump, las empresas tecnológicas pronto tendrán la obligación de proveerse de su propia energía. Para los inversores, esto significa que las empresas que construyen las infraestructuras fundamentales para el próximo paradigma, es decir, aquellas que logran contratos de suministro de energía, desarrollan sistemas de generación independiente o permiten el almacenamiento a escala de red, ahora son consideradas como la infraestructura crítica. El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial ya no está limitado por el silicio; está limitado por la velocidad con la que podemos suministrar electrones.

La construcción de la infraestructura: miles de megavatios en juego.

La escala de la infraestructura de energía necesaria para alimentar la inteligencia artificial no es simplemente grande; está transformando por completo el panorama energético en general. La cantidad de demanda que se genera es realmente asombrosa. Solo en el año 2025, las empresas de servicios públicos recibieron solicitudes de centros de datos, por lo menos…700 gigavatios de desarrollo en cuanto a conexiones eléctricas.Esa cifra supera el consumo total de electricidad de todo los Estados Unidos en el año 2023, que fue de 477 gigavatios. Incluso si muchos de estos proyectos no se llevan a cabo, la oleada de solicitudes ya está obligando a un aumento significativo en las inversiones en energía, desde la construcción de nuevas centrales eléctricas hasta la mejora de las líneas de transmisión.

No se trata simplemente de tener más poder; se trata de un cambio radical en la densidad de poder. Los centros de datos típicos de inteligencia artificial consumen tanta electricidad como 100,000 hogares juntos. Sin embargo, las instalaciones más grandes requieren una cantidad abrumadora de energía.200 megavatios o másEso representa un aumento de veinte veces en comparación con los 30 megavatios típicos de los centros de datos tradicionales. La concentración de la demanda en un solo lugar crea desafíos de infraestructura sin precedentes. En otras palabras, un único centro de datos se convierte en una carga enorme para la red eléctrica.

En respuesta a esto, está surgiendo una clara tendencia hacia la creación de alianzas entre empresas. Los gigantes tecnológicos ya no esperan a que se realicen las mejoras en la red eléctrica; en cambio, buscan obtener energía directamente a través de soluciones ubicadas dentro del sistema eléctrico. Este cambio se ha convertido en una necesidad comercial. Compañías como…Bloom EnergyY…NextEra EnergySe están convirtiendo en socios fundamentales. Por ejemplo, Bloom Energy ha establecido una alianza estratégica con Brookfield Corporation. Brookfield invierte hasta 5 mil millones de dólares para implementar la tecnología de celdas de combustible de Bloom en centros de datos de inteligencia artificial. De manera similar, NextEra Energy, con su amplia experiencia en el desarrollo de servicios públicos e infraestructuras, se ha convertido en un socio clave para los líderes tecnológicos. Su reciente colaboración con Google implica el reanudamiento de las operaciones de una planta nuclear, con el objetivo de suministrar energía durante 25 años. Este es un paso destinado a acelerar la estrategia de inteligencia artificial de la empresa.

En resumen, la carrera por dominar el campo de la inteligencia artificial se ha convertido en una competencia por las infraestructuras necesarias para el desarrollo de esta tecnología. El crecimiento exponencial de las cargas de trabajo relacionadas con la inteligencia artificial está superando los límites de la capacidad física de las redes eléctricas. Esto obliga a una reconfiguración fundamental de quién es el responsable de construir y gestionar estas infraestructuras. Para los inversores, esto significa que las empresas que tienen la capacidad de desarrollar estas infraestructuras, con escala, tecnología y alianzas adecuadas para proporcionar energía a nivel gigavatios, se convierten en la infraestructura esencial de este nuevo paradigma.

Lista de empresas relacionadas con la fiebre del oro: Compañías en plena evolución exponencial

La construcción de la infraestructura ya no es algo teórico o futuro; se trata de una inversión multimillonaria que está teniendo lugar en este momento. Para los inversores, el objetivo es identificar las empresas que se encuentran en la fase exponencial de esta ola de gastos. Tres nombres destacan como los principales facilitadores de esta situación: cada uno de ellos representa un aspecto diferente de la cadena de suministro de energía.

Lo primero es…Bloom Energy (BE)Su tecnología de células de combustible de óxido sólido proporciona una energía de alta fiabilidad y alta densidad, lo cual es exactamente lo que los centros de datos de AI necesitan. La alianza estratégica con Brookfield Corporation es una clara muestra de confianza por parte de esta empresa. Brookfield se compromete a invertir hasta 5 mil millones de dólares en la implementación de los sistemas de Bloom. No se trata simplemente de un contrato, sino de una inversión importante para el desarrollo de la generación de energía. Las cifras financieras de la empresa indican que la tendencia es positiva: los ingresos aumentaron en más del 37% el año pasado, y su crédito pendiente ha alcanzado los 20 mil millones de dólares. Bloom está desarrollando la generación de energía que los centros de datos necesitan, abordando así la necesidad de utilizar energía propia.

