Construyendo la curva S de las finanzas digitales: El papel de la infraestructura en el cambio de paradigma de 2026

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 8 de enero de 2026, 9:59 am ET5 min de lectura

La transición hacia las finanzas digitales no es una tendencia especulativa; se trata de una reorganización fundamental de las funciones básicas del dinero. En su esencia, esta evolución está motivada por principios fundamentales: la necesidad de un medio de intercambio y de almacenamiento de valor más eficiente. Los stablecoins son el ejemplo más claro de este rediseño. Diseñados para evitar la volatilidad extrema de las criptomonedas nativas, están basados en registros distribuidos, pero generalmente cuentan con activos convencionales y líquidos, como efectivo o valores gubernamentales. Este diseño apunta directamente a una ineficiencia crítica: la lentitud, los costos elevados y la falta de transparencia en los pagos globales. El sistema bancario tradicional, que depende de múltiples formatos de datos y cadenas de procesos, puede imponer tarifas de hasta el 20% en los envíos de fondos. Los stablecoins, al ser una única fuente de información en una cadena de bloques, prometen simplificar estos flujos y reducir drásticamente los costos.

La escala de esta adopción ya está mostrando un crecimiento exponencial. La capitalización de mercado combinada de los dos stablecoins más importantes es…

El volumen de negociación ha aumentado en un 90% para alcanzar los 23 billones de dólares en 2024. No se trata simplemente de operaciones especulativas; se trata de una capa fundamental para un nuevo sistema financiero. Como señala el FMI, las stablecoins están ganando influencia debido a su interconexión con los mercados principales y a su capacidad de hacer que los pagos internacionales sean más rápidos y más baratos.

Más allá de los pagos, el cambio de paradigma se ve impulsado por la tokenización. Esta tecnología permite gestionar billones de activos ilíquidos: propiedades inmobiliarias, fondos de capital privado, arte, mediante la creación de representaciones digitales que pueden ser negociadas. Esto aborda directamente una ineficiencia fundamental en la asignación de capital, haciendo que los mercados sean más accesibles y líquidos. La agencia de calificación Moody’s considera esto un paso fundamental, y en su perspectiva sobre las finanzas digitales para el año 2026, prevé que la tecnología basada en la cadena de bloques evolucionará hacia algo mucho más importante.

Para la industria de servicios financieros. Su análisis destaca cómo esta tecnología fomentará una mayor interoperabilidad y eficiencia, permitiendo que las instituciones puedan combinar los aspectos digitales y tradicionales de los servicios financieros.

La convergencia de estas fuerzas – monedas estables para la liquidación eficiente y tokens para la liquidez de los activos – crea un ecosistema digital unificado. No se trata de un proyecto secundario; es la infraestructura necesaria para el próximo paradigma de los mercados financieros mundiales. Las métricas indican que la curva de adopción es pronunciada, y los principios básicos de eficiencia y conectividad hacen que esta evolución parezca inevitable.

Mapeando la curva de crecimiento en el ámbito de la adopción: Los stablecoins y la tokenización como motores de crecimiento

El cambio de paradigma en el ámbito financiero digital ya se encuentra en su fase de aceleración, pasando de las promesas teóricas a la integración operativa. Los dos principales enfoques tecnológicos –las stablecoins y la tokenización– se encuentran en diferentes puntos de la curva de adopción. Los indicadores clave indican que habrá un gran cambio en este campo para el año 2026.

Las monedas estables han pasado de ser tecnologías marginales a convertirse en un tema importante en los pagos transfronterizos. Este cambio fue impulsado por la claridad regulatoria, especialmente con la firma de la Ley GENIUS en julio. Esta legislación histórica, junto con acciones de gran importancia como la adquisición de la infraestructura para monedas estables por parte de Stripe, abrió las puertas a la actividad del sector. Como resultado,…

El indicador clave aquí no es solo el volumen, sino también la profundidad de la integración. El aumento en las menciones de stablecoins en las llamadas de resultados corporativas en Estados Unidos…Esto indica un cambio profundo, de la especulación hacia la planificación estratégica relacionada con los asuntos financieros y las transacciones. Este es el rasgo distintivo de una tecnología que pasa de ser utilizada por unos pocos a ser adoptada por una mayoría de personas.

La tokenización, por su parte, se encuentra en la etapa más avanzada de su curva de crecimiento exponencial. Se proyecta que el mercado seguirá expandiéndose.

Creciendo a una tasa compuesta del 21.4% anualmente. Esto no es simplemente una proyección para el futuro; se trata de una trayectoria actual. El segmento con el crecimiento más rápido son los servicios, lo que indica que el mercado está madurando, pasando de las ventas simples de plataformas hacia ofertas complejas y de valor agregado para la emisión y gestión de activos. Este crecimiento está impulsado por el mismo capital institucional que fluye hacia las criptomonedas, con inversiones de capital riesgo aumentando significativamente en 2025. La convergencia es clara: a medida que las stablecoins se convierten en el nivel de liquidación eficiente, la tokenización proporciona los activos que pueden ser transferidos y comercializados en ese nivel.

Los indicadores clave para el año 2026 son positivos. En cuanto a las stablecoins, el foco será en la escalabilidad de estas soluciones integradas y en cómo manejar los marcos regulatorios que ya existen. En cuanto a la tokenización, la situación está cambiando: de “¿Se puede hacer esto?”, a “¿Qué activos serán los próximos en ser tokenizados?”. La infraestructura relacionada con esto se está construyendo, y la tasa de adopción está aumentando rápidamente.

