La crisis del petróleo en California se agrava, ya que el cierre de las refinerías obliga a la compañía a depender de un sistema global de transporte de petróleo, con 55 tanques como medida de emergencia. La votación del CARB podría provocar un aumento en el precio del petróleo, hasta los 1 dólar por galón.
El suministro de gasolina en California está sujeto a una presión estructural, ya que la capacidad de refino nacional se ha reducido significativamente. El estado ha perdido…156,000 barriles por día de capacidad de producciónSe trata del cierre de la refinería Phillips 66 en Los Ángeles, el año pasado. A esto le seguirá el cierre de la planta de Valero en Benicia en abril de 2026. Esto causará una reducción de la producción en 150,000 barriles por día. En total, estos cierres provocarán una pérdida de producción de 306,000 barriles por día, que deberá compensarse mediante fuentes externas.
Este vacío no es algo insignificante, sino una cambio fundamental en la ecuación energética del estado. Estos cierres representan una reducción del 17% en la capacidad de refino de California. Esto significa que se elimina aproximadamente uno de cada ocho barriles de gasolina que el estado solía producir. Como respuesta, el estado ha recurrido a las importaciones, en una escala sin precedentes. En el año 2025, California importó más barriles de gasolina desde las Bahamas que en los nueve años anteriores juntos. Esto demuestra cuán dependiente se ha vuelto California de las fuentes externas para cubrir el vacío dejado por las refinerías cerradas. El resultado es que la cadena de suministro ahora se extiende por miles de millas, lo que hace que sea vulnerable a las restricciones regulatorias y logísticas que hacen que el refino local sea poco rentable.
El estancamiento en la importación y el impacto en los precios
El camino logístico para cubrir la brecha en el sector de refino en California es largo, costoso y está sujeto a las regulaciones legales. La dependencia del estado de la gasolina importada crea una cadena de suministro compleja y con muchos pasos. Las refinerías ubicadas en la Costa del Golfo producen el combustible, pero para cumplir con los requisitos legales…Ley de JonesLa normativa establece que los bienes que se envían entre los puertos de los Estados Unidos deben viajar en barcos construidos, propiedad y operados por empresas estadounidenses. Por lo tanto, el producto debe primero ser transportado a las Bahamas. Desde allí, se envía a través del Atlántico y el Pacífico hasta California. Este procedimiento adicional agrega un tiempo y costos significativos al proceso de transporte.
La escasez de buques adecuados para este propósito constituye un obstáculo importante. A nivel mundial, existen solo unos 55 petroleros que cumplen con las normas del Jones Act. Esa cantidad representa una pequeña parte de la flota global de buques petroleros. Esta escasez hace que los precios de los flete aumenten y limita la velocidad con la que California puede obtener suministros alternativos. Como resultado, el estado se ha convertido en el mayor importador de gasolina del mundo desde las Bahamas. En el año 2025, las exportaciones desde ese país insular representaron más del 12% de las importaciones marítimas de California. Este camino especializado y complicado es consecuencia de las restricciones regulatorias y logísticas que hacen que la refinación local no sea rentable.
El costo económico de este sistema se traslada directamente a los consumidores. Los precios del diésel en California son los más altos del país; en promedio…$4.86 por galónAunque el impuesto sobre la gasolina más alto del estado en todo el país y la distancia con respecto a los principales centros de refinación son factores clave que influyen en los precios de los combustibles, el Estándar de Combustibles Bajos en Emisiones de Carbono también es un factor importante que contribuye a este aumento de precios. El Estándar de Combustibles Bajos en Emisiones ha sido fortalecido recientemente, lo que significa que se han elevado los objetivos relacionados con la intensidad de emisiones de carbono y se han limitado los biocombustibles obtenidos a partir de cultivos. Se espera que estas reformas aumenten aún más los costos de los combustibles para los sectores agrícola y de transporte de California. En resumen, la combinación de una red de transporte limitada y regulaciones ambientales estrictas genera una presión considerable sobre los precios de los combustibles, algo que es difícil de revertir.
Economía de la refinación impulsada por políticas
El cambio regulatorio que se avecina amenaza con desequilibrar de manera decisiva la situación para las refinerías restantes de California. En mayo, la Junta de Recursos Ambientales de California (CARB) votará sobre las enmiendas al programa estatal de limitaciones de emisiones. Estas enmiendas implican límites más estrictos para las emisiones hasta el año 2030, además de reducir el número de permisos de emisión disponibles para las empresas. Para compañías como Chevron, esto no es simplemente otra normativa ambiental… es una posible señal de muerte. El presidente de la empresa ha advertido que esta propuesta podría…Aumentar los precios del combustible en más de un dólar por galón para el año 2030.Y…Amenazan la capacidad de supervivencia de las refinerías que aún quedan en el estado..
