Crear un plan de ingresos para la jubilación que realmente funcione.

Generado por agente de IAAlbert FoxRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 6 de febrero de 2026, 10:48 am ET5 min de lectura

Durante la mayor parte de su vida como inversor, su cartera de inversiones ha funcionado como un motor de crecimiento. Usted ha estado sembrando “semillas”, con la esperanza de obtener algún tipo de cosecha en el futuro. Pero cuando llega el momento de la jubilación, todo cambia. Ahora, la cartera de inversiones debe comenzar a generar ingresos constantes, para poder cubrir sus gastos de vida. No se trata simplemente de un cambio en el momento en que se producen los ingresos; se trata de un cambio fundamental en el propósito de las inversiones. Además, esto implica la aparición de un conjunto completamente nuevo de riesgos.

El primer y más evidente cambio es el papel que desempeña el portafolio en este contexto. Mientras se ahorraban dinero, el objetivo principal era la apreciación del capital. Se podía permitirse soportar las fluctuaciones del mercado, ya que había tiempo de sobra para hacerlo. Ahora, es necesario generar ingresos. Eso significa que el portafolio debe generar flujos de efectivo, no solo aumentar en valor. La gestión del riesgo, naturalmente, pasa de buscar rendimientos a proteger el capital que se utiliza para financiar las necesidades diarias.

Tres riesgos son importantes en esta nueva etapa. El primero es la inestabilidad geopolítica, y su potencial para provocar una inflación más alta.Numerosas cuestiones políticas, militares y macroeconómicas significan que el riesgo geopolítico seguirá siendo elevado.Esto puede elevar los precios de las materias primas y perturbar las cadenas de suministro. Como resultado, será más difícil para los bancos centrales lograr que la inflación vuelva al nivel deseado. Para los jubilados que dependen de una renta fija, esto representa una amenaza directa a su poder adquisitivo. Un bono que paga 1,000 dólares al año, mañana tendrá un valor menor, si la inflación continúa.

El segundo riesgo, y quizás el más peligroso, es el de realizar retiros de dinero en momentos en que el mercado está en declive. Imaginemos que necesitas retirar dinero durante un mercado bajista. Te verás obligado a vender las acciones a precios bajos, lo que causará pérdidas permanentes. Esto puede dañar gravemente la capacidad del portafolio para recuperarse, incluso si el mercado logra recuperarse con el tiempo. El momento en que realizas los retiros puede tener un impacto duradero en la longevidad de tu patrimonio.

El tercer riesgo es la propia longevidad. Es posible que vivas más tiempo del que te permiten tus ahorros, especialmente si tu cartera de inversiones no funciona como esperabas o si la inflación erosiona el valor de tus ahorros más rápido de lo previsto. Este no es un miedo lejano; es un factor importante que debe tenerse en cuenta en cualquier plan de retiro.

La tesis es clara: un plan de ingresos para la jubilación exitoso no consiste en maximizar el crecimiento. Se trata, más bien, de proteger tu poder adquisitivo mediante un enfoque disciplinado y estructurado. Necesitas una estrategia que permita gestionar los riesgos relacionados con las series de rendimientos, contrarrestar la inflación y asegurar que tu dinero permanezca valioso durante todo el tiempo que vivas. El foco debe cambiar desde la plantación de semillas hasta su recolección de manera inteligente.

La silla de tres patas: Tus fuentes de ingresos

Tu plan de ingresos después de la jubilación es como un taburete de tres patas. Cada una de las patas es esencial; si se elimina una de ellas, todo el sistema se vuelve inestable. Los tres pilares que constituyen este plan son: la Seguridad Social, las anualidades y tus ahorros con impuestos diferidos. Comprender cómo funcionan estos elementos, así como cómo no funcionan, constituye la base para un flujo de ingresos estable.

La primera parte se refiere al Seguro Social. Para muchas familias, no es algo secundario; es lo principal.Para muchas personas, esa cantidad puede representar entre el 25% y el 35% de sus ingresos durante la jubilación.Se trata de un ingreso garantizado, basado en tu historial de ganancias a lo largo de tu vida. Por lo tanto, es una fuente importante de ingresos durante la jubilación. La cantidad del beneficio se calcula utilizando los 35 años más exitosos de tus ganancias. Por eso, es crucial verificar la precisión de los datos presentados en el informe de Seguridad Social. Si falta algún año de ganancias o si los datos son incorrectos, esto puede reducir permanentemente tu beneficio. No se trata de una opción discrecional; se trata de una parte fundamental y no negociable de tu presupuesto para la jubilación.