En segundo lugar…NextEra Energy (NEE)Como la mayor empresa de servicios públicos y desarrollo de infraestructuras energéticas de los Estados Unidos, NextEra se encuentra en una posición única para manejar tanto la parte de interconexión del sistema eléctrico como la de generación de energía. Su reciente colaboración con Google es un ejemplo de cómo se puede establecer un nuevo modelo de negocio: reactivar una planta nuclear para suministrar energía, en virtud de un acuerdo de 25 años. En general, NextEra está trabajando junto a Meta para desarrollar proyectos solares que sumen un total de 2.5 gigavatios. La escala y la experiencia de la empresa en el desarrollo de infraestructuras energéticas la convierten en un socio clave para las empresas de tecnología que buscan obtener suministros de energía de varios gigavatios. Su rol es servir como la infraestructura esencial que conecta la enorme capacidad de procesamiento de datos de la IA con el sistema eléctrico.

Por último, hay…Vertiv (VRT)Estos sistemas proporcionan la distribución de energía y los mecanismos de gestión térmica necesarios para que los racks de IA puedan funcionar adecuadamente. Dado que los diseños de centros de datos suelen requerir entre 50 y 100 kilovatios por rack, las demandas en términos de electricidad y refrigeración aumentan significativamente. La equipos de Vertiv permiten estabilizar los picos de energía generados por las GPU y gestionar el calor producido. Este es un costo fundamental e inevitable, que crece con cada nuevo clúster de IA. El volumen de pedidos de la empresa está directamente relacionado con la construcción de infraestructuras de IA; esto garantiza una visibilidad de ingresos a lo largo de varios años, lo que crea un flujo de caja independiente de la arquitectura de chips que se utilice en cada caso.

En resumen, el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial está generando una nueva clase de empresas que podrán beneficiarse de esta tecnología. Estas compañías no buscan simplemente aprovechar el ciclo de popularidad de los software, sino que construyen las infraestructuras necesarias para llevar a cabo este nuevo paradigma. Su potencial financiero está directamente relacionado con la velocidad y escala de adopción de la inteligencia artificial. Por lo tanto, son inversiones esenciales en el ámbito de las infraestructuras.

Impacto financiero y implicaciones de la inversión

La construcción de la infraestructura se convierte, directamente, en un importante factor económico: los gastos en capital que fluyen hacia los componentes físicos necesarios para el desarrollo de la inteligencia artificial. La tesis central es clara: las restricciones de potencia favorecen a las empresas que construyen la infraestructura básica, en lugar de aquellas que intentan optimizar el software. Esto se debe a que los gastos en infraestructura física ocurren antes incluso de que se instalen los chips. Un centro de datos no puede comenzar su construcción si la red eléctrica carece de capacidad suficiente. Esto genera ingresos para los fabricantes de equipos eléctricos y para los contratistas que trabajan en la creación de redes eléctricas. Estos ingresos están directamente relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial, independientemente de qué arquitectura de chips prevalezca finalmente.

Las empresas de energía logran ganar contratos combinando tres capacidades fundamentales. En primer lugar, deben ofrecer soluciones de energía en escala gigavatios. Esto implica superar los 30 megavatios que son típicos de los centros de datos antiguos, para alcanzar niveles de hasta 200 megavatios o más. En segundo lugar, necesitan tener conocimientos profundos sobre la interconexión con las redes eléctricas, para poder manejar los procesos de permisos complejos y a menudo tardados. Y, lo más importante de todo: ofrecen plazos de implementación rápidos. Las pruebas demuestran que las colaboraciones exitosas dan prioridad a estos aspectos.Escalabilidad, compromisos de sostenibilidad y capacidades técnicas comprobadas.Con la capacidad de suministrar energía en un plazo de 18 a 24 meses. Esta velocidad representa una nueva ventaja competitiva, ya que los retrasos en la conexión a la red pueden extenderse hasta cinco años.

El riesgo financiero que conlleva cometer este error es muy grave. Elegir al compañero energético incorrecto no es simplemente un error en la selección de proveedores, sino una vulnerabilidad estratégica. Las organizaciones que eligen al compañero energético equivocado corren el riesgo de retrasos costosos en sus proyectos, lo cual puede poner en peligro su posición competitiva en la carrera tecnológica relacionada con la inteligencia artificial. Para una empresa de tipo “hyperscaler”, un retraso en el centro de datos significa un retraso en el lanzamiento del producto, pérdida de cuota de mercado y un efecto negativo directo en su cronología de desarrollo de soluciones de inteligencia artificial. Por lo tanto, elegir al compañero energético adecuado es una decisión crucial y de gran importancia, con consecuencias financieras directas.

Para los inversores, esto establece un proceso de selección claro. Los ganadores son aquellas empresas que logran captar los gastos en las etapas más críticas del proceso. Esto incluye a las empresas fabricantes de equipos eléctricos como Eaton, que proporcionan dispositivos de distribución que ayudan a estabilizar los picos de consumo de energía. También incluye a las empresas contratistas de la red eléctrica, como Quanta Services, que construyen las líneas de transmisión necesarias para que las instalaciones puedan funcionar adecuadamente. Y también incluye a los proveedores de energía, desde compañías de servicios públicos hasta productores independientes de energía, quienes pueden ofrecer la escala, la velocidad y las capacidades técnicas necesarias para apoyar el desarrollo de la IA. Las ventajas financieras están relacionadas con el crecimiento exponencial de la IA. Pero los ganadores son aquellos que construyen los medios necesarios para que la IA pueda funcionar adecuadamente.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que vigilar

La idea de utilizar la infraestructura de energía como la “infraestructura clave” para el desarrollo de la inteligencia artificial ya está en marcha. Pero el camino que se tiene por recorrer está lleno de obstáculos a corto plazo. Los factores que causan estos problemas son evidentes: hay un gasto masivo en capital y además, existen acuerdos de colaboración estratégica. Sin embargo, el riesgo principal radica en los trámites regulatorios y las autorizaciones necesarias para llevar a cabo esta construcción. Estos aspectos podrían ralentizar todo el proceso de desarrollo.

El factor más importante que está impulsando este proceso es el acelerado ritmo de las negociaciones relacionadas con la infraestructura de las grandes potencias. Ya vemos a los gigantes tecnológicos y a las empresas de servicios públicos formar alianzas para evitar tener que pasar por el sistema eléctrico tradicional. La colaboración entre estos grupos…NextEra Energy y GoogleReiniciar una planta nuclear es un ejemplo de cómo se puede implementar el nuevo modelo de desarrollo tecnológico. Busquen más anuncios como este: empresas tecnológicas que obtienen un suministro de energía a largo plazo, en cantidades de varios gigavatios, a través de compañías eléctricas o productores independientes de energía. Estos son pasos concretos que convierten la idea de “acelerar el desarrollo de la energía” en realidad.

Los cambios en las políticas son otro factor clave que merece atención. La reciente declaración del presidente Trump de que las empresas tecnológicas “tienen la obligación de cubrir sus propias necesidades de energía” indica un posible punto de inflexión en las regulaciones. Si esta retórica conduce a una mayor aceleración en la concesión de permisos para las plantas de generación de energía de los centros de datos, o a la implementación de nuevos marcos de interconexión entre las redes eléctricas, esto podría acelerar significativamente la implementación de estas soluciones. El principio central para los formuladores de políticas, como se mencionó anteriormente, debe ser…Velocidad a potenciaOrganizando su enfoque en torno a las autoridades de emergencia y los procesos simplificados.

Sin embargo, el riesgo más importante radica precisamente en ese fricción que estas políticas intentan resolver. Los retrasos en la conexión de las redes eléctricas pueden durar hasta cinco años, y aproximadamente una quinta parte de las construcciones de centros de datos a nivel mundial corre peligro de sufrir retrasos. Esto no es solo una molestia menor; representa una amenaza directa para la adopción de la inteligencia artificial. El principal riesgo radica en los cuellos de botella regulatorios y de permisos, que frenan la expansión de las redes eléctricas y la construcción de nuevas centrales eléctricas. Como señalan los datos disponibles, esto crea una grave crisis de abastecimiento a corto plazo. Pero esto también constituye una vulnerabilidad inmediata.

En resumen, se trata de una carrera contra el tiempo. Los catalizadores –es decir, los gastos masivos y las alianzas estratégicas– están impulsando el avance de la infraestructura eléctrica. Pero el riesgo principal es que los mecanismos regulatorios y de autorización simplemente no pueden mantenerse al ritmo necesario. Para los inversores, lo importante es estar atentos a las noticias relacionadas con las alianzas entre las grandes empresas, para detectar signos de aceleración en este proceso. Los ganadores serán aquellos que logren superar este obstáculo y proporcionar energía cuando los componentes estén listos para su uso.

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Eli Grant

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