Las condiciones económicas son simples y desafiantes. El programa impondría impuestos a los productores y refinerías que operan dentro del estado, lo que generaría miles de millones en costos adicionales. Sin embargo, esta penalidad puede evitarse. Como señaló un ejecutivo de Chevron, las empresas no tendrán que pagar ese impuesto si importan el combustible desde otros países. Esto crea un incentivo poderoso para importar en lugar de producir localmente. En un estado donde aproximadamente el 70% del suministro de petróleo ya se importa, este impuesto adicional solo servirá para debilitar aún más la base de refinación nacional.
La desventaja competitiva es evidente. Mientras que las refinerías locales enfrentan una carga adicional y costosa relacionada con el cumplimiento de las normativas, los proveedores extranjeros pueden evitar completamente esa carga. Esta situación fomenta directamente la tendencia hacia el cierre de las refinerías, convirtiendo un entorno empresarial ya difícil en uno verdaderamente desastroso. La conclusión es clara: la política del estado podría acelerar esa vulnerabilidad en el suministro, al hacer que importar combustible sea más económico que mantener las refinerías locales en funcionamiento.
Catalizadores y señales de precios que merecen atención
La prueba inmediata para el suministro de gasolina en California ocurrirá en mayo, cuando la Junta de Recursos Ambientales de California (CARB) vote sobre las enmiendas propuestas relacionadas con los límites de emisiones. Esta decisión es el factor más importante a considerar. Si se adoptan estas enmiendas, se establecerán límites más estrictos para las emisiones y se reducirán las cantidades de permisos emitidos. Esto podría tener consecuencias negativas para Chevron.Threaten la capacidad de supervivencia de las refinerías restantes del estado.Un voto a favor probablemente aceleraría la dependencia de las importaciones, lo cual ya está sobrepasando los límites del sistema. Sin embargo, un retraso o rechazo podría proporcionar una tregua temporal, permitiendo tiempo para negociaciones y, posiblemente, estabilizar las condiciones en el sector de refinación local.
Los indicadores de la tensión en el suministro ya son evidentes en el flujo de importaciones. La dependencia del estado con respecto a la ruta de las Bahamas es una medida directa de la brecha en el procesamiento de petróleo. Es importante observar el volumen de envíos de gasolina provenientes de ese país insular, así como de otras fuentes como India y Corea del Sur. En el año 2025, las Bahamas solas proveerán…El 12% de las importaciones de gasolina en barco que llegan a California provienen de otros estados.Se trata de una cifra que ha aumentado significativamente. Cualquier incremento adicional indicaría que los problemas logísticos no están disminuyendo. Por el contrario, un descenso en las cifras podría indicar que la capacidad de importación del estado está alcanzando un límite práctico, o que el suministro interno va mejor de lo esperado.
Otro indicador potencial que debe monitorearse es cualquier movimiento relacionado con los proyectos de infraestructura destinados a reducir el cuello de botella marítimo. El proyecto del oleoducto Western Gateway es un ejemplo clave de esto. Si se otorgan las autorizaciones necesarias y la construcción continúa, podría reducir la necesidad de transporte marítimo a larga distancia. Sin embargo, la construcción de nuevos oleoductos en los Estados Unidos enfrenta numerosos obstáculos, como demandas legales y protestas. Cualquier progreso en este ámbito sería una mejoría positiva para la eficiencia de la cadena de suministro. Pero se trata de una solución a largo plazo, que probablemente no tenga un impacto significativo en el equilibrio a corto plazo.
Por último, hay que prestar atención a los propios signos de precios. Los precios actuales son muy altos; el precio del diésel…$4.86 por galónEstos precios reflejan la combinación de costos regulatorios, logísticas relacionadas con las importaciones y impuestos. Si la votación del CARB se lleva a cabo como está planificado, es probable que los precios sigan aumentando. El mercado estará atento a cualquier signo de volatilidad o picos repentinos en los precios, lo cual indicaría que la cadena de suministro tiene dificultades para satisfacer la demanda durante los períodos de mayor actividad. En resumen, los próximos meses nos mostrarán si el estado logrará cubrir la brecha en el suministro, o si las presiones estructurales se intensificarán, lo que podría llevar a una crisis aún más grave.

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