La segunda categoría son las anualidades. Se trata de contratos de seguro diseñados para proporcionar un flujo de ingresos garantizado durante toda la vida. Una creencia errónea es que comprar una anualidad reduce el beneficio del Seguro Social. Eso no es cierto.Los pagos de ingresos por anualidades no afectarán el monto de este beneficio, ya que no se consideran como salarios.La renta anual y la Seguridad Social son cosas separadas. Sin embargo, los pagos de renta se consideran como ingresos al determinar si el beneficio de Seguridad Social está sujeto a impuestos. Esta es una consideración importante en términos fiscales, pero no representa una reducción en el monto del beneficio en sí.

La tercera categoría corresponde a los ahorros que se conservan sin pagar impuestos: los planes de ahorro como el 401(k), los cuentas de ahorros IRA y otros tipos de cuentas similares. Estos son los mecanismos de crecimiento que han estado funcionando durante décadas. El dinero que se guarda en estas cuentas crece sin pagar impuestos, hasta que uno comienza a retirarlo. Las reglas exigen que se retire una cantidad mínima de dinero, conocida como Distribución Mínima Requerida (RMD). Esta es la etapa de transición entre la acumulación y la distribución del dinero, convirtiendo así los ahorros en efectivo disponible para gastos.

El verdadero poder proviene de la forma en que interactúan estos tres elementos. El Seguro Social proporciona una base estable, ajustada a la inflación. Las anualidades pueden cubrir las brechas financieras, ofreciendo un ingreso previsible durante toda la vida del beneficiario. Los cuentos fiscales permiten mayor flexibilidad y potencial de crecimiento, pero también conllevan el riesgo de cambios en los ingresos a lo largo del tiempo. Un plan bien diseñado no se basa en solo uno de estos elementos. Se combinan todos ellos, utilizando los ingresos garantizados para cubrir los gastos esenciales, y liberando así los ahorros para hacer frente a los costos variables y las fluctuaciones del mercado. Así se construye un plan que no se inclinará ni bajo ningún tipo de presión.

El Plan de Acción: Una revisión anual sencilla

La buena noticia es que no es necesario realizar una auditoría compleja y semestral. Una revisión disciplinada, que se realice una vez al año, es suficiente para mantener el plan en marcha. Puede considerarla como una revisión anual de su “motor financiero”. Lo importante es concentrarse en tres acciones prácticas relacionadas con los gastos, los impuestos y la tranquilidad mental.

En primer lugar, revise nuevamente su tasa de retiro.La guía del 4% es un punto de partida decente.Para aquellos que acaban de comenzar su jubilación, eso sí es cierto. Pero no se trata de una regla universal que se aplica siempre. Su tasa de gasto real debe ser un número que calcule cada año. Divida el saldo de su portafolio al inicio del año por los gastos esperados para ese año, incluyendo los impuestos. ¿Es esa tasa razonable, teniendo en cuenta el rendimiento de su portafolio y sus necesidades actuales? Si las acciones han tenido un rendimiento positivo, podría optar por una retirada un poco más alta. Si el mercado ha sido inestable, quizás sea necesario ser más conservador. El objetivo es ajustar su “recolección” según el estado de desarrollo de su portafolio.

En segundo lugar, gestione su factura impositiva de manera proactiva. El final del año es un buen momento para utilizar dos herramientas importantes. La “recolección de pérdidas” le permite vender inversiones que están perdiendo dinero, con el fin de compensar las ganancias obtenidas. De esta manera, se reduce el impuesto sobre las ganancias capitalizadas. Lo más importante es que, si tiene inclinaciones filantrópicas, considere la posibilidad de realizar una distribución benéfica calificada. Esto le permite enviar dinero directamente desde su cuenta IRA a una organización benéfica. Este dinero se cuenta como parte de su obligación de distribuir una cantidad mínima de fondos, pero no se incluye en su ingreso tributable. Para el año 2025, el límite es de 108,000 dólares. Esta es una forma inteligente de apoyar causas que le importan, al mismo tiempo que reduce su factura impositiva.