Impacto financiero y el papel de la infraestructura: la valoración en la fase exponencial

La curva tecnológica en forma de “S” se está traduciendo directamente en métricas financieras. A medida que la cadena de bloques pasa de ser una herramienta de nicho a una infraestructura fundamental, las instituciones tradicionales lo están utilizando para reducir costos y expandirse hacia nuevas categorías de activos. Según el informe “Moody’s 2026 Digital Finance Outlook”, esta tecnología permitirá que…

Esto permite a las empresas acelerar el ciclo de liquidez y reducir el trabajo relacionado con la reconciliación de datos. Este cambio ya está ocurriendo, ya que las plataformas financieras digitales ahora alojan bonos del gobierno estadounidense y productos de crédito estructurados.

El mercado tiene en cuenta este cambio en la situación económica, pero con la volatilidad característica de un punto de inflexión. Las acciones se negocian a un precio superior al valor real de la empresa, con un coeficiente precio/ventas de 8.64. Sin embargo, este precio elevado se basa en una fuerte disminución: el precio de las acciones ha caído un 41% en los últimos 120 días. Esta turbulencia refleja el patrón clásico de crecimiento exponencial: los inversores están enfrentándose al potencial a largo plazo, mientras descuidan los riesgos a corto plazo y la incertidumbre regulatoria. Los altos múltiplos de valoración son una apuesta por el papel de la empresa como constructora de infraestructuras ferroviarias, no por sus ganancias actuales.

Para que esta apuesta tenga éxito, dos factores son cruciales. En primer lugar, es necesaria la claridad y armonización de las regulaciones, como advierte incluso Moody’s. En segundo lugar, es imprescindible lograr la interoperabilidad para poder aprovechar al máximo el potencial de un ecosistema digital unificado. Sin estos factores, los beneficios que se prometen con la emisión de tokens y los pagos programables seguirán siendo fragmentados.

En resumen, nos encontramos en la fase exponencial de las finanzas digitales. El impacto financiero es real, pero la valoración de las empresas refleja el alto riesgo que implica construir las bases para el próximo paradigma tecnológico. El retracción del 41% puede ser una corrección, pero el multiplicador de ventas de 8.64 indica que el mercado sigue viendo esto como una oportunidad de crecimiento, y no como una inversión de tipo “valor”. El camino hacia adelante depende de superar los obstáculos regulatorios y técnicos para lograr una integración sin problemas que permita el avance de las finanzas digitales.

Concepto estratégico principal: Los constructores de infraestructuras y los catalizadores del año 2026

La infraestructura necesaria para el próximo paradigma financiero está en proceso de desarrollo, y 2026 será el año en que ocurrirá un cambio decisivo. Para los inversores, la oportunidad radica en identificar a las empresas que contribuyen a este proceso y en monitorear los factores que podrían acelerar su adopción o revelar sus vulnerabilidades. Lo importante es prestar atención a los hitos regulatorios y a las métricas de uso que indican cómo se produce el paso de una promesa a una integración real.

El principal factor que merece atención es la armonización de las regulaciones. Las normas fragmentadas en diferentes jurisdicciones son el mayor obstáculo para el crecimiento exponencial, como advierte explícitamente Moody’s. En su perspectiva para el año 2026, la agencia señala que…

Busquen avances concretos en los principales mercados. En los Estados Unidos, la implementación de la Ley GENIUS y las directrices correspondientes será crucial. En la Unión Europea, la plena operatividad del marco MiCA servirá como referencia. Cuando estos estándares comiencen a alinearse, actuarán como un factor importante para reducir las barreras de cumplimiento y permitir flujos transfronterizos en el ámbito de las stablecoins y los activos tokenizados.

Los indicadores clave del uso de la infraestructura también serán igualmente importantes. Es necesario monitorear el crecimiento del volumen de transacciones con stablecoins, como indicador de la adopción de la tecnología en los niveles de liquidación. Lo más importante es seguir la escala y la diversidad de los acuerdos de tokenización de activos reales. Se proyecta que el mercado se expandirá…

Pero la inflexión en el año 2026 estará determinada por los primeros casos de uso de stablecoins que pasen de ser programas piloto a operaciones tradicionales en el ámbito de tesorería y finanzas estructuradas. El aumento en las menciones de stablecoins en las llamadas de resultados corporativas en EE. UU también será un indicador importante para este cambio.Es un indicador clave de este cambio. Se espera que se vean métricas similares en relación con los acuerdos de tokenización, a medida que estos pasan de ser algo especializado a algo que sea utilizado de forma generalizada.

En resumen, la capa de infraestructura se está construyendo, pero sus beneficios exponenciales dependen de dos cosas: una regulación clara y efectos de red demostrables. Las empresas que tengan éxito serán aquellas que proporcionen un entorno interoperable, ya sea para el pago de stablecoins o para la emisión de tokens, de tal manera que las instituciones puedan conectarse con confianza. El riesgo de fragmentación regulatoria y falta de interoperabilidad sigue siendo un obstáculo para el potencial del mercado. El año 2026 mostrará si los sistemas financieros mundiales se construirán según un estándar común o como un conjunto de reglamentaciones locales.

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Eli Grant

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