Comprar activos nuevos en un mercado tecnológico en declive: una prueba histórica de la regla “Nunca comprar activos en mínimos”.
La reciente caída en las acciones de software es una corrección intencionada, no un pánico generalizado en el mercado. Se trata de una venta impulsada por el miedo, provocada por una amenaza tecnológica específica. El motivo inmediato para esta venta fue…El lanzamiento del complemento legal de AI por parte de Anthropic.Un movimiento que sirvió como un recordatorio de cómo los avances en la inteligencia artificial pueden desafiar directamente los modelos de negocio de las empresas del sector de servicios legales y profesionales. Este único acontecimiento aceleró una caída que duró meses enteros, convirtiendo la ansiedad de los inversores en una verdadera crisis de ventas.
El alcance de esta caída es global y grave. No se trata de solo unas pocas empresas que sufrían pérdidas; se trata de una situación que afecta a todo el sector. En Europa, RELX y Wolters Kluwer alcanzaron nuevos mínimos. El London Stock Exchange Group también cayó un 6%, después de una caída masiva el día anterior. La presión se extendió a Asia, donde desarrolladores de software y sistemas japoneses como NEC y Fujitsu también experimentaron pérdidas entre el 7% y el 11%. Incluso los exportadores de tecnología de India también se vieron afectados. Este movimiento coordinado a nivel mundial demuestra que la amenaza es sistémica, y no algo aislado.
Este patrón refleja las correcciones tecnológicas anteriores, en las que se consideraba que un modelo de negocio específico era vulnerable. Por ejemplo, la burbuja de las empresas relacionadas con Internet experimentó una caída excesiva en las compañías que se basaban en infraestructuras de internet, ya que el mercado reevaluó su viabilidad a largo plazo. Hoy en día, la amenaza proviene de la disrupción causada por la inteligencia artificial en los servicios de software y TI. Esto crea una situación similar a la de “quedarse hasta que se demuestre lo contrario”. Como señaló un analista, los inversores prefieren evitar el mercado de software por completo, sin darle lugar a ninguna oportunidad de compra. La pregunta clave para los inversores ahora es si esta venta impulsada por el miedo crea una oportunidad de compra, o si la regla histórica contra “comprar en mínimos” sigue aplicándose en este caso, frente a una amenaza tan fundamental.
La regla histórica: ¿Por qué “nunca comprar en momentos de baja”? Una forma de ahorrar dinero en su carrera en Wall Street.

El instinto de comprar cuando los precios alcanzan nuevos mínimos es algo muy poderoso. Pero también representa una trampa que ha costado carreras profesionales a muchas personas. La investigación académica respeta esta precaución. Un estudio citado por Nicholas Colas y Jessica Rabe de DataTrek analizó el comportamiento de las acciones en Estados Unidos e internacionales desde el año 1990 hasta 2024. Se observó un patrón claro en ese comportamiento.Los nombres de las acciones que tenían un impulso de precio positivo generaron rendimientos anuales promedio positivos. En cambio, las acciones con un impulso débil no produjeron rendimientos anuales positivos.En otras palabras, las acciones que están bajando tienden a seguir bajando. Este efecto de momentum es una fuerza peligrosa que no se debe ignorar.
La advertencia no es algo meramente académico; es una lección valiosa que se ha aprendido desde las propias líneas de combate. Colas, basándose en…Carrera de 30 años en Wall Street.Dijo abiertamente que la tentación de elegir el punto más bajo del mercado conlleva riesgos serios para la carrera profesional. Señaló que ha visto a más amigos ser despedidos o perder clientes porque intentaron elegir ese punto de bajada del mercado, en comparación con cualquier otra causa. Para los profesionales, romper la regla de “nunca comprar en los mínimos” es un error que puede terminar con su carrera profesional. No se trata de perder una sola operación; se trata del daño a largo plazo que puede causar cometer errores cuando el mercado está en una tendencia bajista.
Esta regla histórica adquiere aún más importancia, teniendo en cuenta el cambio general que está ocurriendo en el mercado. La “Gran Rotación” actual representa un movimiento estructural hacia la disminución de las cotizaciones de las empresas tecnológicas, que ahora se encuentran en niveles bajos. En enero…Las empresas con letras en minúscula tuvieron un rendimiento mucho mejor que las empresas con letras mayúsculas.Mientras que el Russell 2000 aumentaba en valor, el S&P 500 se mantenía estancado. Las acciones de tipo “value” también quedaron rezagadas en términos de crecimiento. Esta rotación indica que hay una tendencia generalizada hacia la salida del mercado de aquellas empresas que tienen un alto valor y que ahora están bajo presión. Intentar comprar acciones a precios muy bajos en este sector, mientras que el mercado en general se mueve en dirección opuesta, es como intentar luchar contra la corriente de dinamismo y flujos de capital.
En resumen, los datos históricos y las advertencias de los expertos constituyen un consenso sólido. El impulso es una fuerza constante, y el riesgo que conlleva luchar contra él es alto. En un mercado donde la rotación de precios es clara y la amenaza para los modelos de negocio basados en software es real, lo más seguro es esperar a que haya estabilidad en los precios y a que cambie la situación del mercado antes de intervenir.
Valoración, catalizadores y el camino a seguir
La cuestión de los precios erróneos no se puede resolver con una simple respuesta “sí” o “no”. La caída generalizada en el sector ha generado una gran desventaja para las empresas, pero el patrón histórico indica que esa desventaja no equivale a una pérdida de valor real. Lo importante es mirar más allá de los niveles bajos actuales y identificar aquellas empresas cuyas amenazas fundamentales son menores. Como señala un análisis,Las empresas que tienen un bajo riesgo de ser desplazadas por la inteligencia artificial, se agrupan junto con aquellas empresas que podrían enfrentar verdaderos problemas debido a esta tecnología.Aquí es donde la regla de “nunca comprar algo en precios bajos” se convierte en un filtro importante para decidir si realmente vale la pena o no. Esta regla puede ser una ventaja para todo el sector, pero puede ser ignorada en el caso de algunas empresas con una sólida reputación y un posicionamiento estable en el mercado. Por ejemplo, las empresas de infraestructura y ciberseguridad son consideradas como aquellas que tienen un gran poder de negociación, además de contar con ventajas derivadas del uso de la inteligencia artificial. Por eso, estas empresas son candidatas elegibles para ser adquiridas.
El catalizador inmediato que hay que observar es la temporada de resultados financieros de las empresas. Cualquier retroceso por parte de las compañías de software empresarial ampliará directamente la amenaza relacionada con la inteligencia artificial. Esto, a su vez, podría provocar otra ola de ventas. La situación es clara: cualquier retroceso por parte de las empresas de software empresarial durante esta temporada de resultados financieros hará que el argumento de que “la inteligencia artificial está desplazando al software” se vuelva aún más contundente. Este es el próximo test para la actitud del mercado hacia este tema. Para las empresas que ya están en declive, un trimestre débil podría acelerar esa tendencia negativa. Por otro lado, un trimestre resistente podría comenzar a cuestionar ese argumento. El camino a seguir depende de estos datos.
Un señal más claro de una reversión sería un retorno del mercado hacia el sector tecnológico, si el mercado en general se estabiliza. La divergencia reciente es indicativa de algo importante. Mientras que el Nasdaq 100 cayó al mínimo de las últimas 1.5 semanas, el Dow Jones Industrials alcanzó un nuevo récord. Esto demuestra que el mercado en general puede seguir siendo fuerte, incluso cuando ciertas empresas tecnológicas específicas sufrían pérdidas. Un movimiento continuo hacia arriba en el Dow y en el S&P 500, impulsado por la fortaleza económica o por cambios en las expectativas de la Fed, podría llevar a que el capital vuelva al sector tecnológico. Ese retorno sería la señal más clara de que los temores relacionados con este sector ya no tienen importancia, lo que permitiría que las empresas adecuadas pudieran obtener beneficios. Hasta entonces, el impulso histórico y los factores actuales sugieren que continuará habiendo volatilidad, y que será necesario tener una selección muy cuidadosa de las empresas en las que invertir.

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