La tercera y más importante acción es “validar los aspectos básicos”. Este es el núcleo de la construcción de la confianza en uno mismo.El enfoque “Check Off the Basics” se centra en encontrar formas de cubrir sus gastos básicos: cosas como el pago de la hipoteca, los servicios públicos, las compras de alimentos y los gastos de transporte. Todo esto puede hacerse con un ingreso garantizado a lo largo de toda la vida.Comience por enumerar los costos mensuales que deben pagarse. Luego, sume las fuentes de ingresos garantizados: el Seguro Social, las pensiones y las anualidades. Si estos ingresos cubren sus necesidades básicas, entonces ya ha cumplido con lo más importante. Esto permite liberar su dinero para otros gastos, como las cuentas de ahorro o las inversiones sujetas a impuestos. De esta manera, su cartera financiera pasa de ser una fuente de preocupación a un instrumento para disfrutar de su jubilación.

Catalizadores y puntos de control

Tu plan de ingresos después de la jubilación no es algo que se puede dejar solo. Requiere un seguimiento regular, pero el verdadero trabajo se lleva a cabo cuando aparecen señales importantes que indican que es hora de hacer ajustes. Considera estos “catalizadores” y puntos de control como el sistema de alerta temprana de tu plan. Ellos te ayudan a mantener una actitud proactiva, en lugar de reaccionar, frente a las fuerzas que podrían perturbar tu seguridad financiera.

El primer y más importante punto de vigilancia es la secuencia de retornos de los valores en el mercado. Este es el peligro que se presenta cuando se venden las inversiones, justo cuando el mercado está en declive.Dado que los inversores se concentran más en obtener ganancias de sus carteras, y menos en sembrar las semillas del crecimiento futuro, la gestión del riesgo debe ocupar siempre un lugar importante en sus prioridades.El peor momento para realizar retiros es cuando el mercado comienza a mostrar una tendencia negativa durante los primeros años de la jubilación. Si tu portafolio sufre daños al principio, podrías verse obligado a vender activos a precios bajos, lo que causaría pérdidas que podrían dificultar la capacidad del portafolio para recuperarse. Lo importante es monitorear el rendimiento de tu portafolio en relación con tus necesidades de retiro, especialmente en los primeros años de la jubilación. Si el mercado está en declive, podría ser sensato obtener fondos de otras fuentes, como tus cuentas tributables o una parte de tu anualidad, antes de intervenir en tus inversiones de capital.

El segundo factor importante que contribuye a la inestabilidad económica es la inflación y las tasas de interés. Estos factores afectan directamente el poder adquisitivo de los activos con renta fija. El riesgo geopolítico seguirá siendo alto en 2025, lo que podría elevar los precios de las materias primas y aumentar el riesgo de una inflación más alta. Esto es importante porque la inflación reduce el rendimiento real de los bonos y las inversiones. Si las tasas de interés permanecen altas o aumentan aún más, podría ser difícil para los gobiernos manejar su deuda, lo que podría llevar a una inestabilidad económica. Lo importante es monitorear los datos sobre inflación y las tendencias de las tasas de interés. Si la inflación persiste, es posible que sea necesario ajustar sus expectativas de gasto o considerar activos que puedan compensar esta situación, como los Títulos Inflacionarios Protegidos por Tesoro (TIPS) o ciertas acciones.

El tercer punto de vigilancia, que a menudo se pasa por alto, es la declaración de beneficios de Seguridad Social. Se trata de un ingreso garantizado, y cualquier error en la información relativa a sus ingresos puede reducir ese ingreso de forma permanente.La beneficiosa se calcula en base a 35 años de historial laboral y de ganancias.Loren Merkle señala que, en los últimos años, hemos visto muchos errores en dicha declaración. La falta de datos sobre un año específico puede deberse a una baja temporal o a un error en la presentación de los datos. Esto puede reducir el valor de las prestaciones que recibe una persona. Lo importante es revisar la declaración de su Seguridad Social anualmente, especialmente en los años previos a la jubilación. Corregir un error ahora es mucho más fácil que descubrirlo después de haber comenzado a recibir las prestaciones.

El monitoreo de estos tres factores –la oportunidad de mercado, la inflación y la precisión de los beneficios– te proporciona un marco claro sobre cuándo actuar. Esto convierte tu plan de jubilación de un documento estático en una estrategia dinámica, lista para adaptarse a las condiciones del mundo real.

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios